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RESUMENES EN DATOS Y NUMEROS DE
FERIAS DE LA TEMPORADA
INVERNAL SUDAMERICANA 2005-6 |
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En esta sección aparecen algunos resúmenes de algunas ferias importantes de la temporada invernal sudamericana.
La temporada invernal sudamericana se extiende desde finales del mes de octubre, cuando tradicionalmente comienza en la Feria del Señor de los Milagros de Lima, Perú, y luego continua con ferias en varias ciudades de Ecuador, Colombia y Venezuela. La temporada se cierra cuando en marzo se pone en marcha la temporada europea
Mis artículos RESUMEN EN DATOS Y NUMEROS son síntesis de lo sucedido en las ferias con énfasis en lo factual más que lo interpretativo. Los resúmenes siguen un preconcebido formato, primero aparecerá una descripción del abono, con fechas y enumeración de los protagonistas. Luego, sigue una tabla con estadísticas de datos obtenidos de las reseñas publicadas en la prensa, y el resumen finaliza con comentarios generales sobre toros y toreros, que son mis interprtaciones de lo leido en en el Internet y lo visto en la televisión, ya que no he he estado presente en esas ferias.
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RESUMEN DE LA FERIA DE LA MACARENA-2006 DE
MEDELLÍN: EL ULTIMO
GRAN ABONO INVERNAL EN COLOMBIA |
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Sobre la feria y los carteles
La Feria de la Macarena
en Medellín ha resultado ser la última feria de la temporada invernal
colombiana 2005-6, ya que comenzó el 21 de enero, una
semana después de haber comenzado la feria de Bogotá, y ha concluido el 25 de
febrero, una semana después de terminar
esa feria. Los festejos taurinos de este abono, al igual que los de la feria de
Bogotá, también, se programan durante varios fines de semanas
El 21 de enero del 2006, se abrieron las puertas del Centro de Espectáculos Macarena, la moderna plaza de toros cubierta de Medellín, para celebrar el primer festejo del abono. Se cerraron poco más de un mes después al completarse la novillada de feria.
El abono se compuso de nueve festejos, siete corridas de toros, tres de ellas mixtas, una novillada y un festival. En los carteles de las corridas de toros entraron siete matadores colombianos, otros tantos españoles y uno francés, y además un rejoneador nacional y otro portugués, más un novillero español. César Rincón, “El Juli” y “El Cid” y Castella, quien cuenta con gran cartel en Medellín, eran los puntales del abono. Rincón, Castella y “Dinastía” hicieron el paseíllo en dos corridas de toros y el resto de los matadores en una. Así quedaron los carteles:
La
asistencia a la plaza ha sido buena, pues el cupo de la plaza se cubrió a
medias en dos corridas de toros; en tres cuartas partes en las restantes cinco
corridas y casi se lleno en el festival. En la novillada solamente se cubrió un
tercio del aforo.
El
festival y la novillada
Pasemos ahora a
comentar los resultados del festival nocturno y de la novillada que clausuró la
feria, para luego referirnos a lo que pasó en las siete corridas.
La misma tarde del festival nocturno del viernes
10 de febrero César Rincón padeció un ataque gástrico que le impidió torear esa
noche y en la corrida del día siguiente. En ambos festejos fue sustituido por
José Gómez “Dinastía”, al que avisaron un par de horas antes de iniciarse el
festival. De los actuantes ni él ni “Finito de Córdoba”, ni tampoco Uceda Leal
obtuvieron trofeos como lo hicieron Víctor Puerto, Sebastián Castella y Luis
Bolívar. “Dinastía” estuvo muy decidido con su novillo, comenzando su actuación
con largas de rodillas y siguiendo con buenas verónicas. Luego banderilleó con
lucimiento y estuvo aseado con la pañosa. Pinchó antes de cobrar una estocada.
Salió a saludar a los medios. ”Finito de Córdoba” se encontró con un novillo
difícil y él no se esforzó en demasía en su labor. Fue silenciado. También lo
fue Uceda Leal, aunque este estuvo más decidido intentando dominar un novillo
con demasía genio, al que mató mal. Puerto se encontró con un áspero y flojo
animal, al que le ejecutó, con determinación y entusiasmo, una faena variada y
efectista en la que no siempre hubo temple. Mató de una estocada contraria que
necesitó de un descabello, siendo premiado con un apéndice. Sebastián Castella
se lució toreando por verónicas y en un ajustado quite por chicuelinas. Con la muleta resaltaron series de naturales
y derechazos en la primera parte de la faena pero, al rajarse el toro, la faena
se vino a menos. Mató de una estocada y se le concedió un trofeo. A Luis
Bolívar le tocó el mejor novillo del encierro, y lo toreó con gran entusiasmo y
valentía, desde que lo recibió con dos largas cambiadas de rodilla hasta que le
envió al degolladero con un una gran estocada de efecto inmediato. Desorejó al
animal por partida doble y dio una vuelta al ruedo, pero se negó a salir a
hombros. Los novillos llevaban el hierro de “Achury
Viejo” y, para un festival, estaban bien presentados. Pelearon bien con los
caballos y en general tuvieron casta, aunque algunos sacaron genio en el último
tercio. La plaza casi se llenó.
La
feria de la Macarena, y prácticamente la temporada invernal colombiana, terminó
el domingo 26 de febrero con la celebración de la novillada. Pero poco hubo que
celebrar en el festejo, pues Ricardo Rivera, José Arcila y Juanito Ortiz
tuvieron que enfrentarse con utreros de “Dosgutiérrez” que, en general, fueron
mansos y tuvieron genio, haciendo difícil la labor torera de jóvenes que
empiezan y poniendo en peligro sus físicos. Rivera y Ortiz fueron silenciados
al completar sus faenas mientras que Arcila oyó silencio en el segundo novillo
de la tarde después de sonar dos avisos, y el quinto obtuvo el único apéndice
concedido en el festejo. Rivera toreó lucidamente con el capote a su primer
novillo y estuvo valiente con la muleta en los dos, ofreciendo la nota
sangrienta de la feria, al ser cogido al entrar a matar al cuarto. Recibió un
puntazo en el escroto. Ortiz, lidió defensivamente dos peligrosos animales
y, como Ortiz, suerte tuvo de salir
ileso del ruedo. La espada ayudó a
Arcila a cortar la oreja en su segundo astado y los fallos con la misma le
causaron oír los dos avisos en el primer utrero de su lote. Hubo una entrada de
menos de un tercio del aforo.
Las
siete corridas de toros
Observemos
primero los resultados cuantitativos de los matadores que actuaron en las siete
corridas para luego continuar
resaltando lo más notable de cada festejo. Los datos fueron obtenidos de las
reseñas de la prensa
(Los resultados están expresados con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca; O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande; H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
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MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
|
Mari Paz Vega |
21-1-6 |
2 |
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|
2 |
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M. Libardo |
21-1-6 |
2 |
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2 |
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C. Rincón |
28-1-6 |
2 |
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1 |
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1 |
|
1 |
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“El Cid” |
28-1-6 |
2 |
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1 |
|
1 |
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S. Castella |
28-1-6 |
2 |
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1 |
1 |
|
1 |
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Iván
García |
4-2-6 |
2 |
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1 |
2 |
1 |
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Luis Bolívar |
4-2-6 |
2 |
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|
2 |
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“Finito de Córdoba” |
11-2-6 |
2 |
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1 |
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1 |
|
1 |
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“Dinastía”, |
11-2-6 |
2 |
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1 |
1 |
|
1 |
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“M, de la Puebla” |
11-2-6 |
2 |
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|
2 |
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V. Puerto |
17-2-6 |
2 |
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|
2 |
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S. Castella |
17-2-6 |
2 |
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1 |
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1 |
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Héctor José |
17-2-6 |
2 |
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1 |
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|
1 |
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Uceda Leal |
18-2-6 |
2 |
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1 |
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|
1 |
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“El Juli” |
18-2-6 |
2 |
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1 |
|
2 |
|
1 |
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A. de los Rios |
18-2-6 |
2 |
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1 |
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|
1 |
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C. Camacho |
25-2-6 |
2 |
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1 |
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1 |
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“Dinastía” |
25-2-6 |
2 |
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1 |
1 |
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S. Vargas |
25-2-6 |
2 |
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1 |
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|
1 |
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TOTALES |
--------- |
38 |
0 |
o |
1 |
4 |
11 |
5 |
1 |
5 |
8 |
5 |
0 |
5 |
0 |
0 |
|
------------- |
--------- |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
Según
los datos en esta tabla, de las treinta y ocho faenas ejecutadas por los diecinueve
diestros, cinco fueron pitadas o abroncadas, once silenciadas; cinco fueron
premiadas con aplausos, cinco con vuelta al ruedo sin trofeos, una con petición de oreja sin ser concedida,
ocho con una oreja y cinco con dos orejas. También vemos que cinco diestros
salieron a hombros por la Puerta Grande.
La
feria se abrió el sábado 21 de enero
con una corrida mixta en la que el
rejoneador portugués Diego Ventura alternó con la torera española Mari Paz
Vega y el diestro nacional Manuel Libardo. El cartel
no atrajo a suficiente público, pues solo media plaza se cubrió de
espectadores. Los toros, que pertenecían a la ganadería de “‘Santa
Bárbara”, ofrecieron
dificultades a los de a pié por su brusquedad y falta de fuerza, en cambio el
lote del rejoneador fue más manejable, uno fue noble pero se aplomó al final de
la labor del caballero y, por el contrario, el otro tuvo casta y temple. Diego
Ventura fue el
triunfador de la tarde, pues paseó por el ruedo la oreja de su segundo astado y
en su primero cuando estaba teniendo una lucida actuación el toro se rajó. Fue
fuertemente aplaudido en ese toro. El jinete portugués se lució haciendo alardes
de la doma de sus cabalgaduras y de su habilidad lidiadora, usando los cuerpos
de los caballos como si fueran capote o muleta, especialmente en la monta de su
caballo estrella “Bambi”. Les sacó todo el partido que tenían sus dos astados. Mari Paz Vega y Manuel Libardo no
compartieron el éxito con el caballero. Aunque estuvieron voluntariosos
solamente tuvieron buenos detalles aislados y, como no usaron las espadas con
efectividad, ambos oyeron silencio al completar sus quehaceres.
El
sábado 28 de enero los espectadores que cubrían más de tres cuartas partes del
aforo del coso presenciaron como César Rincón y Sebastián Castella, después de
obtener un triunfo más de los tantos que están logrando en sus respectivas
campañas americanas, salían a hombros por la puerta principal. Por el contrario vieron
también como “El Cid”, otra tarde más en su paso por las ferias colombianas,
salía caminando de la plaza. El encierro de “El Encenillo” estuvo bien presentado,
pero sus toros en general estuvieron escasos de fuerzas. Destacaron por la
nobleza el cuarto y sexto animal, en cambio el segundo y el cuarto, el lote de
“El Cid”, tuvieron dificultades. El diestro de Salteras no pudo lucirse con el
descastado segundo que se cansó pronto de embestir, pero lo mató pronto de un
estoconazo. Por otro lado, no pudo sobreponerse al manso y peligroso quinto,
causando que el público chillara “¡toro! ¡toro!”,
dando mejor crédito al animal que al hombre. “El Cid” desilusionó a la concurrencia,
que esperando más de él, lo silenció en
el segundo astado de la tarde y lo abroncó, algo injustamente, en el quinto. El
maestro Rincón se encuentra en una madurez torera cumbre. El bogotano con su
maestría se encargó de torear con decisión y temple al soso y gazapón astado
que salió por los chiqueros en primer lugar, y al rematarlo de una buena
estocada, el bogotano fue fuertemente aplaudido. Lo mejor lo guardó para
enfrentarse con el más encastado cuarto astado. En la lidia de este burel, a su maestría le añadió un brío novilleril
para torear rodillas en tierra primero y luego a pie seguir la faena con el
clasicismo, hondura y temple que
embellecen su toreo. Una estocada algo baja no evitó que las dos orejas del
animal vinieran a sus manos. Sebastián
Castella estuvo por encima de la calidad de sus enemigos y suplió con un toreo
emotivo la escasez de raza de sus pupilos. A su estilo efectista y valiente, el
francés le añadió un toreo de gran calidad y temple para ligar faenas variadas
que pusieron la plaza al rojo vivo. Mató bien a ambos toros, al primero lo
envío al desolladero sin una oreja y al
que cerró plaza sin las dos. El público estuvo dadivoso con los toreros y aun
más con el ganadero, al que le hizo dar la vuelta al ruedo al arrastrarse el último
toro, el mejor de la tarde.
El primer sábado de febrero
tomó lugar la corrida mixta con los matadores Iván García y Luís Bolívar compartiendo el cartel con el joven novillero español Rubén Pinar, para
lidiar cuatro toros y dos novillos de la ganadería de “Las Ventas del Espíritu
Santo”. Lástima que muchos aficionados se perdieron unas buenas actuaciones del
matador García y del novillero además de ver embestir bien un excelente toro y
a un encastado novillo, a los que se les dieron la vuelta al ruedo. El festejo
registró menos de media entrada. Iván García pudo, como en Cali, haber abierto
la Puerta Grande, pero el presidente no hizo caso a la ruidosa e insistente
petición de oreja de su primer toro, quizás porque la estocada cayó algo baja,
por lo que el madrileño se tuvo que conformar con dar dos aclamadas vueltas al
ruedo. Sin embargo, después de veroniquear con clase y banderillear
espectacularmente al segundo astado de su lote, el diestro completó una gran y
variada faena, rematándola con una estocada y dos descabellos, el usía no pudo
negarle la concesión de un trofeo, aunque volvió a negarle la segunda oreja que
el público reclamaba. A este bondadoso animal, al que se le dio una vuelta al
ruedo, lo toreó con clasicismo, bajando la mano, templando y llevándolo
embebido en la muleta para completar repetidos y largos pases. A Luís Bolívar, no le acompañó la suerte en
el sorteo, al llevarse un toro soso y otro complicado. Estuvo decidido, pero su
labor en ambos no caló en los tendidos y fue silenciado. El niño novillero Rubén Pinar en agosto
cumplirá los quince años por lo que, como le pasaba a “El Juli” en sus
comienzos, aun no le permiten torear en España. Sin embargo, toreó en Medellín
con el valor y el precoz conocimiento de la lidia de un torero-hombre. Mostró
ser un torero largo con capote, banderillas y muleta y tener un valor que
auguran que, si la suerte le acompaña, pueda llegar lejos en el toreo. Con el
público en su favor, que le animaba y aplaudía tanto lo mucho bueno que logró
como lo regular, le cortó una oreja a su primer utrero y, cuando tenía ganada
las dos del segundo, el burel se amorcilló y tardo en doblar, a pesar de la
buena estocada. A los despojos del novillo se les dieron una lenta vuelta, y Rubén recorrió la arena en una
vuelta triunfal.
El
sábado 11 “Finito de Córdoba” y José Gómez “Dinastía” y el encierro de
“Agualuna” hicieron fiesta en el coso antioqueño y, en cambio, “Morante de la
Puebla” aguó la fiesta. El público sudamericano, aunque aprecia el toreo
artístico, generalmente requiere que el
torero se entregue y haga lo que sea
posible, y cuando el diestro se retrae porque las condiciones no son optimas,
entonces le deja saber lo que siente con pitos y protestas. Eso fue lo que oyó
el sevillano en sus dos intervenciones con el peor lote del buen encierro de “Agualuna”. Del encierro sobresalieron el toro cuarto,
el cual fue aplaudido, el excelente segundo, al que se le dio la vuelta al
ruedo, y el extraordinario quinto que se ganó el indulto. “Finito de Córdoba”
cumplió con su débil primer oponerte y fue silenciado. En cambio, hizo el toreo
grande con capote y muleta al noble cuarto toro. Bordó verónicas majestuosas
con el capote y con la muleta arrastró el engaño enganchando suavemente al
astado llevándolo dominado pases tras pases para completar bien ligadas series.
Mató con facilidad y le concedieron dos orejas. “Dinastía” fue todo entrega, dando muestra de su determinación al
recibir a portagayola a ambos toros y luego banderilleándolos lucidamente. Con
la muleta estuvo centrado y variado con el segundo de la tarde, al que le cortó
una oreja, y no se amilanó ante el quinto, un hermoso y encastado ejemplar que
se arrancaba como un tren. Le hizo una faena larga dominando al bravo animal
con el temple de su muleta. La emoción crecía en los tendidos y cuando quiso
entrar a matar el público solicitó el indulto, el que el presidente concedió,
como también premió al antioqueño con dos orejas simbólicas. El festejo
concluyó con los espectadores, que ocupaban tres cuartas partes de la plaza,
aplaudiendo mientras que el diestro cordobés y el colombiano traspasaban a
hombros la Puerta Grande del coso.
