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RESUMEN DE LA FERIA DE SAN
ISIDRO-2010 DE
MADRID, ESPAÑA: |
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La edición del año 2010 de la Feria de San Isidro de Madrid, que
tiene por teatro la Plaza de Toros
Monumental de las Ventas, comenzó el jueves, 6 de mayo, después de la breve
Feria de la Comunidad, y concluyó el
sábado, 29 del mismo mes, dos días antes de que se diera la primera corrida de
la moderna Feria del Aniversario.
El abono de la feria se compuso de 24 festejos que constan de 19
corridas de toros---incluyendo la Corrida de la Prensa---, tres novilladas y
dos corridas de rejoneo. Solamente en cinco de las corridas de toros en los
carteles se anunciaban las figuras, lidiando los encierros selectos. Respecto a las figuras, estaban
anunciados todos los diestros que lo
son, o que están al
borde de serlo, menos Enrique Ponce, quien no se entendió
con la empresa, y José Tomás, que prefirió anunciarse solamente en la Feria del
Aniversario, aunque luego, por estar recuperándose de la cornada gravísima que
sufrió en Aguascalientes, México, no pudo actuar. De las estrellas, “El Juli”, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera hicieron doblete. “El “Cid”
también estuvo anunciado en dos corridas pero resultó ser el diestro que en más
festejos actuó en la feria, al coger la segunda sustitución de José María
Manzanares, quien también estaba anunciado en dos corridas pero que no pudo
actuar a causa de una lesión. Curro Díaz lo sustituyó en la otra corrida. De
los otros toreros que entraron en carteles de menos fuste también actuaron en
dos tardes los siguientes diestros: “El Fundi", Uceda Leal,
“Rafaelillo” y Luis Bolívar. Sin embargo, se quedaron fuera del abono toreros
importantes como Antonio Ferrera y “El Fandi”. En San isidro confirmaron la
alternativa la figura mexicana Arturo Macías y el madrileño Javier Cortés, y se
doctoró el novillero José Manuel Mas. En total actuaron 44 matadores de toros.
Ningún novillero hizo doblete en las tres novilladas; por otra parte, el
rejoneador Leonardo Hernández actuó en las dos corridas de rejones, en la
primera formando parte del cartel original y en la segunda sustituyendo a
Alvaro Montes.
Hago hincapié en la desproporción existente entre la
cantidad de figuras y la de toreros que no lo son que entraron en el ciclo de San
Isidro. Esto se debe a que desde que en el año 2006 se
instituyó la llamada Feria del
Aniversario, organizada como un ciclo especial ese año para conmemorar el 75º
aniversario de la Feria San Isidro, esa celebración se convirtió en una feria anual y, por consiguiente, las figuras
que antes toreaban tres corridas o más en el ciclo de San Isidro, ahora
restringen el número de corridas a torear en la feria tradicional, dividiendo
sus actuaciones entre ambas ferias, ya que no desean presentarse más veces que
las necesarias ante el exigente público madrileño. En realidad este hecho le
resta importancia a la Feria de San Isidro, ya que en su abono se anuncian
pocos carteles bien rematados con figuras lidiando hierros comerciales, y
muchos más carteles compuestos por algunos diestros notables juntos a toreros
especialistas en ‘las duras’, o toreros que torean poco, dispuestos a enfrentase con cualquier ganado
en busca de una oportunidad para
resucitar sus carreras, o labrarse una.
Continuaré este resumen primero anotando los carteles de los 24
festejos con los resultados en forma de breves reseñas, según se informó en la
prensa, para que el lector compruebe como el público evaluó las actuaciones de todos
los protagonistas después de arrastrarse los toros que ellos lidiaron. Luego
haré algunos comentarios de carácter cuantitativo, y concluiré este artículo
diciendo algo más específico sobre las actuaciones de los toreros triunfadores
y de algunos otros más que por diferentes circunstancias merezcan mencionarse.
Estos comentarios reflejan mis opiniones de lo que he visto en las corridas
televisadas más en mi interpretación de lo publicado en la prensa cibernética.
Además añadiré un apéndice anotando los
ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por algunas
instituciones.

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Jueves, 6 de mayo. 1ª de Feria de San Isidro. Toros
de Salvador Domecq (desiguales
de presentación; descastados y con poca
fuerza, en general; los mejores los nobles y manejables 2º y 4º; el 6º bis de “Navalrosal”, lidiado como sobrero, presentó
dificultades para su lidia) para Curro Díaz (silencio; oreja), Juan Bautista (silencio en ambos) y Eduardo Gallo (silencio; silencio
tras aviso. Entrada: casi lleno.
Viernes, 7 de
mayo. 2ª de Feria de San Isidro. Cuatro
toros de José Luis Pereda y
dos de “La
Dehesilla”, 2º y 3º (Desiguales de presentación y descastados,
faltos de fuerzas y complicados, excepto el 6º encastado y con transmisión aunque)
para Leandro (silencio;
silencio), “Morenito de Aranda”
(silencio; petición y vuelta al ruedo; herido leve) y Iván Fandiño (ovación; silencio).
Entrada: ¾.
Sábado, 8 de
mayo. 3ª de Feria de San Isidro. Cuatro toros de Antonio Bañuelos y dos de José Luis Osborne, 2º y 5º,
(desiguales de presentación, faltos de castas y de mal juego en general; los
mejores el 1º y el 2º que fueron
manejables) para Uceda Leal (saludos:
silencio), “El Capea” (pitos;
silencio) y Javier Cortés,
quien confirmaba alternativa (saludos; saludos). Entrada: casi lleno.
Domingo 9 de mayo. 4ª de la Feria de San Isidro. Cinco toros de Dolores Aguirre y uno de Fernando Peña, el 5º,(desiguales de
presentación,
mansearon en el caballo y con
dificultades ene último tercio, en conjunto; el 3º y el 4º se movieron y fueron
manejables) para “Rafaelillo” (vuelta tras aviso; oreja;
silencio en el que mató por “Joselillo”), Fernando Cruz (silencio; silencio tras
aviso) y “Joselillo”
(silencio tras aviso; cogido). Entrada: casi lleno.
