RESUMEN DE LA FERIA
      DE SAN FERMIN 2010 DE PAMPLONA:
      LA MAESTRIA DE "EL JULI", LA HEROICIDAD DE PADILLA
      Y TOROS GRANDES QUE SE MUEVEN
       
      por Mario Carrión. 15 de julio, 2008

      Nota:

      Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas importantes ferias españolas de la temporada taurina 2010, en esta sección resumo lo más relevante acontecido en los abonos de esas ferias.

      Primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria. Luego incluyo la lista de los carteles mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña, seguida por un sumario numérico de esos resultados más el  resultado económico de la feria. A continuación repaso los acontecimientos más relevantes relacionados con los protagonistas del abono y, además, si alguna institución concede premios a los triunfadores de la feria, también lo añado a estos resúmenes.

      Advierto que mis conclusiones y comentarios críticos mayormente reflejan lo visto en las pantallas chicas del televisor y del ordenador y lo leído en la prensa cibernética, ya que al no haber estado presente en esas ferias modero en lo posible mis opiniones particulares sobre la calidad de lo acontecido en esas ferias.

    SOBRE LA POPULAR FERIA DE SAN FERMIN

    La popular, alegre, ruidosa y típica Feria de San Fermín, que se celebra en el mes de julio en Pamplona, España, es la feria taurina más conocida en el mundo no taurino, principalmente por sus encierros matinales, los cuales son televisados para el mundo, como si estos fueran espectáculos deportivos. Esta feria también es conocida como la “‘del Toro”, pues  se distingue por el énfasis que se pone en la monumentalidad de los astados lidiados en el ruedo pamplonico. Además, la feria es famosa por el espíritu festivo y el ruido ensordecedor que reina en los tendidos, especialmente en los de sol. La realidad es que una mayoría del público va a la plaza a divertirse, y si lo que sucede en el ruedo no satisface su gusto, se distrae fraternizando con los amigos, tocando música, bailando, comiendo y bebiendo. Otra característica de ese entusiasta público es la generosidad en la petición de orejas, reaccionando más a la temeridad del torero y al toreo accesorio que a  la calidad intrínseca del arte de torear. Esta feria también se distingue por ser organizada no por empresarios profesionales con la intención de lucro, sino por la institución pública Casa de Misericordia de Pamplona, cuya única intención es ayudar a los necesitados con los beneficios.

    La edición de San Fermín 2010 comenzó el martes, 5 de julio con una novillada picada que fue seguida al día siguiente por un festejo de rejoneo, y concluyó el miércoles 14 con la corrida de toros con el cartel mejor rematado del ciclo ferial. En total, el abono se compuso de diez festejos, que incluían una novillada, un festejo de rejones y ocho corridas de toros.

    Los veinticuatro puestos de los festejos mayores fueron ocupados por 22 matadores de toros. De esos puestos relativamente pocos estuvieron cubiertos por las figuras. De ellas estuvieron presentes “El Juli”, el único espada que hizo  el paseíllo dos tardes,“El Cid”, “El Fandi”, Castella, Perera y Talavante, y principalmente se notaban las ausencias de Ponce, “Morante de la Puebla”, Manzanares y Cayetano.

    Con respecto al ganado, en una feria en donde el toro es rey, cinco de los ocho  encierros lidiados en las  corridas de toros llevaban hierros de ganaderías consideradas duras, “Peñajara”, Cebada Gago, “Fuente Ymbro”, Dolores Aguirre y Miura; mientras que solamente tres eran encierros de las ganaderías más comerciales, Victorino del Rio, “El Pilar” y “Jandilla”.

    Antes de continuar con este resumen,  hago aquí una observación personal sobre el porqué en los últimos años en los carteles se notan las ausencias de algunas figuras, y el porqué de los que están en los carteles pocos hacen doblete. Una razón es muy obvia, y es que al lidiarse en Pamplona tantos encierros duros, quedan pocos puestos en los carteles con los encierros comerciales, que son los apetecidos por las figuras. Otro motivo es que los diestros notables ahora tienen menos motivación que hace unos lustros para formar parte de los carteles de esta dura  ‘Feria del Toro’, es que antes ellos esperaban que un triunfo en Pamplona les abrieran las puertas para entrar en las otras ferias del norte. En cambio, en la actualidad, para el mes de julio los abonos de la mayoría de las ferias norteñas ya están más que cerrados, por lo que un triunfo en San Fermín, aunque sigue otorgando al torero cierto prestigio profesional, ya no tiene la inmediata recompensa que solía tener años atrás.

