RESUMEN DE LA FERIA  DE SAN ISIDRO-2010 DE MADRID, ESPAÑA:
    UNA OPACA FERIA SIN UN MAXIMO TRIUNFADOR
    por Mario Carrión. 31 de mayo, 2010

     

    Sobre la Feria de San Isidro-2010

    La edición del año 2010 de la Feria de San Isidro de Madrid, que tiene  por teatro la Plaza de Toros Monumental de las Ventas, comenzó el jueves, 6 de mayo, después de la breve Feria de la Comunidad,  y concluyó el sábado, 29 del mismo mes, dos días antes de que se diera la primera corrida de la moderna Feria del Aniversario. 

    El abono de la feria se compuso de 24 festejos que constan de 19 corridas de toros---incluyendo la Corrida de la Prensa---, tres novilladas y dos corridas de rejoneo. Solamente en cinco de las corridas de toros en los carteles se anunciaban las figuras, lidiando los encierros selectos. Respecto a las figuras, estaban anunciados todos los  diestros que lo son, o que están al borde de serlo, menos Enrique Ponce, quien no se entendió con la empresa, y José Tomás, que prefirió anunciarse solamente en la Feria del Aniversario, aunque luego, por estar recuperándose de la cornada gravísima que sufrió en Aguascalientes, México, no pudo actuar. De las estrellas, “El Juli”, Sebastián Castella y Miguel  Ángel Perera hicieron doblete. “El “Cid” también estuvo anunciado en dos corridas pero resultó ser el diestro que en más festejos actuó en la feria, al coger la segunda sustitución de José María Manzanares, quien también estaba anunciado en dos corridas pero que no pudo actuar a causa de una lesión. Curro Díaz lo sustituyó en la otra corrida. De los otros toreros que entraron en carteles de menos fuste también actuaron en dos tardes los siguientes diestros: “El Fundi", Uceda Leal, “Rafaelillo” y Luis Bolívar. Sin embargo, se quedaron fuera del abono toreros importantes como Antonio Ferrera y “El Fandi”. En San isidro confirmaron la alternativa la figura mexicana Arturo Macías y el madrileño Javier Cortés, y se doctoró el novillero José Manuel Mas. En total actuaron 44 matadores de toros. Ningún novillero hizo doblete en las tres novilladas; por otra parte, el rejoneador Leonardo Hernández actuó en las dos corridas de rejones, en la primera formando parte del cartel original y en la segunda sustituyendo a Alvaro Montes.

    Hago hincapié en la desproporción existente entre la cantidad de figuras y la de toreros que no lo son que entraron  en el ciclo de San Isidro. Esto se debe a que desde que en el año 2006 se instituyó  la llamada Feria del Aniversario, organizada como un ciclo especial ese año para conmemorar el 75º aniversario de la Feria San Isidro, esa celebración  se convirtió en una feria anual y, por consiguiente, las figuras que antes toreaban tres corridas o más en el ciclo de San Isidro, ahora restringen el número de corridas a torear en la feria tradicional, dividiendo sus actuaciones entre ambas ferias, ya que no desean presentarse más veces que las necesarias ante el exigente público madrileño. En realidad este hecho le resta importancia a la Feria de San Isidro, ya que en su abono se anuncian pocos carteles bien rematados con figuras lidiando hierros comerciales, y muchos más carteles compuestos por algunos diestros notables juntos a toreros especialistas en ‘las duras’, o toreros que torean poco,  dispuestos a enfrentase con cualquier ganado en  busca de una oportunidad para resucitar sus carreras, o labrarse una.

    Continuaré este resumen primero anotando los carteles de los 24 festejos con los resultados en forma de breves reseñas, según se informó en la prensa, para que el lector compruebe como el público evaluó las actuaciones de todos los protagonistas después de arrastrarse los toros que ellos lidiaron. Luego haré algunos comentarios de carácter cuantitativo, y concluiré este artículo diciendo algo más específico sobre las actuaciones de los toreros triunfadores y de algunos otros más que por diferentes circunstancias merezcan mencionarse. Estos comentarios reflejan mis opiniones de lo que he visto en las corridas televisadas más en mi interpretación de lo publicado en la prensa cibernética. Además añadiré un apéndice  anotando los ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por algunas instituciones.

    Reseñas de los 24 festejos

     

      Jueves, 6 de mayo. 1ª de Feria de San Isidro. Toros de Salvador Domecq (desiguales de presentación;  descastados y con poca fuerza, en general; los mejores los nobles y manejables 2º y 4º; el 6º bis de “Navalrosal”, lidiado como sobrero, presentó dificultades para su lidia) para Curro Díaz (silencio; oreja), Juan Bautista (silencio en ambos) y Eduardo Gallo (silencio; silencio tras aviso. Entrada: casi lleno.

      Viernes, 7 de mayo. 2ª  de Feria de San Isidro. Cuatro toros de José Luis Pereda y dos de “La Dehesilla”, 2º y 3º (Desiguales de presentación y descastados, faltos de fuerzas y complicados, excepto el 6º encastado y con transmisión aunque) para Leandro (silencio; silencio), “Morenito de Aranda” (silencio; petición y vuelta al ruedo; herido leve) y Iván Fandiño (ovación; silencio). Entrada: ¾.

      Sábado, 8 de mayo. 3ª de Feria de San Isidro. Cuatro toros de Antonio Bañuelos y dos de José Luis Osborne, 2º y 5º, (desiguales de presentación, faltos de castas y de mal juego en general; los mejores el 1º y el 2º  que fueron manejables) para Uceda Leal (saludos: silencio), “El Capea” (pitos; silencio) y Javier Cortés, quien confirmaba alternativa (saludos; saludos). Entrada: casi lleno.

      Domingo 9 de mayo. 4ª de la Feria de San Isidro. Cinco toros de Dolores Aguirre y uno de Fernando Peña, el 5º,(desiguales de presentación, mansearon  en el caballo y con dificultades ene último tercio, en conjunto; el 3º y el 4º se movieron y fueron manejables) para “Rafaelillo” (vuelta tras aviso; oreja; silencio en el que mató por “Joselillo”), Fernando Cruz (silencio; silencio tras aviso) y “Joselillo” (silencio tras aviso; cogido). Entrada: casi lleno.

       Lunes, 10 de mayo. Novillada. 5º  festejo de la Feria de San Isidro. Cuatro novillos de Carmen Segovia y y dos de Torres Gallego, 4º y 6º, (terciados los de Segovia y bien presentados los de Torres Gallego; sobresalieron positivamente el noble 2º  y el manejable 6º, y  negativamente los complicados y deslucidos 1º y 5º) para “Tomasito” (silencio; silencio), Juan del Álamo (oreja; saludos) y Miguel de Pablo (silencio tras aviso; silencio). Entrada: ¾.

