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RECORDANDO LA FERIA DE ABRIL DE SEVILLA
DEL 2009:
POCOS TRIUNFOS Y UN FRACASO
GANADERO |
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Lo último que pierde la persona que asiste regularmente a una feria
taurina es la esperanza de que lo que venga vaya a superar a lo que sucedió en
la feria anterior. En mi caso era fácil tener esa ilusión pues estaba fresca en
mi mente mis últimas experiencias en la Feria de Abril y la de San Miguel del
pasado año en Sevilla, las que mejor sería olvidarlas.
La Feria de Abril del 2008 había sido una de las menos excitantes de
los últimos años y la de San Miguel del mismo año se podría decir que no existió, pues las dos corridas de toros del
abono fueron suspendidas, celebrándose
únicamente la 
novillada. También en la Feria de Abril se habían suspendido
varias corridas, y en ambas ferias se había criticado duramente a la empresa
por las anomalías que ocurrieron en las suspensiones.
Tampoco la organización del abono de la presente feria había
transcurrido sin controversias, pues la prensa había comentado que los carteles
hubieran podido ser mejores y más variados de lo que han sido, si José Tomás,
Perera y Cayetano hubieran sido incluidos. Se criticaba también a la empresa
por como había conducido las negociaciones con los representantes de José Tomás
y Perera, pues con el apoderado de Cayetano no hubo ni siquiera contacto.
A pesar de todo eso, mi
anticipación era grande para estar de nuevo ocupando un estrecho e
incómodo asiento en un tendido de la bellísima Maestranza para disfrutar de lo
bueno que toreros y toros nos ofrecieran. Así que ahora después de haber
presenciado 17 de los festejos del
abono de la Feria de Abril de Sevilla del 2009, ya en casa echo manos a
la obra para relatar lo más notable que sucedió en el ruedo maestrante, que no
era mucho, y también para referirme muy de paso a lo mucho regular o malo que
sucedió durante esos días en ese mismo ruedo
El ciclo ferial comenzó el viernes 17 de abril con
la única novillada anunciada y concluyó el 3 de mayo con la clásica corrida de
Miura. En total se celebraron 15 corridas de toros, dos festejos de rejones y
una novillada. En los carteles de los
festejos mayores entraron 33 matadores de toros, de los cuales “Morante de la
Puebla”, “El Cid” y José María Manzanares actuaron tres tardes, y “El Fundi”,
Enrique Ponce, “El Juli”, Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Daniel
Luque hicieron el paseíllo en dos ocasiones cada uno, mientras que los 24
diestros restantes solamente tuvieron una oportunidad para demostrar su valía.
Comentarios
La feria como siempre ha sido un éxito económico
para la empresa y con contadas excepciones un fracaso ganadero, y el mal ganado
ha determinado que los triunfos toreros fueran contados y sin demasiada
contundencia.
Respecto a la asistencia, la Plaza de la Maestranza se cubrió
completamente en la primera corrida de rejones y en los consecutivos festejos que se dieron entre el jueves 23 de
abril y 3 de mayo, poniéndose el aviso de “No hay billetes” en varias ocasiones.
En cambio, en los restantes festejos de la pre-feria con carteles más endebles,
hubo más o menos tres cuartos de plaza,
con llenos en los tendidos de sombra y con algunos claros en los de sol. La
empresa sonreiría sarcásticamente cuando contando los muchos euros recordaba
como la crítica lamentaba las ausencias de varias figuras y las excesivas
presencias de otras.
Los pobres resultados artísticos de las corridas de
toros se reflejan en que solamente en las quince corridas de toros se cortaron
catorce orejas, repartidas entre diez diestros. Antes de comentar sobre
los triunfadores y otros matadores que tuvieron actuaciones notables, me
referiré brevemente a lo sucedido tanto en las dos corridas de rejones como en
la novillada, y además haré algunas
observaciones sobre los encierros lidiados
en las corridas de toros.
Los
rejoneadores
De la primera corrida de rejones diré poco pues no
asistí a ese festejo, y los resultados los he sabido por la prensa. Al segundo,
aunque no lo tenía programado asistí con la suerte de haber disfrutado con las
actuaciones de un sexteto de grandes jinetes.
La primera
corrida de rejones, celebrada el domingo
19 de abril, tenía el aliciente de ver en competencia al capitán general del
rejoneo moderno, Pablo Hermoso de Mendoza, con el aspirante a su posición, el
rejoneador luso-hispano Diego Ventura. Esta interesante competencia enfrenta a
un firmemente establecido clásico maestro del rejoneo con un impetuoso joven
que interpreta el rejoneo de una manera menos clásica y más espectacular que el
estellés. En esta ocasión los laureles en forma de orejas se los llevó el joven
Ventura al pasear un trofeo de cada toro de su lote, mientras que el clásico
maestro Hermoso, después de tener una relevante actuación, perdió un posible
trofeo por fallar con los rejones de muerte, quedándose el premio en un salida al tercio para agradecer los
aplausos del público. Encabezaba el cartel el jerezano Fermín Bohórquez y el
encierro lidiado pertenecía a su padre. Fermín dio una vuelta al ruedo después
de una lucida labor a su primero y oyó aplausos en el cuarto. Varios astados
del encierro jerezano estuvieron escasos
de fuerzas. En cambio, estaban bien presentados y en general fueron
nobles.
En la corrida matinal del domingo 3 de mayo, el
joven rejoneador extremeño Leonardo Hernández fue el máximo triunfador del
festejo y de la feria. Hizo verdad eso de que los últimos serán los primeros,
pues al toro que cerraba el festejo, el más bravo, moble, repetidor astado del
manejable, pero descastado encierro, de Benítez Cubero, lo rejoneó con gran
valentía y con un estilo que conjugaba
lo clásico con lo espectacular.
