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RESUMEN DE LA CORTA FERIA
INVERNAL DE OLIVENZA
2010,
ESPAÑA |
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Con la intención de que el lector tenga un
concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina
europea del 2010, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generales sobre
el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los
resultados de toros y toreros en forma de reseña, según los datos obtenidos de
la prensa que aparecen en el Internet. A continuación menciono cualquier
acontecimiento o dato importante relacionado con el abono ferial y el resultado
económico, basado en la asistencia de público a la plaza. Finalmente, comento
algo más detenidamente sobre los diestros que han conseguido sobresalir en sus
actuaciones y, además, en un anexo informo sobre los premios que pudieran haber
sido concedidos a los triunfadores de la feria por las instituciones locales.
Solía ser hasta la década de los
ochenta que la Feria de la Magdalena de Castellón se consideraba el comienzo
oficial de la temporada española. Luego ese comienzo se ha ido adelantando, ya
que se han estado celebrando en enero y febrero un par de ferias invernales en
dos pueblos madrileños, como también se han estado dando algunas que otras
corridas sueltas. Sin embargo, el
verdadero preámbulo de la temporada desde hace veinte años ha tenido
lugar en el pueblo extremeño de Olívenza, en donde el primer fin de semana de marzo se celebra una mini-fería, en la
que se dan tres o cuatro festejos taurinos con carteles muy atractivos
compuestos por figuras. En cambio, esta temporada ese preámbulo de nuevo se ha
adelantado con la celebración en febrero en Madrid de la primera Feria de
Invierno en el Palacio de Vistalegre, en donde también han actuado varios
toreros vanguardistas.
Si la feria de Vistalegre se consolidara, tal vez le
pudiera quitar un poco de protagonismo a la corta Feria de Olivenza, aunque por
el momento no hay señales de que ese sea el caso.
La
edición del 2010 de la Feria de Olivenza marca el XX aniversario de la
feria, y el programa se ha extendido un día más, pues comenzó el viernes 5 con
una novillada, siguió el sábado 6 con una corrida de toros y concluyó el domingo 7 con dos corridas más.
El
abono de estos ciclos feriales ha contado siempre con excelentes carteles, y a menudo
han tenido un toque especial
como, por ejemplo, la reaparición de algún diestro importante. Este año los
carteles de las tres corridas también han sido extraordinarios, y el toque
especial lo ha proveído la vuelta a esa
plaza de José Tomás. Esta actuación era también la primera corrida en la
que el diestro madrileño actuaba en España después de su campaña americana. En
el abono también resaltaba la presencia del diestro extremeño Miguel Ángel
Perera, quien era el único torero que hacia doblete, actuando el sábado
compartiendo cartel con José Tomás, y el domingo lidiando un toro de Victorino
Martín por primera vez en su carrera, en un festejo que, como una novedad, él,
“El Juli” y José María Manzanares se enfrentaron también con astados de
diferentes hierros.
Los resultados artísticos y económicos de estos fines de semanas taurinos en Olivenza siempre han sido de buenos para arriba, pues en el ruedo los toreros se han esforzado en estar bien para enviar el mensaje de que están dispuestos a dar guerra en la temporada que comienza. Igualmente, el público local y los numerosos aficionados que acuden de afuera por norma llenan la plaza y, al mismo tiempo, son tan generosos en la petición de trofeos como la presidencia en concederlos.
Carteles y
resultados
A
continuación aparecen los carteles de la novillada y de las tres corridas con
los resultados que fueron extraídos de las reseñas que aparecen en al prensa
taurina cibernética:
Olivenza. Viernes 5 de
marzo. Primer festejo de Feria. Novillos de “Fuente Ymbro” (bien presentación, descastado y rajados en
general, excepto el 4º que fue manejable y
el 5º que fue encastado)
para Paco Chaves (silencio tras aviso; silencio tras aviso), Juan del Álamo (silencio;
dos orejas; salida a hombros) y Tulio Salguero (silencio; silencio). Entrada:
más de 3/4.
Olivenza, 7 de marzo. Cuarto y último festejo de Feria. Toros de Daniel Ruiz, 1º, Núñez del Cuvillo, 2º, Victoriano del Río, 3º y 4º, “Garcigrande”, 5º, y Victorino Martín, 6º, (justos de presentación y juego variados; sobresalió el 2º) para “El Juli” (oreja; saludos), José María Manzanares (ovación; saludos) y Miguel Ángel Perera (silencio; palmas). ). Entrada: lleno de ‘no hay billetes’.