      Martes 11 de mayo. 6ª de la Feria de San Isidro. Cuatro toros de “Martelilla” y  uno de  “Navalrosal”, el 3º,  y un sobrero de Hermanos Domínguez Camacho, el 5º, (desiguales de presentación, descastados y muy deslucidos y con las fuerzas justas) para Miguel Abellán (silencio; silencio), César Jiménez (silencio; silencio) y Arturo Macías, que confirmaba la alternativa (silencio tras aviso; saludos). Entrada: casi lleno.

      Miércoles 12 de mayo. 7ª de Feria. Corrida de rejoneo. Toros de Luis Terrón (descastados y deslucidos en general, excepto por el noble 3º y el manejable 6º) para Rui Fernández (saludos; oreja), Andy Cartagena (silencio; oreja) y Leonardo Hernández (oreja; dos orejas; salida por la Puerta Grande). Entrada: ¾.

      Jueves,13 de mayo. 8ª de Feria. Seis toros de “Parladé” (bien de presentación, pero descastados con dificultades y sosos sin transmisión) para Diego Urdiales (silencio; silencio tras aviso), Matías Tejela (silencio; silencio tras aviso) y José Manuel Mas (silencio en ambos). Entrada: casi lleno.

      Viernes, 14 de mayo. 9ª de la Feria San Isidro. Toros de “Alcurrucén”, 1º bis de El “Torreón” (bien presentados, descastados y con las fuerzas justas; los mejores el noble 2º  y los enrazados  5º y 6º, pero rajados al final,) para Uceda Leal (silencio en ambos), “El Cid” (silencio; pitos) y Miguel Tendero (silencio; silencio). Entrada: lleno.

      Sábado, 15  de mayo. 10ª  de la Feria San Isidro. Cuatro toros de “Garcigrande” y dos, 4º y 5º, de Domingo Hernández (bien de presencia, descastados en conjunto, excepto el noble y repetidor 1º) para “El Juli”  (saludos tras aviso; silencio), Sebastián Castella (ovación tras aviso; silencio) y Daniel Luque (silencio; silencio). Entrada: lleno.

      Domingo, 16 de mayo. 11ª de Feria de San Isidro. Cuatro toros de “Los Bayones”  y dos de José Luis Pereda, 3º y 4º, (bien de presentación, destacaron el 1º, el 4º , el 6º que fueron  nobles y manejables, y el bravo 2º; los peores el complicado 3º y el descastado 5º ) para Gabriel Picazo (ovación con saludos; división tras aviso), Emilio de Justo (tres avisos y  pitos; silencio) e Israel Lancho (silencio; silencio). Entrada: lleno. Hubo un minuto de silencio en memoria del 90º aniversario de la muerte de “Joselito El Gallo”.

      Lunes, 17 de mayo. Novillada. 12ª de Feria de San Isidro. Novillos de Joaquín Moreno Silva (bien presentados, en conjunto mansearon y tuvieron muchas dificultades; destacó el 1º por encastado y fueron más manejables el  2º y 3º) para Paco Chaves (pitos tras tres avisos; pitos), Miguel Hidalgo (silencio; pitos tras tres avisos) y Antonio Rosales (silencio y saludos por su cuenta). Entrada: ¾.

      Martes, 18 de mayo. 13ª de la Feria de San Isidro. Toros de “Puerto de San Lorenzo” (muy bien presentados’ nobles y manejables en general que fueron de menos a más, el mejor el 6º y flojeó el 5º ) para “El Cid” (silencio; silencio), Sebastián Castella (saludos tras aviso; silencio) y Rubén Pinar (silencio; silencio). Entrada: lleno.

      Miércoles, 19 de mayo. 14ª de la Feria de San Isidro. Un toro para rejones de Luis Terrón (manejable) para el rejoneador Joao Moura hijo (silencio) y seis de Núñez del Cuvillo (bien presentados y manejables en conjunto; sobresalió el noble y bravo 1º, y fueron nobles y repetidores el 2º el 3º y el 4º, y sosos y flojos el 5º y el 6º) para Curro Díaz, que sustituía a Manzanares (silencio; herido), Miguel Ángel Perera (oreja; silencio; silencio en que mató por Díaz) y Alejandro Talavante (saludos tras petición; silencio). Entrada: casi lleno.

      Jueves, 20 de mayo. 15ª de la Feria de San Isidro. Toros de Baltasar Ibán (desiguales de presentación; manejables pero de juego irregular; descastados y sosos el 3º, el 5º y el 6º y destacó el noble 2º) para Eugenio de Mora (saludos tras aviso; saludos), Serafín Marín (saludos; silencio) y Luis Bolívar (silencio; silencio tras aviso. Entrada: casi lleno.

      Viernes, 21 de mayo. 16ª de la Feria de San Isidro. Cuatro toros de Juan Pedro Domecq (desiguales de presentación, destacaron el manejable 1º y el bravo y noble 6º, y mansearon y flojearon el  2º y 3º) y se lidiaron dos sobreros de los tres que salieron al ruedo, el 4º bis de Gavira y el 5º tris de Mari Carmen Camacho (manejable pero duraron poco) para Julio Aparicio, (herido muy grave en su primero), “Morante de la Puebla” (silencio; silencio; silencio) y “El Cid”, sustituyendo a Manzanares, (ovación; ovación; oreja). Entrada: lleno.

      Sábado, 22 de mayo. 17ª de la Feria de San Isidro.  Toros de Flores Tassara (descastados; el más manejable el 1º)  para Sergio Vegas (saludos; saludos), Diego Ventura (oreja; oreja; salida por la Puerta Grande) y Leonardo Hernández (silencio; dos orejas; salida por la Puerta Grande). Entrada: casi lleno. 

      Domingo,  23 de mayo de 2010. 18ª de la Feria de San Isidro.
      Toros de
      Herederos de Celestino Cuadri (muy bien presentados, y manejables en conjunto; destacaron el 1º, el 3º  y el 5º, nobles y con transmisión; desentonó el flojo y descastado 6º) para López Chaves (saludos tras aviso: silencio), Salvador Cortés (silencio; pitos) y David Mora (ovación; silencio tras aviso). Entrada: lleno.