Lunes, 10 de mayo. Novillada. 5º festejo de la Feria de San Isidro. Cuatro novillos de Carmen Segovia y y dos de Torres Gallego,
4º y 6º, (terciados los de Segovia
y bien presentados los de Torres
Gallego; sobresalieron positivamente el noble 2º y el
manejable 6º, y
negativamente los complicados y deslucidos 1º y 5º) para “Tomasito” (silencio; silencio), Juan del Álamo (oreja; saludos) y Miguel de Pablo (silencio tras
aviso; silencio). Entrada: ¾.
Martes 11 de mayo. 6ª de
la Feria de San Isidro. Cuatro toros de “Martelilla”
y uno de “Navalrosal”, el 3º, y un sobrero
de Hermanos Domínguez Camacho, el 5º,
(desiguales de presentación, descastados y muy deslucidos y con
las fuerzas justas) para Miguel
Abellán (silencio; silencio), César Jiménez (silencio; silencio) y Arturo Macías, que confirmaba la
alternativa (silencio tras aviso; saludos). Entrada: casi lleno.
Miércoles 12 de mayo. 7ª de Feria. Corrida de
rejoneo. Toros de Luis Terrón (descastados y
deslucidos en general, excepto por el noble 3º y el manejable 6º) para Rui Fernández (saludos; oreja), Andy Cartagena (silencio; oreja) y Leonardo Hernández (oreja; dos
orejas; salida por la Puerta Grande). Entrada: ¾.
Jueves,13 de
mayo. 8ª de Feria. Seis toros de “Parladé”
(bien de presentación, pero descastados con dificultades y sosos sin
transmisión) para Diego
Urdiales (silencio; silencio tras aviso), Matías Tejela (silencio; silencio
tras aviso) y José Manuel Mas (silencio
en ambos). Entrada: casi lleno.
Viernes, 14 de
mayo. 9ª de la Feria San Isidro. Toros de “Alcurrucén”, 1º bis de El “Torreón” (bien presentados, descastados y con las
fuerzas justas; los mejores el noble 2º
y los enrazados 5º y 6º, pero
rajados al final,) para Uceda Leal
(silencio en ambos), “El Cid”
(silencio; pitos) y Miguel Tendero (silencio;
silencio). Entrada: lleno.
Sábado, 15 de mayo. 10ª de la Feria San Isidro. Cuatro toros de “Garcigrande” y dos, 4º y 5º, de Domingo Hernández (bien de presencia, descastados en
conjunto, excepto el noble y repetidor 1º) para “El Juli” (saludos tras aviso; silencio), Sebastián Castella (ovación tras
aviso; silencio) y Daniel Luque (silencio;
silencio). Entrada: lleno.
Domingo, 16 de mayo.
11ª de Feria de San Isidro. Cuatro toros de “Los Bayones” y dos de José Luis Pereda, 3º y 4º, (bien de presentación,
destacaron el 1º, el 4º , el 6º que fueron
nobles y manejables, y el bravo 2º; los peores el complicado 3º y el
descastado 5º ) para Gabriel Picazo (ovación con saludos; división tras aviso), Emilio de Justo (tres avisos y pitos; silencio) e Israel Lancho (silencio; silencio).
Entrada: lleno. Hubo un minuto de silencio en memoria del 90º aniversario de la
muerte de “Joselito El Gallo”.
Lunes, 17 de mayo. Novillada. 12ª
de Feria de San Isidro. Novillos de Joaquín Moreno Silva (bien
presentados, en conjunto mansearon y tuvieron muchas dificultades; destacó el
1º por encastado y fueron más manejables el
2º y 3º) para Paco Chaves (pitos
tras tres avisos; pitos), Miguel
Hidalgo (silencio; pitos tras tres avisos) y Antonio Rosales (silencio y saludos
por su cuenta). Entrada: ¾.
Martes, 18 de
mayo. 13ª de la Feria de San Isidro. Toros de “Puerto de San Lorenzo” (muy bien presentados’ nobles y
manejables en general que fueron de menos a más, el mejor el 6º y flojeó el 5º
) para “El Cid”
(silencio; silencio), Sebastián
Castella (saludos tras aviso; silencio) y Rubén Pinar (silencio; silencio).
Entrada: lleno.
Miércoles, 19 de mayo. 14ª de la Feria de San Isidro. Un toro para rejones
de Luis Terrón
(manejable) para el rejoneador Joao
Moura hijo (silencio) y seis de Núñez del Cuvillo (bien presentados y manejables en
conjunto; sobresalió el noble y bravo 1º, y fueron nobles y repetidores el 2º
el 3º y el 4º, y sosos y flojos el 5º y el 6º) para Curro Díaz, que sustituía a Manzanares (silencio; herido), Miguel Ángel Perera (oreja;
silencio; silencio en que mató por Díaz) y Alejandro Talavante (saludos tras petición; silencio).
Entrada: casi lleno.
Jueves, 20 de mayo. 15ª de la Feria de San Isidro. Toros de Baltasar Ibán (desiguales de
presentación; manejables pero de juego irregular; descastados y sosos el 3º, el
5º y el 6º y destacó el noble 2º) para Eugenio
de Mora (saludos tras aviso; saludos), Serafín Marín (saludos; silencio) y Luis Bolívar (silencio; silencio
tras aviso. Entrada: casi lleno.
Viernes, 21 de mayo. 16ª de la Feria de San Isidro. Cuatro toros de Juan Pedro Domecq (desiguales de
presentación, destacaron el manejable 1º y el bravo y noble 6º, y mansearon y
flojearon el 2º y 3º) y se lidiaron dos
sobreros de los tres que salieron al ruedo, el 4º bis de Gavira y el 5º tris de Mari Carmen Camacho (manejable pero
duraron poco) para Julio Aparicio,
(herido muy grave en su primero), “Morante
de la Puebla” (silencio; silencio; silencio) y “El Cid”, sustituyendo a Manzanares, (ovación;
ovación; oreja). Entrada: lleno.
Sábado, 22 de mayo. 17ª de la Feria de San Isidro. Toros de Flores Tassara (descastados; el más manejable el
1º) para Sergio Vegas (saludos;
saludos), Diego Ventura (oreja;
oreja; salida por la Puerta Grande) y Leonardo
Hernández (silencio; dos orejas; salida por la Puerta Grande).