Desde que recibió al toro en el centro del
ruedo hasta que lo mató de un certero rejonazo, no dejo de oír fuertes
aplausos, poniendo al público en pie en varia ocasiones, especialmente con los
espectaculares triples recortes que daba cerrado en tablas al salir de las
suertes. Se ganó con fuerza las dos orejas y también tanto el respecto del
público sevillano como la aclamación de la crítica. Diego Ventura iba por el
mismo camino triunfal hasta que estropeó su hacer con un bajo rejonazo y con su
descortés actitud hacia un público que lo ha encumbrado, al negarse a dar la
vuelta al ruedo luciendo la oreja concedida, como protesta a la justa decisión
del presidente de no conceder la segunda. Fue abucheado al abandonar la plaza
por su mal gesto. También, contribuyeron al buen resultado del festejo los
rejoneadores Rui Fernandes y Andy Cartagena, quienes tuvieron muy lucidas
actuaciones, haciendo ellos todo lo bueno posible con toros sosos y parados,
cada uno paseó un trofeo. Por otro lado, Antonio Domecq y Joao Moura se fueron
sin trofeos, aunque en sus intervenciones tuvieron muy lucidos momentos. Ambos
salieron al tercio para agradecer los fuertes aplausos. En fin, una muy entretenida
exhibición del arte ecuestre taurino.
El jueves 17 había llovido en Sevilla y el viernes
durante todo el día la amenaza de caer más agua estuvo presente. El tiempo era
preocupante, pues en mi mente estaban frescos los recuerdos de las suspensiones
que por la lluvia ocurrieron en la Feria de San Miguel. No obstante, la preocupación había sido innecesaria, pues la
novillada comenzó a tiempo y el agua no cayó antes de comenzar el festejo, y la
poca que cayó después de salir al ruedo el cuarto novillo no causó grandes
molestias ni a los espectadores ni a los toreros. En cambio, el viento reinante
molestó bastante a los tres novilleros.
El encierro de Hijos
de Celestino Cuadri estuvo y muy bien presentado, y de los seis utreros el
primero y el segundo fueron nobles y bravos, aunque al final de la lidia se
vinieron a menos. Los cuatro restantes blandearon buscando las tablas en ![]()
donde
se refugiaban a menudo. El quinto fue devuelto a los corrales por parecer estar
reparado de la vista. Al matar al novillo que abrió plaza de una estocada
trasera y atravesada, Pepe Moral dio la única vuelta al ruedo de la tarde tras
una minoritaria petición de oreja. Comenzó su labor veroniqueando con clase al
bravo utrero. Con la muleta toreó con estilo y empaque. En tres sentidas series
de derechazos bajó la mano y templó para ligar los clásicos pases. Ya con la
música sonando, logró cuajar dos tandas de naturales con similares buenos
modos. Entonces, el animal se rajó, y el torero alargó en demasía la faena con
un toreo encimista que no tuvo mucho eco en la audiencia. Con el rajado cuarto
novillo, a pesar de sus esfuerzos no pudo lucirse y, al matar de una estocada,
fue silenciado. Por otro lado, Miguel Angel Delgado, al segundo novillo le
ejecutó una faena intermitente con altos y bajos, en la que instrumentó algunos
pases con buen estilo y sentimiento, pero en general ni en esta faena ni en la
que le hizo al quinto utrero mostró estar listo para tomar la alternativa, la
que ya está anunciada para que la tome en la próxima Feria de Córdoba. A Miguel Tendero le tocó pechar con los dos
novillos de peores condiciones del encierro, ambos sosos y parados, y con ellos
estuvo voluntarioso, aunque no tuvo ocasiones para el
triunfo, además, al no estar fino con los aceros, fue silenciado al rematar sus
dos intervenciones.
El fracaso ganadero en las
corridas de toros lidiadas en el ciclo ferial ha sido sonado, ya que en las
quince corridas solamente los encierros de “El Ventorrillo” y “El Pilar” han merecido una
nota de notable, o tal vez no más de un aprobado alto. Los restantes encierros,
tantos los duros como los más comerciales, se han ganado la nota de suspenso,
ya que de los seis toros de cada hierro solamente uno o dos astados han
permitido un mínimo de lucimiento de los toreros. En general, los toros de esos
encierros han sido descastados, sosos, faltos de fuerza y movilidad, haciendo a
menudo que la labor de los diestros fuera anodina y tuviera poco eco en los
tendidos. Incluso los cornúpetas más manejables o más bravos, salvo raras
excepciones, han tenido la tendencia a variar radicalmente durante la lidia,
bien rajándose a mediados de una buena faena para ir a buscar refugio en las
tablas, o por el contrario se han tomado su buen tiempo para definirse y
entregarse
al torero, haciendo que una labor lucida se tornara en opaca antes de llegar a
su cenit. Así que esta clase de irregular bravura ha motivado que algunas de
las orejas de las catorce otorgadas no fueran consecuencia de una rotunda faena
sino más bien un premio a la tenacidad, entrega y valor del torero.
Por otro lado, la presentación de algunos encierros ha dejado mucho que
desear haciendo que a última hora en el reconocimiento se hayan tenido que
cambiar algunos toros por otros de los mismos ganaderos o remendar los encierros con
astados de otros hierros. También en varias corridas han tenido que devolverse
toros por falta de presencia, por caerse o por inutilizase durante la lidia. O
lo que aun fue peor, un par de toros a mediados de la faena se han echado en la
arena y ha sido necesario apuntillarlos por no volverse a levantar para
continuar la lidia. He aquí algunas de estas irregularidades:
-En
los encierros del Conde de la Maza, Victorino Martín y Juan Pedro
Domecq todos los toros se fueron al desolladero con las orejas intactas y sus
restos fueron pitados en el arrastre mientras que las actuaciones de casi todos
los toreros que los lidiaron fueron silenciados al rematar a sus toros.
-El tercer toro de “Jandilla”, lidiado por Castella, se echó en la arena a
mitad de faena y al resistirse a levantarse tuvo que ser apuntillado. Lo mismo
pasó con el primer toro de “El Fandi”, un astado de Gavira, que también en el
último tercio se cansó de embestir y dijo “de aquí no me mueve nadie”. Ese toro
era un sobrero, 1º bis, que sustituyó a un manso de “Torrealta”, y el segundo
de este mismo hierro también fue retirado por falta de presencia y fuerza.