El
cartel de la corrida nocturna del viernes 17 de febrero, compuesto por Víctor
Puerto, Sebastián Castella y Héctor José, quien tomaba la alternativa, atrajo
poco público, pues en la plaza había menos de la mitad de los espectadores que
caben. Se lidió una bien presentada y encastada corrida de “La Carolina”, cuyos
toros fueron aplaudidos en el arrastre, aunque dos de ellos blandearon y uno,
el quinto, fue difícil para el torero. El resultado de solamente una oreja
concedida, no da una idea de lo entretenido que fue el espectáculo, pues los
diestros perdieron al menos tres trofeos más por el mal uso de las armas
toricidas. EL francés Castella fue el que cortó la oreja. Lo hizo en el segundo
toro, toreándolo con la entrega y variedad con que poco a poco se está ganando
un alto lugar en la fiesta. Con el capote hizo un emocionante y ajustado quite
por gaoneras que marcó la pausa de la buena labor que lograría en la faena de muleta,
en la que hubo variedad y ligazón, sobresaliendo unos interminables pases
circulares. Una buena estocada le puso una oreja en la mano, e hizo que el
público reclamara una segunda. Con el quinto, el garbanzo negro del encierro,
estuvo decidido pero no pudo con la bestia, y al fallar con el descabello,
ocurrió algo raro para el galo, oyó pitos y protestas. La noche, aun sin cortar trofeos, fue de
Víctor Puerto, quien pudo haber desorejado a sus dos toros si hubiera sido fino
con la espada. No obstante, dio vueltas al ruedo y oyó más de una vez los
gritos de ¡torero! ¡torero!. Con el capote dibujó verónicas para el recuerdo en
ambos toros, y con la muleta compuso dos faenas magistrales de torero maduro,
ejecutando series de clásicos y elegantes derechazos y naturales, mezclados con
circulares, péndulos y otros pases complementarios. En cambio, la espada y el
descabello no los usó efectivamente. Héctor José tuvo sus mejores momentos en
el buen toro de su alternativa. Mostró gran voluntad y estuvo bien, pero sin
aprovechar a tope las buenas condiciones del toro, aun así pudiera haberse
llevado un trofeo pues los paisanos estaban de su parte, pero dos pinchazos
antes de cobrar la estocada causaron que lo perdiera, dando a cambio una vuelta
al ruedo. Su lógica inexperiencia fue
obvia en la lidia del toro que cerró la noche, al que no pudo imponerse. Mató
mal y oyó un aviso y silencio.
El sábado 18 de febrero los aficionados llenaron
más de tres cuartos de los asientos de la Macarena para ser testigos de la vuelta
a esa plaza de Julián López “El Juli” después de
unos años de ausencia. El madrileño, con más maestría que antes, al lidiar y
triunfar con dos buenos toros de Ernesto Gutiérrez, no los desilusionó.
Deslumbró toreando con el capote, dibujando a su primero unas lentas
chicuelinas que parecían pintadascon los vuelos de su capote y unas fenomenales
lentas verónicas a su segundo. Brindó
al público el toro de su reaparición, para luego completarle una faena seria y mandona,
con temple, sin un fallo, y con gran sentido de las distancias. Todo medido
como puede solamente hacerlo un maestro en la plenitud profesional. Cuando la
composición torera parecía completa, le añadió toques alegres de faroles,
trincherazos y airosos remates, para firmar la perfecta obra con una estocada
en las agujas. Resultado: vuelta para el noble animal y dos orejas para el
joven maestro. Compuso otra sinfonía torera al quinto astado, con la disonancia
que el bravísimo blandeaba y se cayó un par de veces. Se le fueron los trofeos
al pinchar, no obstante dio una clamorosa vuelta al ruedo con el ganadero,
quien también lo acompañó en la salida a hombros al final del festejo. Uceda
Leal se encontró con su primer toro que se quedaba corto al haberse debilitado
al estrellarse en contra de las tablas, estuvo decidido con él, haciéndole una
laboriosa y ortodoxa faena con demasiadas intermisiones, que le restaron unidad
a su labor. Mató de media estocada y tres descabellos, oyendo un aviso y
también palmas. Al bravo cuarto toro, al que también se le dio una vuelta al
ruedo, Leal le hizo una majestuosa, ortodoxa y ligada faena, más completa y con
más continuidad que la anterior, que le mereció una oreja al matar de una buena
estocada. El tercer hombre, el colombiano Andrés de los Ríos, un torero recién
alternativado, también salió de la plaza con un trofeo en su haber, el que se
ganó lidiando al tercer toro. El joven torero le echó valor al asunto,
comenzando su faena de rodillas, para continuar con varias ligadas y templadas
series de naturales y derechazos, y terminando con unos pases de adorno. Cobró
una estocada después de señalar un pinchazo. Andrés poco pudo hacer con el
sexto, el único manso del buen encierro. Fue silenciado.
El sábado 25 de febrero se dio la última corrida de toros de la feria con un cartel netamente colombiano, cuya principal atracción era la retirada del diestro nacional César Camacho después de dieciséis años de alternativa. Su carrera se desarrolló principalmente en América, pues en España toreó solamente en ocho ocasiones. Su adiós fue triunfal ante los aficionados que llenaban unas tres cuartas partes de la Macarena, aunque no comenzó así, pues en su primer toro, un parado manso, el diestro fue pitado y oyó un aviso. En cambio aprovechó el noble segundo de su lote para obtener una completa actuación, que comenzó arrodillado con unos faroles y siguió con una buena verónicas y un buen quite por chicuelinas. Con la muleta la faena se compuso de cortas tandas de templados derechazos y naturales, complementados con pases de adorno, como manoletinas y abaniqueos. Pinchó antes de acabar con el animal de una estocada para así lllevarse una oreja del ultimo toro lidiado en su vida torera. Al terminar el festejo fue sacado en hombros como un homenaje a su paso por el toreo. En el festejo se lidiaron ocho toros, seis de la ganadería “La Gloria” para los de a pie, de los que cuatro de ellos mansurrearon y dos fueron bravos y nobles; y dos encastados toros de “Santa Bárbara” para el caballero. Acompañaron a Camacho sus paisanos los diestros “Dinastía” y Sebastián Vargas y el rejoneador Jorge Enrique Piraquive. El centauro tuvo una lucida actuación en el primero de su lote, siendo fuertemente ovacionado tanto al colocar rejones y banderillas como al completar su labor. Repitió su buen hacer en su último astado, pero al fallar con los rejones de muerte oyó un aviso y la división de opiniones de los espectadores. “Dinastía” no pudo repetir la excelente actuación que tuvo en la corrida anterior. Se enfrentó con arrojo y decisión con el peor lote del encierro, dos mansos sin paliativos, y al no estar certero con los aceros, resultó silenciado en un toro y ovacionado en el otro. En cambio Vargas fue ovacionado en el tercero y cosechó un trofeo del sexto toro. Con el capote hizo quites variados, en el segundo tercio puso pares de banderillas espectacularmente, y con la muleta su labor tiró más hacia el toreo para la galería que hacía el profundo. Mató de media estocada a su primero y de estocada y dos descabellos al sexto.
El
adiós a la temporada invernal colombiana
La temporada invernal colombiana se ha cerrado con una buena feria que habrá dejado un buen recuerdo a los aficionados. Esta edición de la Feria de la Macarena comenzó con una corrida en un tono grisáceo y concluyó con una novillada de espanto, sin embargo, entre el comienzo y el final han sucedido muchas cosas notables que han debido llenar de satisfacción tanto a los muchos espectadores que asistieron a los festejos como a los protagonistas de los mismos. Entre lo más notable ocurrido en el ruedo resaltan sobremanera las aperturas del portal principal del coso para dejar salir en volandas por obtener grandiosos triunfos a los diestros españoles “El Juli” y “Finito de Córdoba”, al francés Castella y a los colombianos César Rincón y “Dinastía, y también la apertura de la puerta del toril para que el toro indultado por "Dinastía” de “Agualuna” volviera por ese túnel al campo.
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RESUMEN EN DATOS Y NUMEROS DE LA
FERIA DEL SEÑOR DE MONSERRATE-2006 DE BOGOTA ,
COLOMBIA |
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LA FERIA Y LOS CARTELES
La Feria de
Monserrate de Bogotá es un as que con las de Cali, Manizales y Medellín,
completa el póquer de las ferias de más
prestigio y solera de la temporada invernal colombiana.
La feria de la
capital colombiana comienza generalmente en la segunda parte del mes de enero,
después de la conclusión de la Feria de Manizales, y se extiende durante el mes
de febrero. No es una feria, al igual que la de Medellín o Cali, en el sentido
clásico de la palabra, pues los festejos taurinos anunciados en su abono no se
dan seguidos, sino que se programan durante varios fines de semanas
consecutivos, como por ejemplo en 'la temporada grande' de la Plaza México de
la capital mexicana. Tampoco en Bogotá existe durante la temporada taurina el
diario bullicio festivo que caracteriza a las ferias tradicionales.
La feria bogotana comenzó el domingo 15 de enero con una novillada y concluyó el domingo 19 de febrero con una corrida de toros. El ciclo taurino se compuso de una novillada, una corrida de rejones y cuatro corridas de toros. En las corridas de toros actuaron seis diestros españoles y cuatro colombianos. De ellos solamente Encabo hizo doblete. En principio, lo más atractivo del abono consistía en el esperado mano a mano de César Rincón y “El Cid” y la vuelta a la Santamaría de “El Juli”
Los festejos tienen por marco la majestuosa Plaza de Toros de Santamaría que tiene una capacidad para 14.500 espectadores. Este coso fue inaugurado en el año 1931 y ha celebrado este año su 75º aniversario. A sus tendidos asiste una afición sobria y conocedora que evalúa con justicia lo que sucede en el ruedo, sin ser ni demasiado dadivosa o estricta en la petición de trofeos. Desde hace unos años los matadores que por primera vez hacen el paseíllo en la Santamaría tienen la obligación de confirmar la alternativa.
En
el abono del 2006, el público ha cubierto media plaza en los festejos de los días 15
y 22 de
enero y el 12 de febrero, y algo más de tres cuartos en el festejo de rejones y en
las corridas del 29 de enero y en la del 19 de febrero.
Así quedaron los carteles:
Novillada y corrida de
rejones
Hagamos ahora un breve resumen de lo sucedido en
la novillada y en la corrida de rejones antes de referirnos a las corridas de
toros de a pie.
La novillada abrió el abono el domingo 15 de
enero y en ella, ante los espectadores que llenaban la mitad del cupo del coso,
actuaron los novilleros José Luis
Robayo, Victoriano
García y Rubén Pinar
con utreros de “Armerías”, los que estuvieron bien presentados pero, en
general, escasearon de fuerza y casta. El triunfador de la tarde fue el local
José Luis Robayo quien cortó una oreja en su primero y saludó desde el tercio
en su segundo. En este novillo recibió una cornada envainada, y aun así
continuó en el ruedo hasta terminar con su agresor. Gustó las maneras del
español Rubén Pinar, quien dio una vuelta
al ruedo al matar a uno de sus
utreros y fue ovacionado en el que cerró plaza. Victoriano García fue silenciado al completar sus dos actuaciones.
El domingo 5 de
febrero los rejoneadores Andy Cartagena, Diego Ventura y Jorge Enrique
Piraquive, quien confirmaba la alternativa, dieron una exhibición del arte del
rejoneo, divirtiendo a los espectadores, quienes llenaban más de tres cuartos
del aforo de la plaza. Se corrieron seis bien presentados ejemplares de Manuel
Orbes que se emplearon lo suficiente bien con las cabalgaduras para permitir
que los jinetes se lucieran. Cartagena hizo gala de un dominio y control
absoluto de sus briosos y bellos corceles con los que rejoneó con gran espectacularidad y variedad. Fue ovacionado en su primero y remató su actuación
cortando una oreja a su segundo. El
español le confirmó la alternativa al jinete colombiano Piraquive. Este mostró
que merecía el honor al rejonear con valor y buenas dotes de caballista. En el
toro de la ceremonia fue ovacionado, y su actuación con el segundo astado de su
lote fue magnífica y, al matar de un rejonazo, paseó triunfalmente un buen
merecido trofeo. El
portugués Ventura tuvo una tarde completa al puntuar con un trofeo en ambos
toros de su lote. Les colocó rejones de castigo con mucha exposición y puso la
plaza en pie al colocar espectacularmente banderillas al quiebro con su
magnifico caballo “Bambi”. Al completar su última actuación de la tarde, le entregó ceremoniosamente ese caballo al
jinete colombiano, quien se lo había comprado. Ventura salió a hombros por la
Puerta Grande.
Las cuatro corridas de toros
Pasemos a tratar con las cuatro corridas de toros, primeramente observando los resultados cuantitativos de las actuaciones de los matadores que aparecen en la siguiente tabla, y luego comentado sobre lo más relevante acontecido en las cuatro corridas de toros.
(Los resultados están expresados con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca; O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande; H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
|
L. M. Encabo |
22-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
M. P. Vega |
22-1-6 |
2 |
1 |
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
C. Pardo |
22-1-6 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
C. Rincón |
29-1-6 |
3 |
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
2 |
|
|
1 |
|
|
|
“El Cid” |
29-1-6 |
3 |
|
|
|
|
|
1 |
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
L. M. Encabo |
12-2-6 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
P. Perlaza |
12-2-6 |
2 |
1 |
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
S. Marín |
12-2-6 |
2 |
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
“El Juli” |
19-2-6 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Ransés Ruíz |
19-2-6 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2 |
|
1 |
|
|
|
“F. de Córdoba” |
19-2-6 |
2 |
|
1 |
|
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
TOTALES |
--------- |
24 |
3 |
1 |
0 |
2 |
7 |
7 |
1 |
2 |
4 |
2 |
0 |
2 |
0 |
0 |
|
------------- |
--------- |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
Los números muestran que de las 24 faenas ejecutadas por los
diez diestros, dos fueron pitadas, siete silenciadas, otras siete ovacionadas, dos
premiada con vuelta al ruedo sin trofeos, una con petición de oreja sin concederse, cuatro con una oreja
y dos con dos orejas. Tres diestros
oyeron dos avisos y un matador oyó los tres avisos en un toro y dos abrieron la Puerta Grande.
Ahora,
comentaremos sobre lo más interesante sucedido en las cuatro corridas de toros
celebradas en el ruedo de la tradicional Plaza de Toros Santamaría.
El 22 de enero, con apenas
media plaza cubierta de espectadores, Luis Miguel
Encabo, Mari Paz Vega y Cristóbal Pardo, hijo, hicieron el paseíllo por el ruedo de la
Santamaría para enfrentarse con cinco astados de "Mondoñedo”
y uno de “Armerías”. El mal juego de las duras reses se encargó de dar en tierra con
las buenas intenciones de la terna. Encabo, quien confirmaba la alternativa,
fue el espada que salió mejor parado. Gracias a su valor y capacidad lidiadora
se impuso a los astados de su lote, que fueron broncos y mansos como los demás del encierro. Fue
ovacionado y salió al tercio al terminar con sus enemigos. La torera Vega tuvo
buenos detalles con el capote y estuvo valiente con la muleta. Estuvo mal con
la espada, oyendo dos avisos en su segundo toro. Se silenciaron sus dos faenas.
Mala suerte la de la malagueña que no ha encontrado el material a propósito
para triunfar ni en Medellín ni en Bogotá como lo había hecho en otras plazas
americanas esta temporada. El colombiano Pardo, al igual que sus compañeros, estuvo
decidido, siendo aplaudido en algunos momentos del trasteo a su primer astado;
por el contrario, mostró su inexperiencia al lidiar al toro que cerró plaza. El
público evaluó con silencios sus dos actuaciones.
El
domingo 29 de enero había expectación para presenciar el mano a mano entre
Rincón y “El Cid”, dos clásicos diestros que tienen en común que, aunque el
inicio de sus carreras estén separadas por más de una década, llegaron a ser
figuras después de una dura batalla y el que Madrid les sirviera a ambos de
baluarte para encontrar la fama. La presente diferencia tiene que ver con que
“El Cid” estaba pasando por un bache en sus actuaciones colombianas mientras
que Rincón ha triunfado en todas las ferias de su tierra esta temporada. Sin
embargo, la expectación no se tradujo en un llenazo, pues la plaza se cubrió
solamente en tres cuartas partes de su aforo. Se lidiaron toros de
"Agualuna" que tuvieron como común denominador la nobleza y
casta pro falta de fuerza , que hicieron que varios de ellos se derrumbaran y se aplomaran. No obstante, los dos maestros basándose en la sabiduría y la decisión
se sobrepusieron a las dificultades de sus blandos enemigos y tuvieron momentos
en que relucieron en sus actuaciones. Del encuentro entre los dos espadas
Rincón superó al sevillano en el corte de trofeos, pues el colombiano le cortó
una oreja al primer toro, a pesar de oír dos avisos, y otra al quinto, en
cambio, fue silenciado en el tercero; mientras que al “El Cid”, después de ser
ovacionado en el segundo toro, le concedieron una oreja y le negaron la fuerte
petición de la segunda del cuarto bis y
cerró el festejo dando una vuelta al ruedo después despachar al sexto y último
astado del festejo. Rincón tuvo su momento clave en el quinto, al que le expuso
lo indecible, y “El Cid” compuso la mejor faena de muleta de la tarde al
quinto, después de haber conseguido doblemente bordar el toreo a la verónica al
toro rechazado y al sobrero. Al fin el sevillano pudo dejar una muestra de su
profundo toreo esta temporada en Colombia. Rincón dejó la Santamaría saliendo
en hombros por su Puerta Grande.