    CARTELES, RESEÑAS Y SUMARIOS CUANTITATIVOS

    A continuación aparecen los diez carteles del abono de la Feria de San Fermín con los resultados en forma de reseñas, según los datos obtenidos de las publicaciones taurinas del Internet, más unos sumarios cuantitativos.

      Lunes, 5 de julio. 1ª de Feria de San Fermín. Novillos del Marqués de Domecq (desiguales de presentación, mansos, descastados y faltos de fuerza, en conjunto, el 5º   titular fue devuelto por su invalidez y sustituido por otro de la misma ganadería; los mejores el 1º y el 2º fueron manejables) para Christian Escribano (silencio tras aviso; silencio tras aviso),Juan del Álamo (saludos; silencio tras aviso) y Diego Silveti (silencio en ambos). Entrada: ¾.

      Martes, 6 de julio. 2ª de Feria de San Fermín. Toros de Fermín Bohórquez (faltos de fuerza y y descastados en conjunto, pero manejables; sobresalieron el 4º por su movilidad y el 6º por su nobleza y clase) para Fermín Bohórquez (saludos; dos orejas; salida en hombros), Hermoso de Mendoza (dos orejas; saludos; salida en hombros) y  Sergio Galán (oreja; dos orejas; salida en hombros). Entrada: lleno.

      Miércoles, 7 de julio. 3ª de Feria de San Fermín. Toros de “Peñajara” (desiguales de presencia, descastados y faltos de fuerza y de poco juego; el 3º fue el más manejable) para Diego Urdiales (silencio; silencio), Luis Bolívar (silencio; silencio) y Salvador Cortés (saludos; silencio). Entrada: lleno.

      Jueves, 8 de julio. 4ª de Feria de San Fermín. Toros de Cebada Gago, incluido el sobrero 1 bis (cinqueños y bien armados y con dificultades en conjunto; los más manejables el 3º  y el 5º, y el más complicado el 1º) para Francisco Marco (silencio en el único que mató por ser herido y retirarse a la enfermería), Sergio Aguilar (silencio; silencio; palmas de despedida) y “Morenito de Aranda” (leve petición y vuelta; silencio). Entrada: lleno.

      Viernes, 9 de julio. 5ª de Feria de San Fermín Toros de “Fuente Ymbro” (desiguales de presentación y de juego variado; los mejores astados fueron 3º, 4º y 6º) para Antonio Ferrera (silencio; oreja tras aviso), Alfonso Oliva Soto (silencio; silencio tras aviso) y Rubén Pinar (silencio; oreja). Entrada: lleno.

      Sábado, 10 de julio. 6ª  de la Feria de San Fermín. Toros de Dolores Aguirre, incluyendo el 6º bis (desiguales de tipo y peso; el mejor el 2º, y el de más dificultades el 4º, y el resto descastados y complicados) para Iván Fandiño (silencio tras aviso; silencio), David Mora (oreja; silencio) y; “Joselillo” (silencio; dos orejas; salida a hombros). Entrada: lleno.

      Domingo, 11 de julio. 7ª de la Feria de San Fermín. Toros de Miura (serios y con presencia y conun peso de unos 600 quilos de promedio; descastados, sosos y complicados en general; el más manejable el 2º, y el más difícil y peligroso el 5º) para Juan José Padilla (oreja; silencio), “Rafaelillo” (saludos; silencio tras dos avisos) y Javier Valverde (silencio; silencio). Entrada: 2/3 (aunque hubiera sido un lleno porque, aunque tenían billetes, los miembros de las peñas no asistieron en señal de protesta por el recorte de la subvención municipal para sus actividades).

      Lunes, 12 de julio. 8ª de la Feria de San Fermín. Toros de Victoriano del Río (bien presentados; el 1º, el 2º, el 3º y el 4º nobles y manejables; el 5º y el 6º deslucidos) para Curro Díaz (silencio; saludos) “El Juli” (oreja con petición de la segunda; herido y oreja que recogió la cuadrilla; pierde la salida por la Puerta grande por estar en la enfermería) y Alejandro Talavante (silencio; silencio). Entrada: lleno.