      Lunes, 24 de mayo. 19ª de la Feria de San Isidro. Novillada. Novillos de “Guadaira” (Descastados en genera, pero tuvieron movilidad, el más destacado el 3º que repetía con transmisión) para Arturo Saldívar (silencio; ovación), Luis Miguel Casares (silencio; silencio) y Cristian Escribano (ovación tras aviso; silencio tras aviso). Entrada: ¾.

      Martes 25 de mayo. Corrida de la Prensa. Un toro de cada una de estas ganaderías: “La Quinta (noble pero con las fuerzas justas),  Núñez del Cuvillo (inválido), Domingo Hernández (manejable),  Victoriano del Río (descastado), “El Ventorcillo” (repetidor pero de embestidas irregulares) y “Toros de Cortés” (falto de fuerza y soso) para “El Juli”(silencio tras aviso; silencio), Miguel Ángel Perera (silencio; silencio) y Cayetano (silencio; pitos). Entrada: lleno.

      Miércoles 26 de mayo. 20ª de la Feria de San Isidro.  Cinco toros de Samuel Flores y  uno, el 1º, de Agustina López Flores (bien presentados y con edad, pero fueron mansos con dificultades; los mejores el 4º y el 6º) para Juan José Padilla (silencio; saludos tras petición), Luis Miguel Encabo (silencio; silencio) e Iván García (silencio; palmas tras aviso). Entrada: lleno.

      Jueves, 27 de mayo.  21ª de la Feria de San Isidro. Toros de Javier Pérez-Tabernero (manejable el 4º y con dificultades y peligro los demás, un sobrero de Domínguez Camacho, que se lesiona, otro de “Torrehandilla” (2º tris), que fue  sustituido por otro de Conde de Mayalde, que se acaba en el primer tercio) para “El Fundi” (silencio; ovación), Sergio Aguilar (saludos; saludos) y Luis Bolívar (saludos tras aviso; silencio). Entrada: lleno.

      Viernes, 28 de mayo. Festejo 22ª de la Feria de San Isidro. Cuatro toros de Palha (terciados de presentación; destacaron el noble y bravo 3º y deslucidos 6º) y dos de remiendo de “El Torreón”, el 5º y el 6º,  (bien presentados y encastados) para Jesús Millán (silencio; pitos), Fernando Robleño (pitos; oreja) y Francisco Javier Corpas (bronca; silencio tras aviso). Entrada: lleno.

      Sábado, 29 de mayo. 23ª de la Feria de San Isidro. Toros de Marqués de Domecq (mal presentados, descastados con dificultades y poca fuerza, excepto por el 6º que fue manejable; el 1º fue retirado por blando y se lidió un sobrero de “Cortijoliva”, también descastado y de mal juego) para “El Fundi” (silencio; silencio), “Rafaelillo” (silencio en ambos) y Javier Valverde (silencio; saludos). Entrada: lleno.

    Cometarios

    La Feria en números

    Analizando las reseñas vemos  que, a pesar de los pocos alicientes de una mayoría de los carteles del abono, el público llenó, o casi llenó, la plaza en 19 festejos y cubrió tres tercios del aforo en cinco festejos, los de los días 7, 10, 12, 17 y 24.

    También, vemos que al completarse las 114 faenas ejecutadas por los matadores de toros, estas fueron evaluadas de la siguiente manera: 9 con broncas, pitos o división de opiniones y un con los tres avisos; 74 con silencios; 7 con ovaciones; 17 con salidas al tercio; 2 con vuelta al ruedo sin oreja; 5 con una oreja y 0 con un doble trofeo, por lo que ningún matador de toros abrió la Puerta Grande.

    Como puede verse la proporción de 84 evaluaciones negativas, como son los pitos y los silencios, superan a las 7 positivas de vueltas sin trofeos y orejas; mientras que las moderadas de ovaciones y salidas al tercio son solamente de 24. Figúrense, de 119 toros lidiados por una legión de diestros solo a 5 se le cortaron una oreja, y a ninguno dos. Estos resultados cuantitativos son en verdad muy pobres y refuerzan la baja calidad cualitativa que ofreció la feria.

                         

    Sobre los novilleros y los rejoneadores

    De los nueve novilleros que actuaron en las tres novilladas que se celebraron los días 11, 17 y 24, la actuación  más destacada fue  la de Juan del Alamo en la primera novillada,  pues en la segunda novillada los tres espadas estuvieron mal sin paliativos, y en la última el ganado no dio a los actuantes oportunidades para el lucimiento.

    En el festejo del día 11, el salmantino Juan del Alamo mostró tener muy buenas maneras toreras, tanto lidiando a su primer utrero, el  mejor del complicado encierro de Carmen Segovia, como a su difícil segundo. Con el bueno se lució toreando con clase, temple, garbo y al mismo tiempo con conocimiento, teniendo en cuenta su corta experiencia. Mató de una buena estocada y se ganó el único trofeo concedido esa tarde. En cambio, con el novillo difícil tuvo que echar manos del valor y  la decisión para, jugándose el pellejo, lograr tener algunos momentos lucidos y terminar con otra buena estocada, de la que el novillero salió volteado y el toro muerto.  A causa del emocionante momento, hubo una minoritaria petición de oreja, no concedida, pero la ovación fue sonora, obligando al joven torero a salir al tercio a saludar. Juan es un torero con cualidades para, con suerte, ser gente en el toreo. 

    En la segunda novillada se lidiaron bien presentados utreros de Joaquín Moreno Silva, los que en conjunto fueron mansos, aunque tuvieron fiereza y movilidad, presentando bastantes dificultades a Paco Chaves, Miguel Hidalgo y Antonio Rosales. Los tres principiantes mostraron no tener recursos para resolver los problemas, pero lo que es peor aun, les faltaron ambición, decisión y  valor, no digo ya para buscar el triunfo, sino al menos para salir del paso con la cabeza en alto. Rosales estuvo algo mejor pero poco más que Chaves e Hidalgo, quienes oyeron los tres avisos en el primero y el quinto utrero, respectivamente.

    En la última novillada se lidiaron serios utreros de “Guadaira” que fueron mansos en general y complicados.  Arturo Saldívar, Luis Miguel Casares y Cristian Escribano, aunque estuvieron voluntariosos, les faltó la técnica necesaria para sobreponerse a ese tipo de animales. El público estuvo demasiado exigente con los novatos toreros, y lo mostró con los silencios que invadían los tendidos al completarse cuatro de las seis faenas. Lo de más mérito de la tarde lo hizo Escribano en su labor con el tercero, al que lo toreó con empaque y buenas maneras con capote y muleta. El premio hubiera sido más que los aplausos que oyó, si no hubiera malogrado lo bien hecho con el mal uso de los aceros.

