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RESUMEN DE LA TRADICIONAL FERIA DE LA MAGDALENA 2010 |
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Nota editorial:
Con la intención de que el lector con una simple ojeada tenga un
concepto general de los resultados de
la Feria de la Magdalena de Castellón 2008, he
resumido lo más relevante sucedido en el abono
de esta feria.
Mi método es simple, primero hago algunos
comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con
los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña,
según los datos obtenidos de la prensa que aparecen en el Internet. A
continuación menciono cualquier acontecimiento o dato importante relacionado
con el abono ferial y el resultado económico, basado en la asistencia de
público a la plaza. Finalmente, comento algo más detenidamente sobre los
diestros que han conseguido sobresalir en sus actuaciones y, además, en un
anexo informo sobre los premios que pudieran haber sido concedidos a los
triunfadores de la feria por las instituciones locales.
Advierto que trato de moderar mis opiniones particulares sobre las actuaciones de los toreros, ya que estos resúmenes están basados en la información difundida por los medios de comunicación. Sin embargo, las muchas imágenes, videos, e incluso de retrasmisiones televisivas de corridas, que ahora pueden verse en la pantalla chica del Internet, me ayudan tremendamente para escribir con más apreciación los resúmenes de las ferias.
La Feria de la Magdalena de Castellón tradicionalmente ha sido
considerada la feria que abre oficialmente la temporada española. Sin embargo,
desde hace varios años antes de empezar esta feria, ya se han dado en España
alrededor de una veintena de corridas, unas como parte de ferias invernales y
otras sueltas. No obstante, esta feria levantina continúa siendo la primera
feria de la temporada europea con reconocido prestigio mundial. En cambio,
existe un factor que a veces le quita
protagonismo, tal como ha sucedido este
año, que consiste en que las celebraciones de las últimas corridas del abono
castellonense coinciden con otras que celebran en la cercana ciudad de
Valencia, que son festejos del ciclo de Las Fallas, una feria de primera
categoría.
El ciclo comenzó el domingo 10 de marzo con una corrida con un cartel
de los llamados mediáticos, y concluyó el domingo 14 de marzo con un festejo en
el que se lidió un encierro de Victorino Martín. En total el abono constó de
ocho festejos: seis corridas de toros, una de rejones más una novillada.
El
aliciente mayor era la presencia en al abono de José Tomás como también la inclusión en los carteles de “Morante de la
Puebla” y Sebastián Castella, que volvían a estar anunciados en esta temprana
feria después de estar ausentes por varios años. Por lo demás, estaban
incluidos en el abono la mayoría de los toreros vanguardistas, aunque se
notaban las ausencias de Enrique
Ponce, “El Juli” y
“El Cid”. En esta feria reapreció “Jesulín de Ubrique” al no poder haberlo
realizado en el Palacio de Vistalaegre en Madrid, en donde estaba programada su
reaparición.
Continuaré este resumen anotando los carteles de los ocho festejos con
los resultados en forma de breves reseñas, según se informó en la prensa, para
que el lector compruebe como el público evaluó las actuaciones de los
protagonistas, después de arrastrarse los toros que se lidiaron. Luego, haré
algunos comentarios sobre los resultados económicos y concluiré diciendo algo
más específico sobre los toreros triunfadores y las particularidades de sus
triunfos. Además añadiré un apéndice anotando los ganadores de los diferentes
premios a la excelencia otorgados por algunas instituciones.
Las siguientes son las reseñas de los ocho festejos de la Feria de la
Magdalena que fueron compuestas con datos aparecidos en la prensa:
Castellón, 7
de Marzo. 1ª de Feria de la Magdalena. Toros de González Sánchez Dalp
(correctos de presentación, y blandos
y descastados, pero manejables en conjunto; los mejores el 1º y el 6º) para “Jesulín
de Ubrique”, que reaparecía (silencio tras leve petición; silencio), “El
Cordobés” (ovación tras aviso; oreja) y Matías Tejela (silencio; silencio).
Entrada: 1/2.
