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RESUMEN: LA FERIA DE ABRIL SEVILLANA 2011 HIZO HISTORIA CON UN INDULTO Y DOS SALIDAS POR LA PUERTA DEL PRINCIPE por Mario Carrión. 10 de mayo, 2011 |
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Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los
resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2010, resumo
lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos
comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con
los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña,
según los datos obtenidos de la prensa que aparecen en el Internet. A
continuación menciono cualquier acontecimiento o dato importante relacionado
con el abono ferial y el resultado económico, basado en la asistencia de
público a la plaza. Finalmente, comento algo más detenidamente sobre los
diestros que han conseguido sobresalir en sus actuaciones y, además, en un
anexo informo sobre los premios que pudieran haber sido concedidos a los
triunfadores de la feria por las instituciones locales.
Advierto que trato de
moderar mis opiniones particulares sobre las actuaciones de los toreros, ya que
estos resúmenes están basados en la información difundida por los medios de
comunicación. Sin embargo, las muchas imágenes, videos, e incluso de
retrasmisiones televisivas de corridas, que ahora pueden verse en las pantallas
de la televisión y del ordenador , me ayudan tremendamente para escribir con más apreciación
los resúmenes de las ferias.
Sobre la Feria de
Abril de Sevilla en su edición 2011
La Feria de Abril de Sevilla, con las ferias de San Isidro de Madrid y
la de Aste Nagusia de Bilbao, forma la trilogía de los ciclos feriales más
significativos de España.
La feria sevillana tiene especial interés, pues en la Plaza de Toros
de la Maestranza se puede pasar la
primera revista a los diestros que serán los protagonistas de la recién
comenzada temporada, y a los que aspiran a serlos. Ya completadas las ferias
tempraneras de Olivenza, Castellón y
Valencia, en las cuales los diestros reaparecen en los ruedos ibéricos después
del descanso invernal, o se reencuentran con el toro español al volver de hacer
campaña en América, en el ciclo ferial abrileño los matadores de toros y los
rejoneadores tratan de exhibir sus mejores dotes toreras para ser juzgados por
el exigente y docto público sevillano.
El programa para la Feria de Abril 2011 de Sevilla, con el añadido
del Domingo de Resurrección, comenzó el
24 de abril, y terminó
el domingo 8 de
mayo. Durante esos días, a diferencia de las ferias pasadas, cuando había cinco
días sin festejos taurinos, se celebraron ininterrumpidamente catorce corridas
de toros y dos festejos de rejones.
El ciclo ferial se compuso de
14 corridas de toros, incluyendo el festejo del Domingo de Resurrección, más una
corridas de rejone, pues la otra anunciada se suspendió. Los 42 puestos de los festejos mayores fueron ocupados por
28 matadores. De ellos, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y
El Cid actuaron en tres festejos cada uno, y Miguel Angel Perera, Alejandro
Talavante, Cayetano, Salvador Cortés, Daniel Luque y Oliva Soto hicieron
doblete. Los 18 diestros restantes solamente hicieron el paseíllo una tarde,
incluyendo a la figura Enrique Ponce, que prefiere no repetir. En la única
corrida de rejones celebrada actuaron seis rejoneadores.
Con respecto a las ganaderías
lidiadas en el ciclo ferial abrileño, la empresa sevillana sigue el tren
que comenzó hace unos años de incluir en el abono varios encierros con la
reputación de duros, complementando otros encierros de las ganaderías
apetecidas por los toreros con más palanca. Este año de esas corridas fuertes
se lidiaron cuatro encierros: Herederos del
Conde de la Maza, Dolores Aguirre,
que debutaba en Sevilla,
Victorino
Martín, y
Miura. Un plato fuerte ganadero era el lidiarse un encierro de Nuñez del
Cuvillo después de cuatro años de ausencia.
En general, los carteles
estaban bien terminados y fueron bien acogidos por la crítica y la afición
local, pues en ellos aparecían todos los toreros de la vanguardia y, a la vez,
se daba cabida y oportunidades tanto a algunos toreros de menos fuste como a
diestros locales, más a varios maestros especialistas en corridas duras.