Además un toro de Juan Pedro tuvo que ser retirado por cojera.
-También, una anomalía ha sucedido en los reconocimientos de los encierros,
ya que no se aprobaron completos varios de los lotes originales que enviaron
los ganaderos y estos tuvieron que traer más toros del mismo hierro, o se tuvo
que remendar los encierros con astados de otras ganaderías. Este baile de
corrales ha puesto en evidencia a veterinarios y veedores de la empresa y
toreros por seleccionar en el campo un ganado que no era apropiado para
lidiarse en la Maestranza. Ejemplos: hubo que reconocer 11 toros de “Peñajara”
para completar el encierro; hubo que esperar hasta la mañana del mismo día de los festejos para completar los
encierros de Victorino Martín y de Fuente Ymbro; y el encierro de Daniel Ruiz tuvo que ser remendando con dos toros
de Gavira. Y a pesar de estos rechazos, en el ruedo varios de los toros fueron
retirados a los corrales y muchos protestados por falta de presencia.
Considerando que sería una tarea exhausta referirme detalladamente a todos los diestros que en estas quince corridas del abono ferial del 2009 han pisado el albero de la bella Maestranza, me limitaré primero a comentar sobre los diez diestros que obtuvieron trofeos, para luego decir algo sobre los maestros que sin obtener trofeos tuvieron actuaciones destacadas. Además, aunque de paso, mencionaré a los pocos matadores de los se esperaba mucho más de lo que dieron de si ante el toro.
Los diez diestros triunfadores se distribuyeron los
catorce apéndices de la siguiente manera: tres se ganó Manzanares que las obtuvo en tres corridas; Talavante
y ¨El Juli” dos, ambos actuaron en dos corridas cada uno; y cortaron un
apéndice “Morante de la Puebla” en tres
festejos, y Daniel Luque en dos corridas, mientras que Curro Díaz, Salvador
Cortés, Luis Bolívar, Matías Tejela y
Juan José Padilla se llevaron un trofeo en la única corrida en que actuaron.
Información sobre los resultados de las actuaciones
de todos los matadores, novilleros y rejoneadores que participaron en el abono
ferial pueden verse en el adjunto APENDICE A, en donde aparecen escuetas
reseñas de los dieciocho festejos. También he añadido el APENDICEe B que muestra
los ganadores de los diferentes premios otorgados a la excelencia por algunas
instituciones hispalenses.
José María Manzanares era una de las bases del abono
de feria y actuó en las corridas del 24, 27 y 30 de abril. En su primera
actuación con un manso y apagado lote del encierro de “El Torreón” tuvo solo
detalles de su exquisita y honda manera de interpretar el toreo, aunque sin lograr
completar una faena redonda en ninguno de sus toros, aunque si lidió con
inteligencia y clase. Ahora bien, sin la intensa entrega y ajuste que
Manzanares acostumbra. Sin embargo, con la espada sí ejecutó la suerte suprema
con verdad y efectividad. En su primero salió al tercio a saludar y en su
segundo fue silenciado.
Tres días después también oyó silencio al deshacerse
del toro de Gavira que había remendado el encierro de Daniel Ruiz. En cambio su
momento llegó, cuando parecía que no le
llegaría, pues el grandote toro de la ganadería titular, el cual tendía
a rajarse en las tablas, necesitaba la sabiduría y el valor de un maestro para
que le sacara lo bueno que llevaba dentro. Lo encontró en José Marí, quien
después de aguantarle con firmeza unos arreones, lo metió en la muleta para
componerle templadas series de
naturales con la derecha y la izquierda, en las cuales la firmeza, elegancia y
el temple eran la norma.
Con la música tocando y la gente de pie en los tendidos
en algunos momentos de su inspirado hacer, después de rematar las series con
sin iguales trincherazos, usó la espada como una señal de garantía para obtener
un doble trofeo. Sevilla, de nuevo, estaba con este gran artista.
El de Alicante se despidió de la feria el último día de abril, llevándose otra
oreja y asegurándose de esa manera, al igual que en la feria del 2008, el ser el máximo triunfador de la feria. El
festejo fue un tostón, pues los toros de “Torrealta” (o baja), que fueron
mansos sosos y débiles, hicieron difícil el lucimiento de los toreros. El rayo
de luz lo puso Manzanares toreando al brusco sobrero de “El Serrano” que salió
en segundo lugar, el que sin llegar a ser bueno transmitía, y en mano de este
gran maestro cambio a mejor, permitiéndole hacer su exquisito toreo, en el cual
el poder se escondía bajo una gran templaza y un empaque supremo. A finales de
la faena el toro se rajó, pero el diestro con firmeza le exprimió los últimos
lentos y elegantes muletazos, entre ellos sobresalieron unos ayudados que
fueron imágenes para alumbrar carteles de toros. Otro espadazo y otro trofeo
para llevar a casa. Diga lo que diga el refrán ‘sí hay quinto malo’,
especialmente en este encierro de “Torrealta”, y con él no hubo manera de que
el diestro repitiera el triunfo.
“El Juli”
hizo una de las faenas más meritorias del mal ciclo ferial del 2008, y aun así
entró en la Feria de Abril del 2009, como la gran figura del toreo que es, pero
sin el protagonismo que merece. Sin embargo, el madrileño con sus triunfales
actuaciones ha tenido un protagonismo más importante que otros diestros que se
habían anunciado a sones de bombo y platillos. Sus actuaciones, en conjunto han
sido quizás las más regulares y relevantes del ciclo, pues ha matado cuatro
toros en dos corridas y ha triunfado fuertemente en tres de ellos, al cortarle
una oreja a dos y a un tercero le completó su mejor faena, pero por pincharlo
perdió dos posibles orejas más una salida por la Puerta del Príncipe. Ha sido
el maestro más cercano a conseguir esa honrosa salida. Aun así dio una de esas
vueltas al ruedo que valen por una docena de trofeos. En este caso “El Juli”
con esa vuelta se ha ganado el corazón de los sevillanos, aunque no los de los
miembros de los diferentes jurados que decidieron ignorar a este figurón del
toreo para la concesión de premios.