    Referente al rejoneo, se celebraron dos corridas, la primera el jueves 12 y la segunda el sábado 22. En ellas actuaron cinco rejoneadores y, como es la norma, en conjunto obtuvieron proporcionalmente bastantes más trofeos que los toreros de a pie, pues se  concedieron nueve orejas en total. En el primer festejo destacó sobremanera el joven maestro Leonardo Hernández. Dio lecciones de como montar y rejonear con pureza, clase y emotividad a sosos toros de Luis Terrón, que requerían de un maestro con inteligencia y conocimiento de la lidia  para que le arrancaran los apéndices auriculares. Su labor fue apreciada, tanto por el más entendido aficionado como por el meramente espectador. Cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande, dejando constancia, como lo hizo en Sevilla, que está más que calificado para formar con Hermoso de Mendoza y Diego Ventura el trío de ases del arte del rejoneo. En ese festejo también Rui Fernández y  Andy Cartagena tuvieron lucidas actuaciones y obtuvieron un trofeo cada uno. En la segunda corrida Diego Ventura y de nuevo Hernández, que sustituía a Alvaro Montes, abrieron la Puerta de los triunfadores. El primero por cortarle una oreja a cada toro de su lote, y el segundo por desorejar por partida doble a uno de sus toros. Los triunfos de estos dos caballeros esa tarde tienen un mérito especial, porque los consiguieron exponiendo mucho y aplicando una maestría grandiosa para lidiar a unos toros ejemplos de mansedumbres que llevaban el hierro de Flores Tassara. Completaba la terna Sergio vegas, quien solamente fue aplaudido al completar sus dos actuaciones.

    Además,  el miércoles 19 actuó el rejoneador Moura hijo encabezando el cartel de una corrida mixta. Rejoneó un noble toro de Luis Terrón y su actuación fue voluntariosa, pero no tuvo mayor impacto, siendo silenciado al completar su labor.

    Sobre los encierros de las corridas de toros

    Como en los comentarios sobre los toreros y en las reseñas hago especificas referencias a los toros lidiados y a sus criadores, aquí haré solamente una generalización sobre un aspecto del ganado bravo lidiado en la feria.

    Advierto que como norma en cualquier feria siempre se hacen algunos cambios del ganado a lidiarse en los reconocimientos, pues nadie es perfecto. Sin embargo, sorprende que en este San Isidro la autoridad, por entender que algunos de los toros traídos por los ganaderos no cumplían con los mínimos requisitos para que fueran lidiados las Ventas, haya rechazado una considerable cantidad de toros, aparentemente no lo suficiente, obligando a los ganaderos a traer otros ejemplares si los tenían, o a la empresa a remendar los encierros con toros de otros hierros. Repasando las reseñas he observado que de todas las ganaderías anunciadas en los carteles, solamente los lotes completos de las ganaderías de “Parladé”, “Alcurrucén”, “Puerto de San Lorenzo”, Baltasar Ibán y Cuadri pasaron el reconocimiento. Por consiguiente, esto cuenta solo por las apariencias del ganado y no necesariamente por la bravura y otras buenas cualidades para la lidia que los toros pudieran poseer, las que nadie podría garantizar. Como se vio luego, los toros de esos hierros dieron muy variado juego.

    Al rechazarse tantos toros hubo necesidad de remendar los restantes encierros con astados de otros ganaderos. Para colmo, el esperado encierro de Adolfo Martín fue rechazado por completo, debido a que el ganadero no tenía más toros aptos para Madrid. Entonces, la empresa se vio obligada a sustituirlo con un inferior encierro del  Marqués de Domecq, cuyos toros luego en el ruedo no fueron bien acogidos por los aficionados, tanto por la pobre presencia, a pesar de haber pasado el reconocimiento, como por la falta de casta y fuerza. También, varios toros de otras ganaderías tuvieron que ser devueltos a los corrales por razones similares.

    Por consiguiente, no hay manera de garantizar la bravura u otras buenas cualidades del toro de lidia. Sin embargo, es difícil comprender que sabiéndose las estrictas exigencias de la afición madrileña con respecto a la seriedad y presencia de los toros, como ganaderos, veedores y  empresa juntos se las habían para traer toros con poca garantía para que sean aprobados, y que si son aprobados por la autoridad al hacer la vista gorda, luego en el ruedo, la falta del apropiado trapío del toro, aunque este sea el más bravo y noble del mundo, va a garantizar el fracaso del espectáculo. Esto ha sucedido una vez y otra vez en esta feria, cuando toros protestados por la falta de presencia o fuerza, aunque fueran buenos, el público ha desanimado al torero a seguir la faena, al ignorar o protestar lo lucido que este estuviera haciendo.

    En síntesis, no ha habido manera de evitar que tanto toro descastado, deslucido, soso y endeble se haya lidiado en este ciclo ferial, pues nadie sabe lo que hay dentro de un animal. Sin embargo, que más toros con la presencia y seriedad  que se exige en Madrid, fueran cuales fueran sus otras cualidades, hubieran salido por los chiqueros de las Ventas en este San Isidro, eso tal vez se hubiera podido solucionar, si hubiera existido una comunión de ideas entre ganaderos, veedores, apoderados, empresa y autoridades.

    Los cinco diestros que cortaron una oreja

    En las corridas de toros, los diestros en conjunto cortaron solo cinco orejas. De las figuras, solamente Perera y “El Cid” obtuvieron un trofeo, mientras que lel resto de las figuras pasó por las Ventas en San Isidro dejando poco rastro. De los otros espadas, Curro Díaz y “Rafaelillo”, que actuaron en dos corridas cada uno, y Robleño que solo se presentó en una, obtuvieron también un apéndice. Veamos como fueron las actuaciones de estos diestros triunfadores.

    Miguel Angel Perera. El extremeño se fue de la feria con un trofeo en su haber. Actuó en el 14º festejo de la feria y repitió el martes 25, formando parte del cartel de la Corrida de la Prensa. La oreja se la cortó a un noble y pronto astado de Núñez del Cuvillo, que salió en segundo lugar en su primera presentación. Brindó al publico, y comenzó la faena con su peculiar manera de, con firmeza y ajuste, ejecutando unos pases cambiados en el centro del ruedo, seguidos por estatuarios. Luego, instrumentó tres series de largos templados derechazos, rematados con dobles pases de pecho con la izquierda. Siguió toreando con la zurda y, al dar el tercer natural, fue volteado y corneado de fea manera. Se levantó sin mirarse, e ileso pero maltrecho, se pegó un arrimón, calentando aun más el ambiente. Terminó con un estoconazo, que ayudó a que se le concediera una merecida oreja. Esta fue la actuación culminante de Miguel Angel pues, luego molestado por el viento y por la sosería y la endeblez del segundo de su lote, machaconamente dio pases sin ton ni son, intentando sacar partido del animal. No lo logró y su intento no fue apreciado por el público, que se manifestó guardando un respetuoso silencio, al diestro deshacerse del animal. También, Perera fue silenciado en sus dos intervenciones en la Corrida de la Prensa, después enfrentarse con un inválido ejemplar de Núñez del Cuvillo y con un  repetidor pero incierto astado de “El Ventorrillo”, con los que estuvo valiente y voluntarioso, pero sin ser capaz de sobreponerse a las dificultades de sus astados para ganarse al exigente público.