El domingo 12 se lidió la corrida más seria y bien
presentada del ciclo ferial. El ganadero Juan Bernardo
Caicedo envió toros bien armados, siendo varios aplaudidos al irrumpir en el
ruedo y al ser arrastrado. Sin embargo, en general les faltó aguante y
presentaron dificultades a sus lidiadores Luis Miguel Encabo, Paco Perlaza y
Serafín Marín. Encabo, un experto y valiente lidiador y torero completo, hizo
gala de su saber hacer para solventar los problemas presentados por el ganado. Se ganó a la
afición al estar variado con capote, lucido en banderillas, dominador con la
muleta y certero con el estoque. En el primero de la tarde fue fuertemente
ovacionado y le cortó una oreja al cuarto. El madrileño ha dejado un buen cartel
en su primer año toreando en la
Santamaría. Paco Perlaza, después de torear con elegancia por verónicas, vio
como su primer toro se lesionaba en el caballo, así que decidió abreviar con el
inválido y oyó un comprensivo silencio. A su segundo le ejecutó con el capote
unas buenas verónicas y un emocionante quite por navarras, rematado por una revolera.
Con la muleta, después de dar unos arriesgados pases cambiados, consiguió
componer un par de series de elegantes y ajustados derechazos, sin embargo, con
la zurda poco pudo hacer, pues el toro apretaba por el lado izquierdo. Tal vez
se hubiera llevado un trofeo, pero una estocada corta y ocho intentos de
descabello dejaron el premio en una vuelta al ruedo. A Marín le tocó en suerte
un mal lote, y con su primero tuvo algunos buenos momentos toreando al débil
animal a media altura, y con su segundo no se acopló y, además, a ambos los
mató mal, recibiendo dos avisos en uno y obteniendo un resultado final de
silencio y pitos. Hubo poco más de
media plaza cubierta para presenciar esta penúltima corrida de la temporada
invernal bogotana.
De los hechos acontecidos en los festejos del abono la Feria de Monserrate-2006 celebrados en la Plaza de Santamaría quedará en el recuerdo los sensacionales triunfos de los dos toreros bogotanos, el de veterano maestro César Rincón y, especialmente, el del joven Ransés Ruiz, quienes fueron los únicos diestros que abandonaron la plaza en hombros por la Puerta Grande.
Al
día siguiente de arrastrarse el último toro de la temporada invernal, la
organización que otorga los premios ‘a lo mejor del abono’, no ha olvidados a
estos dos espadas nacionales. Según BURLADERODOS, estos los galardones y sus
recipientes:
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RESUMEN EN DATOS Y NUMEROS DE LAS
CORRIDAS DE LA FERIA DE MANIZALES, COLOMBIA |
|
La
Feria de Manizales, una de las ferias taurinas más antigua de Colombia y la
primera del año, sigue inmediatamente a la de Cali, y durante una semana ofrece
un buen programa de festejos en su también monumental plaza de toros, la que
acoge a más de 17.000 espectadores.
La
51ª Feria de Manizales se realizó durante la semana del 2 al 8 de enero, 2006,
y se compuso de cinco corridas de toros, una de ella mixta con un rejoneador,
una novillada y un festival. En los carteles de las corridas de toros estaban
anunciados trece matadores, seis colombianos, otros seis españoles y un
francés. También, como en la Feria de
Cali, las súper figuras brillaban por sus ausencias siendo, en principio, el
maestro Rincón la base del abono. Era el único espada que doblaba sus
actuaciones. Los recientes éxitos de
los toreros nacionales Paco Perlaza y Luis Bolívar en Cali aumentaron la atracción
del abono para el público colombiano. Así quedaron los carteles:
Es
de admirar la afición por la fiesta del público de Manizales pues, a pesar del
mal tiempo, no se retrajo de ir a los toros. La plaza se llenó en los festejos
de los días 4, 6 y 8, hubo aproximadamente tres cuartos de plaza en las
corridas de los días 5 y 7, y dos tercios en la novillada y en la primera
corrida de toros del abono.
Como
es mi norma en esta serie de resúmenes
de algunas ferias americanas, primero anotaré sucintamente lo sucedido en la
novillada y en el festival, y luego dialogaré sobre lo que pasó en las cinco corridas de toros. Al referirme a los festejos mayores haré una
pequeño análisis cuantitativo, extraído de los datos de la tabla de resultados
de las actuaciones de los matadores que ajunto. Luego continuaré comentando
sobre lo más significativo ocurrido en las corridas de toros y finalizaré el
resumen anotando los nombres de los ganadores de los premios oficiales del
abono ferial. Una vez más, advierto que mis datos y comentarios están basados
en las reseñas y criticas que se publican en el Internet, ya que yo no estuve
presente en la plaza de toros de Manizales. Mi resumen le puede dar una idea
general del resultado de la feria de esta importante feria sudamericana.
La novillada y el festival
El
lunes 2 se abrió el abono con una novillada picada, en la que los tres
novilleros colombianos Héctor José Vergara, José Arcila y Juanito Ortiz, productos de la Escuela Taurina de Cali, lidiaron bravos novillos de
“La Carolina” que, excepto por el quinto, fueron manejables. Cinco
fueron aplaudidos en el arrastre.
Vergara, quien se despedía de novillero, pues tomará la alternativa
próximamente en Medellín, aprovechó bien la ocasión para salir triunfante de la
plaza, al cortarle un apéndice a cada bravo utrero. Mostró buenas maneras con
capote y muleta, especialmente en su primera faena, pues su segundo novillo perdió
gas conforme avanzaba el trasteo. Sobresalió con el uso de la tizona,
descartándose de su primer burel con
una efectiva estocada y de su segundo con un magnifico volapié. El novillero
local José Arcila contó con la ayuda de sus paisanos, quienes le jaleaban sus
variadas y animosas intervenciones con capote y fases de sus dos faenas
muliteriles, las que a veces estaban marcadas por alardes novilleriles y por
falta de reposo. Iba en camino de llevarse algún trofeo cuando la espada se
interpuso en su camino. En su primero fue aplaudido y en su segundo dio una
vuelta al ruedo, después de una denegada petición de oreja. Otra historia fue
la del tercer espada, quien a pesar de su arrojo y vanos intentos de
lucimiento, fue silenciado al matar a ambos utreros. El joven torero fue cogido
por el sexto novillo al recibirlo a portagayola, sufriendo una leve lesión en
la muñeca.
El
festival nocturno se celebró el viernes en
una noche de lo más anti-taurina del mundo, con frío, viento, niebla y
lluvia. Aun así, la plaza se llenó de espectadores para ver a los diestros
César Camacho, “Finito de Córdoba”, Sebastián Vargas, ”El Fandi”, Sebastián
Castella y “Ramsés” lidiar utreros de Ernesto Gutiérrez. Los cómodos y bonitos
novillos salieron encastados y en general nobles, siendo cinco de ellos
aplaudidos en el arrastre y dándosele la vuelta al ruedo al último de la noche.
Se debe anotar que la lluvia y el mal estado del ruedo hicieron la lidia del
encierro más compleja y expuesta, por
lo que no se vieron grandiosas faenas pero si deseos de agradar. Tal vez la
labor más aclamada por el público
estuvo a cargo del colombiano “Ramsés” con el extraordinario novillo
sexto. Lo recibió con una larga cambiada, para seguir toreando con
el capote por verónicas y chicuelinas. Con la muleta también inició la faena
con las rodillas hundidas en el barro, para luego seguir de pie con series de
naturales y derechazos, complementados con algunos pases de adorno. Cortó dos
orejas y salió a hombros. Además, Camacho, Vargas y ”El Fandi” obtuvieron un
trofeo. Tuvo
mérito el lucido tercio de banderillas del granadino en el resbaladizo piso. Por
otro lado, a “Finito de Córdoba” no le gustó su novillo, que tenía genio y
temperamento, y abrevió, lo que al público tampoco le gustó, castigando al cordobés-catalán
con los únicos pitos que se oyeron esa noche. El caso de
Castella fue diferente, pues después de completar una entusiasta faena, comenzó
a pinchar una y otra vez hasta que, al pasar el tiempo reglamentario, se oyó el
tercer aviso. Se desagravió al abochornado maestro con una fuerte ovación al
abandonar el coso.
Resultados
de las cinco corridas de toros
Veamos primero
la tabla con las estadísticas de los resultados. Estos datos fueron recopilados
por mí de las reseñas en la prensa electrónica:
(Los resultados están expresados con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca; O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande; H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
|
L. M. Encabo |
3-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Uceda Leal |
3-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
“Perla Ruiz” |
3-1-6 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
César Rincón |
4-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
”El Cid” |
4-1-6 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
De los Ríos |
4-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2 |
|
1 |
|
|
|
Paco Perlaza |
5-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Luis Bolívar |
5-1-6 |
2 |
|
1 |
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
”F. de Córdoba” |
7-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
”El Fandi” |
7-1-6 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
M. Libardo |
7-1-6 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
César Rincón |
8-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
1 |
|
|
|
“M. de la Puebla” |
8-1-6 |
2 |
|
|
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
S. Castella |
8-1-6 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
1 |
|
|
|
TOTALES |
--------- |
26 |
0 |
1 |
2 |
0 |
4 |
9 |
0 |
1 |
6 |
5 |
0 |
3 |
0 |
0 |
|
------------- |
--------- |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
Examinando los
totales de la tabla de resultados, los números muestran que de las 26 faenas
ejecutadas por los trece diestros, cuatro fueron silenciadas, nueve
ovacionadas, una premiadas con vuelta al ruedo sin trofeos, ninguna con
petición de oreja sin ser concedida por la presidencia. Además, seis faenas
fueron premiadas con una oreja y cinco con dos apéndices. En total se
cortaron dieciséis orejas, de las cuales César Rincón
y Andrés de los Ríos se merecieron cuatro, Sebastián Castella tres, “El
Fandi” dos y, Luis Miguel Encabo, Uceda Leal y ”Finito de
Córdoba” una. Los diestros César,
Rincón, Sebastián Castella y Andrés de los Ríos abrieron
La Puerta Grande y “El Fandi” debió hacerlo al dorejar a un toro, pero no lo
hizo por la fuerte lluvia que caía. En la parte negativa Luis Bolívar vio como
le devolvían al corral su oponente después de haber oído los tres avisos..
Ahora que ya
hemos anotados cifras y nombres, brevemente comentemos sobre los hechos más
relevantes de cada festejo.
El martes 3 de
enero, en la primera corrida de toros
de la feria, salieron por los chiqueros seis toros de “Icuasuco” que fueron lidiados por el diestro
colombiano "Perla Ruiz" y los españoles Luis Miguel Encabo y Uceda Leal. El encierro estuvo
bien armado y dio un juego desigual, siendo los mejores el primero y el tercero. “Perla Ruiz”
tuvo su mejor momento toreando de muleta al primero de su lote, lo que enturbió
al matarlo de tres pinchazos y estocada caída. Abrevió en su hacer a su
complicado segundo toro, siendo silenciado en este y obligado a salir a saludar
al tercio en su primero. Más brillantes fueron las actuaciones de los dos
espadas madrileños, quienes cortaron una oreja por coleta. Encabo se la cortó
al cuarto astado, al que lidió con poderío y entrega, terminando con su vida
con una estocada de magnífica ejecución y efectos rápidos. Se pidió otro trofeo, pero el presidente no lo
concedió. El elegante y veterano diestro Uceda Leal, aunque no repitió el
grandioso triunfo del año anterior, obtuvo su oreja de su primer astado, al que
le completó una elegante faena a base del toreo derechista, pues el toro
apretaba por el otro lado. Remató su buen hacer con uno de sus famosos
volapiés. Después de un intento de faena, también se deshizo del sexto de la
tarde, el peor toro del encierro, con otra gran estocada. Fue silenciado. Con
el silencio de un público que ocupaba dos tercios del cupo de la plaza, se
cerraba una fría tarde grisácea amenazante de lluvia, la que caería a torrentes
el siguiente día, causando el aplazamiento de la corrida anunciada.
El jueves 5 fue
el día más taurino de la feria, pues hubo doble ración de toros Por la mañana
se dio el festejo anunciado para el miércoles y por la tarde se celebró la corrida anunciada para ese día. En el festejo
matinal, con los tendidos llenos a reventar, César Rincón, ”El Cid” y Andrés de los
Ríos, quien se doctoraba,
se enfrentaron con toros de Ernesto Gutiérrez. Los astados que abrieron y
cerraron el festejo fueron bravos y nobles,
dos fueron toreables y otros dos tuvieron dificultades para la lidia,
pero en conjunto fue un buen encierro que promovió que el ganadero saludara al
arrastrarse el sexto, al que se le dio la vuelta al ruedo. “El Cid” sigue sin
suerte en su campaña colombiana y, con un lote poco a propósito para el
triunfo, estuvo voluntarioso sin dar muchas muestras del buen toreo que atesora. Fue silenciado
después de oír un aviso en su primero y se le aplaudió al saludar desde el
tercio al finalizar su segunda faena. Por otro lado, ‘El César del Mundo Taurino’ siguió en
Manizales cosechando apéndices auriculares gracias a su madurez torera. En las dos dominadoras faenas, César mostró su maestría ahormando
los toros a las exigencias de su clásico toreo puro y sin trampas, para luego
realizarles dos bien logradas faenas. A su primero lo mató de pinchazo y
estocada y al segundo de un soberbio volapié,
siendo la recompensa una gran ovación y una oreja, respectivamente. El
triunfo total fue el del joven colombiano Andrés de los Ríos, quien con el
mejor lote del encierro dio una gran tarde de toros como si fuera ya un maestro
consagrado. Si la primera faena a un toro bueno fue excelente, la segunda aun
toro de vuelta al ruedo fue fenomenal. En ella hubo ligazón y temple en el
toreo esencial de naturales y derechazos, y ansias novilleril en el toreo de
adorno y floritura, y en ambos aspectos de su bien hacer el joven siempre
mostró torería. Esta faena fue precedida por la exhibición de un buen toreo a
la verónica. El toricantano mató a su primer astado de una estocada en la cruz,
y al que cerró plaza de media bien colocada. Las cuatro orejas, vueltas al
ruedo y salida por la Puerta Grande quedarán como recuerdo del día de la
alternativa de este joven colombiano, quien mostró tener bien aprendidas las
lecciones recibidas en las escuelas taurinas de Cali y Madrid.
El tiempo y el
ganado aguaron la fiesta de la corrida matinal, cuyos resultados fueron el
reverso de la medalla de la corrida vespertina. El festejo comenzó con un
fuerte viento que hacia el toreo imposible en un ruedo ya en malas condiciones,
pero que se convirtió en un lodazal a partir del tercer toro cuando comenzó a
llover torrencialmente. Entonces la autoridad debería de haber suspendido
corrida, pero los toreros de a pie con gran honradez y ambición profesional
decidieron seguir adelante a riesgo de sus vidas. El resultado artístico de
este festejo es irrelevante, pues lo importante ha sido que los matadores Paco
Perlaza y Luis Bolívar y el rejoneador Diego Ventura y sus caballos salieron
caminado por sus propios medios de la plaza. Es verdad que la falta de casta de
los serios toros del encierro de “Santa Bárbara” no dio lugar para el triunfo,
pero quien sabe si en otras condiciones los toreros hubieran podido sacarles
mejor partido. De cualquier forma las reses fueron pitadas en el arrastre.
Estas fueron algunas incidencias trascurridas en el festejo. El caballero fue
silenciado en el único toro que rejoneó pues, dadas las malas condiciones del
piso, anduvo con precauciones, y luego no quiso actuar con el cuarto astado,
para no exponer a sus monturas a un accidente. Paco Perlaza inició su labor a
su segundo toro de la tarde con unos bonitos lances, lo que parecía iba ser el
preludio de algo bueno por venir, pero tanto el toro como el tiempo cambiaron a
mediada la faena, y desde entonces la corrida se fue cuesta abajo. Al matar de
pinchazo y estocada a este toro fue aplaudido, como también lo fue al estoquear
a su segundo, después de haberlo toreado en un ruedo convertido en piscina. Luis Bolívar,
también toreando bajo la lluvia, salió peor parado del trance que Perlaza, al
ser silenciado en su primero y al oír tres recados presidenciales en el otro.