Continuaré este resumen anotando los carteles de 16 festejos con los
resultados en forma de breves reseñas para que el lector compruebe como el
público evaluó las actuaciones de los protagonistas. Luego, haré anotaciones
cuantitativas, incluyendo los
resultados económicos según la asistencia de público a la plaza, y concluiré
haciendo observaciones generales sobre el ganado bravo, y comentaré con más
detalles sobre los toreros triunfadores. Además añadiré un apéndice anotando
los ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por las
instituciones locales.
Las siguientes son las reseñas de 15 festejos de la Feria de Abril más
la del Domingo de Resurrección que fueron compuestas con datos aparecidos en la
prensa:
Sevilla. Domingo de Resurrección, 24 de abril. Toros de Daniel Ruiz (bien presentados
y justo de raza y fuerzas; sobresalió el 5º) para Morante de la Puebla (silencio;
silencio) El Juli (silencio;
dos orejas)y José María Manzanares (ovación;
ovación). Se guardó un minuto de silencio en memoria de Pepín Martín Vázquez y de
Juan Pedro Domecq.
Entrada: Lleno de "no hay billetes".
Sevilla, 25 de
abril. 1ª de Feria. Toros de los Hdros. del Conde de la Maza (bien
presentados y de juego variado; el 1º y el 2º los más complicados, y el 3º y el
6º los más manejables) para Luis
Viches (silencio en ambos), Iván Fandiño (silencio; silencio) y Oliva Soto (saludos; silencio).
Entrada: ½.
Sevilla, 26 de
abril. 2ª de Feria. Toros de Dolores
Aguirre (bien presentados, justos de fuerza, y en general
tuvieron peligro y presentaron dificultades para su lidia; el inválido 6º fue
sustituido por otro astado de la misma ganadería) para Antonio Barrera (silencio
tras aviso; saludos tras aviso), Salvador
Cortés (silencio; silencio tras aviso) y Alberto Aguilar (silencio; silencio
tras aviso). Entrada: ½.
Sevilla, 27 de
abril. 3ª de Feria. Toros de Alcurrucén (bien presentados, descastados y con
dificultades para la lidia; el 4º fue el único algo manejable) para Oliva Soto (silencio tras aviso;
saludos), Rubén Pinar
(palma; silencio) y Miguel Tendero (silencio;
silencio). Entrada: ½.
Jueves 28 de abril. 4ª de Feria. Toros de Victorino Martín (bien presentados y
de juego variado, con las fuerzas justas y
descastados; el mejor el manejable 6º), para Juan José Padilla (silencio; saludos), Manuel Jesús El Cid (saludos; palmas) y Salvador Cortés (silencio; vuelta al ruedo
tras petición). Entrada ¾.
Viernes 29 de abril. 5ª de Feria Toros de Garcigrande (bien presentados y de
juego manejable en general; destacaron
los nobles 3º y 6º y el repetidor 5º, y
manso el 2º) para Enrique Ponce
(silencio; silencio), El Juli
(dos orejas; oreja; salida a hombros por al Puerta del Príncipe) y Cayetano (silencio; silencio).
Entrada: casi lleno.
Sábado 30 de abril. 6ª de Feria, Toros de Núñez del Cuvillo
(bien presentados y de juego variado, destacaron el bravo y noble 1º, el manejable 6º y
especialmente el 3º, de nombre Arrojado, con 500 kilos,
que fue indultado; el 2º fue devuelto por falta de fuerza, siendo sustituido por uno del mismo
hierro) para Julio
Aparicio (pitos; pitos), Morante
de la Puebla (ovación; pitos) y José María Manzanares, dos orejas simbólicas del toro
indultado; dos orejas; salida a hombros por la Puerta del Príncipe). Entrada:
lleno.
Lunes 2 de
mayo.. 8ª de Feria. Toros de Toros de El Ventorcillo (desiguales de
presencia, descastados con dificultades para la lidia; el peor el peligroso 1º)
para Julián López El Juli (silencio; saludos), Miguel Ángel Perera (silencio;
silencio) y Daniel Luque (silencio; silencio). Entrada: lleno..
Martes 3 de
mayo. 9ª de Feria. Toros de El Pilar (de presentación variada, chicos los dos
primeros y con más
presencia el resto; tres deslucidos y descastados, el 3º fue manejables y el 1º
y el 6º nobles) para Morante de la
Puebla (silencio;
silencio tras aviso), El Cid (ovación; silencio) y Esaú Fernández, que tomaba la alternativa (oreja;
oreja; salida a hombros por la Puerta Principal). Entrada: lleno.