    -“El Cid”. El diestro de Salteras, estaba pasando  por las Ventas sin poder recuperar el sitio perdido. Actuó en los festejos  9º y el 13º  del ciclo, lidiando dos toros descastados de  “Alcurrucén” en la primera corrida, y dos manejables y repetidores astados del “Puerto de San Lorenzo” en el festejo que se hubiera despedido de la feria. En ambas tardes, al de Salteras se le había  visto con más ánimo y voluntad que había mostrado en Sevilla. A pesar de ello no parecía haber recobrado su habitual firmeza y habilidad lidiadora. Daba la impresión de poder haberles sacado mejor partido a sus astados. Tal vez, el exigente público madrileño así lo entendía, pues respondió al final de las cuatro intervenciones de “El Cid” con tres silencios y unos pitos. Ahora bien, lo que sucedió en las Ventas la tarde del viernes 21 motivó que ese público, que había contribuido a convertir a “El Cid” en figura, y que estaba perdiendo la confianza en él, comenzó a recuperar la fe en el diestro. Esa tarde “El Cid” sustituyó a Manzanares y compartió el cartel con su paisano Morante y con Julio Aparicio. Nada más comenzar la faena de muleta Aparicio fue cogido y herido muy gravemente, sembrando la angustia en la plaza. Al tener que llevarse al desafortunado diestro a la enfermería, Morante le dio unos templados pases al manejable animal y lo mató efectivamente. La corrida se quedó en un mano a mano y Morante tuvo que enfrentarse con dos sosos y faltos de fuerzas astados, un ‘juanpedro’ y un sobrero de María del Carmen Camacho, con los que el de la Puebla estuvo voluntarioso y dejó algunas muestras de su arte, especialmente con el capote. Fue silenciado al enviarlos al desolladero. En cambio, el de Salteras lidió dos toros de Juan Pedro Domecq, uno que, sin ser bueno, era toreable y  el último de la tarde, que era bravo y repetidor, más un sobrero de Gavira, que le dieron ocasiones para con gran voluntad, valor y saber hacer mostrar que  “El Cid”, como el héroe medieval, sigue siendo “El Campeador”. Todavía, cuando la imagen de la cogida de Aparicio no se había borrado, nada más “El Cid” iniciar la faena al segundo toro con la mano izquierda en el centro del ruedo, el diestro fue cogido, volteado, y corneado en el suelo. Milagrosamente, salió ileso aunque con el vestido hecho jirones. Las dos primeras faenas no fueron brillantes, pero sí buenas, y al matar a los toros el público le aplaudió fuertemente al sevillano, pero este precavidamente no quiso salir al tercio a recibir los aplausos. Lo mejor llegó con el buen ‘juanpedro’, con el que se despedía de la feria. Lo saludó con elegantes verónicas, para luego con la muleta completar tres series de largos y templado derechazos, rematados con ajustados pases de pecho con la izquierda. Por naturales no hubo el mismo acople, por lo que cerró la faena toreando de nuevo con la derecha, pero con menos profundidad. Mató bien y paseó una merecida oreja. Una sustitución inesperada y criticada por algunos, pues se decía que en sus dos anteriores actuaciones no había hecho mérito para merecerla, ha sido una tabla de salvación para el torero sevillano.

    -Curro Díaz. El jienense cortó la primera oreja de la feria en el festejo que abrió el ciclo el jueves 6 de mayo. Esto lo consiguió con el cuarto toro del descastado, débil y soso encierro de Salvador Domecq. Este cornúpeta, como sus hermanos, no estaba sobrado de casta ni de fuerza, aunque pesaba más de 600 kilos, tenía lo que los otros carecían: nobleza. El diestro jienense lo entendió a la perfección pues, con mimo y sin molestar al animal  y con una buena colocación, hizo que el toro terminara embistiendo con continuidad y celo. Suplió la falta de transmisión del toro con un toreo de clase en lo esencial y con toques de pellizco en lo incidental. La faena fue medida, en la que sobresalieron series cortas de derechazos, efectuados con elegancia, arte, firmeza y temple. Sin embargo, faltó el toreo izquierdista, lo que le restó redondez a su labor. En cambio, los artísticos adornos finales terminaron de caldear el ambiente y una bien ejecutada estocada puso el colofón al buen hacer que mereció el trofeo. Hay que resaltar que Curro también se lució toreando con el capote con unas templadas verónicas. Con su enclenque primero no hubo material para el lucimiento, aunque si pudo dejar algunas muestras de su clase y del uso de los aceros. El silencio fue el resultado. El trofeo tuvo una recompensa inmediata, pues sustituyó a Manzanares en la corrida del 19, en la que alternó con Perera y Talavante, lidiando un encierro de Núñez del Cuvillo. A Curro le tocaron dos toros que, sin ser dechados de bravura, fueron manejables, y a ambos los toreó sin el necesario ajuste, ligue y entrega para calentar el ambiente. El público silenció su primera faena, y eso mismo hubiera hecho al completar la segunda, a no ser que, desgraciadamente, al  intentar descabellar al toro, el diestro fue corneado en la mano, teniendo que ser inmediatamente llevado a la  enfermería antes de completar la suerte. Perera remató al animal. Lástima que Curro esa tarde desaprovechó la ocasión en su primero para haber dado un salto hacia delante. 