Entrada: casi lleno.
Domingo, 23 de mayo de 2010. 18ª de la
Feria de San Isidro.
Toros de Herederos de
Celestino Cuadri (muy
bien presentados, y manejables en conjunto; destacaron el 1º,
el 3º y el 5º, nobles y con
transmisión; desentonó el flojo y descastado 6º) para López Chaves (saludos tras aviso:
silencio), Salvador Cortés (silencio;
pitos) y David Mora (ovación; silencio
tras aviso). Entrada: lleno.
Lunes, 24 de mayo. 19ª de la Feria de San Isidro. Novillada. Novillos de
“Guadaira” (Descastados
en genera, pero tuvieron movilidad, el más destacado el 3º que repetía con
transmisión) para Arturo Saldívar (silencio;
ovación), Luis Miguel Casares (silencio;
silencio) y Cristian Escribano (ovación
tras aviso; silencio tras aviso). Entrada: ¾.
Martes 25 de mayo. Corrida de la Prensa. Un toro de cada una de estas
ganaderías: “La Quinta (noble
pero con las fuerzas justas), Núñez
del Cuvillo (inválido), Domingo
Hernández (manejable), Victoriano del Río (descastado), “El Ventorcillo” (repetidor pero de embestidas
irregulares) y “Toros de Cortés” (falto de fuerza y soso) para
“El Juli”(silencio
tras aviso; silencio), Miguel Ángel
Perera (silencio; silencio) y Cayetano (silencio; pitos). Entrada: lleno.
Miércoles 26 de mayo. 20ª de la Feria de San Isidro. Cinco toros de Samuel Flores y
uno, el 1º, de Agustina López Flores (bien presentados y con edad, pero
fueron mansos con dificultades; los mejores el 4º y el 6º) para Juan José Padilla (silencio; saludos
tras petición), Luis Miguel
Encabo (silencio; silencio) e Iván
García (silencio; palmas tras aviso). Entrada: lleno.
Jueves, 27 de mayo. 21ª de la Feria
de San Isidro. Toros de Javier
Pérez-Tabernero (manejable el 4º y
con dificultades y peligro los demás, un sobrero de Domínguez Camacho, que se
lesiona, otro de “Torrehandilla” (2º tris), que fue sustituido por otro de Conde de Mayalde, que se acaba en el
primer tercio) para “El Fundi” (silencio; ovación), Sergio Aguilar (saludos; saludos) y Luis Bolívar (saludos tras aviso;
silencio). Entrada: lleno.
Viernes, 28 de mayo. Festejo 22ª de la Feria de San Isidro. Cuatro toros de
Palha (terciados de presentación; destacaron
el noble y bravo 3º y deslucidos 6º) y dos de remiendo de “El Torreón”, el 5º y el 6º, (bien presentados y encastados) para Jesús Millán (silencio; pitos), Fernando Robleño (pitos; oreja) y Francisco Javier Corpas (bronca;
silencio tras aviso). Entrada: lleno.
La
Feria en números
Analizando las reseñas vemos
que, a pesar de los pocos alicientes de una mayoría de los carteles del
abono, el público llenó, o casi llenó, la plaza en 19 festejos y cubrió tres
tercios del aforo en cinco festejos, los de los días 7, 10, 12, 17 y 24.
También,
vemos que al completarse las 114 faenas ejecutadas por los matadores de toros,
estas fueron evaluadas de la siguiente manera: 9 con broncas, pitos o división
de opiniones y un con los tres avisos; 74 con silencios; 7 con ovaciones; 17 con salidas al
tercio; 2 con vuelta al ruedo sin oreja; 5 con una oreja y 0 con un doble
trofeo, por lo que ningún matador de toros abrió la Puerta Grande.
Como
puede verse la proporción de 84 evaluaciones negativas, como son los pitos y
los silencios, superan a las 7 positivas de vueltas sin trofeos y orejas;
mientras que las moderadas de ovaciones y salidas al tercio son solamente de
24. Figúrense, de 119 toros lidiados por una legión de diestros solo a 5 se le
cortaron una oreja, y a ninguno dos. Estos resultados cuantitativos son en
verdad muy pobres y refuerzan la baja calidad cualitativa que ofreció la feria.
Sobre
los novilleros y los rejoneadores
De
los nueve novilleros que actuaron en las tres novilladas que se celebraron los días
11, 17 y 24, la actuación más destacada
fue la de Juan del Alamo en la primera
novillada, pues en la segunda novillada
los tres espadas estuvieron mal sin paliativos, y en la última el ganado no dio
a los actuantes oportunidades para el lucimiento.
En el
festejo del día 11, el salmantino Juan del Alamo mostró tener muy buenas
maneras toreras, tanto lidiando a su primer
utrero, el mejor del complicado encierro de Carmen
Segovia, como a su difícil segundo. Con el bueno se lució toreando con clase,
temple, garbo y al mismo tiempo con conocimiento, teniendo en cuenta su corta
experiencia. Mató de una buena estocada y se ganó el único trofeo concedido esa
tarde. En cambio, con el novillo difícil tuvo que echar manos del valor y la decisión para, jugándose el pellejo,
lograr tener algunos momentos lucidos y terminar con otra buena estocada, de la
que el novillero salió volteado y el toro muerto. A causa del emocionante momento, hubo una minoritaria petición
de oreja,
no concedida, pero la ovación fue sonora, obligando al joven torero a salir al
tercio a saludar. Juan es un torero con cualidades para, con suerte, ser gente
en el toreo.
En la
segunda novillada se lidiaron bien presentados utreros de Joaquín
Moreno Silva, los que en conjunto fueron mansos, aunque tuvieron
fiereza y movilidad, presentando bastantes dificultades a Paco
Chaves, Miguel Hidalgo y Antonio Rosales. Los tres principiantes mostraron no
tener recursos para resolver los problemas, pero lo que es peor aun, les
faltaron ambición, decisión y valor, no
digo ya para buscar el triunfo, sino al menos para salir del paso con la cabeza
en alto. Rosales estuvo algo mejor pero poco más que Chaves e Hidalgo, quienes
oyeron los tres avisos en el primero y el quinto utrero, respectivamente.
