|
SOBRE CINCO TOREROS
SEVILLANOS: |
|
Durante la segunda semana del mes de junio los
nombres de cinco toreros sevillanos han
sido noticia: Manolo Vázquez, Salvador Cortés, Pepe Mora, Daniel Luque y
“Morante de la Puebla”.
En una nota de prensa TOROMEDIA
informaba que en un acto oficial el jueves 11 de junio a la una de la tarde, Fiesta del Corpus
Christi, en Sevilla se ha inaugurado un monumento en memoria del matador de
toros Manolo Vázquez. El monumento está
situado a orillas del Guadalquivir en el Paseo de Colón, frente a la Plaza de
Toros de la Maestranza, en cuyo ruedo el diestro del Barrio de San Bernardo
triunfó repetidamente. La obra, fundida en bronce y creada por el artista
sevillano Álvarez Duarte, representa una escena de uno de esos cites de frente característicos del
desparecido maestro. Presidió la ceremonia de inauguración el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, ante la
presencia de numerosas personalidades de la ciudad, entre ellos los matadores
de toros José Ortega Cano, “El Cid” y Eduardo Dávila Miura. En el acto,
además del Alcalde, tomaron la palabra,
alabando al recordado maestro, el catedrático y escritor Andrés Amorós, el
arquitecto Antonio Cruz y la viuda del torero, Remedín Gago.
Esa
misma tarde se celebró en la Maestranza la tradicional corrida del Corpus, en
la cual Salvador Cortés reaparecía, aun convaleciente, de la cogida sufrida en
la corrida del 28 de mayo de la Feria de
San Isidro en Madrid, para servir de testigo de la
alternativa de su paisano Pepe Moral. Se lidió un
encierro de Gerardo Ortega, del que los astados segundo y tercero estaban
encastados, mientras que sus hermanos fueron nobles pero faltos de casta y de
transmisión. Con el tercer toro, el
mejor del encierro, Cortés se lució con el capote, y con la muleta lo entendió
dándole sitio, para ligarle largas series de templados pases por ambos lados.
Si buenos fueron los derechazos, aun mejores resultaron los naturales con la
izquierda. Mató pronto y cortó una oreja de gran mérito, que con la que obtuvo
en su única actuación la Feria de Abril, son ya dos las obtenidas en Sevilla esta temporada. Con el quinto, un
toro inservible, estuvo voluntarioso y, después de matarlo de un estocada
defectuosa, fue silenciado. Por resentirse de la herida, el diestro tuvo que
retirarse a la enfermería al doblar el toro. La empresa de la Maestranza en el
pasado no ha tratado demasiado bien a este sevillano, quien con estos recientes
triunfos ante sus paisanos se ha ganado un mejor trato para la próxima
temporada taurina sevillana.
Uceda Leal, quien encabezaba el cartel,
doctoró a Pepe Moral.
Este joven torero de Los Palacios ha sido un novillero que, desde su debut
con picadores el 4 de septiembre del 2005 hasta su despedida en la novillada de
la pasada Feria de Abril, ha
completado una notable carrera de novillero,
aunque con un pequeño bache. En su despedida, después de torear con estilo y empaque, dio la única
vuelta al ruedo de la tarde tras una minoritaria petición de oreja. Tampoco ha
puntuado en la tarde de su doctorado, pues tuvo que enfrentarse con el peor
lote del encierro. El toro de la ceremonia fue manso y soso, además de chico,
no permitiéndole completar la faena, sino dar unos buenos pases sueltos. Con el
sexto se lució toreando con clase por verónicas, pero con la muleta, como con
su primero, tampoco tuvo ocasión de mostrar las buenas maneras que atesora.
Estuvo voluntarioso, pero lógicamente mostró tener falta de experiencia, y al
matar de media estocada y dos descabellos,
dio una vuelta al ruedo, más como
recompensa a su voluntad y a su infortunio, que como premio a su
incompleta labor torera. Uceda Leal también dio otra vuelta al ruedo en el
segundo toro, el más bravo animal del encierro, y fue silenciado en el cuarto.
Al día siguiente en
Granada, con una plaza llena a reventar, como siempre que actúa José Tomás,
otro diestro sevillano Daniel Luque hizo historia por indultar el último toro
lidiado esa tarde, un noble ejemplar de Núñez del Cuvillo. Antes había cortado
las dos orejas y rabo al tercer astado. Cito aquí parte de la crónica de Carlos
Crivell, titulada Granada:Tomás y Luque, a hombros en apoteosis que fue publicada en su portal SEVILLATORO.COM, y
en la que este gran conocedor del toreo describe la fenomenal actuación de Luque, joven
espada que va en camino de convertirse en figura del toreo:
Daniel Luque, brillante con el capote,
realizó una faena con una primera parte de toreo clásico por ambos pitones. Así
es Daniel Luque, un torero de registro amplio, que cuaja el natural y el
derechazo con limpieza y buen gusto. Es una de las claves de su estilo,
porque
todo eso lo adoba de una valor seco y rotundo que le permite aguantar cuando
hace falta y entremeter adornos bellísimos de la mejor escuela sevillana. Allí
quedaron un kikirikí, uno de la firma y el de pecho para quedarse a milímetros
en un desplante valeroso y señorial. Aún faltaba la traca de la serie
encadenada de pases por la espalda por ambos pitones que levantaron la plaza
como sacudida por un resorte. Espadazo y dos orejas y rabo...Le quedaba el
sexto. Fue otro ejemplar noble que permitió presenciar de nuevo a un torero de
ansias irrefrenables y de clase, como las tandas con la derecha, rematadas con
pases de pecho de verdad. Los naturales fueron expresivos. Luque, crecido y
sobrado...volvió loca la plaza en otra tanda de pase ligados con los pies
atornillados sobre el albero. Así hasta diez pases seguidos... Fue la locura.
Ponía así el colofón a una tarde inolvidable de toros. Y todo ello después de
que el fenómeno de Galapagar hubiera estado cumbre. Lo que añade un mayor
mérito a todo lo firmado por Daniel Luque en el sexto...El público pidió y
logró el indulto. Tal vez algo exagerado, pero el toro había sido buenísimo y
el torero había estado a su altura.
Esta es una breve reseña del histórico
festejo granadino:
Plaza de Granada, 12
de junio. Toros de Núñez
del Cuvillo (terciados,
nobles pero escasos de fuerzas; al 5º se le dio la vuelta al ruedo, y el 6º fue
indultado; el mayoral salió en hombros por la Puerta Grande) para Javier Conde
(ovación; división tras aviso), José Tomás (oreja; dos orejas y rabo;
salida por la Puerta Grande) y Daniel Luque (dos orejas y rabo; dos orejas y
rabo simbólicos; salida por la Puerta Grande). Entrada: lleno de ‘no hay billetes’.
Regresemos dos días atrás en el tiempo
al miércoles 10 de junio para referinos a otro triunfo del artista sevillano
por excelencia “Morante de la Puebla”. Esa tarde en la misma Feria del Corpus
de Granada, en un festejo con un buen encierro de Gavira, en el que Miguel
Angel Perera cortó una oreja a cada astado de su lote y Alejandro Talavante
tres en total, el de la Puebla, después de plasmar lances de sin igual belleza
y armonía, bordó con la muleta una faena con la clase y el arte que él atesora,
para merecerse las dos orejas del cuarto astado y salir a hombros con sus
compañeros.
![]()