      Martes, 13 de julio. 9ª de la Feria de San Fermín. Toros de “El Pilar” (serios y voluminosos, bravos en conjunto; sobresalieron el manejable 1º, el encastado y potente 2º,  los nobles 3º y 6º y el excelente  4º, y desentonó el descastado 5º) para “El Cid” (silencio; oreja), “El Fandi” (dos orejas; silencio; salida a hombros) y Miguel Tendero (silencio; silencio ). Entrada: lleno.

      Miércoles, 14 de julio. 10ª de la Feria de San Fermín. Toros de “Jandilla” (de pobre presentación y estampa para Pamplona; de juego irregular; los mejores, el noble y bravo 2º y los más manejables el 3º y el 6º; y los más molestos, los mansos el 1º y el 4º, y el peligroso el 5º) para “El Juli” (silencio; silencio), Sebastián Castella (dos orejas; saludos; salida a hombros) y Miguel Ángel Perera (saludos; saludos). Entrada: lleno..

     Las reseñas de las corridas de toros  muestran que el público y la presidencia  evaluaron las 48 faenas completadas por los 22 matadores de la manera siguiente:
     
              • Con tres avisos*: 0
              • con dos avisos: 1;
              • con bronca, pitos o división de opiniones:0;
              • con silencio: 30 ;
              • con ovación, aplausos o salida al tercio: 7;
              • con vuelta al ruedo sin oreja; 1;
              • con petición de orejas sin concederse: 3;
              • con una oreja: 7;
              • y con dos orejas: 3.

      *Debido a que un aviso puede ser causado por una  larga faena o por  tardar en matar,  no lo computamos.

    En total en los 10 festejos se cortaron 20 orejas, 13 en las ocho corridas de toros, 7 en la corrida de rejones y ninguna en la novillada. La Puerta Grande se abrió para que la cruzaran a hombros 3 matadores, 3 rejoneadores y 0 novilleros.

    Con respecto a la asistencia hay que anotar que, aunque la mayoría de los carteles no eran estelares, la plaza se ha llenado en todas las corridas de a pie y en la de rejones, y hubo tres cuartos del aforo cubiertos en la novillada que inició el ciclo. Como es la norma en esta popular feria, el éxito económico ha vuelto a ser cuantioso para bien de las obras benéficas que la Casa de la Misericordia lleva a cabo. Obviadamente, ni la crisis económica ni el campeonato mundial de fútbol han afectado a la taquilla, como ha sucedido en otras recientes ferias taurinas tradicionales. Sin embargo, en la corrida del domingo 11, aunque las entradas estaban vendidas, los tendidos de sol se hallaban casi vacíos debido a que las peñas esa tarde no habían ocupado sus localidades como una señal de protesta en contra del Ayuntamiento por razones económicas.

    COMENTARIOS

     Ahora completaré este resumen con unos comentarios sobre los acontecimientos más relevantes realizados por los protagonistas de los diez festejos.

    La novillada

    La Feria de San Fermín del 2010 no tuvo un principio brillante, ya que en la novillada que abrió el ciclo los descastados, sosos y endebles utreros del Marqués de Domecq y el mal uso de las espadas por lo novilleros Christian Escribano, Juan del Álamo y Diego Silveti causaron que cinco de las faenas no merecieran otro premio que el silencio. Lo más notable estuvo a cargo de Juan del Álamo, quien debutaba en Pamplona. Mostró sus buenas maneras y el buen momento en que se halla, lidiando al manejable segundo novillo. En su faena sobresalieron unas buenas series de templados y clásticos derechazos. Su buen hacer hubiera merecido un trofeo, pero Juan lo estropeó usando mal la tizona, quedándose el premio en una salida al tercio para agradecer los fuertes aplausos que oía.