En la última
novillada se lidiaron serios utreros de “Guadaira”
que fueron mansos en general y complicados.
Arturo Saldívar, Luis Miguel Casares y Cristian Escribano, aunque estuvieron voluntariosos, les faltó la
técnica necesaria para sobreponerse a ese tipo de animales. El público estuvo
demasiado exigente con los novatos toreros, y lo mostró con los silencios que
invadían los tendidos al completarse cuatro de las seis faenas. Lo de más
mérito de la tarde lo hizo Escribano en su labor con el tercero, al que lo
toreó con empaque y buenas maneras con capote y muleta. El premio hubiera sido
más que los aplausos que oyó, si no hubiera malogrado lo bien hecho con el mal
uso de los aceros.
Referente al rejoneo, se celebraron
dos corridas, la primera el jueves 12 y la segunda el sábado 22. En ellas
actuaron cinco rejoneadores y, como es la norma, en conjunto obtuvieron

proporcionalmente bastantes más trofeos que los toreros de a pie, pues se concedieron nueve orejas en total. En el
primer festejo destacó sobremanera el joven maestro Leonardo
Hernández. Dio lecciones de como montar y rejonear con pureza,
clase y emotividad a sosos toros de Luis Terrón, que requerían de un maestro
con inteligencia y conocimiento de la lidia
para que le arrancaran los apéndices auriculares. Su labor fue
apreciada, tanto por el más entendido aficionado como por el meramente
espectador. Cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande, dejando constancia,
como lo hizo en Sevilla, que está más que calificado para formar con Hermoso de
Mendoza y Diego Ventura el trío de ases del arte del rejoneo. En ese festejo
también Rui Fernández y Andy Cartagena tuvieron
lucidas actuaciones y obtuvieron un trofeo cada uno. En la segunda corrida
Diego Ventura y de nuevo Hernández, que sustituía a Alvaro
Montes, abrieron la Puerta de los triunfadores. El primero por cortarle una
oreja a cada toro de su lote, y el segundo por desorejar por partida doble a
uno de sus toros. Los triunfos de estos dos caballeros esa tarde tienen un
mérito especial, porque los consiguieron exponiendo mucho y aplicando una
maestría grandiosa para lidiar a unos toros ejemplos de mansedumbres que
llevaban el hierro de Flores Tassara. Completaba la terna Sergio vegas, quien
solamente fue aplaudido al completar sus dos actuaciones.
Además, el miércoles 19 actuó el rejoneador Moura hijo encabezando el cartel de una corrida mixta. Rejoneó un noble toro de Luis Terrón y su actuación fue voluntariosa, pero no tuvo mayor impacto, siendo silenciado al completar su labor.
Como en los
comentarios sobre los toreros y en las reseñas hago especificas referencias a
los toros lidiados y a sus criadores, aquí haré solamente una generalización
sobre un aspecto del ganado bravo lidiado en la feria.
Parladé”, “Alcurrucén”, “Puerto de San Lorenzo”, Baltasar Ibán y
Cuadri pasaron el reconocimiento. Por consiguiente, esto cuenta
solo por las apariencias del ganado y no necesariamente por la bravura y otras
buenas cualidades para la lidia que
los toros pudieran poseer, las que nadie podría garantizar. Como se vio luego, los
toros de esos hierros dieron muy variado juego.En las corridas de toros, los diestros en conjunto cortaron solo cinco
orejas. De las figuras, solamente Perera y “El Cid” obtuvieron un trofeo,
mientras que lel resto de las figuras pasó por las Ventas en San Isidro dejando
poco rastro. De los otros espadas, Curro Díaz y
“Rafaelillo”,
que actuaron en dos corridas cada uno, y Robleño que solo se presentó en una,
obtuvieron también un apéndice. Veamos como fueron las actuaciones de
estos diestros triunfadores.
Cuvillo, que salió en segundo lugar en su
primera presentación. Brindó al publico, y comenzó la faena con su peculiar
manera de, con firmeza y ajuste, ejecutando unos pases cambiados en el centro
del ruedo, seguidos por estatuarios. Luego, instrumentó tres series de largos
templados derechazos, rematados con dobles pases de pecho con la izquierda.
Siguió toreando con la zurda y, al dar el tercer natural, fue volteado y
corneado de fea manera. Se levantó sin mirarse, e ileso pero maltrecho, se pegó
un arrimón, calentando aun más el ambiente. Terminó con un estoconazo, que
ayudó a que se le concediera una merecida oreja. Esta fue la actuación
culminante de Miguel Angel pues, luego molestado por el viento y por la sosería
y la endeblez del segundo de su lote, machaconamente dio pases sin ton ni son,
intentando sacar partido del animal. No lo logró y su intento no fue apreciado
por el público, que se manifestó guardando un respetuoso silencio, al diestro
deshacerse del animal. También, Perera fue silenciado en sus dos intervenciones
en la Corrida de la Prensa, después enfrentarse con un inválido ejemplar de Núñez del Cuvillo y con un
repetidor pero incierto astado de “El Ventorrillo”, con los que estuvo valiente y voluntarioso, pero sin
ser capaz de sobreponerse a las dificultades de sus astados para ganarse al
exigente público.-“El Cid”. El diestro de Salteras, estaba pasando
por las Ventas sin poder recuperar el sitio perdido. Actuó en los festejos 9º y el 13º del ciclo, lidiando dos toros descastados
de “Alcurrucén” en la primera corrida, y
dos manejables y repetidores astados del “Puerto de San Lorenzo” en el festejo que se hubiera despedido de la
feria. En ambas tardes, al de Salteras se le había visto con más ánimo y voluntad que había mostrado en Sevilla. A
pesar de ello no parecía haber recobrado su habitual firmeza y habilidad
lidiadora. Daba la impresión de poder haberles sacado mejor partido a sus
astados. Tal vez, el exigente público madrileño así lo entendía, pues respondió
al final de las cuatro intervenciones de “El Cid” con tres silencios y unos
pitos. Ahora bien, lo que sucedió en las Ventas la tarde del viernes 21 motivó
que ese público, que había contribuido a convertir a “El Cid” en figura, y que
estaba perdiendo la confianza en él, comenzó a recuperar la fe en el
diestro.