No obstante los espectadores, quienes llenaban tres cuartas partes del coso,
reconocieron su valor y le aplaudieron.
El sábado la lluvia siguió siendo la mala protagonista de la feria, pues sus aguas hicieron que la corrida se suspendiera después de lidiarse el cuarto toro. Sin embargo, no evitó que los mojados espectadores que llenaban más de tres cuartos de los tendidos se divirtieran viendo triunfar a “Finito de Córdoba” y a “El Fandi" con unos bravos y nobles toros de Juan Bernardo Caicedo. Un confiado Finito mostró toda la tarde la buena cara de su toreo, después de su apática actuación en el festival, agraciándose de nuevo con un público que lo admira. Fue el único diestro que actuó con dos toros y a ambos consiguió hacerle faenas engalanadas con la elegancia, finura y hondura de su toreo. La primera labor la firmó con una estocada desprendida y se llevó una oreja. A su segundo burel, cuando el maestro le estaba construyendo una faena con el mismo buen estilo y ganas que resulta en orejas, la torrencial lluvia más dos pinchazos y una defectuosa estocada se interpusieron en la repetición del triunfo. Ese fue el fin del festejo. Ahora bien, antes “El Fandi”, en el excelente toro que toreó, hizo que el agua se convirtiera en un vapor de palmas con el calor que emitía de su capote, banderillas, muleta y espada. Los lances fueron suaves y cadenciosos, el tercio de banderillas de escándalo, y con la muleta, el público no dejó de aclamarle desde que comenzó con pases por alto sentado en el estribo, seguidos por naturales, derechazos y pases en redondos, molinetes de rodillas y otros adornos, hasta que fulminó a su colaborador astadocon un estoconazo . Este se fue al desolladero sin los apéndices auriculares. Manuel Libardo no se unió a los triunfadores. Lo más notable de su actuación, con el único toro con el que se enfrentaría esa tarde, fueron unas buenas y ajustadas verónicas y la efectiva estocada final. Con la muleta no se acopló a su soso toro que mansurreó en demasía. Hubo silencio mezclado con algunos que otros pititos.
Lo
mejor del abono ocurrió el domingo 8, en la corrida que pegaba el cerrojazo a
la feria. Hasta el sol contribuyó al éxito del festejo al buscarse huecos entre
las nubes para alumbrar un ya brillante espectáculo. El público, que en masa se
había congregado en la extensa plaza, pudo esa tarde apreciar la bravura de
cinco de los astados del hierro de “Las Ventas del Espíritu Santo”, la excelsa
y honda torería del bogotano César Rincón, el duende torero del sevillano
“Morante de la Puebla” y la exuberante y variada tauromaquia del francés
Castella. Cuatro de los toros del bien presentado encierro enviado por Rincón
tuvieron nobleza y casta y fueron aplaudidos en el arrastre; uno el sexto fue
excelente y se le pidió el indulto, y en cambio el segundo desentonó del resto
del encierro, al presentar complicaciones para su lidia. Y este le tocó a
Morante, que no es muy dado a solventar complicaciones bovinas, así que el
sevillano no se complicó la vida y abrevió. Ahora bien lo que no fue breve fue
la bronca que tuvo que oír el torero. Sin embargo, con el quinto, el que siguió
el lema del refrán de no ser malo, el de la Puebla dejó que un duende dirigiera
su capote y muleta, y de esa manera hacer primores toreando a la verónica y
bordar una genial faena, la que en la prensa algunos críticos se atrevieron a
catalogarla como la mejor de la feria. Cuando la obra de arte estaba plasmada en
el ruedo como lienzo, el artista falló al firmarla con la suerte suprema, y dos
pinchazos, una estocada y descabello lograron que al bravo animal fuera
arrastrado con sus orejas intactas. Ahora bien, el público impresionado por lo
visto le hizo dar a Morante una clamorosa vuelta al ruedo. Por otro lado, el
veterano Rincón no necesita ocasionales duendes, pues su constancia y
maestría hacen que su toreo inteligente, clásico, profundo, sobrio y sólido
brille a menudo. El domingo no fue excepción, pues el bogotano cuajó dos
magistrales faenas que fueron rematadas de sendas estocadas, para llevarse tres
orejas. Castella tiene
casta, valor y ganas de ser figura del toreo y cada corrida la enfrenta como si
tratara de tomar un paso adelante para llegar serla. Y el domingo en Manizales,
el francés adelantó otro paso más hacia su meta. Toreó con capote y muleta con
su reconocida entrega y su variado e
impactante estilo a dos bravos toros, uno bueno y otro excelente. En su variado
repertorio ejecutó clásicas verónicas,
lances a pies juntos, medias, revoleras y chicuelinas, y con la muleta,
además de ligar series de pases básicos, alegró su buen hacer con pases
cambiados en los medios, espaldinas, pases circulares e inspirados adornos, y
todo conseguido con una quietud asombrosa. Mató efectivamente y se ganó un
apéndice en su primero y desorejó por partida doble a su segundo. La feria
concluyó con Rincón y Castella saliendo a honbros por la Puerta Grande, los dos por sus
triunfos como toreros, y el bogotano también por su éxito como ganadero.
Completada la corrida del domingo se dieron a conocer quienes fueron los ganadores los premios oficiales de la 51ª Feria de Manizales. Fueron los siguientes:
|
|
LA
DEL SEÑOR DE LOS CRISTALES DE
CALI, |
|
Colombia se ha convertido en el país sudamericano en
donde hay más actividad taurina en la temporada invernal, y en la ciudad de Cali
se celebra la primera feria importante
de su extenso calendario taurino
invernal.
La feria fue instituida en 1957, coincidiendo con la
inauguración de su bella y Monumental Plaza de Toros de Cañaveralejo que tiene
una capacidad para cerca de 17.000 espectadores. La ciudad alardea de ofrecer
en su feria el abono más amplio de todas las ferias americanas.
La Feria del Señor de los Cristales 2005-6
La edición 2005-6 de la feria caleña se compuso en de
un programa que incluía ocho corridas de toros, una novillada y un festival
taurino. La feria se abrió el sábado 17 de diciembre con la novillada, y al día
siguiente se dio una corrida con tres toreros nacionales en el cartel. Después
de un hiato de una semana, el abono
continuó el Día de Navidad con una corrida mixta que fue seguida por
seis corridas consecutivas hasta el último día del año. La feria se cerró el
Día de Año Nuevo con el festival.
En las ocho corridas de toros actuaron 13 matadores,
8 colombianos, 4 españoles y un francés más el rejoneador luso Diego Ventura, quien toreó en dos festejos.
También hicieron doblete César Rincón, “El
Cid”, César Jiménez, Ramiro Cadena, Luis Bolívar e Iván García. Hicieron el
paseíllo en tres ocasiones Paquito Perlaza, Sebastián Castella y Luis Miguel
Encabo. Este último e Iván García cubrieron
los puestos de Salvador Cortés, quien no pudo actuar por estar recuperándose de
una lesión.
En el abono de la feria caleña varios de los carteles
no han estado también rematados como los de otros abonos que se anuncian esta
temporada en las principales ferias americanas. Principalmente se notaban las
ausencias de figuras estelares como Enrique Ponce y “El Juli”. Las principales
atracciones del abono eran la presencia de Cesar Rincón, el debut de “El Cid”,
las inclusiones de Sebastián Castella, quien goza de envidiable cartel en Cali,
y la de los diestros caleños Luis Bolívar y Paco Perlaza.
La asistencia a la plaza ha sido inferior a las de
hace algunos años, cuando era la norma que el coso se llenara en casi todos los
festejos del abono. En esta feria la plaza solamente se ha llenado en la
corrida del 30 de diciembre, en la que aparecía en el cartel Rincón, acompañado
de “El Cid” y Castella, y en festival que clausuró el abono, y casi se llenó en
el otro festejo en el que actuó Rincón el día 28. En los festejos de los días 26, 27, 29 y 31 se cubrieron cerca de
tres cuartos del aforo, en los de los días 17, 18 y 25 y hubo alrededor de
media plaza cubierta.
A continuación aparecen los carteles de los diez festejos del abono, a los que siguen unas breves referencias a los resultados
de la novillada y el festival, y más adelante nos referiremos a los resultados
de las ocho corridas de toros.
Hago claro que los datos que aparecen en
la tabla de este resumen han sido extraídos de las reseñas de la prensa
aparecidas en el Internet. Por otro lado, advierto también que mis comentarios
críticos mayormente reflejan lo leído en la prensa, ya que yo no estuve
presente en Cali para debidamente juzgar la calidad de lo acontecido en su
feria. Mi intención que el lector al ojear este resumen obtenga una idea global
del resultado de la feria caleña.
Carteles:
La novillada y el festival
La
novillada que se celebró el 17 de diciembre
por la noche fue el primer festejo del abono, y en ella actuaron el
español Francisco Pajares, quien debutaba con caballos, y los colombianos César Manotas
José Arcila. Lidiaron utreros de “Salento”, que estuvieron bien presentados, pero que, en general
mostraron tener falta de casta y fuerza, siendo el quinto mejor astado del
encierro. Los tres novilleros estuvieron decididos, pero en ocasiones les
faltaron recursos para ajustarse a las complicada condiciones del ganado.
Pajares fue ovacionado al rematar a su primer novillos y silenciado en el otro.
Fue feamente volteado por el sexto, resultando ileso. José Arcila se lució
toreando de capa y en algunos momentos con la muleta, pero tardó en terminar
con sus enemigos. Oyó dos avisos en su primero y silencios al retirarse a
entrebarrera al completar sus labores
en ambos novillos. César Manotas fue el
triunfador del festejo al llevarse la oreja del más manejable quinto astado, al
que le compuso una meritoria faena, rematada por una estocada que necesitó el
uso de descabello. En su primero fue silenciado.
La feria se clausuró el Día de Año Nuevo con un festival nocturno en el que César Rincón, Diego González, ”El Cid”, César Jiménez, Iván García y Luis Bolívar lidiaron novillos de “Las Ventas del Espíritu Santo”, propiedad de César Rincón. El festejo fue un total éxito tanto en lo taurino como en lo económico, pues la plaza se llenó, dos novillos fueron indultados, a otro se le dio la vuelta al ruedo y se concedieron siete trofeos, incluyendo las cuatro orejas simbólicas. El festejo comenzó con la ya clásica emocional ceremonia, en la cual los espectadores sostienen farolillos parar iluminar la plaza, mientras los toreros pasean una imagen de la Virgen de la Macarena. El maestro César Rincón triunfó por partida doble, como ganadero y como torero, pues como ya se ha indicado tres de sus novillos fueron excepcionales. Además, al noble animal que abrió plaza, el mismo le completó una faena derechista rematada por una gran estocada que le mecieron llevarse los dos primeros trofeos de la noche. “El Cid” le ejecutó a un excepcional novillo el maravilloso y exquisito toreo que, a menudo, le hace a los toros hechos y derechos. Dos orejas simbólicas y el indultar al noble animal fueron los resultados del genial toreo del sevillano. Iván García remachó su éxito obtenido en las dos corridas de feria, perdonando la vida de otra res brava. Compuso una faena que puso de pie a los espectadores en los tendidos. Se llevó otros dos trofeos simbólicos del redimido utrero. El otro trofeo se le concedió a César Jiménez, quien mató pronto a su novillo, después de una irregular faena terminada con unos rodillazos que tuvieron una entusiasta respuesta en los tendidos. Diego González y Luis Bolívar, lidiando los dos novillos menos colaboradores del encierro, no pudieron contribuir al tren triunfalista del festejo. Diego fue silenciado y Luis salió al tercio para recibir el aplauso del soberano.
Las corridas de toros
Pasemos ahora a dialogar sobre las
corridas de toros del abono. Para ello primero sacaré algunas inferencias
cuantitativas, basadas en la tabla que aquí aparece con estadísticas que
muestran los resultados de las actuaciones de los matadores de toros que
actuaron en las ocho corridas. Luego, completaré el resumen de la feria con
unos comentarios generales sobre los toros y los diestros, y concluiré anotando
los nombres de los ganadores de los premios a 'los mejores' del ciclo taurino caleño.
(Los resultados están expresados con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca; O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande; H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
|
“Guerrita Chico” |
18-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cristóbal Pardo |
18-12-5 |
2 |
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Curro Martín |
18-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Diego Gonzalez |
25-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Ramiro Cadena |
25-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
“El Cid” |
26-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
C. Jiménez |
26-12-5 |
2 |
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Luis Bolívar |
26-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
L. M. Encabo |
27-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Paco Perlaza |
27-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
S. Castella |
27-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
César Rincón |
28-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
C. Jiménez |
28-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Luis Bolívar |
28-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
Paco
Perlaza |
29-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
Ivan García |
29-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
L. M.
Encabo |
29-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
César Rincón |
30-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
“El
Cid” |
30-12-5 |
2 |
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
S. Castella |
30-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
2 |
|
1 |
|
|
|
L. M.
Encabo |
31-12-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Paco Perlaza |
31-12-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
S. Castella |
31-12-5 |
1 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Ramiro Cadena |
31-12-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Iván García |
31-12-5 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
TOTALES |
--------- |
47 |
1 |
1 |
2 |
0 |
20 |
9 |
1 |
1 |
5 |
7 |
0 |
6 |
0 |
0 |
|
------------- |
--------- |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
Examinando los
totales de la tabla de resultados, los números muestran que de las 47 faenas
ejecutadas por los trece diestros, dos fueron protestadas, veinte silenciadas,
nueve ovacionadas, una premiada con petición de oreja sin ser concedida por la
presidencia y con vuelta al ruedo, y además cinco faenas fueron premiadas con
una oreja y siete con dos orejas. Un diestro oyó los dos avisos y otro los
tres, y seis matadores abrieron la Puerta del Señor de los Cristales.
Del abono
ferial han salido con un balance positivo de trofeos Pardo, Encabo y “El Cid”
al obtener un apéndice cada uno; Rincón y Castella, dos; y Bolívar, Perlaza y
García empataron a cuatro trofeos.
Los toreros
colombianos
Los ocho
toreros colombianos que actuaron en la
feria caleña se repartieron los puestos de la siguiente manera: Paquito
Perlaza hizo el paseíllo en tres ocasiones;
César Rincón, Ramiro Cadena y Luis Bolívar en dos festejos; y “Guerrita Chico”, Diego
González, Cristóbal Pardo y
Curro Martín actuaron en una sola corrida.
El domingo 18 de diciembre en la primera corrida del abono
“Guerrita Chico”, Cristóbal Pardo y Curro Martín lidiaron un manso encierro de
"Paispamba", cuyos pupilos, excepto por el
quinto, no dieron muchas oportunidades
para el lucimiento a los diestros nacionales. A ese quinto toro Cristóbal Pardo
le completó una excelente faena, en la cual sobresalieron dos series de suaves
derechazos y pases en redondos y, al rematar su labor de un estoconazo, le
cortó un apéndice al bravo animal. A su primero también le ejecutó una lucida
faena, emborronada por el mal uso de la tizona, que le hizo oír dos avisos,
pero a pesar de ello fue ovacionado. “Guerrita Chico” no pudo imponerse a las dificultades de los toros de su lote y fue
silenciado; y Curro Martín, quien tomaba la alternativa, estuvo voluntarioso
con el toro de la ceremonia siendo ovacionado, pero en la lidia del animal que
cerró plaza se le no notó la falta de oficio para sobreponerse a sus
complicaciones. Oyó silencio al completar su labor.
Al fino diestro Diego González en la corrida
nocturna del Día de Navidad, en la que alternó con su paisano Ramiro Cadena
y el rejoneador Diego Ventura, le tocó pechar con dos ásperos y serios
cornúpetas de “Mondoñedo”, y en ambos tuvo algunos buenos detalles con capote y
muleta, pero no logró mayor lucimiento, Con la espada pinchó en demasía a su
primero y al segundo lo finiquitó de una estocada, y cuando se retiró del ruedo
al completar sus intervenciones en los tendidos reinaba el silencio.
Tampoco a Ramiro Cadena le fue bien esa noche
con los ‘mondoñedos' y, aunque tuvo momentos más lucidos que González, los premios a sus dos
intervenciones fueron los mismos, silencio más silencio. La diferencia era que
Ramiro tendría otra ocasión para desquitarse en la ultima corrida del año de la
temporada americana. Sin embargo, en vez de desquitarse, Cadena
desaprovechó el buen toro
de “Fuentelapeña” que salió en cuarto lugar. Comenzó la faena
lucidamente, pero no pudo dominar la temperamental bravura del animal y, al
fallar repetidamente con la espada, fue el recipiente de una sonora bronca de
los descontentos espectadores.