Martes 4 de mayo. 10ª de Feria. Toros de Fuente Ymbro (de aceptable presentación; el 5º devuelto por
débil y sustituido por un sobrero de la misma ganadería; descastados, faltos de
fuerza y rajados en el último tercio; el mas manejable el 1º) para Matías Tejela (saludos; silencio), Miguel Angel Perera (saludos; silencio) y Alejandro Talavante (silencio; silencio).
Entrada: 3/4.
Martes 5 de mayo. 11ª de Feria. Toros de,
2º, 3º, 6º, y Torreherberos,
1º, 4º -sobrero- y 5º), (de presentación aceptable; el 4º devuelto por
falta de fuerza y sustituido por un sobrero de la misma ganadería; descastados,
y tardos en el último tercio; noble y bravo el 1º, y manejable el 5º) para El Cid (oreja;
silencio), Cayetano (silencio;
vuelta tras petición) y Daniel Luque (ovación
tras aviso; oreja tras aviso). Entrada: lleno
Viernes 6 de mayo. 12ª de Feria. Toros
de
Jandilla (desiguales de presentación, descastados y sosos en conjunto; el 3º
fue devuelto por estar lesionado y sustituido por un sobrero de la misma
ganadería) para Sebastián Castella (ovación; ovación), José María Manzanares
(saludos tras petición; oreja tras aviso)
y Alejandro Talavante (silencio; ovación). Entrada: lleno de “no hay billetes”.
Sábado 7 de mayo. 13ª de Feria.
Cinco toros de Manolo González y uno de
Salvador Domecq (desiguales
de presentación y deslucidos en
conjunto; el de Domecq serio y con genio) para Juan Mora (silencio; aplausos; silencio
en el que mató por Díaz), Curro Díaz
(saludos en el único que mató; herido por el 5º) y El Fandi (saludos; silencio). Entrada: casi lleno.
Domingo 8 de mayo, matinal. 14ª de Feria. Toros de Fermín Bohórquez (justos de fuerza y manejables) para
Antonio Domecq, que se despedía, (vuelta
al ruedo), Rui Fernández (oreja) y Andy Cartagena (oreja con fuerte
petición de otra), Joao Moura hijo (saludos
tras petición), Leonardo Hernández (oreja)
y Francisco Palha (oreja). Entrada: Casi lleno.
Domingo
8 de mayo, tarde. 15ª de Feria. Toros de Miura,
el 3º bis como sombrero (Serios y bien presentados con dificultades y peligro) para José Luis Moreno (silencio tras
aviso; silencio) Rafael Rubio
“Rafaelillo” (vuelta tras aviso; silencio tras aviso) e Israel Téllez (silencio tras aviso;
silencios tras tres avisos). Entrada:
3/4.
Datos cuantitativos
Repasando las reseñas se sacan algunos datos cuantitativos que,
añadidos a los más importantes datos calificativos, de algún modo ayudan a
calificar el resultado de la feria.
Se concluye que en las 14 corridas de toros se cortaron 14
orejas
y se dieron tres vueltas al ruedo sin
corte de trofeos, mientras un toro fue indultado, y como premio extraordinario la
Puerta del Príncipe se abrió dos veces y la Puerta Principal una. Además 22
faenas fueron premiadas con aplausos o con salida al tercio, y 49 con silencios o pitos. También resalta que en esta edición de la feria sevillana
hubo considerables altos y bajos con
respectos a tardes triunfales, como muestra que en ocho corridas, cuatro de ellas
consecutivas, no se concedieron ningún trofeo.
En la corrida matinal de rejones (la del día 1 de mayo fue suspendida)
se concedieron cuatro orejas, un rejoneador dio una vuelta al ruedo y otro
saludó en el tercio.
Con referencia de la asistencia del público a la plaza, se puede
observar que en los festejos de los días 25, 26 y 27
de abril hubo apenas media plaza cubierta; en las corridas de los días 24, 29 y 30 de
abril y en las del 2, 3, 5, 6, 7 de
mayo y en
la de rejones la plaza se llenó o casi se llenó; mientras que en los festejos del 28 de abril en los del 4
y el 8 de mayo los espectadores cubrieron tres cuartas partes del aforo.
Sobre el ganado bravo
En una mayoría de los medios de
comunicación las criticas dirigidas a los encierros que se lidiaron durante en
el ciclo ferial han sido, con raras excepciones, supremamente negativas,
calificando a los encierros con términos como
“fracaso ganadero”, “decepcionante", “mansada” y otros vocablos
similares.