    La corrida de rejones

    A diferencia de la novillada, la corrida de rejones fue triunfal, ya que el festejo concluyó con la bonita estampa de los rejonedores Fermín Bohórquez, Hermoso de Mendoza y  Sergio Galán saliendo en hombros por la Puerta Grande del coso de la Misericordia, después de haber cortado en conjunto siete orejas a los manejables y nobles, aunque descastados, toros de Fermín Bohórquez. Tres de esos trofeos se los llevó Galán y dos cada uno Bohórquez y Hermoso de Mendoza. Los tres caballeros rejonearon con maestría, habilidad y variedad, haciendo gala del dominio tanto de sus cabalgaduras como de los astados. Incluso, Bohórquez y Mendoza tuvieron que salir al tercio a agradecer al público sus nutridos aplausos al concluir sus labores a los dos únicos toros que se arrastraron con las orejas puestas, el primero y el quinto. Sobre Hermoso escribe Sixto Naranjo en Cope.es:

      La faena de más mérito artístico la firmó Pablo Hermoso de Mendoza en el segundo toro del festejo, un animal medido de raza al que paró magníficamente con Dalí. Con Chenel tiró mucho del toro, que comenzó a acularse en tablas. Hubo mucho temple toreando a dos pistas y clavando siempre de frente y al estribo. Pero los mejores momentos llegaron a lomos de Ícaro, arriesgando mucho y metiéndose en los terrenos del toro. Un rejón entero en dos tiempos le hicieron merecedor del doble trofeo.

    Las corridas de toros

    El  miércoles 7, el Día de San Fermín, y el jueves  8 hubo una constante fiesta en toda Pamplona, incluyendo los tendidos de la plaza de toro, excepto en el ruedo en donde no hubo mucho que celebrar, pues el público silenció nueve de las doce  faenas ejecutadas a los dificultosos toros de los complicados encierros de “Peñajara”  y Cebada Gago. Urdiales, Bolivar y Sergio Aguilar oyeron seis de esos silencios al rematar los dos toros de sus lotes, mientras que Cortés y “Morenito de Aranda” también oyeron un silencio al concluir una de su faenas, lo mismo que Marco al pasaportar al único toro que lidió. Solamente Cortés y “Morenito de Aranda” bordearon el triunfo. El miércoles fue Cortés el que calentó un poco el ambiente al lidiar al tercer toro de “Peñajara”, el único ejemplar del serio y descastado encierro que embistió con algo de nobleza, aunque con sosería por su poca fuerza. El sevillano comenzó su faena con pases cambiados,  y de todo su hacer sobresalieron un par de series de templados naturales. Alargó su labor en demasía, recurriendo a un toreo encimista, pero al toro pararse y  doblar las manos, antes de Salvador pinchar y de cobrar una estocada, el entusiasmo en los tendidos disminuyó, por lo que al doblar el animal después de sonar un aviso, el premio se redujo a una salida al tercio a saludar. El buen momento de  “Morenito de Aranda” llegó al lidiar el único toro manejable del difícil encierro de Cebada Gago en la tarde del jueves. Asi juzgó esa actuación Zavala de la Serna en el diario madrileño El MUNDO:

      Qué bien y qué despacio toreó Morenito de Aranda al noble tercero. Terciado aunque armado el toro, tuvo una calidad y temple. La faena creció y tres series por la mano derecha resultaron extraordinarias, arrastrada la muleta, largos, lentos y ligados los muletazos. Airoso un molinete en la última serie. Casi media estocada en la que el moreno de Aranda se hizo mucho daño en la mano. Contenía la muerte. Un descabello. Un aviso. Era de oreja la cosa, pero la gente se quedó reservona. La vuelta al ruedo vale por ella.

    El percance de Morenito no fue el único, pues se dio el caso insólito que cuando el presidente iba a ordenar que saliera el quinto toro, le informaron que los tres espadas se hallaban en la enfermería. El primero en entrar fue Marco, al ser conmocionado por el tremendo ‘cebadagado’ de 600 kilos que lidió en cuarto lugar. El mismo astado también lesionó a Aguilar. El festejo estuvo a punto de suspenderse, pero continuó al Morenito volver al ruedo después de 15 minutos de espera. Luego, también apareció  Aguilar para enfrentarse al sexto difícil mastodonte, el que también pesaba unos 600 kilos, y del que se deshizo después de recibir otra voltereta, de la que salió ileso. Si esto es emoción, los toros de Cebado Gago y la voluntad de los espadas la produjeron a granel esa tarde. Afortunadamente, ninguna de las tres lesiones había sido de gravedad.