El
veterano maestro César Rincón, quien era el pilar fundamental del abono, actuó
en las corridas del miércoles 28 y en la del viernes 30 de diciembre, y en el
primer festejo casi llenó la plaza y en el segundo acabó el papel. En ambas
corridas se impuso a las circunstancias y haciendo gala de su maestría y
determinación triunfó, en una sin llevarse trofeos y en la otra cortando dos
orejas, de las que con orgullo torero aceptó solo una, negándose luego a salir
por la puerta de los triunfadores, a pesar de merecerlo por los trofeos que le
presidente le concedió. El miércoles confrontó dos astados del manso y mal
presentado encierro de “Ambaló”. Su primero fue sustituido por un serio sobrero
del mismo hierro y con la misma mansedumbre que los demás del encierro. La
prensa en general coincidió en la evaluación de la faena, al catalogarla como
magistral. Su labor tuvo la firma de un domador de toros, transformando poco a
poco las oleadas del bravucón animal en arrancadas manejables, las que le
permitieron completar una faena con mando y temple, compuesta de series de
derechazos y naturales y enjutos pases de pecho, e incluso instrumentó algunos pases de rodillas. La música y los
aplausos acompañaron su hacer, pero al matar de un pinchazo y
estocada, y el toro levantarse tres veces, sonó un aviso. El público pitó al
astado en el arrastre, e incomprensivamente solo aplaudió tibiamente al
maestro. El bogotano estuvo porfión con el aun más manso cuarto, y al
deshacerse del morlaco, fue aplaudido por su voluntad. El viernes le tocó lidiar dos bien presentados toros de “Puerta
de Hierro”, pero que por sus malas cualidades fueron pitados en el arrastre. De
nuevo, esa tarde salió a relucir la maestría y el pundonor de César para
imponerse a las circunstancias y dar lecciones de cómo lidiar toros mansos.
Esta vez la mágica faena a su primer toro, durante la cual fue volteado sin
consecuencias, fue rematada con una buena estocada, motivando a la presidencia
a otorgarle dos trofeos. Con el cuarto, un buey, no hubo ocasión para
lucimiento, y el maestro fue silenciado.
Luis Bolívar en sus actuaciones en la feria, el lunes
26 y el miércoles 28 de diciembre, mostró que venía a triunfar a toda costa. Y
vaya si lo consiguió en ambos festejos, unas
veces con alardes de valor y otras haciendo un toreo básico cuando el
toro lo permitía. La formula de sus triunfos se basó en una combinación de ingredientes,
valor a raudales, casta torera y variedad, alegría y entusiasmo en su toreo de
capa y muleta. Sin referirnos a una
determinada faena, el caleño en sus intervenciones dio largas cambiadas en el
tercio y a portagayola, verónicas, medias, chicuelitas, reboleras, naturales,
derechazos, molinetes, circulares e inspirados pases de adornos. En la corrida
del lunes ejecutó su mejor faena al último toro del festejo, que fue el mejor
del deficiente encierro de “Alahama”, y al matarlo de una estocada de buena ejecución, el presidente le concedió
una oreja, pero le denegó la segunda que el público pedía con insistencia.
Terminó a su primero de una defectuosa estocada, y también le cortó otra oreja.
Bolívar salvó una tarde que naufragaba
con las grisáceas actuaciones de “El Cid” y César Jiménez. El miércoles, en su
repetición, compartiendo el cartel con César Rincón y César Jiménez y ante una
plaza casi llena, Bolívar a fuerza de agallas volvió triunfar a lo grande. Esta
vez lo consiguió enviando sin las orejas al desolladero al único toro toreable
del manso encierro de “Ambaló”. Su determinación no fue suficiente para
contrarrestar las malas condiciones del infumable ‘ambaló’ que cerró el
festejo, Fue silenciado. Luis salió a hombros por la Puerta del Señor de los
Cristales del coso de Cañaveralejo, y
dejó la feria llevándose consigo la
admiración de sus paisanos y los cuatro trofeos ganados a ley.
Paco Perlaza
actuó en tres festejos, dos corridas regulares y una en la que alternaron seis
toreros, obteniendo cuatro trofeos y abriendo dos veces la Puerta del Señor de
los Cristales. En su primera actuación el martes 27 le tocó un excelente y bien
armado toro de “Guachicono”, al que se dio la vuelta al ruedo. Su actuación fue
completa con capote, muleta y espada. Lanceó con templadas verónicas tanto
adelantando la pierna como a pies juntos; y con la muleta la lentitud y el
temple marcaron la variada y bien lograda faena, en la que conjugó el toreo al
natural con ambas manos con pases de adornos. Se atracó en la ejecución de la
estocada que acabó con la vida del toro. Dos orejas y una tumultuosa vuelta
fueron los resultados. Aunque intentó duplicar el hecho, la sosería y blandura
de su segundo toro no se lo permitieron. Fue ovacionado. Ahora sí, el
colombiano volvió a triunfar en su repetición el jueves 29 al desorejar a un buen toro de Ernesto González Caicedo. Como en el festejo
del martes, su actuación fue completa pero, esta vez, la faena del éxito la
inició espectacularmente, recibiendo al toro en los medios con cuatro
emocionantes pases cambiados por la espalda. Luego de nuevo entremezcló lo
clásico con lo vistoso, hasta cerrar la emotiva labor con una media estocada de
efectos fulminantes. El público con los gritos de ¡torero, torero, torero¡ bien
describía el sentimiento hacia el diestro. Ni el otro manso toro de González
Caicedo de esa tarde ni el endeble y descastado astado de “Fuentelapeña”
del día 31 proveyeron el
material apto para el lucimiento, por consiguiente Perlaza los lidió
valerosamente y fue silenciado.
Los toreros del Viejo Continente
De
los toreros del Viejo Continente “El Cid”, César Jiménez, Iván García actuaron en dos
corridas, y Luis Miguel Encabo y Sebastián Castella hicieron el paseíllo
en tres festejos mayores. También el rejoneador portugués Diego Ventura actuó en dos corridas.
La sorpresa del
abono la ha dado Iván García, un diestro que después de grandes éxitos de novillero, se haya ahora
tratando de trepar posiciones en el escalafón superior, entró en al feria casi
de milagro. Pero no ha sido un milagro, sino una magnífica faena a un
extraordinario toro en la corrida del
29 de diciembre, la que ha causado que Iván se encontrara entre los triunfadores de
la feria. Le tocó en suerte dos toros de Ernesto
González Caicedo
de opuestas condiciones de bravura, el
que salió en tercer lugar fue manso y soso y el sexto, de nombre “Curandero”
fue un astado alegre y repetidor, cuya bravura, templada por García, le hizo
conservar su vida. El madrileño estuvo lucido con el primero con capote,
banderillas y muleta, pero se demoró con la espada y el resultado fue una
fuerte ovación. El triunfo llegó en el sexto, al que bordó una larga y emotiva
faena. El toro se arrancaba repetidamente de largo y con alegría y el torero le
dio distancia, para construirle una extensa y emotiva faena. En su buen hacer,
destacaron unas series de naturales esculturales y ajustados derechazos, así
como circulares, trincherazos, molinetes y otros pases variados y de adorno. El
público enaltecido pidió el indulto, el que el presidente concedió después de algunas
dudas. El madrileño paseó las dos orejas simbólicas en una vuelta al ruedo
acompañado por el ganadero, y el festejo
concluyó con ellos y Perlaza, quien
también había sido orejeado, saliendo a hombros por la Puerta del Señor
de los Cristales. Este triunfo le hizo ocupar el puesto dejado vacante por
Salvador Cortés en la última corrida del abono, en la que volvió a triunfar,
demostrando que la flauta, a diferencia de la de la fábula, no había sonado por
casualidad. De nuevo se encontró, como en su anterior actuación, con el mejor
toro del encierro de “Fuentelapeña”, al que se le dio
la vuelta al ruedo, y otra vez volvió a completar una gran faena, larga,
templada y variada que le valió el ganarse dos orejas y el salir en volandas
por la puerta principal del coso caucano. Esto sucedía cuando en España
se estaría celebrando la entrada del Año Nuevo y también sus compatriotas
taurinos presentes en la plaza caleña lo hacían entrebarreras. ¡Qué manera más
particular de celebrar el nuevo año!
En
la corrida del lunes 26 de diciembre se anticipaba el debut de Manuel de Jesús “El Cid” y la vuelta a Cañaveralejo de César Jiménez, que con el colombiano
Luis Bolívar componían uno de los carteles mejores rematados del abono. Sin
embargo, el esperado “El Cid” pasó desapercibido en una
actuación decorosa con toros poco adecuados para el triunfo. No obstante, el
sevillano estuvo por debajo de su capacidad para sacar partido a cualquier
enemigo. Fue silenciado al completar sus faenas. Jiménez defraudó e incluso fue el
recipiente de una gran bronca de los generalmente benignos espectadores caleños.
Estuvo compuesto pero frío en su hacer y, al completar una desganada faena a su
primero, oyó un silencio de espera, que se convirtió en una sonora bronca
cuando mató mal a su peligroso segundo animal, sin ni si quiera intentar
hacerle faena. Esa tarde los dos
diestros contemplaron sin esforzarse como el colombiano Luis Bolívar se jugaba
el pellejo para ganarles la pelea. Lidiaron terciados toros de “Alahama”, que
en general carecieron de buenas condiciones para la lidia.
Ninguno
de los dos espadas pudieron desquitarse en sus repeticiones. Jiménez pisó de
nuevo el coso caleño dos días después para, con César Rincón y Luis Bolívar,
enfrentarse con un mal encierro de “Ambaló”. Al concluir sus dos faenas oyó
divisiones de opiniones, pero esta vez su falta de éxito pudiera habérsele
atribuido a las malas condiciones de los dos bueyes que le tocó lidiar. De
todas maneras, al abandonar el ruedo fue pitado por un público defraudado que
esperaba mejores cosas del joven maestro. “El Cid” toreó su segunda corrida el
viernes 30, alternando con Rincón y Castella, lidiando dos astados de “Puerta de Hierro”. Esa
tarde dio una de cal y otra de arena, Sus dos toros, como casi todos los del encierro,
fueron descastados y deslucidos. Lo más sobresaliente lo logró “El Cid” en el
primer astado de su lote, al completarle unas series de templados naturales con
la majestad que le caracteriza. Remató al burel de una estocada de tardo efecto, que causó que la
autoridad le enviara un recado presidencial, y momentos después le concediera
una generosa oreja. Lo peor llegó en su última faena, cuando el sevillano
lastimosamente vio como le devolvían el manso al corral después de que se
oyeran los tres avisos.
Luis Miguel
Encabo estaba contratado para actuar en las corridas de los días 27 y 31. pero
por su buena actuación en su debut se ganó la substitución de Salvador Cortés
en el festejo del jueves 29. El madrileño, aunque no ha triunfado contundentemente
ha dejado una buena impresión en Cali por su maestría en los tres tercios de la
lidia y por sus deseos de agradar.
Estos son los resultados de sus tres actuaciones: primer festejo, palmas y
oreja; segundo, palmas y vuelta tras petición; y oyó silencio en el manso toro
de “Fuentelapeña” en el festejo del día 31. Su más lograda faena se la ejecutó
a al segundo toro de su lote, un serio y noble toro de “Guachicono”, en la
corrida de su presentación. Comenzó la faena de rodillas en los medios, y así
engranó unos derechazos rematados con dos de pecho. Continuó, ya de pie,
ligando otras series de derechazos, pues el toro no iba por el lado izquierdo,
y antes de dar muerte al animal de una estocada trasera, alegró la labor con
molinetes, giraldillas y otros pases de adorno. Cortó una oreja. En la tarde de
su repetición, también logró lucirse, mostrando su habilidad lidiadora con un
toro de Ernesto González Caicedo, que aunque era noble huía de su propia
sombra. Lo despachó de una estocada defectuosa y hubo una petición de trofeo,
que al no ser concedida, quedó en una vuelta al redondel.
El diestro
francés Sebastián Castella actuó en las corridas celebradas los días 27, 30 y
31 de diciembre y, aunque solo en una
tarde obtuvo trofeos, en las otras dos actuaciones también dejó en alto el pabellón galo, manteniendo su envidiable
cartel intacto. En su primera intervención el martes 27, dejó ir con las orejas
al desolladero a un serio astado de “Guachicono”, al fallar repetidamente con
el estoque de cruceta, por lo que oyó un recado presidencial. Antes había hecho
méritos de sobras para ganarse las
orejas con una emocionante faena, matizada por su peculiar estilo de total
entrega y quietud, que satisface tanto a los aficionados como a los
espectadores menos doctos. Luego, tratando de agradar, le expuso mucho al
segundo toro de su lote, un manso y peligroso astado del mismo hierro. Fue
fuertemente ovacionado al completar sus labores. En la corrida del viernes, sin embargo, con una plaza a rebosar,
y alterando con Rincón y “El Cid”, la espada no le falló al completarle una
emocionante y arriesgada faena al descastado astado de “Puerta de Hierro” que
salió en sexto lugar. Desorejó al toro por partida doble y abandonó la plaza en
hombros, como en años anteriores había hecho en varias ocasiones. La faena a su
primero tuvo un brillante comienzo, pero el toro se rajó y, al este refugiarse
en las tablas, los intentos del galo de seguir luciéndose fueron infructuosos,
por lo que se quitó de en medio al
manso con una estocada algo baja. Castella fue aplaudido, como también lo fue
al completar la lidia de un derrengado toro de “Fuentelapeña” en su última
actuación en la feria el sábado 31.
Dos de las corridas fueron mixtas al integrar
los carteles el rejoneador portugués Diego Ventura. El centauro en los dos
festejos ha matado tres toros, cortado cuatro orejas y ha salido por el portón
principal del coso caleño en ambas ocasiones. El Día de Navidad fue el único
triunfador de la tarde, acumulando los olés y los aplausos mientras que los de
a pie cosechaban silencios. Esa tarde lLa suerte le acompañó al tocarle el
astado menos manso del complicado encierro de “Mondoñedo”. Lo enceló con el
caballo, y exponiéndole mucho, a veces pisando terrenos inverosímiles, le
colocó al burel rejones y banderillas largas y cortas, a una y dos manos. Un
rejonazo en lo alto le mereció la concesión de dos orejas. Con el sexto, sus
intentos de lucimiento se estrellaron con un remolón y parado animal, y fue
silenciado. En la corrida del 31, el caballero cerró la tarde llevando el
entusiasmo a los tendidos, al hacer que sus jacas toreras jugaran y alegraran
las embestidas de un noble pero soso toro. Concluyó su experta actuación
rematando al astado de un pinchazo hondo con el rejón de muerte, que le puso
los dos apéndices auriculares del astado en su posesión.
Los premios
Pongo punto final a este resumen de la Feria del Señor de los Cristales
2005-6 mencionando quienes fueron los recipientes de los trofeos “Señor
de los Cristales” que, a juicio de un jurado, premian lo más destacado del
abono ferial. Estos fueron los agraciados:
El trofeo “Mejor encierro” fue declarado
desierto por considerarse que aunque había habido toros excepcionales, ningún
ganadero había lidiado una corrida compuesta por una mayoría de toros bravos y
nobles.
|
|
FERIA DEL SEÑOR DEL
GRAN PODER-2005 DE QUITO, ECUADOR |
|
Sobre la feria y el abono
La Feria del Señor del Gran Poder tiene poco más de una cuarentena de años de existencia, y ya se cuenta entre las ferias más típicas y populares de la temporada invernal americana.
La
feria quiteña tiene sus raíces en una corta y modesta temporada, la que se celebraba en la antigua Plaza de las
Arenas en los años cincuenta, durante el mes de diciembre coincidiendo con la
fiesta de la fundación de la ciudad por
el español Sebastián Benalcázar y las
fiestas navideñas (ver LA TAUROMAQUIA ECUATORIANA VISTA POR UN
PROTAGONISTA). Pero la feria actual nació
sin grandes pretensiones al inaugurarse la Plaza de Toros de Iñaquito en 1959.
No obstante, año tras año la feria ha
ido creciendo en importancia hasta convertirse en un extraordinario y popular
evento, que anualmente presenta un abono con las principales figuras del
momento. El abono ferial cuenta con una semana y media de festejos que se
celebran al mediodía, para evitar las tardes lluviosas del peculiar clima
local.
La edición de la Feria del Señor del Gran Poder-2005 comenzó el sábado 26 de noviembre y se cerró el martes 6 de diciembre, y durante esas fechas, con una interrupción de dos días, el 28 y 29 de noviembre, se dieron seis corridas de toros, dos novilladas y un festival.
En las seis corridas de toros actuaron
quince matadores, once españoles, tres ecuatorianos y un francés. Solamente los diestros nacionales Guillermo
Albán y Mariano Cruz Ordóñez y el francés Castella hicieron dobletes. Las
combinaciones de los carteles eran atractivas, con las super-figuras Enrique
Ponce y “El Juli” alternando con los jóvenes toreros del relevo, un par de
veteranos, de recientes éxitos en el coso de Iñaquito, y con tres diestros
nacionales, quienes realzaban el interés de la afición ecuatoriana. Los
carteles de las dos novilladas mixtas estaban realzados por la presencia en
ambas combinaciones del popular rejoneador Andy Cartagena. Estos son los
carteles:
Antes
de referirme a lo que sucedió en las seis corridas de toros resumiré lo
acontecido en el festival y en las dos
novilladas.