Castellón. 11 de marzo. 5ª de la Feria. Toros de “Jandilla”
(desiguales de presentación, 1º, 2º y
3º terciados; el 1º se partió un pitón al rematar en el burladero, de buen juego, excepto el 2º y 3º descastados) para Julio Aparicio
(oreja; oreja; salida a hombros), José Tomás (silencio; dos orejas; salida a
hombros) y Abel Valls (silencio;
saludos tras aviso). Entrada: lleno.
Castellón. 12 de marzo. 6ª de Feria. Toros de “Vegahermosa”, el 3º y 6º de “Jandilla” (justos de presentación.
descastados y justos de fuerza en conjunto; el mejor el noble 2º) para “Morante de la Puebla” (saludos;
silencio), Sebastián Castella (dos
orejas; saludos; salida a hombros) y Miguel
Ángel Perera (ovación tras aviso; oreja). Entrada: lleno.
Castellón. 13 de marzo 7ª de la Feria de la Magdalena. Toros de Luis Algarra, 5º bis, (desiguales de
presentación y cómodos de cabeza; descastados y flojos y en general pobres juego) para “El Fandi” (oreja; aludos), José María Manzanares (oreja; saludos)
y Cayetano (silencio;
silencio). Entrada: 3/4.
Castellón. 14 de marzo 8ª de Feria.
Toros de Victorino Martín (bien
presentados cinqueños,
difíciles y con sentido, siendo los más toreables el 1º y el 6º) para José
Luis Moreno (herido al entrar al entrar a matar, “Rafaelillo” remató al astado), “Rafaelillo”
( saludos tras aviso; saludos; oreja con fuerte petición de la
segunda y dos vueltas al ruedo) y Luis
Bolívar (vuelta al ruedo tras petición; silencio tras dos
avisos). Entrada: 3/4.
Por la
información que aparece en estas reseñas podemos apreciar que la asistencia a
la plaza no fue masiva, a pesar de la presencia de tantas figuras en los
carteles y de estos estar bien rematados. Los espectadores solamente llenaron
la plaza en las corridas de los días 11 y 12, y en los demás festejos la plaza
se cubrió de la siguiente manera: 3/4 del aforo en las corridas
de los días 13 y 14; 2/3 en el festejo de rejones; 1/2
en la primera corrida; 1/3 en la corrida del día 10; y 1/4 en la
novillada.
Los
triunfadores
La afición
castellonense es torerista y generosa en el capítulo de pedir trofeos, y la presidencia es dada a acceder
a esas peticiones, por lo que no es de extrañar que a pesar de que en los tres
primeros festejos solo se cortaran solamente dos trofeos, en total en la feria
se concedieran 14 orejas, algunas menos que en la edición anterior. A los 36
toros lidiados por los matadores de toros se les cortaron un total de 13
orejas; y de los seis toros de rejones solo a uno se le cortó un trofeo,
mientras que los seis novillos se fueron al desolladero con las orejas
intactas.
En
este abono ferial los resultados artísticos del festejo de rejones y de la novillada no han sido brillantes, ni
tampoco los carteles. En dos tardes muy frígidas, han atraído mucho público,
pues para ver a los caballeros los
espectadores ocuparon solamente dos tercios del aforo del coso y para
ver a los novilleros apenas cubrieron un cuarto del aforo.
En
la
corrida de rejones actuaron seis caballeros con un descastado encierro de “Los
Espartales”, que fue poco a propósito para el toreo a caballo. Únicamente Andy Cartagena obtuvo un trofeo. Se enfrentó con el mejor ejemplar bovino, al
que le colocó lucidamente rejones de castigo, banderillas, algunas al violín,
para después sazonar su actuación con exhibiciones espectaculares de adorno que
terminaron por calentar el frío ambiente. Entonces, el toro se refugió en
tablas, en donde Andy, exponiendo mucho, firmó su labor con un rejonazo tras un pinchazo. Paseó una oreja.