Esa tarde “El Cid” sustituyó a Manzanares y compartió el cartel con su paisano
Morante y con Julio Aparicio. Nada más comenzar la faena de muleta Aparicio fue
cogido y herido muy gravemente, sembrando la angustia en la plaza. Al tener que llevarse al desafortunado diestro a la enfermería,
Morante le dio unos templados pases al manejable animal y lo mató
efectivamente. La corrida se quedó en un mano a mano y Morante tuvo que
enfrentarse con dos sosos y faltos de fuerzas astados, un ‘juanpedro’ y un
sobrero de María del Carmen Camacho, con los
que el de la Puebla estuvo voluntarioso y dejó algunas muestras de su arte,
especialmente con el capote. Fue silenciado al enviarlos al desolladero. En
cambio, el de Salteras lidió dos toros de Juan Pedro Domecq, uno que, sin ser
bueno, era toreable y el último de la
tarde, que era bravo y repetidor, más un sobrero de Gavira, que le dieron
ocasiones para con gran voluntad, valor y saber hacer mostrar que “El Cid”, como el héroe medieval, sigue
siendo “El Campeador”. Todavía, cuando la imagen de la cogida de Aparicio no se
había borrado, nada más “El Cid” iniciar la faena al segundo toro con la mano
izquierda en el centro del ruedo, el diestro fue cogido, volteado, y corneado
en el suelo. Milagrosamente, salió ileso aunque con el vestido hecho jirones.
Las dos primeras faenas no fueron brillantes, pero sí buenas, y al matar a los
toros el público le aplaudió fuertemente al sevillano, pero este precavidamente
no quiso salir al tercio a recibir los aplausos. Lo mejor llegó con el buen
‘juanpedro’, con el que se despedía de la feria. Lo saludó con elegantes verónicas,
para luego con la muleta completar tres series de largos y templado derechazos,
rematados con ajustados pases de pecho con la izquierda. Por naturales no hubo
el mismo acople, por lo que cerró la faena toreando de nuevo con la derecha,
pero con menos profundidad. Mató bien y paseó una merecida oreja. Una
sustitución inesperada y criticada por algunos, pues se decía que en sus dos
anteriores actuaciones no había hecho mérito para merecerla, ha sido una tabla
de salvación para el torero sevillano.
-Curro Díaz. El
jienense cortó la primera oreja de la feria en el festejo que abrió el ciclo el
jueves 6 de mayo. Esto lo consiguió con el cuarto toro del descastado, débil y
soso encierro de Salvador Domecq. Este
cornúpeta, como sus hermanos, no estaba sobrado de casta ni de
fuerza, aunque pesaba más de 600 kilos, tenía lo que los otros carecían:
nobleza. El diestro
jienense lo entendió a la perfección pues, con mimo y sin
molestar al animal y con una buena
colocación, hizo que el toro terminara embistiendo con continuidad y celo.
Suplió la falta de transmisión del toro con un toreo de clase en lo esencial y
con toques de pellizco en lo incidental. La faena fue medida, en la que
sobresalieron series cortas de derechazos, efectuados con elegancia, arte,
firmeza y temple. Sin embargo, faltó el toreo izquierdista, lo que le restó
redondez a su labor. En cambio, los artísticos adornos finales terminaron de
caldear el ambiente y una bien ejecutada estocada puso el colofón al buen hacer
que mereció el trofeo. Hay que resaltar que Curro también se lució toreando con
el capote con unas templadas verónicas. Con su enclenque primero no hubo
material para el lucimiento, aunque si pudo dejar algunas muestras de su clase
y del uso de los aceros. El silencio fue el resultado. El trofeo tuvo una
recompensa inmediata, pues sustituyó a Manzanares en la corrida del 19, en la
que alternó con Perera y Talavante, lidiando un encierro de Núñez del Cuvillo.
A Curro le tocaron dos toros que, sin ser dechados de bravura,
fueron manejables, y a ambos los toreó sin el necesario ajuste, ligue y entrega
para calentar el ambiente. El público silenció su primera faena, y eso mismo hubiera
hecho al completar la segunda, a no ser que, desgraciadamente, al intentar descabellar al toro, el diestro fue
corneado en la mano, teniendo que ser inmediatamente llevado a la enfermería antes de completar la suerte.
Perera remató al animal. Lástima que Curro esa tarde desaprovechó la ocasión en
su primero para haber dado un salto hacia delante.
-“Rafaelillo”. El valiente diestro “Rafaelillo” actuó en dos
corridas del abono de feria, y en ambas tardes estaba anunciado para enfrentarse con toros de encierros
duros, ya que el día 9 lidió astados de Dolores Aguirre y el día 29 debiera
haber toreado toros de Adolfo Martín. En su primera presentación estuvo a punto de abrir la
Puerta Grande, pero circunstancias fortuitas evitaron que esto sucediera, pero
lo que no evitaron es que este hombre pequeño de estatura, al concluir la
corrida dejara la plaza con su figura agigantada como torero. Le tocó dos
‘doloresaguirres’ de contrastadas condiciones. El primero un animal muy bravío
que embestía a trompicones y que
presentaba dificultades para su lidia, y el cuarto
un encastado y repetidor astado que embestía con cierta nobleza. Con su primero
se vió al “Rafaelillo” guerrillero,
peleándose con su contrincante, y
luchando en contra de un viento
huracanado que hacía flamear la muleta como sí fuera una bandera en lo alto de
una torre. Le construyó una faena compuesta de series de ligados pases,
unos más templados que otros, pero siempre bajando la mano para mandar en el
toro. Hubo emoción en el hacer, y al matar de una buena estocada, el público mayoritariamente
pidió una oreja, que el diestro se había merecido con creces. El presidente
tuvo otra opinión y no concedió el trofeo. El resultado fue una aclamada vuelta al ruedo y algunas
protestas para el ocupante del palco presidencial. Con el cuarto el murciano
sorprendió a la audiencia, pues el guerrillero se hizo artista para construir
una clásica faena en la que el temple, el gusto y la clase se conjugaron con el
valor y la decisión del torero. Entró a matar bien, pero solo cobró un pinchazo
hondo del que el toro dobló, quizás ayudado por las inoportunas vueltas que le dieron los subalternos. El
presidente esta vez otorgó una oreja, pero no la segunda que se pedía. En la
descalabrada ultima corrida del ciclo no se lidiaron los anunciados toros de Adolfo Martín, pues el encierro no fue aprobado por chico. En su lugar
se lidió un descastado, flojo y difícil encierro del Marqués de Domecq, y con
el público enojado por el cambio y por mal desarrollo de la feria, le fue imposible a “Rafaelillo” y a sus compañeros “El Fandi” y Valverde
agradar a la concurrencia con sus faenas, cinco de las cuales fueron
desaprobadas por el despechado público. Solamente, el salmantino Valverde oyó
unos aplausos en su salida al tercio,
al deshacerse con una buena estocada del único ejemplar manejable del encierro.