Estos
juicios, en realidad han
sido merecidos pues la calidad de la mayoría de los toro que han salido al ruedo
de la Maestranza durante la feria han carecido de bravura, hondura, fuerza y
movilidad máy de algo de agresividad, que es lo que le da emoción a la Fiesta
Brava. Por el contrario, se han lidiado cornúpetas más manejables y bravos, que han
tenido la tendencia a variar radicalmente durante la lidia, bien rajándose a
mediados de una buena faena para ir a buscar refugio en las tablas, o por el
contrario se han tomado su buen tiempo para definirse y entregarse al torero,
haciendo que una labor lucida se tornara en anodina. Por otro lado, la presentación de algunos encierros ha sido bastante
irregular, con toros del mismo hierro variando en volumen, seriedad y edad, causando
que en varias corridas hayan tenido que devolverse toros por falta de presencia
o por caerse o inutilizarse durante la lidia.
De las catorce corridas solamente el encierro
de Núñez del Cuvillo ha merecido una nota de sobresaliente, a lo que ha contribuido
el indulto de Arrojado, de otra
manera un notable hubiera sido suficiente, pues el
segundo astado fue devuelto por falta de fuerza, y el sobrero, también de la
casa, tuvo aun menos fuerza que el devuelto. Además, pasaron con un aprobado
bajo los encierros de Garcigrande, Torrehandilla y El Pilar, mientras que los restantes encierros, tantos los duros como
los más comerciales, se ganaron la nota de suspenso ya que, a lo más, uno de
los seis toros de cada hierro permitió un mínimo de
lucimiento de los toreros. Es difícil escoger cuales fueron los encierros que
más y porque decepcionaron, pero aquí van unos cuantos: Dolores Aguirre, Conde
de la Maza, Alcurrucén, Daniel Ruiz, El Ventorrillo, Victorino Martín, Manolo González, Fuente Ymbro y Miura,
aunque este último no falló con respecto a la peligrosidad de sus pupilos.
Encabezan el cuadro de honor del ciclo ferial con muy excepcionales notas los matadores de toros Manzanares y “El Juli”. El alicantino cortó cinco orejas e hizo historia indultando un toro, y el madrileño obtuvo otros cinco apéndices, y ambos abrieron la Puerta del Príncipe. También aparece con nota sobresaliente Esaú Fernández por obtener un trofeo de cada toro de su lote y salir a hombros por la Puerta Principal en el festejo de su alternativa. Además, El Cid y Luque sacaron una nota notable, o aproximada a ella, al obtener un trofeo cada uno. En total los diestros sumaron 12 apéndices. Es de notar que estos apéndices los han acumulado entre cinco diestros, por lo que 23 de los 28 que se anunciaron en las 14 corridas de toros no puntuaron. Entre estos se fueron de vació las figuras Ponce, Morante, Castella y Perera, y los notables diestros Mora, El Fandi y Talavante. Por otro lado, sin cortar orejas tuvieron una buena actuación Cayetano, Salvador Cortés y Rafaelillo que fueron premiados con una vuelta al ruedo. Por una razón desfortunada tambien se destacó Curro Díaz, ya que fue el único espada que fue herido en los festejos feriales.
En su
primera actuación Julián compartió el cartel con Morante y con Manzanares,
estos dos espadas se fueron de vacío. Esa
tarde se guardó un minuto de silencio en memoria de Pepín Martín Vázquez y de Juan Pedro Domecq. Se
lidió un descastado y soso encierro de Daniel Ruiz, del que solamente el quinto toro dio algunas
opciones para el triunfo. El animal tuvo la suerte de encontrarse con el madrileño
que está imparable, y es capaz de sacar agua de un pozo seco. Lo toreó con gran
temple y clase con el capote, y aun mejor con la franela. Los naturales fueron
superiores, pues los ejecutó bajando la mano y pasándose los pitones por la
faja. Pero fue toreando con la mano derecha como sublimó su toreo, llevando al
toro embebido en la muleta y
obligándolo a hacer surcos en el albero con el hocico. Ligaba los pases de tal
manera que hacía difícil distinguir el uno del otro. El arte relucía en los
cambios de manos y los airosos remates. Cuando el público aplaudía a rabiar dio
uno de sus habilidosos estoconazos que terminó con la vida del pupilo de Daniel
Ruiz. Se ganó las primeras dos orejas de las cinco que sumó en sus actuaciones.