Julián
actuó en los festejos del 25 y 27 de abril. La primera tarde se enfrentó con
dos astados de “El Ventorillo”, el primero que arrollaba más que embestía y un
segundo noble pero con algo de salsa picante. En ambos demostró ser el
grandioso
super-torero en que se ha convertido, un valiente maestro que atesora
una sapiencia torera que le permite con firmeza dar la perfecta lidia a
cualquier cornúpeta al que se enfrente. Pero dominar para él no es todo, sino
un anticipo para luego completar clásicas faenas, en las cuales con manos bajas
y perfecto juego de muñecas y cintura engrana series de pases básicos para
coronar esos logros con sutiles adornos que consiguen el pellizco, no
necesariamente por el toque artístico, sino
por la perfección de la ejecución de esos suertes. Y todo esto lo
consigue por poseer una voluntad férrea y una casta sin límites que le ha hecho
permanecer en la cumbre por once temporadas como matador de toros por mucho que
empujen sus compañeros. El lunes 27 de nuevo con dos astados de
Daniel Ruiz de opuestas condiciones, el primero de su lote noble y bravo, y su
segundo un cobarde mirón y andarín que ofrecía dificultades. Con este no le
valió la buena lidia ni la voluntad que el matador puso en su intento de
lucimiento, pues la faena no tomó cuerpo y al matar de dos pinchazos y
estocada, el público silenció su inteligente y voluntarioso hacer. En cambio,
antes “El Juli” ya había dado otra lección de buen torear lidiando a su primer
toro. Había comenzado luciéndose con el capote con lances de recibo y en un
quite. Dejando al toro casi sin picar, con la muleta lo dominó primero para
luego lucirse con series de pases barriendo el albero con los bajos de su
muleta en un par de series de naturales y, aunque fuertemente molestado por el
viento, poco a poco metió al toro en
el engaño, mimándolo por sus justas fuerzas. Después de adornase remató al animal
con una buena estocada, para llevarse una oreja. “El Juli” le ha dicho a los
sevillanos que tienen que contar con él como base del abono para la próxima
temporada.
Alejandro Talavante
otros tres toros, su
desatinadas y al parecer desinteresadas actuaciones se asimilaron a sus
actuaciones en la feria anterior, cuando parecía haber perdido ese especial
toque que tienen los diestros grandes y populares. Su primer 'ventorrillo' fue una astado noble y bravo con las
añadidas cualidades de tener movilidad y transmisión. Con este material el
extremeño llevó la emoción a los tendidos, toreando verticalmente y con los
pies asentados en la arena. Así, arrastrando la muleta consiguió dibujar
naturales en los que los pitones le rozaban los tobillos, y cuando parecía iba
a
ser cogido, con imperceptibles toques llevaba largo al entregado animal en una
moción casi circular, terminando el pase a su espalda. El extremeño ligaba los
pases de tal manera que era difícil saber cuando uno comenzaba y otro
terminaba. Faena de privilegiado que, al rematarla de una buena estocada, nos
hizo pensar que habíamos recuperado al torero que se amaneró y adocenó la
pasada temporada. Se llevó dos orejas y dio un aclamada vuelta al ruedo. Pero
esa grata impresión no perduró, pues con el otro ‘ventorrillo’ y con los
‘torrealtas’ volvimos a ver al Talavante sin rumbo, falto de ideas al enfrentar
a animales que, aunque tenían dificultades, estas no eran insuperables.
Esperemos que durante el resto de la temporada perdure el Talavante genial que sonriente daba la vuelta al ruedo
con las dos orejas apretadas en sus manos.
Con una oreja: “Morante de la Puebla”, Daniel
Luque, Curro Díaz, Salvador Cortés, Luis Bolívar, Matías Tejela y Juan José
Padilla
“Morante de la Puebla”
Morante, al
igual que el “El Cid” y Manzanares, toreó tres tardes en el ciclo ferial, el
jueves 23 lidiando ‘victorinos’, el domingo 26 enfrentándose con dos toros de
“Jandilla” y el martes 28 a dos pupilos de Juan pedro Domecq.
El jueves se
dio la corrida más anticipada del serial: el mano a mano entre “Morante de de
Puebla” y “El Cid”, las dos figuras sevillanas más importantes del momento, y
nada más y nada menos que lidiando un encierro de los ya legendarios toros de
Victorino Martín. Había cierta morbosidad pues al torero de Salteras se le
considera ser un especialista en ‘victorinos’ y al de la Puebla un artista, con la reputación de no ser un torero
de pelea. Por lo tanto, algunos esperaban que Morante no respondiera al reto
y que “El Cid” triunfara amaestrando a
los ‘victorinos’. Sin embargo no sucedió ni una cosa ni otra, pues los toros
fueron impresentables, flojos y mansearon, además, aunque presentaron
innumerables dificultades para su lidia, no fueron las alimañas tobilleras que
asustan al público y a los toreros. La percepción general era de que en cierto
modo la
confrontación entre los espadas había sido beneficiosa para Morante, al
este obreponerse a las
circunstancias, ya que se vio a un torero lidiando con técnica y
firmeza, sin inmutarse, valiente y con habilidad buscándoles las cosquillas a
sus difíciles toros. Su solo fallo fue con el uso de los aceros, y su gran
momento fue la singular y artística manera de lancear al quinto astado. Por
otro lado, ni “El Cid” ni ningún otro
torero conocedor de este hierro hubieran sido capaces de lucirse esa tarde con
las caricaturas de incómodas alimañas que salieron por los chiqueros ese
jueves. Así que sin triunfar pues, el oír dos silencios en sus dos primeros
toros y una ovación al terminar con el
quinto no huele a gloria, el diestro sevillano ganó mucho, pues sus paisanos comenzaron esa tarde a apreciar
la técnica, el valor y la voluntad que antes Morante no manifestaba a menudo en
los ruedos.