Como puede apreciarse en las reseñas, a pesar del mal tiempo que imperaba en la región en las tres corridas de toros hubo llenos de ‘no hay billetes’ y en la novillada se cubrió más de tres cuartas partes del aforo del coso.
Además, los datos muestran que se concedieron un total de 11 orejas y 1 rabo en los festejos mayores y dos 2 orejas en la novillada. Perera se llevó cuatro orejas y el rabo, Ponce y José Tomas y el novillero Juan del Álamo dos orejas cada uno, saliendo los cuatro a hombros por la Puerta Grande. También “El Fundi”, “El Juli” y Cayetano obtuvieron un trofeo.
Comentarios
La
novillada
El viernes en la novillada que abrió la feria, los extremeños Paco Chaves y Tulio Salguero, y el salmantino
Juan del Álamo lidiaron un encierro de “Fuente
Ymbro”, cuyos novillos, excepto por el cuarto y el quinto, presentaron algunas
dificultades que los jóvenes toreros que, aunque mostraron entusiasmo en su ahcer,
no tuvieron la experiencia necesaria para remontarlas. Para hacer el reto aun
más difícil tuvieron que torear sobre un ruedo encharcado por la lluvia. Los
dos extremeños tuvieron contados momentos lucidos, solo eso, y ambos fueron
silenciados al rematar a sus utreros. Tampoco Juan del Álamo se acopló con el
segundo astado, estando dubitativo, sin sacarle el partido debido. También, oyó
silencio al despachar al animal. Sin embargo, con el quinto novillo, el mejor
del encierro, la escena cambió radicalmente, pues el salmantino completó una
bonita faena que fue de menos a más.
Toreó despacio con temple y clase, ligando series de ajustados pases con
ambas manos, pero especialmente con la derecha. Mató de una estocada trasera y
tendida, y al doblar prontamente el novillo, Juan fue premiado con dos orejas y
luego con una salida a hombros por la Puerta Grande. Salvó la tarde.
Las
corridas de toros
El
sábado había fiesta y alegría en los tendidos, con el público morbosamente
esperando el resultado del sutil duelo que existe siempre que José Tomás y José
Maria Perera se enfrentan. Esa alegría persistiría en el público, pues en el
ruedo hubo buen toreo, permitido por un buen encierro de Núñez del Cuvillo, del que cuatro toros se fueron al
desolladero faltándoles algún apéndice. Se cortaron seis, Perera se
llevó cuatro orejas y un rabo del mejor lote, José Tomás dos, y “El Fundi” uno.
Este
duelo tuvo los momentos más álgidos en la lidia de los toros segundo y tercero,
a lo que se refería Carlos Crivell en su crónica en Sevillatoro.com:
El duelo entre Tomás y Perera se masticaba en el
ambiente. Atacó Tomás con una faena pletórica al segundo, toro bueno, quizás
algo suelto en sus arrancadas...Tomás lo fijó, muy quieto, y desgranó tandas
emocionantes con ligazón en un palmo de terreno. Fue la expresión del toreo
emotivo con un punto trágico tan propio del de Galapagar. La estocada fue
perfecta…Respondió Perera con otra faena de enorme valor. Dejó crudo al toro
que llegó pronto y repetidor. Comenzó con los pases por la espalda y siguió con
pases y más pases en una sinfonía de toreo. Por ambos pitones construyó una
faena de perfiles apasionantes, ya por su aguante en los momentos finales, ya
porque el temple duró hasta el muletazo postrero. Acabó de una estocada enorme
y hasta un rabo paseó Perera.
La segunda parte del duelo resultó estar en favor
del extremeño que volvió a completar otra gran faena a un toro bueno, mientras
que el d Galapagar se enfrentó con el garbanzo negro del encierro. Pereda cortó
otras dos orejas y José Tomás salió al tercio a saludar. “El
Fundi” también contribuyó a hacer buena
tarde de toro, aprovechando las estimables condiciones de su primer astado, al
que le cortó una oreja. Con el cuarto, otro toro potable, estuvo decidido y le
ejecutó una faena que, sin ser redonda, tuvo varias fases interesantes, pero
por alargarla demasiado, y luego no estar fino con los aceros, el madrileño oyó
dos avisos antes de ser fuertemente ovacionado.
