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“LA GUERRA DE LAS
MEDALLAS” EN ESPAÑA |
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Entristece cuando se ama la Fiesta Brava el observar que las acciones de algunos de sus participantes, momentáneamente y sin ellos
pretenderlo, causan una controversia que pudiera restar algún brillo al
reluciente toreo. A lo que sigue me refiero.
El
21 de febrero el portavoz del Ministerio de Cultura
anunciaba que el Consejo de Ministros aprobó la selección del dinástico diestro
Francisco Rivera Ordóñez
para ser un recipiente del prestigioso premio “Medalla de Oro de las Bellas
Artes 2009”.
Esta decisión no cayó bien a algunos aficionados ni a algunos críticos y
taurinos y, tal vez, la cosa se hubiera quedado en un tema negativo a
discutirse en las tertulias de aficionados y profesionales taurinos y en la
publicación de algún que otro artículo criticando la decisión del jurado del
Ministerio de Cultura, a no ser que unos días después de anunciarse los
recipientes de esas medallas, el diestro sevillano “Morante de la Puebla”
hiciera unas espontáneas declaraciones
criticando la concesión de la medalla a Francisco
Rivera Ordóñez.
A finales de febrero “Morante de la Puebla”, cuando volvía de Venezuela en
donde había actuado y triunfado, un colaborador de Mundotoro.com le
informó de la noticia de que a Rivera
Ordóñez se le había concedido la “Medalla de Oro de las Bellas
Artes”. Reaccionó espontáneamente y con poco tacto manifestó que "es una vergüenza que le hayan
dado la Medalla al Mérito en las Bellas Artes a Rivera Ordóñez".
Esta declaración aumentó la controversia convirtiéndola en una acalorada
polémica en la que intervinieron varios críticos, matadores y taurinos,
haciendo declaraciones que incluían expresiones insultantes,
amenazas de vetos o quienes debieran haber recibido medallas en vez de otros.
Esta controversia incluso ha sido la causa de que dos importantes toreros
galardonados con similares medallas en años anteriores hayan ‘devuelto’ esos
prestigiosos galardones al Ministerio de Cultura de España.
Esta polémica y sus consecuencias
han proveído material escandaloso para que los medios de comunicación
nacionales y extranjeros entretuvieran a sus consumidores informando y
editorializando en pro y encontra del asunto, y coloreando la información con las frases jugosas y chocantes
emitidas por los protagonistas de la polémica.
Se reportó en la prensa que Cayetano, solidarizándose con su hermano
Francisco, indicó que no torearía con Morante. Entonces, Sánchez Benito, el
apoderado de Morante, reaccionó diciendo en
defensa de su torero que: “el otro día recibo
una llamada de un
empresario y me dice que Cayetano no quiere torear con Morante... y decidí
llamar al apoderado que me confirmó que efectivamente Cayetano no quería torear
con Morante”.
A continuación, Curro Vázquez, tío político de Francisco y Cayetano y apoderado de este último, reacciona a esta alegación negando a Burladero.com que tal veto exista "sólo voy a hacer estas declaraciones, porque lo que veo por el torero y sobre todo por el apoderado, lo que quieren es hacerse una publicidad a costa del tirón tan importante que tienen los hermanos Rivera".
Curro continuó elaborando así sobre la polémica:
Me parecen muy inoportunas las
declaraciones de Morante, porque a él también le podemos decir que es una vergüenza
muchas cosas que a los demás no nos gustan, empezando por fumarse un puro en el
callejón cuando están toreando los compañeros. Pero aquí, por el respeto y la
dureza que hay en esta profesión, que los hermanos Rivera conocen muy bien,
nadie ha dicho nunca nada.
Luego, Sánchez Benito continuó con el ‘dime y digo’ con otra declaración
más, en la que refiriéndose sarcásticamente a las actividades extra-taurinas de
los hermanos Ordóñez Rivera, dijo “Morante es un torero que habla en la
plaza y no lo hace ni en platós ni en pasarelas”.
La
prensa durante esos días estaba saturada de artículos y citas de
críticos y personajes que tomaban partido en el asunto de la concesión de la
medalla. Una de las opiniones más hirientes en contra de Morante la expresó Cayetano
Martínez de Irujo en una carta abierta dirigida al director del diario ABC. El
Conde de Salvatierra, quien es ex-cuñado del torero galardonado, se
expresaba en la carta de esta manera:
Señor director:
Al torero Francisco Rivera Ordóñez le
han concedido, después de largos años de triunfar en los ruedos de España,
Francia y América, la Medalla al Mérito en las Bellas Artes. Un acierto porque
los toros es la fiesta del arte y el valor, fiesta enraizada en la expresión
más profunda de la cultura popular.