    -“Rafaelillo”. El valiente diestro “Rafaelillo” actuó en dos corridas del abono de feria, y en ambas tardes estaba anunciado para enfrentarse con toros de encierros duros, ya que el día 9 lidió astados de Dolores Aguirre y el día 29  debiera haber toreado toros de Adolfo Martín. En su primera presentación estuvo a punto de abrir la Puerta Grande, pero circunstancias fortuitas evitaron que esto sucediera, pero lo que no evitaron es que este hombre pequeño de estatura, al concluir la corrida dejara la plaza con su figura agigantada como torero. Le tocó dos ‘doloresaguirres’ de contrastadas condiciones. El primero un animal muy bravío que embestía a trompicones y que presentaba dificultades para su lidia, y el cuarto un encastado y repetidor astado que embestía con cierta nobleza. Con su primero se vió al “Rafaelillo” guerrillero,  peleándose con su contrincante, y luchando en contra de un viento huracanado que hacía flamear la muleta como sí fuera una bandera en lo alto de una torre. Le construyó una faena compuesta de series de ligados pases, unos más templados que otros, pero siempre bajando la mano para mandar en el toro. Hubo emoción en el hacer, y al matar de una buena estocada, el público mayoritariamente pidió una oreja, que el diestro se había merecido con creces. El presidente tuvo otra opinión y no concedió el trofeo. El resultado  fue una aclamada vuelta al ruedo y algunas protestas para el ocupante del palco presidencial. Con el cuarto el murciano sorprendió a la audiencia, pues el guerrillero se hizo artista para construir una clásica faena en la que el temple, el gusto y la clase se conjugaron con el valor y la decisión del torero. Entró a matar bien, pero solo cobró un pinchazo hondo del que el toro dobló, quizás ayudado por las inoportunas  vueltas que le dieron los subalternos. El presidente esta vez otorgó una oreja, pero no la segunda que se pedía. En la descalabrada ultima corrida del ciclo no se lidiaron los anunciados toros de Adolfo Martín, pues el encierro no fue aprobado por chico. En su lugar se lidió un descastado, flojo y difícil encierro del Marqués de Domecq, y con el público enojado por el cambio y por mal  desarrollo de la feria, le fue imposible a  “Rafaelillo” y a sus compañeros “El Fandi” y Valverde agradar a la concurrencia con sus faenas, cinco de las cuales fueron desaprobadas por el despechado público. Solamente, el salmantino Valverde oyó unos aplausos en su salida al  tercio, al deshacerse con una buena estocada del único ejemplar manejable del encierro. Con un poco de suerte esa tarde, pues voluntad no le faltó, "Rafaelillo" hubiera sido ‘el triunfador de la feria’, trofeo que se quedó desierto.

     -Robleño. En la penúltima corrida del ciclo Fernando Robleño con una valiente actuación en el cuarto toro obtuvo la última oreja de las cinco  concedidas en esta anodina edición la Feria de San Isidro. En el cartel figuraban Jesús Millán y Francisco Javier Corpas, lidiando un encierro de Palha, remendado con dos toros de “El Torreón”. Corpas tuvo unas desacertadas  intervenciones, que fueron acogidas con protestas, y Millán, como Robleño en su primero, un complicado ejemplar de Palha, tampoco estuvieron bien. Parecía que Robleño, como sus compañeros, se iba a ir de la feria de vacío, pues el principio de la faena al serio y encastado ejemplar de “El Torreón” no era prometedor. El toro repetía con arrancadas cortas, buscando tanto el engaño rojo como los muslos del torero. Sin embargo, con un despliegue de valor y voluntad, el  madrileño metió al toro en la muleta, para  de uno a uno sacarle buenos y ajustados pases. No había lugar para templadas y largas series ni para florituras, y el público, que así lo entendería, al espada rematar al molesto toro de una estocada algo desprendida, pero de fulminantes efectos, pidió una oreja. El presidente la concedió, pero al torero pasearla en triunfo, tuvo que oír unas protestas de algunos disconformes aficionados.

    Sobre algunos  otros diestros que pisaron las Ventas sin obtener trofeos

    Seriá una larga tarea referirme con detalles a las actuaciones todos los diestros que hicieron el paseíllo en las 19 corridas (los resultados finales pueden verse en las reseñas anteriores), por lo que aquí solo mencionaré a algunos toreros que se han destacado sin obtener trofeos más a algunos otros que por diferentes circunstancias lo merezcan.

     -“Morenito de Aranda”. Este  diestro castellano fue el unico espada que sin cortar orejas dio una vuelta al ruedo. Actuó con Leandro e Iván Fandiño  lidiando la moruchada que José Luis Pereda trajo a Madrid para la segunda corrida del ciclo, y fue el que en el quinto toro salvó la tarde. El animal no era bueno, pero al menos se movía más que el resto del encierro, aunque no con buenas intenciones, ya que el cinqueño iba desarrollando sentido conforme la faena avanzaba. Después de que arriesgando mucho, Morenito lograra dar unos elegantes y templados naturales, el toro le propinó una espectacular voltereta, dándole un palizón e hiriéndole levemente. El torero, sin asustarse continuó valientemente  en la brecha, básicamente sacando pases sueltos a base de valor y voluntad. Aunque la  faena  al final  bajó de tono, el público apreció el esfuerzo hecho, y al este cobrar una buena estocada, de la que el animal rodó sin puntilla, hubo una petición de oreja, la que el presidente no concedió. El burgalés dio una aclamada vuelta al ruedo. Con el huidizo y manso primero Morenito nada pudo hacer, excepto mostrar voluntad y matar bien y efectivamente.

    -Sebastián Castella. El diestro francés, quien había sido máximo triunfador de la Feria de San isidro del 2009, se fue de la feria de vacío. En sus dos actuaciones en las tardes del 15 y 18 ni ha fracasado ni tampoco ha triunfado. Tanto en su primera corrida, lidiando un lote complicado de “Garcigrande”, como en la segunda tarde enfrentándose con dos manejables astados del “Puerto de San Lorenzo”, los resultados al rematar a sus toros fueron idénticos: saludos tras aviso en su primer toro y silencio en su segundo. Su mejor actuación la consiguió con el complicado y manso ejemplar de “Garcigrande” que salió en segundo lugar, al que se impuso a base de exponerle mucho,  a tal punto que fue feamente volteado, sin mayor consecuencia. La faena fue de menos a más, metiendo al toro en la muleta con mando y temple, y llegando al cenit en el tramo final, al ejecutar, metido entre los pitones, ligados y emocionantes pases variados. Tenía la oreja en su mano cuando el mal uso del arma toricida causó que al toro lo arrastraran con las orejas  intactas. 