Y esa técnica,
voluntad, valor y firmeza, lógicas en una figura del toreo, fueron las
cualidades que Morante exhibió en sus dos otras actuaciones, y en esas
ocasiones fueron acompañadas por la excepcional clase y arte de su toreo, de
todos muy conocidos. Sus más brillantes momentos en que su toreo grande lució
se realizaron en dos faenas, una al quinto toro de “Jandilla”, lidiado el
domingo 26, al que le cortó una oreja, y la otra era la faena que el martes 28
le bordó al tercer toro del paupérrimo encierro de Juan Pedro Domecq. A este
toro lo pinchó, por lo que se le fue la
oreja. No obstante dio una vuelta al ruedo, aclamada por un cariñoso público
que había descubierto en su ídolo otras cualidades toreras aparte del arte.
Como una coletilla, se debe añadir que varios jurados han declarado a Morante
como el autor de ‘la mejor faena de la Feria’
y del ‘mejor toreo de capa’.
Daniel Luque
Daniel Luque, otro sevillano, hacia su presentación como
matador por haberse suspendido por lluvia la corrida de la feria del 2008 en
donde la debiera haber hecho. La hizo sin suerte en el festejo el 24 de abril.
Se lidió un descastado encierro con el cual los maestros Ponce y Castella
buscaron el lucimiento sin conseguirlo, como tampoco el sevillano brillo en el
toro de su presentación, excepto por su buen toreo de capote. Con el sexto, un
astado también manso pero con más trasmisión, el debutante volvió a lancear con
gallardía, y con la pañosa hizo un gran esfuerzo para buscar el triunfo. Sin
embargo, la faena fue compuesta a pedazos en varios terrenos del ruedo, en
donde el manso buscaba las querencias. El torero, no obstante, en algunos
momentos, consiguió dar muestras de tener buenas maneras, además de decisión y
firmeza. Mató de una
estocada y al toro tardar en doblar se oyeron dos avisos. A
pesar de ello el público reconoció la entrega del matador y lo hizo salir al
tercio a saludar.
En su segunda actuación en la tarde del 29
el ganado fue peor y por consiguiente los resultados , pues los
cuatro primeros toros del “Puerto y Venta de San Lorenzo” y un sobrero de Gavira no dieron ocasiones ni a “El Cid” ni
a Castella ni al mismo Luque en el tercero para hace algo notable. Así que,
después de casi tres horas de aburrimiento y con algunos espectadores
abarrotados en las salidas del coso, salió un astado impresionante, que poseía
tanta mansedumbre como los cincos anteriores, y al mismo tiempo algo de genio y
peligro. Los lances del espada hicieron
que algunos espectadores volvieran sus asientos. Entonces el estilista
sevillano, sabiendo que era su última oportunidad, decidió echar mano al valor,
la voluntad y a la técnica para hacer una faena sin florituras ni continuidad.
El público apreció el esfuerzo, y al diestro matar con efectividad, lo compensó
con una oreja de poco peso, pero que el diestro se la había ganado con valor,
firmeza y tenacidad
Curro Díaz
El sábado 18 de abril el veterano diestro
linerense Curro Díaz fue el primer matador que pisó el albero
sevillano en el ciclo ferial del 2009 y el primero en llevarse una oreja. Era
una tarde desapacible con mucho viento y con lloviznas intermitentes, Curro,
ignorando los elementos, se enfrentó con dos serios toros que llevaban el
hierro de la “Dehesilla”. Con el primero solamente tuvo detalles artísticos con
capote y muleta, pero lo atractivo de su toreo lo empañó con la espada, al
pinchar dos veces antes de cobrar un bajonazo. Silencio. Lo bueno llegó en el
cuarto astado, con el que sintió el toreo y se gustó
toreando, dando ocasión a los
sevillanos de ver al artista que en sus
anteriores actuaciones en este
ruedo nunca se había visto. La faena la comenzó doblándose por bajo con unos
bellísimos muletazos que predispusieron al público a degustar lo mejor que luego seguiría. Lo que siguió fue pura
artesanía, definida con unas fantásticas cortas series de derechazos, rematadas
con trincherazas o recortes. El público ya estaba con él, y los olés se
volvieron en un angustiado ay de, ya que
cuando al iniciar un natural, había sido prendido y volteado
espectacularmente. Aterrizó sobre su cuello, dando la impresión de estar
lesionado gravemente.
Afortunadamente
el golpe solo le causó una ligera conmoción y un susto. Así que el maestro
volvió a la cara del toro con gran decisión para seguir creando pases clásicos
muy ajustados y adornos de pellizco.
Mató de pinchazo y estocada, ganándose la oreja a ley. La ovación duró desde
que recogió la montera del centro del ruedo, donde había brindado al público,
hasta que se retiró al burladero después de completar la vuelta al ruedo.
Salvador Cortés
Tres días después del triunfo de Curro, Cortés
cosechó la segunda oreja otorgada a un matador en las corridas de abono. Le
tocó en suerte el único toro medio bueno de la corrida de Palha, un animal bien
formado y bien armado, que fue manejable a ratos, embistiendo con suavidad y
nobleza siguiendo los engaños, y en otros momentos se quedaba corto y
apretaba hacia las adentros. El sevillano dio la
primera nota alta componiendo unos elegante lances. Luego con la muleta, tal
vez equivocadamente, empezó la faena con pases de castigo, y al notar que no
eran necesarios, se llevó el toro a los medios para allí, dándole sitio,
continuar con pases más templados. La cosa iba bien cuando un par de achuchones
y un desarme bajaron el tono de la faena. De nuevo el sevillano le cogió el son
al animal y le cuajó un par de series de derechazos que fueron los momentos más
álgidos de su hacer, siendo entonces fuertemente aplaudido. Un estoconazo ayudó
a la concesión del trofeo. Por otro lado, su segundo toro no tardó en rajarse,
como lo hicieron los otros cuatro ‘palhas’, y a pesar del torero estar
voluntarioso, su labor fue silenciada, como las fueron una de “El Fundi” y las dos de Sergio Aguilar, quienes
completaban la terna.