El festival
El ya clásico festival taurino del abono de la
feria se celebró el domingo 27. El festejo organizado en beneficio del Centro
Nacional de Epilepsia, además de divertir, cumplió su principal meta de obtener
fondos para esa organización benéfica, ya que la plaza estuvo a punto de
cubrirse de espectadores. Los diestros retirados Ruiz Miguel, Pedro Gutiérrez
Moya "El Niño de la Capea" y Víctor Méndez más el rejoneador Andy
Cartagena ofrecieron los momentos más brillantes de la tarde, siendo Méndes
recompensado con una vuelta al ruedo y
a los otros dos veteranos y al caballero se les concedieron un apéndice
al concluir sus maestras intervenciones. Ruiz Miguel estuvo por encima del
complicado novillo de "Peñas Blancas" que le cupo en suerte, pero con
su gran sentido de la lidia y valor resolvió los problemas del animal,
consiguiendo brillar con el capote y entusiasmar con la muleta. "El Niño
de la Capea" se encontró con un novillo con poca fuerza y, mimándolo con
el temple de su muleta, consiguió sacarle buenos muletazos hasta que el animal
dijo en las tablas ’no más’, y al matarlo de una buena estocada le llegó la
oreja. Víctor Méndes relució con el capote y en banderillas, compartido el
tercio con el popular banderillero local “El Tortuga”. Hubo petición de oreja
que fue desestimada por el presidente. Andy Cartagena, en su primera actuación
de las tres contratadas, rejoneó
echándole alegría a un utrero reservón que tuvo eco en la galería y, al matar
de un rejonazo, se ganó una oreja. Los diestros nacionales Carlos Yánez y Edgar Peñaherrera, menos toreados que sus
compañeros, tuvieron algunas dificultades para acoplarse a sus novillos. Edgar
sufrió una voltereta, pasando a la enfermería, para luego ser trasladado al
hospital, en donde se le operó de una pequeña cornada en la axila. Los novillos de las
ganaderías de “Peñas Blancas” y “Mirafuente” dieron un juego variado. Al
novillo “Peñas Blancas” lidiado por Peñaherrera se le dio la vuelta al ruedo.
Las
dos novilladas
Fue
un acierto empresarial la inclusión del rejoneador Andy Cartagena en las dos
novilladas mixtas, ya que con la atracción de su nombre casi se cubrió el aforo
de la plaza en los dos festejos, cuando la norma es que en las ferias las
entradas más flojas casi siempre ocurran en las novilladas. En la novillada del
2 de diciembre, el caballero abrió la Puerta Grande por haber desorejado
al segundo utrero de su lote. Los dos complicados novillos de “Santa
Rosa” no hicieron fácil su labor. Sin embargo, este maestro del rejoneo, con
sus amplios recursos y buena monta completó dos faenas vistosas en la que el
adorno y su excelente doma de los caballos florecían más que el rejoneo
clásico. Fue aplaudido al completar su primera intervención, y el acabar con el
segundo utrero de su lote de un certero rejonazo ayudó a que se llevara los trofeos
mencionados. Los otros cuatro utreros del mismo hierro tampoco hicieron fácil
la labor de lo neófitos José María Lázaro y Álvaro Samper
que no obstante, estuvieron decididos confrontando no
solamente el difícil encierro, sino también el fuerte viento que soplaba en el
ruedo. Samper se peleó
con su primer novillo, y por su arrojo
y por matar bien le concedieron un
apéndice. En el otro utrero su insistencia le costó el ser volteado. Fue
aplaudido. Lázaro usó mal los aceros por lo que fue silenciado al completar sus
dos intervenciones.
En
la última novillada del 5 de diciembre se lidiaron novillos de tres diferentes
ganaderías, tres de “Triana”, dos de “Huagrahuasi” y uno de “Trinidad”, los que
en general no dieron muchas facilidades para su lidia, excepto el noble y bravo
de “Triana” que salió en cuarto lugar.
Cartagena, aunque estuvo lucido en su primero, su hacer no trasmitió
debidamente al público por la poca presencia del utrero. Su labor subió de tono
en su segundo y el caballero fue jaleado por el público, tanto por la
emocionante manera de poner banderillas a dos manos, y de las cortas, como por
sus atrevidos recortes para lidiar al
novillo con sus jacas toreras. Sin embargo, al culminar su buen hacer no hubo
pañuelos que pidieran trofeos, siendo el premio solamente de aplausos, al igual
que lo fue en su primero. El novillero granadino “El Moronta” hizo lo menos que
un novillero debiera hacer para hacerse notar, arrimarse y jugarse el pellejo,
lo que le costó algunos sustos y una seria voltereta. Destacó banderilleando y
en su valiente labor con el serio ejemplar segundo de su lote del que, al
matarlo rápida y efectivamente, le arrancó una oreja. Por otra parte, el
ecuatoriano Curro Reyes demostró al paisanaje que le faltaba decisión y
conocimiento para presentarse en el coso
más importante del país. Oyó dos avisos en su primero y silencios al
completar sus dos faenas.
Las seis corridas de toros
A
continuación me referiré a lo acontecido en las seis corridas de toros, primero
anotando con números en una tabla como las faenas de los diestros fueron
evaluadas por el público y la presidencia, según se reportaron en las reseñas;
y luego haciendo unos comentarios sobre las actuaciones de toros y toreros. De
nuevo advierto que los números y mis
comentarios son un compendio de lo reportado en la presa pues yo no estuve
presente en Quito durante su feria. Claro, esto no quita que inyecte en el
resumen alguna que otra opinión personal.
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
R |
PG |
H |
HC |
|
Uceda Leal |
26-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
“El Fandi” |
26-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eduardo Gallo |
26-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Guillermo Albán |
30-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Sebastián Castella |
30-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
"El Capea" |
30-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Enrique Ponce |
1-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
“Morante de la Puebla” |
1-12-5 |
2 |
1 |
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cruz Ordóñez |
1-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Víctor Puerto |
3-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
1 |
|
|
|
Antonio Campana |
3-12-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Serafín Marín |
3-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
"El Juli" |
4-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
Guillermo Albán |
4-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
2 |
|
1 |
|
|
|
Salvador Vega |
4-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
Javier Conde |
6-12-5 |
2 |
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
Sebastián Castella |
6-12-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
Cruz Ordóñez |
6-12-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
TOTALES |
xxxxxx |
24 |
1 |
0 |
1 |
2 |
7 |
10 |
1 |
2 |
10 |
6 |
0 |
4 |
0 |
0 |
|
xxxxxxxxxxxxx |
xxxxxx |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
20 |
R |
PG |
H |
HC |
Observando los totales de la
tabla, los números muestran que de las 24
faenas ejecutadas por los 15 diestros, 1 fue abroncada, 2 fueron
pitadas y 7 silenciadas; además 10 fueron ovacionadas, 2 premiadas con una
vuelta al ruedo sin trofeos y 10 con una oreja. También muestran que 4 matadores salieron a hombros por la Puerta
Grande, por cortar dos o más trofeos. En total los diestros de alternativa
obtuvieron 18 orejas en los seis festejos mayores, una alta proporción de
trofeos que indica tanto la entrega de los diestros como la propencidad del público quiteño
y de la presidencia a otorgar apéndices.
Del
abono ferial han salido con un balance positivo: Guillermo Albán, con cuatro
trofeos; Víctor Puerto y Sebastián Castella, con tres; “El Juli” y Mariano
Cruz Ordoñez, con dos; y Enrique Ponce, Eduardo Gallo, Pedro Gutiérrez “El Capea”
y Salvador Vega con un trofeo.
Guillermo Albán ha dejado bien alto el pabellón
nacional en el coso de la capital del país al llevarse cuatro trofeos en sus
dos actuaciones. Una oreja la cortó en la corrida del último día del mes de noviembre,
y en su segunda actuación en el festejo del 4 de diciembre cortó tres, una más
que “El Juli”, y salió con el madrileño por la Puerta Grande. En su primera
corrida, con dos serios toros de distintas condiciones, uno flojo y otro
encastado, ya dio indicios, con sus buenas maneras y firmeza, que venía a su
feria a triunfar. No obstante, el triunfo firme tendría que esperar hasta el
domingo 4 de diciembre cuando después de llevarse una oreja de su primer
cornúpeta, a su segundo le completó una soberbia faena. Refiriéndose a esta
faena y al triunfo del guayaquileño he aquí algo de lo que escribió Mario
Suárez en BURLADERODOS.COM:
Más importante y de mayor impacto en los
tendidos fue su actuación con Jilguerito, de Triana, que era un tío en años y
presencia... le toreó de capa con templanza y seguridad, y volvió a cuajar un
gran quite por chicuelinas rematadas con otra media, rodillas en tierra. Fue
evidente el disfrute del torero ante este ejemplar, en el que... se rebozó
toreando ligado, en series de gran empaque y calidad por ambos pitones...El
punto máximo de emoción de su trasteo llegó en un circular invertido eterno y
muy templado...Remató su quehacer con unas vibrantes manoletinas de rodillas,
que encandilaron al público asistente, bajo los gritos de torero, torero. Lo
mató de una estocada... La gente le pidió las dos orejas a la autoridad, que
las concedió... Triunfo importante y consistente de Albán, que se reafirma como
el torero más importante de Ecuador.
El veterano Víctor Puerto, un torero cuya
trayectoria ha estado marcada por altos y bajos y que últimamente no ha sido
incluido en las principales ferias españolas, ha tenido un sonado y
sorprendente triunfo en el festejo del sábado 3. De la crónica en EL COMERCIO
de Quito del periodista ecuatoriano Gonzalo
Ruiz Álvarez cito algunos párrafos que realzan el impacto de
la actuación de Puerto:
Puerto consiguió un sonado triunfo, cortó tres
orejas, abrió la puerta grande y terminó de encender la pasión...El tercero de
la tarde, bien armado, de Huagrahuasi, era para Víctor Puerto. Era incierto...
se revolvía por el pitón derecho y el
trasteo tenía sensación de peligro. La
embestida áspera y una colada al torear por naturales ponían la dosis de
tensión, pero Puerto se entregaba sin condiciones, aguantando a lo macho hasta
que en una serie de derechazos de mucho mérito vino la voltereta...Lo demás fue
esa torería que viene del valor íntegro...Y como dio pases de todas las marcas
y sobre ambos pitones... la estocada entera y desprendida de mortal efecto fue
el pasaporte del triunfo. Dos orejas.... la vergüenza torera... la empleó en el
quinto, un mansote sin malas ideas, para irse de rodillas, torear por alto y
por derechazos de hinojos, continuar con emotivos pases en redondo y circulares
y efectuar una faena de cercanías y entrega entre el favor popular que tras una
estocada traspasada pidió con fuerza una segunda oreja... abroncó al palco por
no concederla y le despidió con el grito de ¡toreero, toreero!
Sebastián
Castella, quien en la temporada 2005 ha hecho oposición en Europa para ser
figura del toreo, ha confirmado con sus triunfos en noviembre en México y ahora
en Quito que también lo será en América. El diestro galo, único torero
extranjero que hacía doblete, ha vuelto a asustar a esa afición con su seco
valor y titánica determinación de triunfar a todo coste, bien sea con toros
buenos, regulares o malos. Cortó tres orejas, una en su primera actuación en la
corrida del último día de noviembre y dos en el festejo que cerraba la feria.
La primera oreja se la cortó a un serio
y remolón astado de “La Trinidad”, con un trasteo basado en la mano derecha,
pues el toro se quedaba corto por el lado izquierdo. Al rajarse el toro, el
francés recurrió a ese toreo de cercanía que espanta al público, pero no a este
torero y, al matar bien una oreja se fue a su esportón. La misma porfía y
decisión mostró al lidiar al segundo de
su lote, pero el toro no le dio lugar a mayor lucimiento. Fue ovacionado. En la
última corrida se lidiaron toros, colombianos de "Las Ventas del Espíritu
Santo" que en general fueron nobles, pero faltos de fuerza y trasmisión. A
Castella le tocó el mejor toro, el quinto, y con él después de lucirse con el
capote, le formó un alboroto con la muleta, con una faena variada que conjugaba
los pases esenciales con los menos, como martinetes, manoletinas, péndulos,
inspirados cambios de manos y adornos, incluyendo el casi olvidado ‘teléfono’.
Remató de una estocada desprendida que le significó las dos orejas. Sebastián
se despidió de Quito yéndose por la Puerta Grande a hombros.
“El
Juli”, un diestro cuyo toreo últimamente ha ganado en hondura y clasicismo y ha
perdido en espectacularidad, ha sido otro de los grandes triunfadores de la
feria. El joven maestro se encontró con a un gran toro de “Triana” y con él,
desde que
abrió su capote para brillantemente veroniquearlo hasta fulminarlo
con la espada, dio una gran lección de toreo. Está lección incluía, además de
las verónicas, un inspirado quite por chicuelinas, una cuidadosa lidia llevando
al toro galleando al caballo; y con la muleta la composición de una faena basada en el temple, el mando y la
ligazón de tandas de pases clásicos con ambas manos, más pases circulares y
algunos afiligranados adornos. Todo estuvo medido y logrado con un control magistral.
Al difunto toro se le daría una lenta vuelta al ruedo sin las orejas que ya
estaban en posesión del madrileño. La maestría aun fue más patente con el
segundo de su lote, un toro algo incierto de “Huagrahuasi”,
al que poco a poco lo metió en la canasta, para también construirle una vistosa
faena que le hubiera significado algún otro trofeo pero, al tener que usar la
tizona tres veces y el descabello dos, el posible trofeo no se realizó, pero sí
la aclamada salida en hombros de “El Juli” por el portón de los elegidos.
El
riobambeño Mariano
Cruz Ordóñez actuó en dos corridas y en ellas ha triunfado cortando una oreja
en cada festejo, y a la vez ha ratificado ante sus paisanos su reputación de
torero fino. El primer día de diciembre cortó la primera oreja a un manso
y rajado toro
de “Triana”, aunque manejable. Toreó con elegancia por verónicas, y con
la muleta su trasteo fue de menos a más persiguiendo a un toro que correteaba
por el ruedo. En la parte última de la faena resaltaron un par de series de
elegantes muletazos y, con el público caliente, recetó una estocada baja,
consiguiendo el trofeo. Luego, después de un breve intento de hacerse notar con
el áspero astado de “Huagrahuasi”, el que cerraba el festejo, abrevió con la
pañosa y al tardar en matarlo fue silenciado. Por el contrario, en la corrida del Día de Quito, el silencio lo
oyó en el tercer toro de la tarde, un astado endeble, con el que su hacer
resultó frió. En cambio, hubo calor cuando toreando bajo la lluvia el
ecuatoriano se enrabietó al ser cogido en un quite de rodillas, y de ahí en
adelante el fino torero echó mano del valor para cuajar una faena emocionate la
que, al ser rematada de pinchazo y estocada, le mereció el llevarse el último
trofeo de la feria y el que sus compatriotas lo sacaran en hombros junto a
Castella.
De
los diestros que obtuvieron un trofeo en la feria, el triunfo de Enrique Ponce
ha sido el más sólido. Ponce, en su única actuación la feria quiteña el primer
día del mes de diciembre, ha continuado dando el curso de buen torear que está
dictando esta temporada invernal en América. El valenciano se enfrentó con un
excelente toro y otro manejable que
llevaban el hierro de “Huagrahuasi”, dando una vuelta al ruedo en
su primero y recibiendo una oreja con petición de otra
más al morir su segundo astado. Lo siguiente es parte de lo que Javier Hurtado escribió del valenciano en EL
COMERCIO de Quito:
La
lidia al primer toro fue un espectáculo regocijante. La manera en que Ponce le
tomó la medida al excelente toro de “
Huagrahuasi”, convirtió cada serie de
muletazos en un dulce sorbo... diestro dilató la faena.. así que se vio
impelido a entrar a matar y en ese último acto de la lidia se sucedieron los
fallos...Una lástima porque ahí se esfumó un premio de Puerta Grande. Y qué les
cuento de la manera en que luego recogió, modeló y transformó la remisa
embestida del cuarto toro hasta acobardarlo. Esa lección podría epigrafiarse:
Adecuación del temple al ritmo cambiante de las embestidas. Cuando el toro se
vio podido, comenzó a gazapear tratando de alejarse, pero la poderosa muleta de
Ponce lo frenó, su espada lo apioló, el alguacil le entregó una oreja y el
público le rindió pleitesía.