Tampoco los cinco utreros de Manolo González ayudaron a los bisoños
novilleros que los lidiaron, en cambio, el de “Jarama”, que completaba el encierro, fue noble y
facilón. Al herir el tercer novillo a Juan Cervera, quien debutaba con
picadores esa tarde, el festejo se quedó en un mano a mano entre Conchi Ríos y
Juan Sarrión. El valenciano fue cogido cuando muleteaba al tercer utrero,
teniendo que ser llevado a la enfermería para ser intervenido por el doctor Craver,
quien emitió el siguiente
parte facultativo: "Sufre un puntazo profundo en la cara
anterior del muslo izquierdo. Pronóstico menos grave que le impide continuar la
lidia”. Sus compañeros Sarrión y Ríos estuvieron voluntariosos, aunque sin poder redondear
las faenas, en parte debido a la falta de expereincia. Al rematar a sus
novillos ambos tuvieron resultados similares: un silencio y una salida al
tercio.
El cuadro de honor de los matadores de toros lo componen, José
Tomás, Aparicio, Castella,
y Luque, por tener brillantes
actuaciones, obtener más de un trofeo y dejar la plaza a hombros por la Puerta Grande.
Sacaron una nota notable, o aproximada a ella, Perera,
Manzanares, Rubén Pinar, “ El Fundí”, “Rafaelilo” y “El Cordobés”, al obtener un trofeo cada uno, aunque
unos lo consiguieron más mérito que otros.
José
Tomás y sus naturales grandiosos.
José
Tomás actuó en el quinto festejo del abono, enfrentándose con toros de
“Jandilla’’ y compartiendo el cartel con el veterano Julio Aparicio y con el
local Abel Valls. Hasta entonces la asistencia a la plaza había sido pobre,
pero esa tarde el coso se llenó, como es lo normal cuando el nombre de José
Tomás está impreso en el cartel. Sus seguidores no se arrepintieron de estar
presentes, pues, aunque en su primero
la faena a un toro descastado no alcanzó altura, al segundo de su lote José
Tomas le cuajó una faena que puso en pie al público, y de la que los críticos
casi unánimemente enaltecieron especialmente la calidad y la hondura de unas
series de naturales perfectos. Ejemplo
de esta critica es esto que Rosario Pérez escribía en ABC:
Runrún en la gradería... cuando el matador se plantó en el mismísimo
platillo para citar desde la distancia al jandilla. Cuatro estatuarios con la
quietud por bandera y un pase de la firma. Prueba a derechas. Al animal no parecían
sobrarle las fuerzas, pero cuando JT le regaló su zurda mágica se vino arriba.
Porque a su izquierda no ha llegado la crisis... Por ese pitón.. esculpió una
magnífica obra con la medida y el tempo exactos. Muñeca de temple y mando. Bajo
los sones de Manolete, los muletazos resplandecían como los destellos de su
terno espiga de oro. Crujían los cimientos de la plaza. Figura juncal de
talones asentados, poso y reposo en las series, hondura y rotundidad. Escarbó
el noble «Fraile» cuando se fue a por la espada. Nuevo natural de seda para
cuadrarlo. Y dos trincherillas que paralizaron los relojes. El acero se cayó...
aunque las dos orejas se pidieron con clamor.
Aparicio, brotes de arte
En esa misma corrida, como propina, también los aficionados degustaron los brotes artísticos de Julio Aparicio, quien obtuvo el mismo número de trofeos que José Tomás, pero el veterano torero lo hizo cortándole una oreja a cada toro de su lote y con faenas de menos intensidad, lo que le permitió acompañar al de Galapagar en la salida por la Puerta Grande. Así opinó Vicente Sobrino en EL PAIS:
Aparicio encontró recompensa al esfuerzo hecho...Sus dos faenas navegaron entre dos corrientes. No fue un quiero y no puedo, pero sí un quiero pero no me atrevo del todo. A sus dos buenos toros los saludó de muleta de manera vistosa con trincherillas, doblones, recortes y un molinete garboso: luces de bohemia. Alzado el telón, combinó dudas con detalles de sabor de torero añejo. En ninguno de sus toros redondeó, mas sí dejó la impronta del chispazo.