Con su primero el lucimiento solo lo consiguió
lanceando y en un quite por chicuelinas, pues en la
muleta el toro se acabó pronto,
después de caerse varias veces.
El Juli
volvió a pisar la Maestranza el viernes 29, esta vez alternando con Enrique Ponce, que esta tarde estuvo desdibujado,
y con Cayetano, quien no aprovechó debidamente su toreable lote.
Ambos fueron silenciados. En cambio, El
Juli estuvo cumbre, toreando majestuosamente con arte y clase y matando con
efectividad, lo que le significó el obtener tres trofeos y abrir la Puerta del
Príncipe, al igual que hizo en la feria sevillana del 2010. Esto escribió
Andrés Amorós en el ABC sobre su
sensacional actuación:
Sin más retóricas, la noticia son esas cinco palabras: El Juli, Puerta
del Príncipe. Merecidamente. Pedida unánimemente por la
afición sevillana, que se le ha entregado sin reparos. Una tarde en la
que el diestro madrileño ha mostrado en plenitud sus virtudes taurinas: el
dominio, la seguridad, la ambición...El Juli, en cambio, está en el momento de
la plenitud, de la feliz madurez, sin que eso suponga de ningún modo
conformismo. El segundo es huído pero se mueve mucho. Julián se queda quieto,
replica con excelentes verónicas de manos bajas al intento de quite de
Cayetano. Brinda a Juan Pedro Domecq hijo. La faena es completa, redonda: en el
centro del ruedo, adelanta la muleta, engancha al toro, manda, vacía por
completo la embestida. Por la izquierda parece que el toro no quiere pero
Julián acaba también imponiéndose, con dominio total. La muerte espectacular
del toro pone en sus manos dos orejas.., [El quinto] tiene sus
dificultades. Julián, segurísimo, lo domina, liga los muletazos, improvisa,
emociona con los cambios de mano...Pincha arriba, saliendo trompicado, y logra
la estocada. Nadie le negaría la oreja que le permite salir por la Puerta del
Príncipe.
encierro de Núñez del Cuvillo Julio Aparicio y Morante de la Puebla.
Aparicio desaprovechó las buenas condiciones de su lote, siendo
pitado, y el de la Puebla solo ofreció unas pequeñas muestras de su arte,
pero en conjunto sus actuaciones no pasaron de mediocres. La tarde y la
verdadera gloria fue para el alicantino que, con su elegante y hondo toreo,
consiguió que los espectadores presentes, y los que lo admirábamos en dos
dimensiones, nos sintiéramos compartiendo con él esa gloria. Que manera de
templar parando el tiempo, de enganchar
a los animales con los vuelos de la
pañosa, como fueran los hilos invisibles que dirigen las marionetas en el teatro. Los
trofeos, el indulto, la salida triunfal por la Puerta del Príncipe no fueron
tan importantes como lo que nos hizo sentir a los que fuimos testigos de esas
hazañas, aunque no fuera en vivo, pues su arte le otorgó a la pantalla una
tercera dimensión. Difícil de escoger entre todo lo bueno que la prensa dijo
del artista y de sus históricos logros. Como ejemplo, aquí va una muestra de lo
que Carlos Crivell escribió en El MUNDO y en Sevillatoro.com: El día 6 de mayo el maestro alicantino se despidió
de la feria con otro triunfo, no tan espectacular como el anterior, pero de
gran mérito, pues lo logró con toros que le ayudaron poco. Fue Manzanares el
que hizo otro milagro en el ruedo maestrante. Actuaron con él Sebastián
Castella y Alejandro Talavante, lidiando un descastado y soso encierro de Jandilla.
Sebastián, en su única actuación en la feria, con un mal lote, le fue imposible
hacer otra cosa que estar valiente y decidido. Ese también fue el caso de Alejandro, que aun le fue peor por fallar en demasía con los
aceros. Esta era su segunda presencia
en el ciclo ferial, ya que unos días antes Talavante se había enfrentado con
otros desacatados toros de Fuente
Ymbro, con los que tampoco pudo triunfar y, además, otra vez más volvió
a mostrar que sigue sin saber como usar
debidamente las armas toricidas.