    En cualquier corrillo de aficionados y taurinos no nos cansamos de predicar que los toros con un gran volumen y peso no pueden tener movilidad y que no aguantan muchos pases. Pues bien, el viernes en el ruedo de la Misericordia se lidió un imponente corridón de “Fuente Ymbro”, que pasaba de los 600 quilos de promedio de peso, y nos mostró lo contario pues, a pesar del exagerado volumen, los astados tuvieron movilidad y tres de ellos embistiron con casta y nobleza. Antonio Ferrera, Rubén Pinar y Alfonso Oliva Soto fueron los encargadso de lidiarlos. Oliva Soto estuvo voluntarioso pero muy mal matando por lo que sus actuaciones fueron silenciadas, mientras que Ferrera y Pinar cortaron una oreja cada uno. El extemeño fue primero en puntuar en el cuarto toro, después de haber estropeado con la espada lo bien hecho a su primer toro. De su triunfo Zavala dice en EL MUNDO lo siguiente:

      Tremendo el cuarto en sus 675 kilos de inmensa caja...Ferrera de nuevo destacó con los palos aunque sin el atracón de testosterona del toro que abrió la tarde. Increíble que semejante volumen se moviese tan bien y tan por derecho. Y muy humillado. Y por el pitón izquierdo menudo era temple, calidad y duración. Maravilloso. Ferrera, a gusto. Dentro de lo que se puede estar delante de una mole de casi 700 kilos. Por las dos manos le dio fiesta. 'Tramposo' se llamaba el torazo. Apunten el nombre porque puede ser el toro de la Feria. Se adornó de epílogo y lo mató con rectitud. Pero el acero se hundió con travesía no eficaz. Tuvo que descabellar, lo que no fue óbice para que le entregaran la oreja. Justa en verdad.

    Pinar después de estar voluntarioso con el tercer serio toro de “Fuente Ymbro” y lograr  momento lucidos, con los aceros estuvo hecho un pinchaúvas al matar de cuatro pinchazos y estocada corta y tendida. Esto motivó a los espectadores a seguir con sus  fiestas en los tendidos, ignorándolo al diestrocon silencio, al retirarse este al callejón. Se desquitó con el ejemplar que cerró plaza, completándole una buena faena que, aunque no fue redonda, sí fue lucida, como escribe Amorós en ABC:

      Rubén Pinar ha sido el triunfador de Alicante y está cuajando en un buen profesional, junto a Santiago López. En su primer toro, suave, destaca al dejarle la muleta en la cara para ligar, sin apreturas, pero mata muy mal...El último también es noble y acude con alegría. Poco a poco, lo va cosiendo a la muleta, con temple, un poco a la manera de su paisano Dámaso González. Consigue vueltas al derecho y al revés, en una faena desigual, que culmina con una estocada, y corta una benévola oreja del público festero que hoy, por fin, ha podido conceder trofeos.  

    Por fin en el festejo del sábado un torero de a pie abrió la Puerta Grande al desorejar a un toro por partida doble, trofeos catalogados como excesivos por una mayoría de los críticos, y otro diestro triunfó cortando una oreja. “Joselillo” fue el agraciado con salir a hombros y David Mora el que obtuvo un trofeo. En cambió a Iván Fandiño le tocó el lote peor, y sus dos astados le dieron pocas opciones al lucimiento. Fue silenciado al completar sus faenas. Se lidiaron toros de Dolores Aguirre muy bien presentados que, en general, mansearon, y que, sin tener gran peligro, tampoco dieron facilidades para lucimiento, con la excepción del segundo, el que fue lidiado por David Mora. El diestro lo aprovechó bien tanto toreando con el capote como con la muleta. Las verónicas de recibo fueron templadas y luego se lució en un quite por gaoneras. El toro embestía con nobleza y David le ejecutó una firme primera parte de la faena,  en la que destacaron series de largos y mandones naturales. Luego, con la derecha los pases fueron cortos y menos limpios. Mató de una certera estocada, lo que garantizó que se ganara una merecida oreja.  Con otra estocada, después de un pinchazo, concluyó una voluntariosa faena al flojo quinto astado, el que se quedaba corto en las embestidas. Silencio fue el resultado. También, “Joselito”, quien reaparecía después de la cornada que recibió en Madrid, oyó silencio al despachar al peligroso tercer ‘doloresaguirre’, teniendo que esperar a que saliera el último astado de la tarde para lograr triunfar. Así se relata en Mundotoro.com esa ultima faena:

      Joselillo saludó al sexto bis...con dos largas cambiadas al hilo de las tablas. El toro no enseñó durante los primeros tercios más que su mansedumbre y nada apuntaba que fuera a fijarse, sujetarse y dejarse en la muleta. Joselillo lo dejó a su aire y sin obligarle en una actuación de cara o cruz. Toreó de rodillas hilando hasta cinco muletazos y dio distancia, aprovechando la inercia del animal. Cuando se rajó, le buscó las vueltas para finalizar su tarde de nuevo con las rodillas hincadas en la arena. Con la espada se le fue la mano baja a pesar de lo cual el público, con el que había conectado desde el principio, le pidió el doble trofeo que fue concedido.

    El domingo 11 los valientes diestros Juan José Padilla, “Rafaelillo” y Javier Valverde se encerraron con los legendarios 'miuras', cuyos toros con sus correosos y agalgados cuerpos no daban la impresión de ir cargando una masa de más 600 quilos.  De volumen y cornamentas estaban bien dotados, ahora bien, en general eran descastados y a veces sosos y parados, lo que ocultaba el peligro que llevaban dentro. “Rafaelilo” estuvo afanoso y valiente  buscando el triunfo, pero sus toros no le permitieron otra cosa que, a base de pelea, sacarles muletazos sueltos, sin poder redondear faenas. Al matar al segundo toro de una estocada y un descabelló, tuvo que salir a saludar al tercio. En cambio, en el quinto, después de un bajonazo, el toro se amorcilló en las tablas y el maestro tuvo que usar el descabello hasta en siete ocasiones, siendo volteado feamente en unos de esos intentos. Afortunadamente, el toro dobló segundos antes que sonara el tercer aviso, y el público comprensivamente guardó silencio. Por otro lado, Valverde, quien  despedía del público pamplonica, con otros dos toros difíciles pero algo más manejables que los del murciano, no se complicó la vida estando pulcro con la muleta y pronto con los aceros. Y el silencio reinó en la plaza. Digo reinó porque por vez primera había allí verdadero silencio, ya que los tendidos de sol estaban casi vacíos, debido a que los alegres y festivos socios de las peñas, por tener un conflicto con la alcaldesa, habían acordado no asistir al festejo esa tarde. El gran triunfador del festejo fue Padilla. La actuación del jerezano fue dramática. A su primero, el astado más toreable del encierro, Padilla con el capote lo recibió con largas cambiadas de rodillas y lo veroniqueó con gusto. Banderilleó arriesgando mucho por la gran altura del animal,y con la muleta, toreó con maestría y aplomo, pero al iniciar un natural, el animal lo volteó espectacularmente, corneándolo repetidamente en el suelo y zarandeándolo de nuevo. Lo llevan al enfermería, de donde vuelve maltrecho cuando ya “Rafaelillo” estaba listo a continuar la faena. Sin chaleco, cojeando y dolorido da unas manoletinas y hace un desplante antes de matar al astado de una estocada baja. Le otorgan una oreja que no puede pasear por tener que volver a la enfermería. Cuando no se esperaba, sale de nuevo de la enfermería llevando unos pantalones vaqueros y sin chaquetilla para lidiar al molesto cuarto toro. Está valiente y, aun estando en mal estado físico, se atrevió a banderillear lucidamente. Luego, con gran determinación se peleó con el animal para sacarle algun partido, pero pero el final no fue lucido por fallar con la espada. Que importa, los espectadores habían presenciado una gesta inaudita de un torero valiente como pocos. Lástima que Padilla, un ídolo de las peñas pamplonicas, esa tarde triunfara sin oír los gritos de “¡Illa, illa, illa, Padilla maravilla” con los que los mozos lo había animado en otras ocasiones.