Luis Bolívar
Los silencios siguieron imperando en los
tendidos en la corridas del día siguiente, pues esto fue los que oyeron el
sevillano Antonio Barrera y el francés Juan
Bautista al completar la lidia de los acochinados, mansos y escasos de
poder cuatro toros de “Peñajara”. El
silencio se convirtió en ovaciones para acompasar las intervenciones del
diestro caleño Luis Bolívar en su primer toro, otro ejemplar no mucho
mejor que los otros, pero al que el diestro caleño, con sapiencia, firmeza y
torería le exprimió algo
que el toro parecía no tener, para luego lucirse en algunos
momentos. Ahora bien cuando el colombiano hizo gala del buen momento por el que
atraviesa, fue en la lidia del sexto toro. También el animal era manso, pero
más manejable, y aunque se resistía a cooperar con Bolívar, este se enfrentó
con él en las tablas, en donde el animal se refugiaba, y poco a poco lo mimó y
lo templó para meterlo en la muleta. Luego, una veces bajando las manos y otras
a media altura le completó una faena con series cortas pero profundas con ambas
manos. Firmó su hacer con unos torerisimos trincherazos y un bonito cambio de
mano antes de cobrar una estocada algo trasera, que le hizo ganarse una oreja
de peso. Bolívar siempre ha sido un tenaz toreros pero en esta corrida ha
mostrado ser un consagrado maestro,
probablemente a consecuencia de la confianza ganada durante su excelente
campaña invernal en Colombia.
Matías Tejela
Aun más silencios fueron los premios o castigos
en la corrida primera del mes de mayo. Cinco en total, promovidos por los
inconsecuentes finales de faenas de Antonio Ferera, Salvador Vega y Matías
Tejela, hechas a toros serios y complicados de Fuente Ymbros. Y de nuevo, como
ocurrió con Luque en la corrida del 24 de abril, la lidia de Tejela al sexto
convirtió el
aburrido espectáculo en un
entretenido y animado fin de fiesta. El madrileño no tuvo fácil su tarea, pues
el toro de construcción robusta y armado con dos púnales no tenía buena casta,
pero sí un temperamento que le hacía ser agresivo. Tejela se impuso con
valentía para hacer una faena emocionante, pero construida un poco a la deriva,
ya que los momentos vibrantes se intercalaban con otros momentos de dudas e
indecisiones, lo que le restaba brillantez a la faena, pero no emoción. Ahora
bien el peligro era patente y era obvio que el madrileño hacía un gran esfuerzo
por imponerse al toro, por el deseo de triunfar en Sevilla. El público así lo
entendió y, al veterano torero deshacerse del animal de una estocada, pidió el
trofeo para el torero que el presidente atendió.
En uno de los achuchones el torero fue levemente herido en la cara, siendo curado en la enfermería de la plaza , en donde el doctor Doctor Ramón Vila Jiménez emitió este parte facultativo:
Matías
Tejela recibió durante la faena al sexto una herida inciso
contusa en el mentón, que interesa piel y tejido celular. Fue suturada bajo
anestesia local, de pronóstico leve, salvo complicaciones.
Juan José Padilla
El último
triunfo en la feria lo consiguió Juan José Padilla con el quinto toro de Miura, un imponente animal, que
embestía con temple y casta. El jerezano o soñó con el toro o lo vio antes que
nadie, pues sin pensarlo mucho lo
recibió con cuatro largas cambiadas, yendo desde las tablas hasta los medios.
Siguió con unos buenos lances rematados con tres ajustadas
medias verónicas.
Entonces, oyó una cerrada ovación. Padilla no dejó que el fuego se apagara al
poner tres emocionantes pares de banderillas, sobresaliendo el del violín, y al
completar el tercio la ovación se recrudeció. Con la muleta no fue el Padilla
arrollador y movido, sino un gran maestro que desarrollaba la faena con gran
técnica e inteligencia lidiadora, a la vez que toreaba con clase, armonía y temple. Cobró una estocada corta y se
llevó una de las orejas de más mérito otorgadas en la feria, pues aunque el
toro era manejable, un ‘miura’ impone y
nunca deja completamente de ser un animal de ese encaste. Este fue el único
trofeo otorgado esa tarde final de la feria, pues “El Fandi” fue solamente
ovacionado y Valverde silenciado tanto al terminar con el titular ‘miura’ como
al rematar el imponente sobrero “El Serrano”, que por el peligro parecia un
legendario ‘miura’. Silencio oyó también Padilla en su primero, pues lo bueno
que consiguió hacerle al soso enemigo se difuminó con el mal uso de los aceros.
En general, el encierro miureño careció de casta y estuvo escaso de fuerzas.
Sobre
otros diestros que de una
manera u otra destacaron
Para concluir con estas memorias de la Feria de Abril 2009 de Sevilla haré algunos muy breves comentarios sobre las actuaciones de algunos diestros que estuvieron a punto de obtener un triunfo y de otros que no estuvieron cerca de conseguirlo.
“El Cordobés” y
Miguel Abellán estuvieron muy cerca de
salir de la Maestranza con orejas en su haber. Los dos tuvieron fuertes
peticiones de orejas. y al no ser concedidas, El Cordobés” decidió no dar las
vueltas al ruedo que le pedían mientras que el madrileño dio una celebrada
vuelta al anillo. Abellán casi triunfa haciendo un toreo clásico y serio mientras que Manuel Díaz por poco lo
consigue, atreviéndose a ejecutar abiertamente por primera vez en el ruedo
maestrante el toreo más populista que es capaz de hacer, incluyendo cabezazos y
los saltos de la rana.
De las figuras,
Enrique Ponce y Sebastián Castella pasaron por Sevilla sin hacer mucho ruido.
La falta de triunfos puede atribuírseles a las deficiencias de los toros que el
tocaron en suerte,
pues con ellos ambos intentaron hacer algo significante.