Esaú
Fernández, una alternativa triunfal
EL martes 3 de mayo en la novena corrida de feria tomó la alternativa el
joven novillero Esaú Fernández, natural de Camas, un pueblo situado en las afueras de Sevilla. El cartel era puro
sevillano, pues Morante de la Puebla,
el padrino de la ceremonia, y El Cid, el testigo, son también nativos de
pueblos cercanos. Se lidiaron toros de El Pilar, la ganadería que el año pasado
se premió como el mejor encierro del ciclo. En cambio en esa ocasión solamente
dos toros fueron encastados y noble, el 1º y el 6º, o sea el lote del
toricantano, mientras que el resto tuvo mucho que desear. Para Morante era su
tercera compare
cencia. Se despedía de la feria y, aunque los toros no le ayudaron, el maestro anduvo desdibujado,
especialmente en el cuarto con el que estuvo sin sitio y algo falto de forma.
No obstante, tuvo algunos destellos artísticos tanto en su toreo de capa como
en varios pases sueltos. El de la Puebla ha tenido mala suerte en esta feria,
pues ningunos de sus seis toros le ha dado muchas opciones para el triunfo.
Tampoco El Cid tuvo su tarde.
Menos
mal que Esaú salvó la tarde. Sorprendió la tranquilidad que mantuvo en una
ocasión de tanta responsabilidad. Se movía por el ruedo sin prisa, con firmeza
y confianza, aceptando reto como algo natural. Demostró su decisión y valor al
recibir a sus dos toros a portagayola, y su buen hacer lidiando con una
maestría, no común en un joven que en esta temporada solo había actuado en una
novillada. Sus faenas no fueron redondas, y a veces a los pases le faltaba a
ajuste, pero toreó con mando, firmeza, ligazón
y temple. Los resultados fueron
una oreja por toro y una salida a hombros por la puerta Principal, cosa
rara ahora, pero que antes era un premio común a una buena actuación que no
merecía a la salida por la Puerta del Príncipe. Así Andrés Amorós percibió la
actuación de Isaú en ABC:
y como sus lotes no eran para el triunfo,
con ellos el diestro de Salteras estuvo en maestro, pero sin completar
actuaciones excitantes. Así que necesitaba mostrar a su público algo más que
maestría y voluntad. Eso lo consiguió hacer el festejo del 5 mayo, al cortarle
una oreja a un noble y bravo toro de Torreherberos. Comenzó con unas lucidas
verónicas, siendo volteado al inicia el segundo lance. Se levantó maltrecho, y
sin mirarse continuó en la brecha. Luego, su compañero Cayetano hizo un
original y elegante quite rematado con una revolera. El Cid respondió
veroniqueando con temple y prestancia, siendo ambos fuertemente aplaudidos.
Brindó al publico y comenzó la faena en los medios, toreando con temple y gusto
con la mano derecha. Completó tres buenas series por ese lado, rematándolas con
dobles pases de pecho. Su toreo con la mano izquierda bajó algo de tono por el
astado venirse abajo. Remató al animal con una buena estocada, y le concedieron
una oreja. Tal vez a su hacer le faltó algo de más ajuste. No pudo redondear el
triunfo con su segundo toro, un sobrero, pues el de turno fue devuelto a los
chiqueros. El sobrero manseó, buscando pronto
refugio en tablas. Lo envió a mejor vida con una efectiva estocada tras
un pinchazo. Fue silenciado, y luego aplaudido al abandonar la plaza
tarde,
Daniel Luque también obtuvo un trofeo. Esa era su segunda comparecencia en la
feria, pues antes había actuado el día 2 de mayo lidiando dos difíciles toros de El Ventorrillo. El sevilano estuvo muy valiente,
pero le valió poco, pues el resultado final fue silencio. En cambio, tres días
después, le llego a Luque el momento del desquite, teniendo una actuación
importante para recuperar la estimación de sus paisanos. Asustó con su tremendo y consciente valor.
Se lució con el capote lanceando y en un par de quites, y con la muleta estuvo
por encima de sus dos compilados astados. La faena del premio la completó
prácticamente con el manso arropado en tablas, en donde el joven diestro se
pegó un clásico arrimón, rematado con una efectiva estocada. El borrón lo echó al matar a su primero de
una estocada mal colocada tras pinchar varias veces. Patricia Navarro relata de
esta manera en LA RAZON la faena de Daniel al sexto: Cortés, Cayetano y
Rafaelillo destacan
y dan una vuelta al ruedo
Lo mismo Salvador Cortés que
Cayetano actuaron en dos tardes, pero bajo muy diferentes condiciones. El
sevillano actuó con dos encierros duros y en carteles menos rematados, mientras
que el madrileño entro en carteles con figuras y con encierros prometedores
sobre el papel.