Con un poco de suerte esa tarde, pues voluntad no le faltó, "Rafaelillo"
hubiera sido ‘el triunfador de la feria’, trofeo que se quedó desierto.
-Robleño. En la penúltima corrida del ciclo Fernando Robleño con una valiente
actuación en el cuarto toro obtuvo la última oreja de las cinco concedidas en esta anodina edición la Feria
de San Isidro. En el cartel figuraban Jesús
Millán y Francisco
Javier Corpas, lidiando un encierro de Palha, remendado con dos toros de “El
Torreón”. Corpas tuvo unas desacertadas
intervenciones, que fueron acogidas con protestas, y Millán, como
Robleño en su primero, un complicado ejemplar de Palha, tampoco estuvieron
bien. Parecía que Robleño, como sus compañeros, se iba a ir de la feria de
vacío, pues el principio de la faena al serio y encastado ejemplar de “El
Torreón” no era prometedor. El toro repetía con arrancadas cortas, buscando
tanto el engaño rojo como los muslos del torero. Sin embargo, con un despliegue
de valor y voluntad, el madrileño metió
al toro en la muleta, para de uno a uno sacarle buenos y ajustados pases. No había
lugar para templadas y largas series ni para florituras, y el público, que así
lo entendería, al espada rematar al molesto toro de una estocada algo
desprendida, pero de fulminantes efectos, pidió una oreja. El presidente la
concedió, pero al torero pasearla en triunfo, tuvo que oír unas protestas de
algunos disconformes aficionados.
Sobre algunos
otros diestros que pisaron las Ventas sin obtener trofeos
Seriá una larga
tarea referirme con detalles a las actuaciones todos los diestros que hicieron
el paseíllo en las 19 corridas (los resultados finales pueden verse en las
reseñas anteriores), por lo que aquí solo mencionaré a algunos toreros que se
han destacado sin obtener trofeos más a algunos otros que por
diferentes circunstancias lo merezcan.
-“Morenito de Aranda”. Este diestro
castellano fue el unico espada que sin cortar orejas dio una vuelta al ruedo.
Actuó con Leandro e Iván Fandiño
lidiando la moruchada que José Luis Pereda trajo a Madrid para la
segunda corrida del ciclo, y fue
el que en el quinto toro salvó la tarde. El
animal no era bueno, pero al menos se movía más que el resto del encierro,
aunque no con buenas intenciones, ya que el cinqueño iba desarrollando sentido
conforme la faena avanzaba. Después de que arriesgando mucho, Morenito lograra
dar unos elegantes y templados naturales, el toro le propinó una espectacular
voltereta, dándole un palizón e hiriéndole levemente. El torero, sin asustarse
continuó valientemente en la brecha,
básicamente sacando pases sueltos a base de valor y voluntad. Aunque la faena
al final bajó de tono, el
público apreció el esfuerzo hecho, y al este cobrar una buena estocada, de la
que el animal rodó sin puntilla, hubo una petición de oreja, la que el
presidente no concedió. El burgalés dio una aclamada vuelta al ruedo. Con el
huidizo y manso primero Morenito nada pudo hacer, excepto mostrar voluntad y
matar bien y efectivamente.
-Sebastián Castella.
El diestro francés, quien había sido máximo triunfador
de la Feria de San isidro del 2009, se fue de la feria de vacío. En sus dos
actuaciones en las tardes del 15 y 18 ni ha fracasado ni tampoco ha triunfado.
Tanto en su primera corrida, lidiando un lote complicado de “Garcigrande”, como
en la segunda tarde enfrentándose con dos manejables astados del “Puerto de San Lorenzo”, los resultados al rematar a
sus toros fueron idénticos: saludos tras aviso en su primer
toro y silencio en su segundo. Su mejor actuación la consiguió con el
complicado y manso ejemplar de “Garcigrande” que salió en segundo lugar, al que
se impuso a base de exponerle mucho, a
tal punto que fue feamente volteado, sin mayor consecuencia. La faena fue de
menos a más, metiendo al toro en la muleta con mando y temple, y llegando al
cenit en el tramo final, al ejecutar, metido entre los pitones, ligados y
emocionantes pases variados. Tenía la oreja en su mano cuando el mal uso del
arma toricida causó que al toro lo arrastraran con las orejas intactas.
verónicas rematadas con una media de pellizco.
Luego hizo un artístico quite por
chicuelinas que fue muy fuertemente aplaudido. El toro repetía con nobleza y
casta, pero con poca fijeza, lo que
remedió el maestro atemperando al animal con los vuelos de su muleta. Ya metido
en faena, se sucedieron varias series con ambas manos. Con la muleta arrastrada
por la arena, llevaba al toro lejos a lo largo que alcanzaba el brazo. A continuación,
dejaba la muleta muerta para enganchar de nuevo al animal, que no sabía cuando
un pase comenzaba y el otro acababa. Una labor de maestro, que desgraciadamente fue
rematada con dos pinchazos y una estocada, de la que el toro tardó en doblar
después de que se oyera un aviso. El premio quedó en una salida al tercio para
agradecer los sonoros aplausos. Otro que estar en maestro y por encima del
toro, poco lucido pudo hacer con el manso astado de Domingo Hernández que salió en
cuarto lugar, pero lo peor fue que de nuevo falló con los aceros, por lo que fue
silenciado. Esa tarde actuaba también
el sevillano Daniel Luque que
necesitaba un triunfo. Sin embargo, no lo obtuvo, y también fue silenciado al completar
sus dos faenas. Por otro lado, Julián, en la anticipada Corrida de la Prensa, tuvo una
actuación similar a la primera,
ejecutándole una faena digna de un maestro, a un noble pero justo de fuerzas
toro de “La Quinta”.