Desde
hace unos años los matadores de toros que hacen su presentación en el coso de
Iñaquito tienen que confirmar la alternativa. En esta feria lo han hecho los
jóvenes diestros Eduardo Gallo ,“El
Capea”, Salvador Vega y Serafín Marín Los tres primeros confirmaron el doctorado
cortando una oreja y Serafín Marín lo
hizo en un tono gris.
Eduardo Gallo confirmó su alternativa de manos
de Uceda Leal en presencia “El Fandi” en la primera corrida del ciclo. Al toro
de la de ceremonia, un noble y flojo astado de “Mirafuente” lo toreó bien de
capote, sobresaliendo un ajustado quite por chicuelinas. Con la muleta
construyó una faena que rayó a más altura en la fase derechista de su hacer. Al
finalizar su labor el tono del trasteo decayó algo, pues el toro se vino abajo,
sin embargo un estoconazo realzó lo bueno de la faena, permitiendo al espada
salmantino llevarse la primera oreja otorgada en la feria. Gallo no pudo doblar
el triunfo debido al escaso poder del descastado sexto toro, no obstante, otra
vez hizo muestras de los rasgos de firmeza y templanza de su estilo y de su
determinación para buscar el triunfo.
Pedro Gutiérrez “El Capea” confirmó su doctorado
de manos del guayaquileño
Guillermo Albán en la segunda corrida del abono, en la que se lidió un encierro
de “La Trinidad” del
que “El Capea” se llevó el mejor lote.
Su primero fue noble, pero corto de fuerza y su segundo algo mas encastado.
Pedro estuvo entregado y valeroso toda la tarde. A su primero lo recibió con
una larga cambiada para después continuar con buenas verónicas, y con la
franela también comenzó la faena rodillas en tierra, para después proseguir con
una faena entusiasta en la que relucieron los derechazos a un toro que se
agotaba al final. Después de unos adornos, remató bien con la espada y obtuvo
un merecido trofeo. A su segundo también lo recibió con una larga de hinojos, seguida
de verónicas sin levantarse y de pie y por un quite por chicuelinas. Con la
muleta, su entusiasmo superó al acople, no obstante la labor del salmantino
estuvo acompañada de los aplausos de un público, que se iba disipando de los
tendidos al comenzar una fuerte lluvia. Mató de una estocada caída y hubo una
petición minoritaria que quedó en una fuerte ovación de los poco espectadores
que quedaban presentes.
Salvador
Vega confirmó compartiendo cartel con
“El Juli” y Albán y, aunque no pudo acompañar a estos por la Puerta
Grande, tuvo un debut en que dio muestras del buen concepto de su toreo, el que
combina el arte con el valor. Fue ovacionado por la faena ejecutada al toro de
la ceremonia, un manso y rajado ejemplar de Manuel Cobo, y puntuó con el noble
manso de “Huagrahuasi” que se corrió en sexto lugar. El malagueño con su
primero estuvo valiente y poco pudo hacer con un toro que no quería pelea con
el torero. Terminó con el animal de una estocada tendida y el público reconoció
su esfuerzo con fuertes aplausos. Con el sexto tuvo ocasión de completar una
faena, en la que pudo ligar templada tandas de pases con ambas manos,
sobrealiento dos series de largos y artísticos derechazos. Una estocada puso la
oreja en sus manos, la cual el diestro paseó en una triunfal vuelta al ruedo.
Ahora
menciono aquí en el orden cronológico de sus actuaciones a los diestros de
alternativa que pasaron por el coso de
Iñaquito con más o menos notoriedad pero que tuvieron en común el
abandonar la feria sin trofeos en su haber.
En
la corrida inicial de la feria a David Fandila “El Fandi” y Uceda Leal les tocó
lidiar complicados toros “Mirafuente” y ninguno de los dos pudo repetir los
triunfos que años anteriores habían tenido en esta plaza. Ahora bien, “El
Fandi” fue el que se ganó los mayores aplausos, especialmente en sus dos
grandiosos tercios de banderillas. Pero el granadino es más que un virtuoso del
segundo tercio y, con su entrega y saber, convenció al cariñoso público quiteño de que
allí no había la posibilidad de hacer con capote y muleta más de lo que él
hizo, y este le recompensó haciéndole
salir al tercio para oír nutridas
ovaciones. En cambio, los
esfuerzos de Uceda Leal no dieron el similar resultado y el madrileño fue
silenciado.
La
nota más negativa del serial la dio “Morante de la Puebla” en su única
actuación en la corrida del primero de diciembre, al no querer ni ver ningún toro de su problemático lote del
encierro de “Huagrahuasi”. El
sevillano, con esa licencia que se toman los toreros artistas, cortó por lo
sano su hacer, pero al público no le
hizo gracia la falta de esfuerzo del torero, pitándolo en su primero al retirarse a entre barreras
y abroncándolo fuertemente tanto al matar a su segundo astado como al abandonar
la plaza.
Tampoco
la actuación en la corrida del sábado 3 de diciembre del nacional Antonio
Campana fue brillante, pero sin llegar a ser escandalosa como la de Morante,
pues al rematar a sus toros el silencio reinaba en los tendidos. En su caso la
gris actuación se debía más a la falta de recursos para lidiar un buen toro de
Cobo y a otro noblote de “Santa Coloma” que a la carencia del deseo
de agradar. Se le vio sin sitio, lo que es lógico en un torero que apenas
actúa.
También
en ese festejo actuó Serafín Marín, quien confirmaba la alternativa esa
tarde. El catalán tuvo peor suerte en el sorteo que Campana, ya que tuvo que
enfrentarse a dos ejemplares de Carlos Manuel Cobo poco propicios para el
lucimiento y el triunfo, pero el valiente catalán hizo todo lo posible por sacar
agua de un pozo seco, estando muy por encima de sus enemigos. Palmas y silencio
fueron los veredictos del público
Y el
malagueño Javier Conde, quién sustituía a Salvador Cortés en la última corrida del
ciclo, dio una de cal y otra de arena en la lidia de dos flojos ejemplares de
“Las Ventas del Espíritu Santo”.En su primer astado se lució en un buen quite
por chicuelitas, y pare usted de
contar, pues con la muleta abrevió quitándose el animal del medio con un pinchazo
y una destocada baja. Pitos. La cosa mejoró con el quinto astado, un animal que
apenas se sostenía de pie. Después de veroniquearlo con fineza, compuso una
corta faena llevando con temple y delicadeza al animal para completarle un par
de series de pases elegantes y artísticos. Mató de una estocada corta y hubo una leve petición de oreja que, al ser
denegada, se quedó en una vuelta al ruedo.
Pongo punto final a este resumen anotando que unas horas después de arrastrarse el último toro lidiado en la feria, se concedieron los tradicionales trofeos con los que la Empresa Citotusa y el Municipio de Quito premian a los triunfadores de la Feria de Jesús del Gran Poder. Este año las deliberaciones habrán sido difíciles, pues los delegados habrían tenido que elegir entre la intensidad y la calidad de los triunfos de los diestros. El galardón "Jesús del Gran Poder" de la empresa, otorgado al triunfador de la feria, fue compartido entre Víctor Puerto y Julián López "El Juli", y el madrileño fue también el recipiente del trofeo del Municipio “San Francisco de Quito”. Además, Enrique Ponce recibió el trofeo “Manolo Cadena Torres” por efectuar la mejor faena, y Guillermo Albán fue premiado con el “Trofeo Agustín Galárraga’, que reconoce la mejor actuación de un matador ecuatoriano. Premio más que merecido, ya que el guayaquileño ha superado a todos los actuantes en la cantidad de apéndices obtenidos.
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LA FERIA DE
CHIQUINQUIRA-2005 DE MARACAIBO, VENEZUELA |
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El breve abono de la Feria de Chiquinquirá-2005 de Maracaibo, Venezuela, es el segundo ciclo venezolano de la temporada invernal sudamericana. Comenzó el jueves 17 y se cerró el domingo 20 del mes de noviembre, el mismo día en el que concluía la Feria del Señor de los Milagros de Lima.
El abono se compuso solamente de cuatro corridas de toros, con carteles con un elenco internacional de cuatro diestros españoles, cuatro venezolanos y un colombiano. “El Cid”, Mari Paz Vega y Rafael Orellana actuaron en un festejo mientras que los restantes espadas hicieron el paseíllo en una corrida de tres matadores y en otra de seis alternantes, en este festejo lidiando cada uno un toro. Estos fueron los carteles de los festejos taurinos del ciclo ferial:
El público acudió en masa a las taquillas, pues aunque nunca se puso el cartelito de "No hay billetes", casi llenó el coso en los festejos del viernes, el sábado y el domingo y cubrió tres cuartas partes de los más de 14.000 asientos de la Plaza Monumental en la primera corrida del ciclo. Entradas considerables, especialmente si se tiene en cuenta que en el abono no estaban incluídas las grandes figuras como Enrique Ponce o "El Juli".
Para darnos una idea del resultado artístico de la feria, observemos ahora la siguiente tabla que muestra con símbolos como el público juzgó las actuaciones de los diestros al completar sus faenas, para luego continuar haciendo algunos comentarios sobre toros y toreros. Como es mi norma al publicar estos resúmenes, advierto que los datos y mis comentarios están basados en las reseñas y críticas que aparecen el Internet, ya que yo solo he estado presente en el ruedo cibernético.
(Los resultados están expresados
con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca;
O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande;
H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
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MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
PG |
H |
HC |
|
Mari Paz Vega |
17-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Paquito Perlaza |
17-11-5 |
2 |
1 |
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Rafael Orellana |
17-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
Leonardo Benítez |
18-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
1 |
1 |
|
|
|
Salvador Cortés |
18-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
César Girón |
18-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
1 |
|
|
|
"Jesdulín de Ubrique" |
19-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
1 |
|
|
|
"El Cid" |
19-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
1 |
|
|
|
Erick Cortés |
19-11-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Leonardo Benítez |
20-11-5 |
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
Erick Cortés |
20-11-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
"Jesdulín de Ubrique" |
20-11-5 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Paquito Perlaza |
20-11-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
César Girón |
20-11-5 |
1 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Salvador Cortés |
20-11-5 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
TOTALES |
xxxxxx |
24 |
2 |
0 |
0 |
0 |
6 |
5 |
0 |
1 |
6 |
6 |
6 |
0 |
0 |
|
xxxxxxxxxxxxx |
xxxxxx |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
20 |
|
PG |
HC |
El resultado artístico de la feria ha sido tan bueno o mejor que
el resultado económico, como los números en la tabla atestiguan. Seis faenas
fueron silenciadas, cinco ovacionadas, ninguna fue pitada y a una se premió con
una vuelta al ruedo sin la concepción del trofeo. Sin embargo, el presidente estuvo
muy ocupado sacando el pañuelo blanco
en todos los festejos, pues concedió a los matadores de toros un total de 18
orejas. Así fueron distribuidas: Mari Paz Vega y Salvador Cortés, un
apéndice cada uno; Rafael Orellana, dos orejas;
"El Cid" y César Girón, tres orejas; y Leonardo Benítez y
“Jesulín de Ubrique”, cuatro orejas. De
estos diestros, "El Cid", César Girón, Rafael Orellana y “Jesulín de
Ubrique” salieron a hombros por la Puerta Grande una tarde cada uno, y Leonardo
Benítez abrió ese portón dos tardes.
Ahora apuntemos lo más digno de tener en cuenta que sucedió en los cuatros festejos del
abono.
El jueves por
la noche del 17 de octubre comenzó la feria con la lidia de un encierro de la
“Cruz de Hierro”, que fue manejable, pero que lo hubiera sido más al no ser lidiado en un ruedo
encharcado, siendo algunos toros toreados bajo la lluvia. Actuaron el
rejoneador Francisco Javier Rodríguez, la española Mari Paz Vega, el colombiano
Paquito Perlaza y el venezolano Rafael Orellana. El rejoneador estuvo lucido y
cortó una oreja. A Perlaza le tocó el peor lote del encierro;
no obstante, no se desanimó y probó que no era posible hacer otra cosa más que
estar valiente. Sin embargo, usó mal los utensilios toricidas y oyó dos avisos antes que doblara su segundo
toro. En este toro fue silenciado y en
el otro astado oyó algunas palmas. Mari
Paz se enfrentó a un toro con dificultades y a otro algo mejor, a este,
basándose en su valentía le hizo una faena emotiva en un ruedo que se asemejaba
a una piscina. Mató de una estocada caída de efectos rápidos, que causó que el
toro fuera al desolladero faltándole un apéndice auricular. A Rafael Orellana
también le tocó lidiar el último toro de la tarde en la misma piscina y como la
malagueña solventó la papeleta con arrojo y decisión. En cambio al matar,
después de pinchar varias veces, su premio se quedó en aplausos. Sin embargo, a
su primer toro, un bravo animal, el venezolano lo toreó lucidamente con el
capote, le puso tres soberbios pares de banderillas y le compuso una gran faena elegante y artística, destancando
series de templados y hondos pases que motivaron los olés de los espectadores.
Mató bien y, al desorejar por partida doble al animal, fue el primer diestro en
abrir la Puerta Grande en la feria.
El viernes 18, con los tendidos llenos de espectadores, los diestros venezolanos Leonardo Benítez y César Girón, compitieron con el sevillano Salvador Cortés. Los diestros nacionales llevaron las de ganar, ya que entre los dos cortaron cinco trofeos, abriendo ambos la Puerta Grande. Benítez tuvo sus momentos más brillantes lidiando el primero de su lote, un toro con nobleza al que se le dio una vuelta al ruedo. El caraqueño lo lanceó con elegancia, lo banderilleó con facilidad y con la muleta completó una faena alegre y, variada, aunque algo bullidora. Al rematarla de una estocada certera, el diestro se llevó dos orejas, y hubo también petición de rabo. Repitió su buena labor en su segundo en una faena de menos intensidad, y el fallo con la espada le quitó otro trofeo, pero no el que el diestro fuera aplaudido en una vuelta al ruedo. César Girón se encontró con un toro con francas acometidas que le permitió hacer el toreo del bueno y, aunque no pudo impedir que en su faena hubieran algunos bajos, su labor tuvo repercusión en los tendidos y, al rematar su trasteo con un estoconazo, se le otorgó las dos orejas del animal. También se llevó otra oreja del otro toro de su lote. El desaparecido ‘César de Venezuela’ se hubiera sentido orgulloso de ver esta tarde a su nieto sevillano triunfar en tierra venezolana. Por el contrario, Cortés, el otro sevillano, no tuvo suerte en su debut en esta feria, y con un mal lote no tuvo opción a mostrar su valía. Abrió plaza el novel rejoneador Rafael Augusto Rodríguez, quien milagrosamente salió ileso cuando su cabalgadura rodó por la arena con el jinete en los lomos. Los toros de “Los Ramírez” dieron un juego variado, siendo los mejores el primero y cuarto y el más complicado el último en salir de los chiqueros.
El sábado, con los tendidos a rebozar había
expectación en la Monumental por ver a
Manuel Jesús “El Cid”, y la expectación no se convirtió en decepción, pues no
solamente se vio al clásico sevillano en pleno esplendor, sino que como propina
se disfrutó de una animada actuación de “Jesulín de Ubrique”. Ambos
aprovechando las buenas condiciones de un bravo y noble encierro colombiano de
“El Paraíso”, propiedad del matador español retirado Jerónimo Pimentel,
recalentaron el ya caliente ambiente y cortaron tres orejas por coleta, para
luego salir de la plaza en hombros por la puerta de los triunfadores. “El Cid”
reaparecía ya recuperado de la grave lesión en el codo derecho que le hizo
cortar la temporada a principios de septiembre en España. Comenzó dibujando
unas ajustadas y templadas verónicas a su primero y después hizo gala del
exquisito toreo de muleta que atesora. Como era de esperar relucieron los
naturales y los largos pases de pecho, y sorprendió matando con sendas estocadas
ejecutadas con la mano izquierda, con la intención de no resentirse de la
lesión del codo. Fue volteado sin consecuencia cuando toreaba de muleta al
segundo astado, el que tenía temperamento y se había quedado entero en el
caballo. Volvió sin inmutarse a la cara
del toro, para seguir toreando con la izquierd con más ajuste aun. Dos orejas y
una oreja fueron los premios. El veterano Jesulín no se quedó atrás y ejecutó
dos templadas y variadas faenas, en las que sobresalieron los derechazos y
los interminables ajustados pases circulares.
También mató con eficiencia y empató a trofeos con el sevillano. El
nacional Erick Cortés no estuvo a la
altura de sus compañeros y fue silenciado al completar sus intervenciones. Oyó
dos avisos en un toro.