Aunque en una tarde estuvo apunto de cortar un trofeo, “El Cid” ha salido mal
parado de la feria sevillana, pues no ha dado ni siquiera una vuelta al ruedo
en tres presentaciones. Además, en el ciclo se establecía una competencia
abierta con Morante en la corrida del mano a mano y otra implícita durante el
ciclo, pues ambos sevilanos como ejes del abono toreaban el mismo número de
festejos. Los resultados han favorecido al de la Puebla.
Francisco Rivera Ordóñez estuvo valiente y
voluntarioso con el primero de sus toros y fue cogido dramáticamente al
entrarlo a matar, permaneciendo unos interminables instantes prendido de los
pitones. Por la mente nos pasó el
recuerdo del trágico fin de su padre en Pozoblanco. Afortunadamente el mal fue
solamente las molestias de la paliza.
Antonio Ferrera
y “El Fandi”, cada uno actuando separadamente han ofrecido un gran espectáculo
en los tercios de banderillas, aunque luego con muleta y espada no remataran
triunfalmente sus actuaciones.
Antonio Nazaré tomó la alternativa de manos de Enrique Ponce con Morante de testigo, lidiando toros de Juan Pedro Domecq y con la suerte en contra dijo poco en esa importante efeméride.
El veterano maestro Luis Francisco Esplá. después de dieciocho años ausente de la Maestranza, en su última temporada en activo, volvió a Sevilla para despedirse de la afición, y lo hizo discretamente en la corrida del 2 de mayo.
En la parte negativa se debe señalar las malas actuaciones de los diestros “Finito de Córdoba” y Javier Conde, quienes han sido los únicos diestros que han mostrado el no hacer un esfuerzo por salir airoso en sus únicas actuaciones en el ciclo ferial. Ambo también fueron los únicos espadas que abandonaron el ruedo bajo las protestas de los espectadores, especialmente el malagueño que tuvo que protegerse de la lluvia de almohadillas que le arrojaban desde los tendidos.

APENDICE A:
RESEÑAS DEL PROGRAMA TAURINO DE LA FERIA DE ABRIL 2008
Los siguientes son los carteles de los 18 festejos de la Feria de Abril con los resultados en estilo reseñas:
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Viernes 17 de
abril. 1ª de Feria. Novillos de Cuadri (serios y muy bien
presentados; el 1º y el e. 2º encastados, y los otros cuatro complicados) para Pepe Moral (vuelta; saludos), Miguel Ángel Delgado (saludos;
silencio tras aviso) y Miguel Tendero
(silencio; saludos). Entrada: 3/4.
Sábado 18 de abril. 2ª de Feria. Toros
de José Luis Pereda (correctos de presentación; el 2º y 4º nobles y de buen
juego, y los demás descastados, los más deslucidos el 3º y 6º) para Curro Díaz
(silencio; oreja), Miguel Abellán (vuelta; saludos) y César Girón (saludos; silencio). Entrada: 3/4.
Domingo 19 de abril. 3ª Feria. Toros de Fermín Bohórquez (bien presentados; manejables, excepto el 5º que tuvo peligro) para Fermín Bohórquez (silencio; vuelta), Pablo Hermoso de Mendoza (saludos; silencio; el caballo Silveti resultó herido por el quinto toro) y Diego Ventura (oreja; oreja). Entrada: lleno.
Lunes 20 de
abril. 4ª de Feria.Toros de Herederos del
Conde de la Maza (serios; broncos y con dificultades en general, los
mejores el 5º y el 6º bravos y manejables)
para “Rafaelillo” (saludos; saludos), Luis Vilches (silencio tras aviso;
saludos) y “Joselillo” (saludos; silencio tras aviso). Entrada: 3/4.
Martes 21 de
Abril. 5ª de Feria. Toros de Palha, desiguales aunque correctos de
presentación, de escaso juego y complicados, salvo el cambiante 3º que sacó
buen fondo y resultó manejable; el 1º,
el 2º y 4º mansos con peligro, el 5º y el 6º sosos y desclasados) para “El
Fundi” (saludos; silencio), Sergio Aguilar (silencio tras aviso; silencio) y
Salvador Cortés (oreja; silencio). Entrada: 3/4.
Miércoles 22 de abril. 6ª de Feria.
Toros de “Peñajara” (desiguales de presentación; descastados y con
dificultades, excepto por el 6º con casta que repetía y transmitía) para
Antonio Barrera (silencio; silencio), Juan Bautista (silencio; silencio) y Luis Bolívar
(silencio; oreja). Entrada: 3/4.
Jueves 23 de abril. 7ª de Feria. Toros
de Victorino Martín (Terciados de presencia y en conjunto descastados,
complicados y deslucidos; 1º, 2º, 4º y 6º bis, pitados en el arrastre) mano a
mano entre “Morante de la Puebla” (silencio tras aviso; silencio; ovación) y
“El Cid” (silencio; saludos; silencio). Entrada: lleno de ‘no hay billetes’.
Viernes 24 de abril: Toros de “El
Torreón” (En general descastados, con las fuerzas justas; 6º con genio) para
Enrique Ponce (palmas; silencio), José María Manzanares (saludos tras aviso;
silencio) y Daniel Luque (ovación; saludos tras dos avisos). Entrada: lleno.
Sábado 25 de
abril. 9ª de Feria. Toros de “El Ventorrillo” (presentación adecuada; el 1º, el
4º y el 5º encastados, el 2º manejable sin raza; el 3º bravo y noble y el 6º
descastado) para “El Juli” (oreja; vuelta), “El Cid” (silencio; saludos) y
Alejandro Talavante (dos orejas; silencio). Lleno de ‘no hay billetes’.
Domingo 26 de abril. 10ª de Feria. Toros
de “Jandilla” (de presentación terciada; sosos y complicados para la lidia; en
general faltos de raza y fuerzas; el 3º
se echó durante la faena y hubo que apuntillarlo, el 4º noble y el 5º repetidor
con algo de genio) para “Finito de Córdoba” (silencio; pitos), “Morante de la
Puebla” (saludos; oreja) y “Sebastián
Castella (silencio; ovación). Entrada: lleno.