Pero
otra vez,
el maestro se olvidó de ser tal usando los aceros, al matar de tres
pinchazos, media y cinco descabellos. Por
consiguiente la oreja se quedó en un silencio de respeto. No obstante, esa
faena fue lo único notable de la tarde, pues ni el madrileño en su otro toro,
ni Perera o Cayetano, lidiando sosos toros de distintas ganaderías pudieron
levantar una tarde que, por momentos, subía el nivel del aburrimiento de los
espectadores. Aun sin triunfar en Madrid, el magistral Juli ha mostrado en San
Isidro con toros con distintas cualidades que se encuentra en su mejor momento.
y serio encierro de
Samuel Flores. Hasta el cuarto astadoo nada interesante había sucedido en el ruedo,
aunque los tres espadas habían estado voluntariosos, tratando de sacar agua de
unos pozos secos. Incluso los tres compitieron banderilleando, cumpliendo con
el tercio discretamente. Entonces, “El Ciclón de Jerez” recibió al cuarto astado con tres
emocionantes largas cambiadas de rodillas en los medíos, seguidas de unos
capotazos de tanteo para fijar al animal, que repetía con genio. Banderilleó
con lucimiento. El toro embestía violentamente y a media altura, por lo que con
la muleta las dos series primeras de derechazos no fueron completamente
limpias. Hasta entonces, no sucedía nada que no se esperara del valiente y
bullidor Padilla. En cambio, a continuación llegó la sorpresa, porque el de
Jerez completó tres series de hondos y largos naturales, ejecutados con mucho
temple y clase, y sí, también con arte y elegancia. Esta fue una nueva versión
de Padilla para los del “Siete”, quienes, como otros espectadores, pidieron la
oreja para el maestro, la que no fue concedida por la espada haber caído algo
baja. Para agradecer los fuertes aplausos, el diestro salió al tercio, mientras
que algunos espectadores protestaban la decisión del presidente de negar el
trofeo. Con esta faena
el torero firmó un armisticio con “El Siete”. A ver si en una futura actuación
el jerezano asegura la paz.-Javier Cortés. En
la
tercera corrida de la feria Javier Cortés confirmó la alternativa, la que
había tomado el 21 de febrero en Vistalegre, la otra plaza madrileña. Desde
entonces no había vuelto a vestirse de luces, y se jugaba su temporada esa
tarde. Sin triunfar, resolvió bien la difícil papeleta con todo en su contra,
el viento huracanado y dos toros de Bañuelos poco propicios para el lucimiento.
En ambos tuvo detalles de buen torero, especialmente en unas buenas series con
ambas manos a su primero, en las que se le vio torear con clase, aunque también
se notara en algunas fases de la faena el no estar puesto a punto. El momento
culminante llegó cuando, después de
jugarse el pellejo con el sexto, tratando de sacarle pases al mulo, entró a
matar entregándose para cobrar una certera estocada, de la que salió volteado
de una manera aparatosa, pero sin consecuencia que lamentar. Saludó desde el
tercio agradeciendo los fuertes aplausos, tal como lo había hecho al deshacerse de su primer astado. En Madrid por
seguro tendrá otra ocasión para realizar lo bueno que promete.
-Arturo
Macías. El
diestro mexicano que es máxima figura en su tierra, para confirmar su
alternativa, entró en el abono isidril en una corrida con un cartel mediano y
no en uno selecto como le correspondería por su categoría. No obstante, el
manito ha venido a España a demostrar del porque es figura del toreo en su
casa, aunque lo tenga que hacer sin las facilidades de
una figura. Confirmó la
alternativa de manos de Miguel Abellán, en presencia de Cesar Jiménez en el
sexto festejo del ciclo. Lidió dos toros de “Martelilla” que fueron tan difíciles como los otros
dos hermanos en un encierro remendado. Pronto dejó su intención de no pasar
desapercibido, al hacer un arriesgado quite por gaoneras, que fue fuertemente
aplaudido. En el toro de la confirmación comenzó la faena en el centro del
ruedo, con unos ajustados pases cambiados rematados con un bonito cambio de
mano. Después, el toro dio poco de si, pero el mexicano le sacó pases a la
fuerza, pegándose tal arrimón que le costó un par de fuertes volteretas. Falló
con la espada y fue silenciado. Arturo
se la jugó otra vez con el sexto, un toro que embestía a oleadas y pegando
tornillazos. Esta vez el público apreció más la entrega del bravo torero y le
hizo salir a saludar al tercio al deshacerse del desagradable ejemplar de
“Martelilla”. En al Feria del Aniversario tendrá otra oportunidad para mostrar
su valía. El padrino Abellán y el testigo Jiménez poco notable pudieron hacer
con toros que no les dieron las mínimas facilidades. Ambos fueron silenciados.
-José Manuel Mas. No por un buen resultado
sino por la efeméride hay que dejar constancia que en el 8º festejo de la Feria de San Isidro, Diego Urdiales, ante Matías Tejela, le dio la
alternativa al novillero José
Manuel Mas, la única otorgada en las ferias primaverales. El joven no pudo
haber tenido peor suerte, pues con los seis de “Parladé”, uno de los peores encierros del ciclo, ni
el toricantano ni los oficiantes, aunque no por falta de ellos intentarlo,
pudieron lucirse con ninguno de los pésimos animales. Seis silencios fueron los
resultados.
--Emilio de Justo. Peor suerte que Mas la tuvo el diestro
extremeño Emilio de Justo, quien en la
corrida del 16 de mayo, al pasársele el tiempo
reglamentario para rematar a un toro de “Los Bayones”, oyó los tres avisos. El astado que
estaba muy mal herido tuvo que ser apuntillado en el ruedo.