Por otro lado, el diestro local Abel Valls, quien fue uno de los grandes triunfadores de la feria del 2009 cuando tomó la alternativa, aunque estuvo voluntarioso, no se ajustó completamente a dos ‘fuenteymbros’, carecientes de clases pero toreables, y al concluir sus intervenciones, una se evaluó con silencio y la otra con una salida al tercio.
Daniel
Luque comienza la temporada triunfando
La
feria no iba por un buen derrotero hasta miércoles, cuando en el cuarto festejo
Daniel Luque comenzó a dirigirla por el buen camino, al imponerse y cortarle
dos orejas al segundo toro, el mejor toro del general descastado encierro de
“Fuente Ymbro”. No repitió el éxito con el quinto que ,por sus malas
condiciones, era lo opuesto al primero. Esa tarde también puntuó el
joven Rubén Pinar, al que nos referiremos luego, y no lo hizo Alejandro
Talavante por otra vez más, como ya hizo en Vistalegre en Madrid y Olivenza,
olvidarse de cómo se hace la suerte suprema. Paco Delgado en LA RAZON se
refiere de esta manera al hacer de Luque con el segundo toro:
bien lograda, de la
cual dijo la cronista Patricia Navarro en el diario madrileño LA
RAZON: Perera, “El Cordobés”,
Pinar, “ El Fundí”, Manzanares y, “Rafaelilo”
se hacen notar al cortar un trofeo
Miguel
Angel
Perera, a pesar de lidiar un descastado lote de “Vegahermosa”, reaccionó al triunfo de Castella con la casta
torera que le caracteriza consiguiendo arrancarle una oreja al toro último de
la tarde, al completarle una faena encimista en la que no faltó la firmeza, el
dominio y el temple. Su entrega le costó una peligrosa voltereta, de la que
salió ileso y siguió persistente en la brecha con la misma entrega hasta
rematar al toro de una estocada. El premio fue una oreja. Muy superior fue la
faena a su primero, al que toreó con temple, reluciendo al ejecutar interminables ligados derechazos circulares
y una serie de templados naturales así como unos elegantes trincherazos. Esta
vez fallo con la espada y no hubo oreja.
“El
Cordobés”
cortó la primera oreja de la feria en la corrida en la que
alternaba con “Jesulín de Ubrique” y Matías Tejela, lidiando un descastado pero
manejable encierro de González Sánchez Dalp. La reaparición de Jesulín fue gris
como la desapacible y gélida tarde, y Tejela falló de dar un paso adelante en
este camino de recuperación que inició en la temporada pasado. Por otro lado,
“El Cordobés”, quien no pudo agradar con el complicado segundo toro, con el
quinto, sin embargo, se las avió para calentar a un público que se helaba en
los tendidos, con un toreo efectivo, en el que predominaba la faceta populista
que incluía cabezazos, saltos de la rana más otros adornos para la galería, a
la vez que escaseaba el más clásico y convencional toreo, el que también, de
cuando en cuando, el maestro lo ejecuta si le conviene.
El joven espada Rubén Pinar en la 4ª
corrida del ciclo le cortó una oreja al noble tercer astado de “Fuente Ymbro”
y, por matar de pinchazo, estocada y dos descabellos perdió la del
problemático sexto astado. Toreo con mucha entrega e
inteligencia a su primero,
consintiéndolo para meterlo en la muleta, para luego hacerle una faena que,
aunque desposeída de exquisiteces, fue compuesta por buenas series de pases
templados y largos por ambos lados. Pinchó antes de cobrar una estocada algo
caída y delantera y paseó una bien merecida oreja. La faena al sexto, un toro
que se refugió en tablas, fue de valiente, para con firmeza y habilidad
lidiadora, arrancar pases y librarse de los arreones y coladas del animal. El
albaceteño intentaba igualar o superar el triunfo de Luque, el otro joven
espada, aunque al final se fue de Castellón con un trofeo menos que él.
