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NOVILLADA
EN SEVILLA: |
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Después de la
desilusión causada por las controvertidas suspensiones de las dos corridas de
la Feria de San Miguel, extendí mi estancia en Sevilla por unos días, y al ver
anunciada una novillada en la Maestranza para el 5 de octubre, aunque sobre el papel el cartel era poco
atractivo, decidí masoquistamente ocupar de nuevo uno de los incómodos asientos
de la plaza sevillana.
Esta tarde no hubo
suspensión, pues el sol, sin calentar en demasía, relucía en todo en su
esplendor, y su luz hacia reasaltar la sin par belleza arquitectónica del coso
maestrante.
La falta de
atracción del festejo se debía a que tres toreros con poca experiencia deberían
enfrentarse a una seria novillada. Las reses pertenecían a Tomás Prieto de la Cal, y Alberto Gómez, Miguel Ángel Sánchez y Juan
Carlos Cabello eran los novilleros andaluces que se enfrentarían con
ellas. Los tres hacían su presentación en la Maestranza, y en conjunto habían
toreado solamente nueve novilladas esta temporada: una Sánchez, dos Gómez y seis Cabello. Y de la terna, este último, con valor y buenas maneras,
fue el único que se sobrepuso a las
circunstancias para salir airoso del comprometido encuentro con los exigentes y
avispados novillos.
Los novillos, no es
que fueran fieras, sino que no eran fáciles, pues iban bien una vez, y a la
segunda arrancada se quedaban cortos o no humillaban y buscaban el bulto. Además, incluso a los más toreables, el
quinto y sexto, había que llevarlos muy toreados y buscarles las vueltas, cosa
que era mucho esperar de novilleros con tan poca experiencia.
El jabonero sucio
que salió en primer lugar irrumpió en la plaza como una bala. Se estrelló
contra los burladeros en tres ocasiones, siendo un milagro que no se
desmochara. Hacía tiempo que no veía a un animal con esa fiereza. Pero la
bravura se quedó en bravuconería, pues el animal fue masacrado con los puyazos.
Se quedó sin fuerza y con peligro, pues se quedaba corto y buscaba a Gómez, quien daba la impresión de estar a
todo momento a merced del animal. Con voluntad dio algunos pases decentes y
antes de entrar al matar el novillo se echó. Lo levantó para pasaportarlo de un
pinchazo hondo. Fue silenciado como lo fue en el cuarto, otro novillo con aun
más dificultades. El joven torero sevillano no tuvo un debut feliz en su
tierra.
Tampoco se le vio a Sánchez
estar listo para presentarse en Sevilla, aunque los resultados fueron mejores
pues el torero de Ubrique estuvo valiente y decidido con sus novillos, que
fueron los peores del encierro. Fue aplaudido en su primero y dio una vuelta
sin mucha fuerza en su segundo, después de pegarle un par de aceptables tandas
de derechazos y, a pesar de matar de dos pinchazos y estocada, dio una vuelta
al ruedo, casi por su cuenta. A ese
novillo lo recibió a portagayola y se libró de milagro de ser cogido, al darle
la salida por el lado contrario.
El malagueño Cabello tuvo un debut
más afortunado que sus compañeros. Comenzó dando un toque de atención al ejecutar un buen quite por
verónicas, rematadas con una agraciada media al segundo novillo. Con el primer
novillo de su lote, un animal que tenía mas movilidad y embestía con más temple
que sus hermanaos, lo templó con la muleta dándole un par de templadas y
ligadas tandas de muletazos con buen estilo y clase. La faena no fue a más por
el novillo rajarse, y al matar de una estocada, después de dar un par de pases
de adorno, el debutante dio una vuelta al ruedo. Mejoró su labor lidiando al
novillo que cerró plaza, que a pesar de tener algunas dificultades al embestir
a media altura, tenía cierto temple. Fue el mejor del encierro. El malagueño volvió a lucirse con capote y
con la muleta, toreando con un buen juego de muñeca y llevando al hermoso
novillo embebido en su muleta para ligarle unas buenas series de pases. A la
faena le faltó llegar a un cenit, pero
la remató con airosos adornos. Mató de una estocada desprendida, con la
mala suerte que el puntillero levantó al animal dos veces. Hubo una leve
petición de oreja, pero el premio se quedó en una merecida vuelta al ruedo.
Juan Carlos Cabello salvó la
tarde, dando la impresión de ser un novillero que si se persiste y se madura
puede tener futuro en el toreo. Si existe justicia, el joven espada debería de
repetir en la Maestranza a principio de temporada para que tenga la oportunidad
de repetir y mejorar lo que hizo en su
debut.
Reseña: Sevilla. Novillada a beneficio de la
Mutualidad Benéfica de los Empleados de la Plaza de Toros, domingo 5 de
octubre. Novillos de Tomás
Prieto de la Cal, bien presentados y descastados en general, el
1º y 4º se echaron durante la faena; los más manejables el 5º y el 6º para Alberto
Gómez (silencio; silencio), Miguel
Ángel Sánchez (saludos, vuelta) y
Juan Carlos Cabello (leve
petición y vuelta en ambos). Entrada: 1/4.