A Cortés
le
tocó enfrentarse con dos imposibles toros de Dolores Aguirre, uno de los
peores encierros del ciclo, si no el peor, y estuvo decidido con ambos toros de
su lote, el quinto fue apuntillado en el ruedo por caerse, el público le guardó
un respetuosos silencios. En la segunda actuación se llevó otro toro con
dificultades y peligro de Victorino
Martín con el que estuvo valiente. En cambio, al último de la tarde, el único victorino manejable del encierro,
le cuajó una faena que fue de menos a más,
destacando unas templadas series por naturales. Tocó la música, y cuando
casi tenía la oreja en la mano, al pinchar antes de cobrar la estocada, la
petición de trofeo no fue atendida, y el premio se redujo a una vuelta al
ruedo. Se le sigue esperando en Sevilla. Esta faena se la brindó a su hermano, Luis Mariscal, quien aun está restableciéndose de la horrible cornada
que recibió el año pasado en la Maestranza, cuando toreaba a las ordenes de
Salvador.
alternando
con Ponce y El Juli, la tarde del gran triunfo de este, desaprovechó un buen
lote del encierro de Garcigrande.
Toreó con elegancia y finura pero sin ajuste ni entrega, siendo silenciado al
completar sus intervenciones. En cambio, parecía un torero diferente en la
corrida de su repetición el jueves 5 de mayo, lidiando toros de Torrehandilla-Torreherberos. Estuvo muy variado e
inspirado con el capote, haciendo varios quites originales. Con la muleta
estuvo decidido con su descastado primero. El mejor Cayetano se vio lidiando al
quinto astado, al que toreó con firmeza, elegancia y arte , ejecutándole ligadas series de
muletazos, antes del que toro dijera no más. Pinchó, antes de cobrar una buena
estocada, lo que hizo que la petición fuera minoritaria. No obstante, sus partidarios
insistieron en que diera una vuelta al ruedo. Lástima que este fino y
artístico torero no muestre la misma
decisión en más ocasiones.Rafaelillo, es
un David del toreo que en su corta humanidad almacena más valor que kilos y
malas intenciones tenían los miuras con los se enfrentó. Su primer toro que
cargaba 578 kilos y tenía tan malas intenciones como un león enjaulado, parecía
que quería que el murciano no se fuera de la Maestranza por su propio píe. Pero
no contó conque se encontraba
delante de un sabio, valiente y ambicioso
luchador. Para comenzar Rafaelillo recibió al monstruo con una larga de
rodillas en el tercio, para continuar dándole unos lances algo atropellados, en los que los pitones le
rozaban el cuello. El toro, después de
ser picado, desarrolló aun más sentido. La faena la comenzó el pequeño gigante
con unos magníficos doblones paral luego continuar luchando con el animal para
sacarle series de derechazos, librándose de milagro de los arreones y hachazos
que le tiraba el listo morlaco. Completó su hacer con otros doblones y un adorno de rodillas, con lo que parecía
decirle al morlaco " eh, tú no puedes conmigo". Pinchó, sonó un aviso
y mandó al infierno al animal de una estocada. Hubo minoritaria petición de
oreja y se premió al bravo espada con una aclamada vuelta al ruedo. El maestro
fue cogido por ese sin otra consecuencia que
algún destrozo del vestido. El quinto toro tenía aun peores intenciones
y el lucimiento fue imposible, pero no el que el murciano lo intentara. En el
proceso fue de nuevo cogido dramáticamente, con aun mayores destrozos en el
vestido, pero no en sus carnes. Después de machetearlo lo cazó con la espada
pero se eternizó con el descabello, por lo que su hacer fue silenciado.