El torero Morante de la Puebla ha
declarado que "es una vergüenza que le hayan dado la Medalla al Mérito en
las Bellas Artes a Rivera Ordóñez". Morante de la Puebla, señor director,
puede pensar lo que le venga en gana del arte de Francisco Rivera. Pero que un
torero descalifique así a otro torero demuestra, en primer lugar, falta de
compañerismo.
Es, además, un ejemplo deleznable de
mal estilo y de inelegancia. La envidia es libre y Morante de la Puebla ha demostrado con sus declaraciones que es un pobre
hombre resentido y despreciable, incapaz no ya de elogiar el éxito de un
compañero, sino ni siquiera de guardar discreto silencio.
Por otra 
parte
los matadores de toros Paco Camino
y José Tomás sin
abiertamente nombrar a Francisco Rivera Ordóñez, aunque obviamente motivado por
ser este el nuevo recipiente del galardón, anunciaron que devolverían la
“Medalla de Oro de las Bellas Artes” que les fue otorgada en los años 2004 y
2007, respectivamente. Se ha publicado que una carta al Ministro de Cultura
daban estas razones por sus acciones:
Por vergüenza torera y desde el
convencimiento de que velando por el prestigio de lo que amamos y respetamos,
le hacemos un bien al arte de torear, hemos decidido devolver las Medallas de
oro al Mérito en las Bellas Artes que como toreros en su día nos fueron
concedidas...Las devolvemos porque no merecen el lugar de honor que en nuestros
recuerdos ocupan tantos otros reconocimientos que nos han sido otorgados...
También estos rechazos de las medallas provocaron divisiones de opiniones que fueron esparcidas con regusto por los medios de comunicaciones, unas aplaudiendo las acciones de los dos maestros, otras criticándolas negativamente. Incluyo aquí, como ejemplos, partes de dos citas que muestran los polos opuestos de los sentimientos sobre el asunto.
El ganadero Victorino Martín, apoyando las decisiones de ambos maestros dice en parte:
Estos toreros han hecho muy bien, porque se la ganaron de verdad. Callar no es tener más respeto; al contrario, esta concesión es una falta de respeto a los que se la han ganado...Me parece que no tienen motivo para concedérsela a Rivera. Es un torero que está bien, pero ni es artista ni figura. Está indignado todo el mundo: esto debe ser por méritos y no por amiguismos. Esto es una verbena de la Paloma.
Por el contrario, la opinión del matador de toros José Ortega Cano contrasta con la del ganadero, al declarar que:
No me parece muy oportuna la reacción que han tenido José Tomás y Paco Camino. Considero que, si han decidido que sea Francisco Rivera quien lleve la Medalla de Bellas Artes, es porque piensan que se lo merece. De todas maneras, lo más importante es que el mundo del toreo debe estar agradecido al Ministerio de Cultura por homenajear a un torero, por distinguirlo. Siempre nos quejamos de que no estamos protegidos ni reconocidos y justo cuando hay una distinción de esta categoría frente a tantas críticas de otros sectores.
Concluyo con una nota positiva que me alegra, pudiendo decir que he notado que afortunadamente para la fiesta brava, durante el primer fin de semana de marzo la controversia de “la guerra de las medallas" ha comenzado a perder interés e intensidad. Por consiguiente, la crítica en vez de dedicarse a exponer al público las reyertas y los trapos sucios taurinos, está dirigiendo la atención de los aficionados a como los toreros, en vez de interesarse en comentar sin ofrecer soluciones sobre la concesión de medallas, los méritos de sus recipientes o quienes estos debieran haber sido los galardonados, han hablado elocuentemente con sus acciones en el ruedo de Olivenza. Allí en tres festejos los diestros han cuajado algunas bellas faenas, han cortado16 orejas y seis de los ocho protagonistas han dejado la plaza saliendo en hombros por la Puerta Grande. Esto quizás haya sido un anticipo prometedor de lo que pudiera suceder en las ferias tempranas de Castellón y Valencia, las que ya están en progreso.
Brindemos para que se
firme la paz de “la guerra de las medallas" y que en un futuro inmediato el Ministerio de Cultura
del Gobierno de España establezca un firme criterio para conceder la Medalla de
Oro de las Bellas Artes a interpretes del arte taurino. Trofeos que no
solamente premian a selectos toreros, sino que por extensión pregonan que EL
TOREO, con mayúscula, es un arte dramático pero al mismo tiempo bello.
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