    El lunes comenzó el último tramo del ciclo de San Fermín, el de las tres corridas con los mejores carteles. Esa tarde Curro Díaz, “El Juli” y  Alejandro Talavante lidiaron un excelente y bien presentado encierro de  Victoriano del Río, del cual salieron cinco toros con nobleza y movilidad, a pesar del volumen, para cortarles las orejas, aunque solamente a tres de ellos se las cortaron.  Curro Díaz, muy compuesto y con firmeza. a sus dos nobles animales les bordó artísticos pases con ambas manos, incluyendo unos adornos pintureros. Sin embargo, a las faenas les faltaron hondura, ligazón y emoción para que el público se entusiasmara. Al primero lo mató de una estocada trasera y, al toro tardar en doblar, todo quedó en silencio; y al cuarto lo pinchó y falló con el descabello. Fue premiado con una fuerte ovación. Tampoco, Talavante consiguió el triunfo al completarles a sus toros faenas irregulares con altos y bajos y usó mal los aceros, por lo que al completar sus intervenciones el público lo ignoró con silencios.  “El Juli”  fue el único espada que obtuvo trofeos, no solamente aprovechando las buenas cualidades de su lote, sino también con su maestría, haciéndolos parecer mucho mejores de lo que eran. El madrileño le cortó una oreja a cada toro y puso en evidencia al presidente por negarle la segunda, que al rematar a su primer toro el público unánimemente pedía. Esa faena quizás haya sido la mejor ejecutada en el ciclo, y el precario premio recibido por “El Juli” razonablemente la prensa lo ha usado para desmerecer, por comparación, el doble trofeo otorgado a “Joselillo”, “El Fandi” y Castella por faenas juzgadas con ser menos redondas que la ejecutada a su primer toro por el maestro madrileño. Hay que anotar que en Pamplona el valiente maestro otra vez más ha hecho gala de estar en la cima de su profesión, al torear con ligue y templanza suprema, y con tal excepcional técnica que le permite lidiar sabiamente a los toros desde que salen del chiquero hasta que doblan víctimas de sus certeras estocadas. Solamente la técnica le falló por un momento de descuido cuando exprimía los últimos muletazos de su segundo toro, ya que este le alcanzó y lo hirió levemente en el escroto. Siguió en la brecha para asegurarse la segunda oreja. No abrió la Puerta Grande pero desgraciadamente sí la de la enfermería.

    En la penúltima corrida de San Fermín se lidió un muy bien presentado y manejable encierro de “El Pilar”, con varios toros cinqueños y un voluminoso astado que pesaba 635 quilos. Lo lidiaron “El Cid”, cortando una oreja al cuarto toro, “E Fandi”, desorejando por partida doble al segundo, y  Miguel Tendero que se quedó sin tocar pelo. “El Cid” pechó con el encastado primer toro, el de los muchos quilos, con el que estuvo decidido. En cambio, tardó en acoplarse con la muleta, aunque sí logró lucirse con el toreo izquierdista. Mató con tres pinchazos y dos descabellos,  y hubo silencio para el sevillano. El cuarto fue un noble cinqueño con las fuerzas justas y algo pegajoso. Manuel lo fue metiendo en la muleta para luego lograr componer una faena con algunos buenos pasajes pero sin redondearla. En esos buenos momentos se vio a “El Cid” que torea con firmeza, templanza  y manos bajas. Lo mejor de su hacer fue el espadazo que ayudó a que se le concediera un trofeo. Tendero con un lote manejable, estuvo valiente y mostró tener deseos de triunfo, y en algunas fases de su hacer toreó con clase y enjundia, pero en ambas faenas se le notó falta de técnica. En resumen, no aprovechó al máximo lo que los toros le ofrecían y, por si fuera poco, lo bueno que consiguió hacer lo estropeó con los aceros: tres pinchazos y media estocada a su primero, y  pinchazo y bajonazo al último toro de la tarde. “El Fandi” triunfó a lo grande, lidiando al segundo toro que repetía con agresividad y daba emoción a lo que se le hacía, pero para ello había que poderle y dominar al animal. Ya se va haciendo un cliché el solamente alabar a “El Fandi” por su espectacular  manera de ejecutar el segundo tercio.  Ahora bien, hay mucho más que eso en este ya maduro maestro; pues el torero tiene en todo momento un gran sentido de la lidia, con el capote su repertorio de quites es variado, y con la muleta domina y le puede a cualquier toro para luego, torear cada día con mas temple y clase, haciendo el toreo esencial primero, y a continuación completar lo hecho con un toreo  encimista y efectista, para así llegar al espectador más que al aficionado. Todo esto "El Fandi” consiguió hacérselo al segundo astado, por lo que merecidamente obtuvo dos orejas y una salida a hombros. No pudo repetir el éxito con el quinto, el garbanzo negro del encierro, pues aun usando la mejor técnica de mundo, era imposible entusiasmar toreando con la muleta a un soso y complicado astado que, por estar picado excesivamente, apenas se movía.  No obstante, se lució en los primeros tercios, con el capote en un quite por navarras, y en banderillas clavando tres excelente pares, superiores a los de su primer toro, que le hicieron tener que saludar al completar el tercio.