    -“El Juli”. El diestro madrileño hizo el paseíllo en las Ventas en el 10º festejo de la feria y en la corrida de la Prensa y en ambas tardes el triunfo se le fue de las manos a causa de fallar con la espada, una de la suertes que con más efectividad ejecuta. En la primera corrida le tocó en suerte el mejor toro del incompleto encierro de  “Garcigrande”. Lo recibió con templadas verónicas rematadas con una media de pellizco. Luego  hizo un artístico quite por chicuelinas que fue muy fuertemente aplaudido. El toro repetía con nobleza y casta,  pero con poca fijeza, lo que remedió el maestro atemperando al animal con los vuelos de su muleta. Ya metido en faena, se sucedieron varias series con ambas manos. Con la muleta arrastrada por la arena, llevaba al toro lejos a lo largo que alcanzaba el brazo. A continuación, dejaba la muleta muerta para enganchar de nuevo al animal, que no sabía cuando un pase comenzaba y el otro acababa. Una labor de maestro, que desgraciadamente fue rematada con dos pinchazos y una estocada, de la que el toro tardó en doblar después de que se oyera un aviso. El premio quedó en una salida al tercio para agradecer los sonoros aplausos. Otro que estar en maestro y por encima del toro, poco lucido pudo hacer con el manso astado de Domingo Hernández que salió en cuarto lugar,  pero lo peor fue que de nuevo falló con los aceros, por lo que fue silenciado.  Esa tarde actuaba también el sevillano Daniel Luque que necesitaba un triunfo. Sin embargo, no lo obtuvo, y también fue silenciado al completar sus dos faenas. Por otro lado, Julián, en la anticipada Corrida de la Prensa, tuvo una actuación similar a la  primera, ejecutándole una faena digna de un maestro, a un noble pero justo de fuerzas toro de “La Quinta”. Pero otra vez,  el maestro se olvidó de ser tal usando los aceros, al matar de tres pinchazos, media y cinco descabellos. Por consiguiente la oreja se quedó en un silencio de respeto. No obstante, esa faena fue lo único notable de la tarde, pues ni el madrileño en su otro toro, ni Perera o Cayetano, lidiando sosos toros de distintas ganaderías pudieron levantar una tarde que, por momentos, subía el nivel del aburrimiento de los espectadores. Aun sin triunfar en Madrid, el magistral Juli ha mostrado en San Isidro con toros con distintas cualidades que se encuentra en su mejor momento.
    -Padilla. El miércoles 26,  Juan José Padilla actuó de nuevo en  Madrid, después de cuatro años de ausencia. Entonces, el diestro había tenido un encuentro con los aficionados del “Siete”. Alternó con Encabo e Iván García, lidiando un complicado y serio encierro de Samuel Flores. Hasta el cuarto astadoo nada interesante había sucedido en el ruedo, aunque los tres espadas habían estado voluntariosos, tratando de sacar agua de unos pozos secos. Incluso los tres compitieron banderilleando, cumpliendo con el tercio discretamente. Entonces, “El Ciclón de Jerez”  recibió al cuarto astado con tres emocionantes largas cambiadas de rodillas en los medíos, seguidas de unos capotazos de tanteo para fijar al animal, que repetía con genio. Banderilleó con lucimiento. El toro embestía violentamente y a media altura, por lo que con la muleta las dos series primeras de derechazos no fueron completamente limpias. Hasta entonces, no sucedía nada que no se esperara del valiente y bullidor Padilla. En cambio, a continuación llegó la sorpresa, porque el de Jerez completó tres series de hondos y largos naturales, ejecutados con mucho temple y clase, y sí, también con arte y elegancia. Esta fue una nueva versión de Padilla para los del “Siete”, quienes, como otros espectadores, pidieron la oreja para el maestro, la que no fue concedida por la espada haber caído algo baja. Para agradecer los fuertes aplausos, el diestro salió al tercio, mientras que algunos espectadores protestaban la decisión del presidente de negar el trofeo. Con esta faena el torero firmó un armisticio con “El Siete”. A ver si en una futura actuación el jerezano asegura la paz.

    -Javier Cortés. En la tercera corrida de la feria Javier Cortés confirmó la alternativa, la que había tomado el 21 de febrero en Vistalegre, la otra plaza madrileña. Desde entonces no había vuelto a vestirse de luces, y se jugaba su temporada esa tarde. Sin triunfar, resolvió bien la difícil papeleta con todo en su contra, el viento huracanado y dos toros de Bañuelos poco propicios para el lucimiento. En ambos tuvo detalles de buen torero, especialmente en unas buenas series con ambas manos a su primero, en las que se le vio torear con clase, aunque también se notara en algunas fases de la faena el no estar puesto a punto. El momento culminante llegó cuando, después  de jugarse el pellejo con el sexto, tratando de sacarle pases al mulo, entró a matar entregándose para cobrar una certera estocada, de la que salió volteado de una manera aparatosa, pero sin consecuencia que lamentar. Saludó desde el tercio agradeciendo los fuertes aplausos, tal como lo había hecho al deshacerse de su primer astado. En Madrid por seguro tendrá otra ocasión para realizar lo bueno que promete.

    -Arturo Macías.  El diestro mexicano que es máxima figura en su tierra, para confirmar su alternativa, entró en el abono isidril en una corrida con un cartel mediano y no en uno selecto como le correspondería por su categoría. No obstante, el manito ha venido a España a demostrar del porque es figura del toreo en su casa, aunque lo tenga que hacer sin las facilidades de una figura. Confirmó la alternativa de manos de Miguel Abellán, en presencia de Cesar Jiménez en el sexto festejo del ciclo. Lidió dos toros de “Martelilla” que fueron tan difíciles como los otros dos hermanos en un encierro remendado. Pronto dejó su intención de no pasar desapercibido, al hacer un arriesgado quite por gaoneras, que fue fuertemente aplaudido. En el toro de la confirmación comenzó la faena en el centro del ruedo, con unos ajustados pases cambiados rematados con un bonito cambio de mano. Después, el toro dio poco de si, pero el mexicano le sacó pases a la fuerza, pegándose tal arrimón que le costó un par de fuertes volteretas. Falló con la espada y fue silenciado.  Arturo se la jugó otra vez con el sexto, un toro que embestía a oleadas y pegando tornillazos. Esta vez el público apreció más la entrega del bravo torero y le hizo salir a saludar al tercio al deshacerse del desagradable ejemplar de “Martelilla”. En al Feria del Aniversario tendrá otra oportunidad para mostrar su valía. El padrino Abellán y el testigo Jiménez poco notable pudieron hacer con toros que no les dieron las mínimas facilidades. Ambos fueron silenciados.

    -José Manuel Mas. No por un buen resultado sino por la efeméride hay que dejar constancia que en el  8º festejo de la Feria de San Isidro, Diego Urdiales, ante Matías Tejela, le dio la alternativa al novillero José Manuel Mas, la única otorgada en las ferias primaverales. El joven no pudo haber tenido peor suerte, pues con los seis de “Parladé”, uno de los peores encierros del ciclo, ni el toricantano ni los oficiantes, aunque no por falta de ellos intentarlo, pudieron lucirse con ninguno de los pésimos animales. Seis silencios fueron los resultados.

