|
DOS
HIJOS DE TOREROS SE DOCTORAN EL MISMO DIA: |
|
La
tarde del domingo, 20 de junio, se dio el raro caso que, sin planearlo de esa
manera, dos novilleros, hijos de famosos matadores de toros, coincidieron en
tomar la alternativa el mismo día, y ambos lo hicieron en la ciudad de su
nacimiento: Alejandro Esplá
en
Alicante y Dámaso González en Albacete.
Alejandro
es hijo del maestro alicantino Luis
Francisco Esplá. Debutó con caballos en Alicante en el 2007, a la edad de d 24
años, después de haber terminado sus estudios universitarios. Hasta su
alternativa ha toreado relativamente poco y a menudo en plazas de tercera
categoría. En 2007 toreó 16 novilladas cortando nueve orejas y en la presente
temporada ha actuado solo en dos novilladas. La última en Sevilla, por donde
pasó sin pena ni gloria. Ha llegado al doctorado sin haber hecho su
presentación como novillero en Madrid.
Alejandro ha
tomado la alternativa de manos de su padre y
con “Morante de la Puebla” ejerciendo de testigo. Esa tarde se lidió un
encierro de Juan Pedro Domecq, cuyos toros en conjunto eran pobres de
presencia, descastados y escasos de fuerza. El toricantano se
lució en un quite en el toro de la ceremonia, y después de recibir los trastos
de manos de su padre, le brindó a él. Su faena fue voluntariosa e insulsa a un
toro parado que trasmitía poco. Mató de una estocada baja y le concedieron una
oreja generosa. En su segundo, un animal más movido, la faena tampoco fue bien
rematada, y en ella mostró su lógica falta de técnica. Mató de una estocada
caída, y de nuevo el público pidió una oreja que el presidente concedió. Esto
le hizo merecedor de salir por la Puerta Grande, lo que hizo acompañado de su
padre.
También
el padrino y el testigo obtuvieron una oreja. Esplá estando en maestro y toreando con gran facilidad,
le cortó la oreja al segundo toro. Invitó a banderillear a su hijo y al
sevillano y, lo que hicieron lucidamente, destacando el par de Morante. Con el
parado cuarto astado, el alicantino poco pudo hacer con la muleta. En cambio,
volvió a destacar con los palos. Los pares por dentro fueron perfectos. Hubo
una fuerte petición de oreja, no tanto por la faena sino como premio a una larga
y triunfal carrera, pero el presidente no la concedió. Este fue el último toro
que Luis Francisco
lidió en su carrera, pues el maestro había reaparecido, después de retirarse la
temporada pasada, con el solo objeto de apadrinar a su hijo. Al terminarse el
festejo Alejandro le cortó la coleta. La tarde estuvo repleta de momentos
emocionantes que el público apreció con sentimiento y cariño. Por otro
lado, Morante fue el protagonista de lo mejor hecho en el festejo. Toreó con el
capote con arte, majestad y temple en
varias ocasiones, puso un gran par de banderillas e hizo una faena a un toro molesto, que fue lograda
con valor y maestría, aparte de con su consabido arte. Le valió un merecido
apéndice.
Dámaso González, es hijo del matador retirado del mismo
nombre. Cuando tenia 20 años debutó con picadores en Orihuela el 3 de
junio del 2006, y uego su carrera novilleril, que comenzó muy prometedora, no ha
proseguido por un camino ascendente, llegando a la alternativa sin haber
debutado en Madrid y sin recientemente haber toreado en plazas importantes. En
la presente temporada solo ha actuado en una novillada.
El festejo de la
alternativa de González en Albacete no ha sido triunfalista como el de Esplá en Alicante,
pues en la Corrida de Asprona
solo hubo un triunfador: José María Manzanares. El cartel lo formaban el
toricantano, el padrino Rivera Ordóñez, que por primera vez actuaba con el
apodo "Paquirri", en honor a su progenitor, y como testigo
Manzanares. Lidiaron también un encierro de pobre presencia de Juan Pedro
Domecq, con tres ejemplares manejables y otros tres escasos de casta y fuerzas.
Y uno de los complicados fue el primero, con el que Dámaso se doctoró. Hubo un momento
emocionante en la plaza al nuevo doctor brindarle el toro de la ceremonia
a su famoso padre. Con este animal el neófito matador estuvo valiente
con capote y muleta, pero mal con la espada. Con el sexto, de mejores
condiciones que el primero, Dámaso, aunque estuvo voluntarioso, no se
acopló al astado, y de nuevo falló con la tizona. Al completar sus labores fue
fuertemente aplaudido por sus paisanos. Rivera Ordóñez hizo honor a su nuevo
apodo completando buenos tercios de banderillas; y con la muleta, al segundo
astado le hizo una faena variada dirigida a la galería. La faena al
rajado cuarto astado, que apenas se movía, se quedó en un intento de
lucimiento. Por su voluntariosa labor fue fuertemente aplaudido y tuvo que salir a saludar a los medios
al rematar a ambos toros. José María Manzanares, con los
mejores ’juanpedros’, ha sumado tres
trofeos más a los muchos que lleva cosechados desde el comienzo de la
temporada. Y otra vez más, los
consiguió bordando un toreo profundo y majestuoso que ya es su marca propia, y también rematando las faenas usando
la espada como si fuera un cañón. Abandonó el ruedo saliendo a hombros por el
portón de los triunfadores.
A los nuevos doctores Alejandro Esplá y Dámaso González, quienes se han hecho toreros a la sombra de la fama de los grandes toreros que sus padres fueron, ahora les queda probar que en los ruedos por si solos con los toros, pues los ilustres apellidos de aquí en adelante les ayudarán poco, pueden igualar, o preferiblemente mejorar, todo lo grande que sus padres lograron.
![]()
Fotos de archivo y cartel por Pedro Escacena