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LA FEDERACION DE PEÑAS
TAURINAS NORTEAMERICANAS---NATC--- CELEBRARA SU CONGRESO EN LISBOA Y BADAJOZ EN
JUNIO |
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La
afición a los toros en los Estados Unidos numéricamente es minúscula, pero la
que existe es intensa y entusiasta. Ahora bien, excepto en el sur de
California, en donde existe algo más de afición, promovida por la cercanía al
mundo taurino mexicano, y en la parte central de ese estado, en donde se da
anualmente una veintena de corridas al estilo portugués, en general, a esas
personas que están atraídas por el toreo les es difícil encontrar a otros
individuos que tengan el mismo gusto.
Para
afrontar este problema el aficionado norteamericano tiene la tendencia, más que
el que vive en un país taurino, a agruparse en peñas, en donde puede encontrar
otras personas con quienes compartir esa afición. Así, que, considerando los
pocos aficionados que existen en Norte América, sorprende las muchas peñas
taurinas con numerosos socios que existen. Quizás, haya más proporcionalmente
que en algunos países en donde el toreo es parte integral de la cultura.
Las peñas taurinas norteamericanas
esencialmente no difieren de las de los países taurinos: son instituciones que
proveen lugares, ocasiones y actividades a personas que les gustan los toros.
En cambio, una peña taurina en los 

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Estadios Unidos es algo más para el
aficionado estadounidense quien, a diferencia del aficionado de un país
taurino, no puede encontrar en cualquier lugar gente con quienes compartir su
afición. Para el americano, la peña es
un oasis en un desierto taurino, en donde, junto a otras personas que han sido
picadas por el gusanillo del toreo, puede tanto conocer a otros aficionados
para compartir con ellos ideas y
conocimientos sobre el toreo, como también
participar en actividades taurinas, tales como conferencias, tertulias,
y proyecciones de videos entre otras.
Para
ampliar los contactos y coordinar al nivel nacional las actividades de las
peñas, y establecer relaciones con las organizaciones taurinas internacionales,
en 1962 el presidente de la Peña Barrera Taurina, Edmundo de Anda, concibió la
idea de instituir una federación de las peñas norteamericanas, la que se
realizó en 1963 cuando se fundó la Federación de Clubes Taurinos de los Estados
Unidos, que se conoce como NATC, su sigla en inglés.
La actividad principal de NATC es organizar un congreso que anualmente se celebra en una ciudad con tradición taurina, preferiblemente en donde concurrentemente se de una feria. En estas convenciones, se toman resoluciones que conciernen el interés común de las peñas y se premian a varias personas que hayan contribuido a divulgar la fiesta brava en los Estados Unidos. También se aprovechan las oportunidades de asistir a espectáculos taurinos y establecer vínculos con los aficionados y taurinos locales.
La primera convención
de NATC se
celebró en El Paso en 1963, y desde entonces se han dado anualmente en
diferentes ciudades de los Estados Unidos, México, Francia o España, tales como
Los Angeles, Aguascalientes, Tlaxcala, Zacatecas, Mont-de-Marsan, Nimes,
Salamanca, Sevilla, Bilbao, Jerez, Logroño y la del 2009 en Málaga. Cada
congreso de NATC, con el consenso de las
peñas asociadas, es organizado por una peña asociada. Entre ellas han
patrocinado varios congresos las peñas Los Aficionados de los Angeles y Sol y
Sombra de San de Francisco, situadas ambas en California; Barrera Taurina, de El Paso, Texas; el New
City Club Taurino, de Nueva York, que patrocinó el congreso del año pasado en
Málaga y el Club Taurino de Chicago, de Chicago, Illinois, asociación que está
organizando el congreso de este año.
En un comunicado oficial el Club Taurino de Chicago ha anunciado que el Congreso 2010 de la Federación de Clubes Taurinos de los Estados Unidos se celebrará en Badajoz, España, con un preludio en Lisboa, Portugal, entre el 17 y el 24 de junio.
Durante algún tiempo José Velásquez, el presidente del Club Taurino de Chicago, con la asistencia de algunos de los socios en
Chicago, y del diestro portugués Víctor Mendes y el señor Juan Barco en Lisboa y Badajoz, ha preparado un
interesante programa, que ofrece a los congresistas las siguientes actividades,
aparte de otras experiencias taurinas y turísticas que serán anunciadas más
tarde.
Las actividades en Lisboa comenzarán el 17 de
junio y concluirán el día 19 del mismo mes. Los participantes se hospedarán en
Hotel Barcelona, que esta localizado cerca de la la plaza de toros. El programa
entre otras actividades le ofrece asistir a una recepción de bienvenida, tomar una gira por la ciudad, visitar la Escuela
Taurina de Villa Franca de Xira, y la ganadería de Pahla y otra
más, y ver una corrida de toros a la portuguesa en
la Plaza de Campo Pequeño.
Concluidas esas y otras actividades en Lisboa, los congresistas, se
dirigirán por autobús al Gran Hotel
Zurbarán en Badajoz, en cuya ciudad las
actividades del congreso continuarán desde 19 hasta el 24. Esas fechas
coinciden con las de la Feria de San Juan, por lo que los
congresistas tendrán la oportunidad de presenciar cuatro o cinco corridas de
toros y de disfrutar
del ambiente taurino. Otras actividades programadas son:
una excursión a la ganadería de “El Juli”, una audiencia con el
alcalde de Badajoz, y reuniones con las peñas taurinas locales, y la asistencia
a una cena de despedida, a la que estarán invitados algunos taurinos y
personalidades locales. El viernes 25 los congresistas vajarán por autubús
al aeropuerto de Lisboa, para desde allí regresar a los Estados Unidos.
Los precios, sin incluir los pasajes aéreos, van de $2.500 a $3.000, e incluyen la acomodación en los
hoteles y la participación a todas las actividades programadas. Si el lector
estuviera interesado en información más específica puede ponerse en contacto
con José Velazquez, E-mail: Taurinodechicago@aol.com
Yo, como socio de la peña norteamricana Bibliófilos Taurinos de América, he
participado en dos pasados congresos de la Federación de Clubes Taurinos de
los Estados Unidos, celebrados en México, y puedo atestiguar que los dos se
han distinguido por la excepcional
organización que ha ofrecido a los participantes múltiples ocasiones para
envolverse en actividades taurinas, a las que no hubieran tenido fácil acceso
si hubieran estado viajando independientemente. Al mismo tiempo, también pude
observar que estos congresos enriquecen al aficionado local, al
permitirle relacionarse con amantes del toreo que, por vivir en un mundo en
donde la fiesta brava no es parte de la cultura nacional, pudieran tener
diferente perspectiva del toreo que la suya.
El Congreso de NATC
en Lisboa y Badajoz, dos ciudades con una gran tradición
taurina y con características turísticas de gran interés, no será una
excepción, ya que promete ser otra convención que perdurará en las mentes de
los participantes.