“El Fandi” y José María Manzanares
cortaron una oreja cada uno en la penúltima corrida del ciclo, en la que con Cayetano, quien se fue de vacío,
lidiaron toros de Luis Algarra, que
fueron descastados y
flojearon, perdiendo las manos en ocasiones, y así reduciendo emoción al hacer
de los toreros.
Aun
así, “El Fundí” fue el primero en puntuar al matar certeramente al toro que
abrió plaza y pudo haber puntuado de nuevo si el presidente hubiera atendido la
fuerte petición del público, cuando el granadino se deshizo del cuarto toro con
una efectiva estocada. En ambos toros, su valor, voluntad por agradar y dar
espectáculo estaban presentes, y con eso compensaba por la alegría que sus
toros carecían. Hizo quites variados con el capote, entusiasmó con los rehiletes, lo que tuvo un añadido
mérito por ejecutar esa suerte en un piso en malas condiciones. Luego con la
muleta, las faenas se caracterizaron por la entrega, la capacidad lidiadora, la
ligazón y la variedad más que por el temple y la profundidad de su hacer.
En cambio, Manzanares
se ganó la oreja con una faena construida con clase y empaque al segundo ejemplar de la tarde
que, aunque carente de
casta y fuerza, tenia nobleza. Lo toreó
con estética y hondura, aunque sin mucho ajuste. Con suavidad y sin molestarlo,
consiguió meter al toro en la muleta y que el astado embistiera. Siguió la
faena con series de pases lentos, sobresaliendo unos circulares interminables,
unos artísticos trincherazos, un ajustado pase de pecho y algunos inspirados
recortes. En cambio, este rey del volapié esta vez mató de un espadazo efectivo
pero bajo. No obstante, se le concedió una oreja. El quinto toro fue retirado a
los corrales por lisiado, y el flojo y soso sobrero no ofreció ocasiones para
el lucimiento, y obligó al espada a abreviar en su intento.
El domingo 14, “Rafaelilo”
cerró la feria cortándole la oreja al último toro lidiado, un impresionante
‘victorino’. Con el pequeño gigante murciano actuaron el cordobés José Luis Moreno y el caleño Luis Bolívar. Los tres
valientes se enfrentaron, nunca mejor usada la expresión, con un duro encierro
de Victorino Martín, cuyos ejemplares ponían en continuo
peligro a los toreros que tenían delante. Incluso los dos toros de mejores
condiciones para ser toreados tenían peligro, como prueba que el sexto volteara
de mala manera al triunfador de la tarde, y el primero hiriera gravemente al
fino diestro cordobés, quien después de una faena de oreja, se jugó la vida al
intentar matarlo bien. Este fue el parte facultativo del doctor Traver: "Herida por asta de
toro en la parte posterior del muslo izquierdo con trayectoria ascendente
de 20
cm. que provoca gran desgarro muscular. Pronóstico Grave. Trasladado al
Hospital”. Por otro lado, Bolívar se jugó el pellejo con el tercero, un animal con
genio y sentido, al que estuvo a punto de cortarle una oreja, pues petición
suficiente hubo para ello, pero al no concedérsele, dio una merecida vuelta al
ruedo.
La oreja sería
para “Rafaelillo” que se la cortó al medio bueno ‘victorino’ que salió en
último lugar, pero antes tuvo que luchar con un manso que buscaba tanto las
tablas como el cuerpo, y con otro que solamente iba por el torero. Con ellos
hizo lo que pudo, o mucho más... y sobrevivió, para triunfar con el que
quedaba. Salió el sexto, y el murciano no solo estuvo valiente con el, sino que
también le ejecutó algunas series de pases ligados y con temple y, al matar
prontamente, el presidente le concedió una oreja pero, incompresiblemente, le
negó la segunda que fuertemente se pedía. Así que mientras “Rafaelillo”
recorría el redondel en triunfo, la gente insultaba al presidente gritando
“burro, burro, burro”.
Carteles: Pedro Escacena; fotos: archivo
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