Sobre
los toreros heridos
El cirujano-jefe de la plaza Máximo García
Padrós y su equipo han estado tan ocupados o más que estuvieron en la edición
de la Feria de San Isidro 2009, ya que han tenido que intervenir en la
enfermería a varios toreros de heridas y
lesiones de diversa gravedad, como
muestran los partes facultativos emitidos por el Dr. García Padrós.
- Aparicio. La herida más grave y más
impresionante ha sido la del diestro Julio Aparicio. El Viernes
21 Aparicio fue cogido poco después de iniciar la faena por el primer toro de
Juan Pedro Domecq. Cayó delante del animal y este lo empitonó por la mandíbula atravesándole la cara. Este es el parte emitido en
la enfermería:
Herida por
asta de toro en región submandibular con trayectoria ascendente que penetra en
la cavidad bucal y atraviesa la lengua, alcanza el paladar ocasionando fractura
del maxilar superior. Pronóstico muy grave.
Al
completarse la intervención en la enfermería, el diestro fue trasladado al
Hospital Doce de Octubre de Madrid, en donde fue operado de nuevo durante más
de cinco horas por el equipo de cirugía
maxilofacial. Este fue el resultado:
El
paciente Julio Aparicio ha sido intervenido en la madrugada del día 22 de mayo
en el Hospital Doce de Octubre. Presentaba herida por asta de toro con entrada
por región cervical anterior y penetración en cavidad oral, produciendo
fractura en maxilar superior. Se ha realizado traqueostomía reglada y
reparación de estructuras afectadas sin presentar complicaciones quirúrgicas
inmediatas. Tras la intervención, permanece en la UCI de este centro donde se
encuentra consciente con constantes vitales estables y sin haber presentado
complicaciones significativas. Firmado: Dirección Médica del Hospital Doce de
Octubre.
Según publicó el diario ABC el 30 de mayo, Julio Aparicio, quien paulatinamente iba mejorando de la cornada:
tuvo que ser
intervenido por tercera vez después de sufrir "insuficiencia respiratoria
aguda" y ser reingresado en la UCI el pasado jueves. Tras realizarle una nueva
traqueotomía, el torero sevillano ‘"voluciona satisfactoriamente, aunque
persiste la gravedad’" según el último parte médico del Hospital Doce de Octubre.
- “Morenito
de Aranda”. El diestro burgalés fue herido el 7 de mayo mientras maleteaba
al segundo toro de su lote sufriendo: "Herida contusa por asta de
toro en región occipital izquierda. Puntazo en cara interna de muslo izquierdo.
Contusiones y erosiones múltiples. Pronóstico leve que no le impide continuar
la lidia".
-“Joselillo”.En el festejo celebrado el
domingo 9, el matador “Joselillo” fue cogido por el sexto
astado de Dolores Aguirre, sufriendo espectaculares volteretas y hachazos que
hicieron imaginarse un desenlace aun peor de lo que fue. El diestro sufrió
una:
Herida por asta de toro en
tercio superior cara interna del muslo derecho, con una trayectoria hacia
adentro y atrás de veinte centímetros que causa grandes destrozos en los
músculos aductores y contornea el fémur, llegando a la cara posterior, con
contusión del nervio ciático. Contusión en hombro derecho pendiente de estudio
radiológico. Contusiones y erosiones múltiples. Pronóstico grave que le impide
continuar la lidia. Trasladado a la clínica La Fraternidad.
- Curro Díaz. En la 14ª
corrida de la feria, el cuarto toro de Núñez del Cuvillo alcanzó a Curro Díaz en la mano cuando
intentaba descabellarlo. El torero fue llevado a la enfermería sin poder
rematar al toro, pues sangraba profusamente. Este fue el parte médico: "Herida por asta de
toro en región dorsal entre primer y segundo dedo mano izquierda, probable
lesión tendinosa. Pronóstico reservado".
- Sergio Aguilar.
El diestro
madrileño fue empitonado cuando maleteaba al segundo toro de la tarde del
jueves 27. Después matarlo, pasó a la
enfermería, de donde volvió a salir para enfrentarse con el quinto animal. En
el parte se leía: “Sergio Aguilar ha sido atendido en un puntazo
en la cara interna, tercio inferior del muslo izquierdo. Pronóstico leve que no
le impide continuar la lidia”.
-“Jarocho”,
Antoñares y Juan Rodríguez Rivera. En las corridas de los días 13, 14
y 18 tres banderilleros fueron heridos
levemente. El día 13, un astado de “Parladé” le pegó un pitonazo en la cara al
banderillero “Jarocho”,
quien fue atendido en la enfermería de una “contusión por
asta de toro en el ojo derecho, de pronóstico reservado. Pendiente de estudio
oftalmológico”. En la corrida del día 14 Antoñares
fue pisoteado y sufrió una “Fractura de radio distal,
pendiente de estudio radiológico. Se reduce la inflamación bajo sedación”. También
en el festejo del día 18 Juan Rodríguez Rivera,
al tropezar cuando cortaba al toro, se golpeó con el burladero, resultando con
una: "Herida contusa en región nasal y contusión en
tercio superior de la pierna, pendiente de estudio radiológico. Pronóstico
leve".
PREMIOS

Terminada la Feria de San Isidro
se anunciaron los ganadores de los premios “Taurodelta”, la empresa que regenta
la Plaza de Toros de Las Ventas y esto son los ganadores de los trofeos:
“Triunfador de la feria”: desierto;
“Mejor Faena”: desierto;
“Matador Revelación”: desierto;
“Mejor Estocada”: Eugenio
de Mora;
“Mejor Novillero”: Juan del Álamo;
“Mejor Rejoneador”: Leonardo
Hernández;
“Mejor
Picador”: Luis Miguel Leiro;
“Mejor
Banderillero: Raúl Cervantes;
“Mejor
Par de Banderillas: Carlos Casanova;
“Mejor
Ganadería”: “Puerto de San Lorenzo”; y
*Carteles por Pedro Escacena y fotos archivo.
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