    La feria se cerró lidiándose el encierro de “Jandilla”, el peor presentado de las ocho corridas. Eran los  peores armados y con menos trapío del resto de los que salieron por los chiqueros del coso de la Misericordia. Tampoco se distinguieron por la bravura y nobleza , pues solo el segundo toro fue bueno y el tercero y cuarto algo más manejables que el resto, mientras que el lote de "El Jul" fue infumable y el  segundo de Castella tuvo mucho peligro. Había gran interés de volver a ver a “El Juli”, quien estaba haciendo la gesta de, sin estar restablecido, volver a torear en el mismo ruedo en donde había sido herido en el escroto un par de días antes. Sorprendió que el público no reconociera  su gesta con aplausos al concluir el paseíllo. Bien le hubiera ido quedarse en casa reestableciéndose, pues le tocaron toros muy desagradecidos, con los que el triunfo era solo un sueño. No obstante, Julián, antes de pasaportar a sus toros, hizo lo posible por sacar agua de dos pozos secos. Mató pronto a ambos y fue silenciado. No obstante, para los aficionados queda el recuerdo de su gesta y de la triunfal actuación de dos días antes.   También, Perera, que hacia  unos días había sufrido una cornada grave en Burgos, y que había reaparecido una semana antes, quiso dar la cara en Pamplona. La cara la dio, pues estuvo valiente, firme y en torero con ambos toros de su lote, que sin ser malos, sí eran más manejables que los del lote del madrileño.  Al tercero, Perera lo entendió, dándole sitio y tiempo, para  completarle algunas cortas series de templados y largos derechazos y naturales, aunque entre esas series habían tiempos muertos que les quitaban emoción a la faena. Mató de un estoconazo y salió al tercio a saludar, después de una muy leve petición de oreja. Algo parecido logró hacer en el sexto con las diferencias de que terminó dándose un arrimón al toro pararse, después de las tres primeras series y que  también mató peor, con dos pinchazos y estocada. El triunfador de la tarde fue el bravo Sebastián Castella, quien después de haber cortado las dos orejas a su buen toro primero, con firmeza expuso el pellejo con el peligroso quinto, que embestía mas interesado en el cuerpo del torero que en la muleta. Antes de pasaportarlo de una estocada caída, el diestro francés fue volteado de mala manera. Gran ovación. De su actuación en el tercero y del ambiente festivo que los mozos mostraban en los tendidos en la última corrida de San Fermín  Patricia Navarro opina en LA RAZON:

      Buen toro. Buen torero. Binomio perfecto… el segundo tuvo temple y nobleza en la muleta de Sebastián Castella y le vino como anillo al dedo. El fulgor inicial lo encauzó en tandas boyantes, vibraba la alegría en toreo ligado, diestro y de mano bajo. Transmitía fácil mientras la plaza parecía un manicomio ajena a lo que ocurría en el ruedo. Se desató ayer la guerra de las peñas.  A ver quién cantaba más, peor y más fuerte. De escuchar un olé, o festejarlo, ni hablamos. Insoportable. Menos lucido era el toro por el izquierdo, menos fino estaba también el torero y antes de que el contagio se extendiera, le cogió el punto por circulares y en una estocada que le puso las dos orejas en sus manos.

    PREMIOS

    Al finalizar la feria el jurado, representando a la Casa de Misericordia de Pamplona, ha anunciado los fallos de los trofeos que reconocen la excelencia del ganado lidiado durante el ciclo pamplonés.

    El premio "Feria del Toro" a corrida mas completa se ha otorgado, ex-aequo, a los encierros de “Fuente Ymbro” y Victoriano del Río; y  el "Trofeo Carriquiri", que premia al mejor toro lidiado durante la feria, ha sido concedido al astado “Tramposo” de la ganadería “Fuente Ymbro”, que pesó 675 kilos y que fue lidiado por el matador de toros Antonio Ferrera, quien le cortó una oreja.

    Fotos archivo y pituras de Pedro Escacena

     

      

     

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