Sus compañeros,
el cordobés José Luis Moreno
y el mexicano Israel Téllez,
mostraron voluntad, pero también que no están acostumbrados, como Rafaelillo, a
pelearse con este tipo de ganado. Fueron silenciados.
cambió el sábado 7 de mayo en la penúltima corrida
de toros cuando un toro muy serio de Salvador Domecq le infirió
una cornada en la pantorrilla a Curro Díaz. El animal fue lidiado en
quinto lugar y remendaba el manso y complicado encierro de Manolo González. El astado embestía con
violencia y sin fijeza, y Curro, que no había podido triunfar con su primer
toro, un manso ejemplar de González, exponiendo mucho buscó el éxito. Ahora
bien, cuando la faena comenzaba a tomar
vuelo, al dar un segundo natural fue alcanzado certeramente por la pantorrilla
por el violento animal. Curro, sangrando profundamente, fue llevado a la
enfermería, teniendo el maestro Mora que deshacerse del morlaco. El parte
facultativo definía así la herida: Los rejoneadores destacados
La primera corrida de rejones, con Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y Leonardo Hernández en el cartel, fue suspendida por los caballeros considerar que, aunque en ese momento no llovía, el mojado ruedo ofrecía peligro para sus caballerías. Esto creó cierta controversia y el empresario decidió no posponer el festejo.
Así que la única corrida de
rejones de la feria se dio el domingo 8 de mayo por la mañana con un buen
resultado, pues un buen encierro de Fermín
Bohórquez colaboró para que cuatro de los seis
rejoneadores obtuvieran un trofeo: Rui Fernandes, Andy
Cartagena, Leonardo Hernández y Francisco Palha.
El caballero portugués Palha
hacía su presentación en el coso maestrante y lo
hizo con brillantez. De su labor destacó sobremanera la colocación de tres rosas
en todo lo alto, y el arriesgado y
efectivo rejonazo que le ejecutóal al toro encerrado en tablas.
El también rejoneador luso Rui Fernández obtuvo la primera
oreja del festejo. Recibió al toro a portagayola y este lo apretó al punto de
golpear al caballo antes que colocara el rejón de castigo. Emocionó a los
espectadores con una faena arriesgada que culminó con buen rejón de muerte tras
un pinchazo. Mantiene el buen cartel que ya tenía en Sevilla;
Andy
Cartagena conjugó la ejecución de las clásicas suertes
con las más populistas, como poner pares al violín y hacer arriesgados cambios
y piruetas efectuados en la misma cara del toro. Mostró tener un total
dominio de sus monturas. Fue premiado con un solo trofeo, aunque se pidió
fuertemente la concesión de un segundo, lo que motivó que el presidente fuera abroncado por no concederlo.
Leonardo
Hernández, quien también había estado anunciado junto a Hermoso y Ventura en el festejo
suspendido, como es ya su norma en Sevilla, volvió a
mostrar su total dominio del arte del rejoneo, lo que le hizo ganarse una oreja
por su meritoria actuación.
La nota emotiva la dio el dinástico rejoneador Antonio Domecq en su despedida como profesional. Brindó su
última actuación a sus familiares. Su clásica labor fue emborronada al fallar
con los rejones de muerte. No obstante, su labor fue premiada con una vuelta al
ruedo, la que dio acompañado de su hijo.
Premios
Al concluir el ciclo de
festejos taurinos de la Feria de Abril los diferentes jurados de las
instituciones que otorgan premios reconociendo la excelencia de lo acontecido
en el ruedo maestrante anunciaron sus fallos, que son los siguientes:
Premios de
la Real Maestranza de Caballería de Sevilla:
- Triunfador de la Feria: a José María Manzanares;
- Mejor Faena: a José María Manzanares;
- Mejor Estocada: a Juan
José Padilla.;
- Mejor Rejoneador: desierto;
- Mejor Subalterno en Banderillas: a
Juan José Trujillo;
- Mejor Subalterno a Pie: a Curro Javier
;
- Mejor Picador: a
Manuel Jesús Ruiz Román.;
- Mejor Ganadería: a Núñez del
Cuvillo; y
- Mejor Toro: a Arrojado, de Núñez del Cuvillo,
-A la ganadería de Núñez del Cuvillo.
Trofeo
Doctor Vila Arena del Equipo Médico de la Maestranza
- Quite Providencial: a Francisco Javier Sánchez, por el quite ralizadoa a Curro Javier de la cuadrilla de José María Manzanares
- Quite Artístico: a José María Manzanares por el quite dado a Peluquero en la corrida del Domingo de Resurrección .
-- A la Ganadería Núñez del Cuvillo por su toro indultado Arrojado .
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