Por
la mañana Enrique Ponce, Alejandro
Talavante y Cayetano lidiaron toros de “Zalduendo”, que andaban escasos de
casta, pero que fueron nobles y manejables en el último tercio. Ponce con el
toro que abrió plaza solo cumplió, estando más técnico y lidiador que artista, y
por alargar la faena y fallar con la espada, oyó dos avisos. Sin embargo, fue
el triunfador del festejo, por desorejar por partida doble al cuarto astado y,
por consiguiente, salir a hombros al terminar la corrida. Juan Angel
Franco en Hoy.es evalúa así lo visto:
Cómodo de cara fue
el cuarto. Alegre en banderillas. Ponce lo sacó a medios. Pronto mostró el toro
su fijeza y supuso el comienzo de una faena llena de mando y temple, con gusto
en los remates de las series. Le dio mucho sitio entre tandas. Toro repetidor
que necesitó de poco cite para arrancarse. El matador fue bajando la mano poco
a poco, sintiéndose. Las series sobre ambas manos ligadas, gusto en los
adornos.. Faena amplia. Cuando se perfilaba a matar sonó un inoportuno aviso.
La estocada fue entera, tendida y trasera. Dos orejas fue el merecido premio.
Cayetano
se llevó el otro apéndice otorgado esa mañana. Se lo cortó al tercero bis, un
animal bondadoso que sustituía al cegato de turno, el que fue retirado a los
corrales. El madrileño, después de
lucirse toreando a la verónica y en un bonito quite, comenzó la faena en muy buen tono, toreando con empaque y temple con
ambas manos, pero no existió ni el ajuste ni la continuidad necesaria para que la faena
alcanzara altura, ya que el toro comenzó
a refugiarse en tablas.
Mató de un estoconazo en lo alto y consiguió la
oreja. Con el sexto, otro noble animal, también Cayetano tuvo buenos momentos
toreando clásicamente, tanto con el capote como con la muleta, pero por fallar
con la espada, no pudo repetir el éxito. Oyó un aviso, y al doblar el toro el
diestro fue aplaudido. Por otro lado, Talavante se fue de vacío, aunque pudiera
haber puntuado en ambos toros. Gustó toreando con un renovado estilo, haciendo
un toreo más clásico y con más mando, embarcando a los toros de largo y
llevándolos empapados en los vuelos del engaño. Las dos faenas fueron
aclamadas, pero a la hora de usar la
espada el éxito se diluía, pues como un aprendiz del toreo, se olvida que al
ejecutar la suerte suprema hay que marcar los tiempos, cruzarse y dar el pecho.
A su primero se lo quitó de en medio de un bajonazo, y a su segundo lo dejó
vivo después de pinchar con la espada y fallar con el descabello. Aun así, el
público, recordando la faena, le obligó a salir a saludar al tercio, lo que hizo
con las lágrimas resbalándoseles por las mejillas. Ya en Vistalegre hacía unos días igualmente había perdido trofeos
por su ineptitud con los aceros.
El programa de la corrida del fin de
fiesta no pudiera haber sido más interesante, pues se esperaba que el supremo
veterano “El Juli” y los jóvenes valores Manzanares y Perera dieran
una buena
tarde de toros, lidiando seis escogidos astados de prestigiosas ganaderías. Sin
embargo, el resultado no estuvo de acuerdo con la expectación, ya que en
conjunto la corrida fue la menos ininteresante del ciclo. La excepción fue la
actuación de “El Juli” con el primer toro de Daniel
Ruiz, un noble animal que tenia las fuerzas justas. El maestro primero amoldó magistralmente
al toro para meterlo en la muleta, y luego, dándole al animal la apropiada
distancia, le completó una justa faena, compuesta con pases largos y templados.
Al venirse abajo el toro, valientemente y con aplomo, el maestro le sacó los
últimos pases metiéndose entre los pitones. Una gran estocada le hizo ganarse
un merecido trofeo. Ese debiera haber sido el fin del festejo, ya que ni el
madrileño ni Manzanares o Perera pudieron luego levantar la tarde, teniendo con
toros insulsos actuaciones que, a pesar de contar con algunas fases bastante
brillantes, en conjunto fueron grises como el tiempo.
En fin la Feria de Olivenza terminó, y al recontar
lo sucedido en ella, queda en el recuerdo la actuación de Perera en la corrida
del sábado, en donde con cuatro orejas y un rabo en su haber reiteró en presencia
de sus paisanoa que es un gallo de pelea.
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