    --Emilio de Justo.  Peor suerte que Mas la tuvo el diestro extremeño Emilio de Justo,  quien en la corrida del 16 de mayo, al pasársele el tiempo reglamentario para rematar a un toro de “Los Bayones”, oyó los tres avisos. El astado que estaba muy mal herido tuvo que ser apuntillado en el ruedo.

    Sobre los toreros heridos

    El  cirujano-jefe  de la  plaza Máximo García Padrós y su equipo han estado tan ocupados o más que estuvieron en la edición de la Feria de San Isidro 2009, ya que han tenido que intervenir en la enfermería a varios toreros de heridas y  lesiones de diversa gravedad, como  muestran los partes facultativos emitidos por el Dr. García Padrós.

    - Aparicio. La herida más grave y más impresionante ha sido la del diestro Julio Aparicio. El Viernes 21 Aparicio fue cogido poco después de iniciar la faena por el primer toro de Juan Pedro Domecq. Cayó delante del animal y este lo empitonó por la mandíbula atravesándole la cara. Este es el parte emitido en la enfermería:

      Herida por asta de toro en región submandibular con trayectoria ascendente que penetra en la cavidad bucal y atraviesa la lengua, alcanza el paladar ocasionando fractura del maxilar superior. Pronóstico muy grave.

    Al completarse la intervención en la enfermería, el diestro fue trasladado al Hospital Doce de Octubre de Madrid, en donde fue operado de nuevo durante más de cinco horas por  el equipo de cirugía maxilofacial. Este fue el resultado: 

      El paciente Julio Aparicio ha sido intervenido en la madrugada del día 22 de mayo en el Hospital Doce de Octubre. Presentaba herida por asta de toro con entrada por región cervical anterior y penetración en cavidad oral, produciendo fractura en maxilar superior. Se ha realizado traqueostomía reglada y reparación de estructuras afectadas sin presentar complicaciones quirúrgicas inmediatas. Tras la intervención, permanece en la UCI de este centro donde se encuentra consciente con constantes vitales estables y sin haber presentado complicaciones significativas. Firmado: Dirección Médica del Hospital Doce de Octubre.

    Según publicó el diario ABC el 30 de mayo, Julio Aparicio, quien paulatinamente iba mejorando de la cornada:

      tuvo que ser intervenido por tercera vez después de sufrir "insuficiencia respiratoria aguda" y ser reingresado en la UCI el pasado jueves. Tras realizarle una nueva traqueotomía, el torero sevillano ‘"voluciona satisfactoriamente, aunque persiste la gravedad’" según el último parte médico del Hospital Doce de Octubre.

    - “Morenito de Aranda”. El diestro burgalés fue herido el 7 de mayo mientras maleteaba al segundo toro de su lote sufriendo: "Herida contusa por asta de toro en región occipital izquierda. Puntazo en cara interna de muslo izquierdo. Contusiones y erosiones múltiples. Pronóstico leve que no le impide continuar la lidia".

    -“Joselillo”.En el festejo celebrado el domingo 9, el matador “Joselillo” fue cogido por el sexto astado de Dolores Aguirre, sufriendo espectaculares volteretas y hachazos que hicieron imaginarse un desenlace aun peor de lo que fue. El diestro sufrió una: 

      Herida por asta de toro en tercio superior cara interna del muslo derecho, con una trayectoria hacia adentro y atrás de veinte centímetros que causa grandes destrozos en los músculos aductores y contornea el fémur, llegando a la cara posterior, con contusión del nervio ciático. Contusión en hombro derecho pendiente de estudio radiológico. Contusiones y erosiones múltiples. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia. Trasladado a la clínica La Fraternidad.

    - Curro Díaz. En la 14ª corrida de la feria, el cuarto toro de Núñez del Cuvillo alcanzó a Curro Díaz en la mano cuando intentaba descabellarlo. El torero fue llevado a la enfermería sin poder rematar al toro, pues sangraba profusamente. Este fue el parte médico: "Herida por asta de toro en región dorsal entre primer y segundo dedo mano izquierda, probable lesión tendinosa. Pronóstico reservado". 

    - Sergio Aguilar.  El diestro madrileño fue empitonado cuando maleteaba al segundo toro de la tarde del jueves 27. Después  matarlo, pasó a la enfermería, de donde volvió a salir para enfrentarse con el quinto animal. En el parte se leía: “Sergio Aguilar ha sido atendido en un puntazo en la cara interna, tercio inferior del muslo izquierdo. Pronóstico leve que no le impide continuar la lidia”.

    -“Jarocho”, Antoñares y Juan Rodríguez Rivera. En las corridas de los días 13, 14 y 18 tres  banderilleros fueron heridos levemente. El día 13, un astado de “Parladé”  le pegó un pitonazo en la cara al banderillero “Jarocho”, quien fue atendido en la enfermería de una “contusión por asta de toro en el ojo derecho, de pronóstico reservado. Pendiente de estudio oftalmológico”.  En la corrida del día 14 Antoñares fue pisoteado y sufrió una “Fractura de radio distal, pendiente de estudio radiológico. Se reduce la inflamación bajo sedación”. También en el festejo del día 18 Juan Rodríguez Rivera, al tropezar cuando cortaba al toro, se golpeó con el burladero, resultando con una: "Herida contusa en región nasal y contusión en tercio superior de la pierna, pendiente de estudio radiológico. Pronóstico leve".

    PREMIOS

    Terminada la Feria de San Isidro se anunciaron los ganadores de los premios “Taurodelta”, la empresa que regenta la Plaza de Toros de Las Ventas y esto son los ganadores de los trofeos:

                   “Triunfador de la feria”: desierto;

                  “Mejor Faena”: desierto;

                   “Matador Revelación”: desierto;

                  “Mejor Estocada”: Eugenio de Mora;

                  “Mejor Novillero”: Juan del Álamo;

                  “Mejor Rejoneador”: Leonardo Hernández;

                  “Mejor Picador”: Luis Miguel Leiro;

                  “Mejor Banderillero: Raúl Cervantes;

                  “Mejor Par de Banderillas: Carlos Casanova;

                  “Mejor Ganadería”: “Puerto de San Lorenzo”; y

                  “Mejor Toro”: "Frijonero”, de Cuadri.

      *Carteles por Pedro Escacena y fotos archivo.

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