Lunes 27 de
abril. 11ª de Feria. Dos toros de
Gavira (el 1º noble y el 3º manso) y cuatro
de Daniel Ruiz (El 2º noble y encastado, el 4 y el 5º complicados y el
6º con temperamento y transmisión) para Rivera Ordóñez (palmas; silencio), “El
Juli” (oreja; silencio) y José María Manzanares (silencio; dos orejas).
Entrada: lleno.
Martes 28 de
abril. 12ª de Feria. Toros de Juan Pedro Domecq (justos de presencia, el 1º
retirado por romperse una pata, y el 1º bis como los otros cinco descastados y
faltos de fuerza, el 3º más manejable, el
4º y el 6º complicados, todos
pitados en el arrastre) para Enrique Ponce (silencio; silencio), “Morante de la
Puebla” (vuelta; silencio) y Antonio Nazaré, que tomaba la alternativa
(silencio; aplausos). Entrada: lleno.
Miércoles 29 de abril. 13ª
de Feria de Abril. Toros de “Puerto de San Lorenzo”, 2º bis, y el 5º bis de Gavira (mediados de presentación muy mansos y con
dificultades, los peores el 2º y el 5º, todos pitados en el arrrastre,) para
“El Cid” (silencio en ambos), Sebastián Castella (saludos tras aviso;
ovación) y Daniel Luque (silencio tras
aviso; oreja tras aviso). Entrada: lleno.
Jueves 30 de abril. 14ª de
Feria. Cuatro Toros de “Torrealta”, 3º, 4º, 5º y 6º, uno de Gavira, 1º bis, y
otro de “El Serrano¨, el 2º bis, (bien presentados, el 2º noble y manejable y
el resto muy descastados, el primero flojo se echó y tuvo que ser apuntillado,
el 2 devuelto a los corrales por flojo y manso) “El Fandi” (silencio; saludos),
José María Manzanares (oreja; silencio) y Alejandro Talavante (silencio en
ambos). Entrada; lleno de ‘no hay billetes’.
Viernes 1 de
mayo.15ª de Feria. Toros de “Fuente Ymbro”, 6º como sobrero, (desiguales de
presentación; en general descastados y de comportamiento irregular con
tendencia a rajarse, el 4º noble, el 6º retirado por manso y débil, y el
sombrero encastado con complicaciones, el único ovacionado) para Antonio Ferrera (silencio en ambos),
Salvador Vega (silencio; silencio) y Matías Tejela (saludos tras aviso; oreja).
Entrada: casi lleno.
Sábado 2 de mayo. 16ª de Feria. Un toro
de Moisés Fraile, el 1º, y cinco de “El Pilar” (Bien presentados y manejables
en general, excepto por el manso 1º y
el 4º con genio y dificultades,
sobresalieron el buen 2º y el encastados el 5º para Luis Francisco Esplá
(silencio; silencio), “El Cordobés” (saludos tras petición; saludos tras
petición y aviso) y Javier Conde
(silencio; pitos y bronca al despedirse). Entrada: lleno.
Domingo 3 de
mayo. 17ª de Feria, matinal. Toros de Benítez Cubero (bien presentados,
descastados y justos de fuerza, excepto el 4º y el 6º que dieron buen juego y
tuvieron nobleza) para Antonio Domecq (saludos ), Rui Fernández (oreja con
petición de segunda), Andy Cartagena
(oreja), Diego Ventura (oreja), Joao Moura (saludos) y Leonardo Hernández (dos orejas). Entrada: lleno.
Domingo 3 de mayo. 18ª de Feria. Toros
de Miura y un sobrero de “El Serrano”, 6º bis, (bien presentados, en general
justos de fuerzas y transmisión; el 4º y el sobrero complicados, nobles el 2º y 5º) para “El Fundi” (saludos; saludos
tras aviso), Juan José Padilla (saludos; oreja) y Javier Valverde (silencio;
silencio). Entrada: lleno.
APENDICE B:
PREMIOS
Al concluir el ciclo de festejos taurinos de la
Feria de Abril los diferentes jurados de las instituciones que otorgan premios
reconociendo la excelencia de lo acontecido en el ruedo maestrante anunciaron
sus fallos.
Premios de la
Real Maestranza de Caballería
Premio
“Triunfador de la Feria” a José María Manzanares;
Premio “Mejor
faena” a “Morante de la Puebla”;
Premio “Mejor
rejoneador” a Leonardo Hernández;
Premio “Mejor
estocada” a José María Manzanares;
Premio “Mejor
actuación de subalterno” a Curro Javier;
Premio “Mejor
subalterno en banderillas a Curro Robles;
Premio “Mejor
picador” a “Chocolate”; y
Premios “Mejor
corrida de toros completa” y “Mejor
toro”: desiertos.
Premio
“Triunfador de la Feria” a José María Manzanares;
Premio “Mejor
Rejoneador” a Leonardo Hernández;
Premios “Vicente Zabala” por la mejor faena y
“Curro Romero” por el mejor
toreo de capa a “Morante de la Puebla”.
Premio “Mejor
estocada” a José María Manzanares;
Premio “Mejor
banderillero” a Curro Javier;
Premio “Mejor
picador” a “Chocolate”; y
Premio “Mejor
ganadería” al encierro de “El Pilar”.
Premios Club
Antares
Premio “Triunfador de la Feria” a José María Manzanares;
y premio “Mejor Rejoneador” a
Leonardo Hernández.
Premios Doctor Vila Arenas:
Premio “Quite
providencial” al monosabio Mario Benítez, por el quite hecho al picador Marcial
Rodríguez coleando al toro cuando aquel fue derribado; y l
Premio “Mejor
quite artístico a “Morante de la Puebla”, por el quite por chicuelinas
ejecutado a un toro de Victorino Martín.
Fotos por Muriel Feiner y de archivo
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