El domingo 20 se cerró la feria en tono mayor con la
llamada la “Corrida del Toro”, en la cual actuaron seis matadores de
toros que lidiaron astados de “San José de Bolívar”, también propiedad de
Jerónimo Pimentel, y el rejoneador Rafael Augusto, quien abrió plaza rejoneando
un toro de Carlos Arias. El festejo fue un éxito en todos los aspectos, pues la
plaza se llenó para ver lidiar varios toros bravos a los que se les cortaron
cuatro orejas. El rejoneador, Paquito
Perlaza, Erick Cortés, y César Girón no compartieron el reparto de trofeo. Rafael
Augusto fue aplaudido con un toro sosón; a Perlaza le tocó el único astado
difícil del encierro, y fue aplaudido al matarlo de una buena estocada; al
Cortés colombiano precisamente fue la espada lo
que le causó que perdiera
el premio a una buena faena, que pudiera haber sido de oreja, pero se quedó en
el único silencio de la tarde; y César Girón
también perdió un trofeo por pinchar aunque hubo petición y oyó fuertes
ovaciones al saludar desde el tercio. Por otro lado, Jesulín de Ubrique y
Salvador Cortés obtuvieron cada uno un trofeo. Jesulín construyó una maestra
faena basada en el temple que fue bien rematada con la espada; Salvador Cortés,
sin suerte en su primera corrida, justificó su entrada en la feria al lograr
completar una faena airosa, rematada con una estocada algo caída de efectos
inmediatos. Sin embargo, el máximo triunfador de la tarde, y de la feria, fue Leonardo
Benítez, el diestro de más
cartel en el país y de mayor proyección internacional de los toreros
venezolanos. Leonardo entusiasmó a la concurrencia con una actuación bien
lograda de principio a fin al noble astado de “San José de Bolívar”. Al
completar su faena de una certera estocada se le concedieron dos orejas, e
incluso hubo petición de rabo. El diestro
sacó a saludar al ganadero para compartir con él una atronadora ovación.
Al completarse el abono de la Feria de Chiquinquirrá-2005, en Maracaibo se dio a conocer a la prensa que Leonardo Benítez fue el recipiente de “El Rosario de Oro”, el trofeo oficial otorgado al triunfador de la feria, cuyos méritos en este caso incluyen el corte de cuatro orejas y el haber salido por la Puerta Grande en sus dos actuaciones. Con esta noticia pongo el punto final al resumen de esta extraordinaria y breve feria venezolana.
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LA FERIA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS DE LIMA, PERU |
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Cuatro corridas de toros, una corrida de rejoneo, dos novilladas y un
festival nocturno compusieron el programa de la Feria del Señor de los
Milagros-2005. La feria comenzó el domingo 23 de octubre con una novillada,
seguida por otra el domingo siguiente. Luego se dieron cuatro corridas de toros
los días 30 de octubre y 1, 6 y 20 de noviembre, más la corrida de rejoneo del
13 del mismo mes y el festival de la última noche del mes de octubre. En total
se celebraron ocho festejos taurinos en un período de 28 días.
A diferencia de otros años, en esta feria ningún diestro ha hecho
doblete en las corridas de toros, lo que ha proporcionado a todos los matadores
anunciados solamente una oportunidad para optar al codiciado trofeo de “El
Escapulario del Señor de los Milagros”,
otorgado al máximo triunfador de la feria. La atracción del abono se basaba
principalmente en las inclusiones en los carteles de las grandes estrellas
Enrique Ponce y “El Juli” y en las repeticiones de Sebastián Castella y de “El
Fandi”, quienes tuvieron triunfales actuaciones en las ferias anteriores. El
debut en la feria del novillero peruano Paco Céspedes y la despedida de novillero
de Fernando Roca Rey y su alternativa le dieron un sabor local al abono.
También, Juan Carlos Cuba, el
diestro local que se doctoró con éxito en la feria del 2004, estaba anunciado
en los carteles del festival y de la corrida que cerraba el abono pero, por
desavenencias con la empresa, no actuó en la feria, lo que ha causado malestar
a los aficionados locales. En el festival fue sustituido por Fernando Roca Rey
y en la corrida de toros por el rejoneador Andy Cartagena, triunfador dels
festejo de rejones..
Los alicientes de los carteles no fueron los suficientes para que el
público respondiera con fuerza en las taquillas, pues la plaza se cubrió en
tres cuartas parte del aforo en los festejos de los días 23 de octubre y 1 y 13
de noviembre, en dos tercios el 30 de
octubre, en medio aforo las tardes del 31 de octubre, del 6 y 20 de noviembre, y en
un tercio en el festejo del 29 de octubre. Los espectadores no cubrieron el
aforo de la plaza en su totalidad en ningún festejo.
Estos fueron los carteles de los ocho
festejos y las entradas que obtuvieron:
Antes de comentar sobre lo acontecido en las cuatro corridas de toros del abono limeño, haremos
unas breves referencias a lo sucedido
en las novilladas, el festival y la corrida de rejoneo.
El domingo 23 de octubre se abrió el abono ferial con una novillada en
la que, en compañía del español David Mora y del francés Jeremy Banty, hacía su debut en la feria el novillero
peruano Paco Céspedes, al que la afición esperaba con ilusión después de su
reciente triunfal actuación en el Acho.
La terna se enfrentó con un serio encierro de “La Huaca” que ofreció
dificultades y con cuyos astados los tres jóvenes espadas pudieron lucirse. Lo
más notable del festejo lo logró el español en el segundo astado, en el que fue
fuertemente ovacionado. Sin embargo, en
el otro utrero de su lote, como sus dos compañeros, fue silenciado. Tampoco
acompañó la suerte al peruano Fernando Roca Rey en su despedida de novillero en la última novillada de la feria,
celebrada el sábado 29 de octubre. El espada
oyó división de
opiniones y silencio al pasaportar sus
novillos. En cambio, los otros dos alternantes, los españoles Alejandro Morilla y Daniel Luque, obtuvieron
un trofeo en uno de sus novillos y
fueron silenciados en el otro. Se lidiaron seis utreros de "Montegrande”
que dieron más opciones para el triunfo que los de “La Huaca” de la primera novillada. Sobresalieron
los astados corridos en primero, segundo y sexto lugar.
Sebastián Castella resplandeció con luz propia
en el festival benéfico nocturno de la última noche del mes de octubre. Toreó a
su novillo con gran temple con capote y
muleta, y con esta construyó una faena
basándose en pases ligados y armoniosos y luego, al quedarse corto el animal,
el francés recurrió a ese toreo de cercanía que tanta seguridad domina. Firmó
su labor con una estocada de efecto fulminante, y en sus manos cayeron las dos
orejas del novillo. Vicente Barrera y
el torero retirado José Antonio Campuzano también obtuvieron un trofeo.
Campuzano estuvo valiente y con sitio dominando a un novillo pegajoso con las
mismas facultades como si aun estuviera en activo. Vicente Barrera, quien ha
estado inactivo la temporada pasada en España, reverdeció sus éxitos ante el
público limeño que le ha titulado como ‘el torero de Lima’. Completó una faena
derechista con empaque y verticalidad y, al confiarse, fue prendido saliendo
del percance ileso pero maltrecho. Mató
bien y también el presidente le concedió una oreja y, como a Campuzano, le negó una segunda que el público pedía. “Espartaco” y Enrique
Ponce fueron ovacionados y Roca Rey silenciado. Se corrieron novillos de
Roberto Puga que en general ofrecieron dificultades a los alternantes, siendo
los más manejables el primero y el quinto.
Desde hacía tiempo no se daba una corrida de rejones
en el Acho, por lo que los espectadores cubrieron casi tres cuartas partes del
aforo del coso para ver torear a caballo a los rejoneadores españoles Andy
Cartagena y Diego Ventura juntos al colombiano Jorge Enrique Piravique, que
tomaba la alternativa. Se lidiaron cinco ejemplares de la ganadería de
“Cheacayani” de desigual juego, sobresaliendo el cuarto astado que fue lidiado
por Cartagena, y completó el encierro un deslucido toro de “Aucallama”. Haciendo gala de una doma
magistral, Cartagena rejoneó con su espectacular estilo, levantando al público
de sus asientos con sus acertadas colocaciones de rejones y banderillas y con
las arriesgadas salidas de las suertes. Se le concedieron una oreja en su
primer toro y dos en su segundo y salió triunfante del coso limeño por la
Puerta Grande. Diego Ventura estuvo lucido con su primero, dando una vuelta al
ruedo y fue silenciado en el otro. Piravique fue aplaudido tanto en el toro de
su alternativa como en el que cerró plaza, con el que tuvo que abreviar por el
astado lastimarse una pata. .
Pasemos ahora a dialogar sobre las actuaciones de diestros y toros en las cuatro corridas de toros, pero antes de ello observemos las estadísticas que muestran los resultados cuantitativos de las actuaciones de los diestros. Reitero que los datos que aparecen en la tabla de este resumen y mis opiniones están basadas en las reseñas y críticas de la prensa publicadas en el Internet y lo visto en la pantalla chica del televisor.
(Los resultados están expresados
con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca;
O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande;
H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.)
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
PG |
H |
HC |
|
Enrique Ponce |
30-10-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
"El Fandi" |
30-10-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
2 |
|
1 |
|
|
|
F. Roca Rey |
30-10-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
"F. de Córdoba" |
1-11-5 |
2 |
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
"El Juli" |
1-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
S. Castella |
1-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
L. F. Esplá |
6-11-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
L. M. Encabo |
6-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Iván García |
6-11-5 |
3 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
E, de Mora |
12-11-5 |
3 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Serafín Marín |
12-11-5 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
|
1 |
|
|
xxxxxxxxxxxx |
TOTALES |
22 |
0 |
0 |
0 |
1 |
8 |
5 |
|
1 |
6 |
1 |
2 |
1 |
0 |
|
XXXXXXX |
XXXXX |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
20 |
PG |
H |
HC |
Examinando los totales de la tabla de los resultados, los números
muestran que de las 22 faenas ejecutadas por los 11 diestros, una fue
pitada, ocho fueron silenciadas, cinco ovacionadas y una premiada
con vuelta al ruedo sin trofeos. En total se cortaron ocho orejas, Enrique,
Ponce, Luis miguel Encabo, Iván García y Eugenio de Mora obtuvieron un trofeo
cada uno; “El Fandi” obtuvo dos
apéndices, uno de cada toro de su lote, y “El Juli” fue el único espada
que desorejó
por partida doble a un astado . El y “El Fandi”
abrieron la Puerta Grande del Acho,
como también lo hizo Andy Cartagena
al completarse la corrida de rejones.
A Fernando Roca Rey no le quedarían buenos recuerdos
del domingo 30 de octubre, la fecha de su doctorado, pues ni tuvo buena suerte en el sorteo ni tampoco se acopló a lo
que le tocó. El toro de su alternativa fue protestado por falta de presencia y
la lidia transcurrió bajo las protestas del público que pedía su devolución, y
naturalmente no apreciaba lo que le hacia el torero. Luego el sexto se rompió
una pata y el sobrero carecía de fuerzas. Lo mejor del toricantano fue la
eficacia con que manejó la espada. Tampoco el lote de Enrique Ponce, quien
actuó de padrino de la ceremonia, fue bueno, ahora bien el valenciano con su
sapiencia torera, enceló al parado primer toro, y poco a poco lo metió en la
muleta hasta lograr una elegante faena, la que al ser rematada bien con el
estoque le hizo merecerse la primera oreja de latarde. Con el peligroso y
gazapón cuarto astado el valenciano estuvo decidido y dominador y fue
ovacionado. “El Fandi” ha comenzado la temporada americana en el Acho como la
terminó en España: triunfando. Y haciéndolo, no solamente con sus
espectaculares tercios de banderillas, aunque fueron grandiosos sino, además,
lidiando a toros que necesitaban un maestro enfrente, toreando exquisitamente
por verónicas, ligando faenas de un corte clásico, de la que sobresalieron unos
naturales largos de manos bajas, y
matando con gran facilidad. Se llevó una oreja de cada toro y salió a hombros
por la Puerta Grande del Acho. Los toros de la ganadería colombiana
“Agualuna” fueron mansos en general y
algunos tuvieron poca presencia y fuerzas.
El primero de noviembre se concluyó el
primer tramo de la feria con la Corrida de la Beneficencia con “Finito de
Córdoba”, “El Juli” y Sebastián Castella en el cartel lidiando cinco toros de
Roberto Puga y un sobrero de “Montegrande”. El de Córdoba se encontró con toro
complicado y otro más toreable y con ninguno estuvo bien. Se le notaron falta
de deseo y de decisión. Fue silenciado en su primero y pitado en su segundo.
Todo lo contrario puede decirse de
Sebastián Castella, quien se encuentra en plena forma y con ansias de
triunfar. También le tocó un toro manejable y otro con dificultades, al bueno
le completó una faena bien concebida con series de pases templados y ligados
que hicieron irrumpir en los tendidos los gritos de "torero, torero...", pero cuatro pinchazos fueron la
causa de que su quehacer no tuviera más recompensa que fuertes aplausos. Con el
toro peor, Castella recurrió al estoicismo y ensimismo para cuajar una faena emotiva que fue
igualmente emborronada por los aceros. También fue aplaudido. A Julián López "El Juli" le tocó un encastado toro de Puga, con el
que dio la gran dimensión de consumado maestro que ahora atesora. Toreó con
templanza y variedad con el capote y
con la muleta construyó una faena basada en la entrega, el conocimiento y el
toreo básico. Una estocada le puso las dos orejas del cornúpeta en sus manos, y
le permitió abrir la Puerta Grande. A su segundo toro, un sobrero descastado
de “Montegrande” el madrileño
lo lidió con decisión y lo pasaportó con otro estoconazo. Hubo una leve
petición y fue aplaudido. Su actuación le hizo al de Madrid ser merecedor del trofeo “El
Chalán de Plata”, que otorga la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima al
triunfador del festejo, y al concluir la feria también fue el recipiente de
prestigioso trofeo "Escapulario
de Oro del Señor de los Milagros”, otorgado al máximo triunfador del abono.
El domingo 6, con apenas media plaza llena, actuaron los matadores –banderilleros Luis Francisco Espiá, Luis Miguel Encabo e Iván García. Se enfrentaron con cuatro toros de “Montegrande”, uno de “Aucallama” y otro de Juan Bernardo Caicedo. Los toros de “Montegrande” estaban bien presentada ya que tres de ellos cargaban en los lomos más de 600 kilos, y de comportamiento, dos no ofrecieron mayores dificultades a los diestros, uno fue noble y bravo y el otro fue ilidiable, como lo fueron los dos astados lidiados de los otros hierros. Hubo competición en los tercios de banderillas, pero sin que los rehileteros rayaran a gran altura. El mejor tercio lo completó Luis Miguel Encabo, quién también ejecutó la mejor faena al quinto de la tarde. A este toro hizo una labor inteligente, fácil y elegante y le ligó largos pases con templanza, llevando al toro embebido en los vuelos de la muleta. Mató de un estoconazo en todo lo alto y fue premiado con una oreja. Su faena al primero también tuvo calidad, aunque estuvo algo escasa de emoción, por lo que al matar de una estocada solamente fue ovacionado. Iván García también se llevó otro trofeo del noble “Montegrande” que cerró plaza. Su faena tuvo altos y bajos, subiendo de tono conforme avanzaba su hacer, aunque siempre el diestro mostró decisión. Mató de una buena estocada y obtuvo un trofeo. Este toro, de nombre “Altanero”, por su bravura fue reconocido como el mejor de la feria con el galardón “Escapulario de Plata”. Con el tercero, el garbanzo negro del encierro, Iván cumplió. El veterano Esplá estuvo en maestro lidiador y no logró mayor lucimiento. Respetuosos silencios se oyeron al finalizar sus dos intervenciones..
La controversia
que había enrarecido el ambiente taurino limeño a lo largo de la feria por la
caída del cartel del diestro nacional Juan Carlos Cubas incrementó
el enfado del público cuando las cosas no rodaron bien en la corrida que
cerraba la feria el domingo 20 de octubre. El diestro nacional fue substituido
por el rejoneador Andy Cartagena, quien acompañó a los matadores españoles
Serafín Marín, Eugenio de Mora para lidiar seis toros de la ganadería
colombiana de Juan Bernardo Caicedo. El
ganado fue deficiente en general y tampoco ayudó para calentar el ambiente de
la fría tarde. Destacó positivamente el quinto astado y negativamente el toro que
cerró plaza, el que hirió a Marín. El caballero no pudo repetir su triunfo
que tuvo en la corrida de rejones, pues le tocó lidiar dos toros de poca
transmisión y, además, no encontró un público tan receptivo como el de aquel
festejo. No obstante, el centauro
estuvo lucido con banderillas y fue aplaudido al rematar a su primer
astado de un rejonazo y silenciado al fallar con los rejones de muerte en su
segundo. El veterano Eugenio de Mora, quien hacía varios años que no
toreaba en el Acho, se ha llevado el único trofeo concedido esta tarde. Esto
sucedió en el quinto toro, después de una faena con altos y bajos que, al ser
rematada con una buena estocada, le permitió al presidente concederle el trofeo, aun con una petición minoritaria.
Poco pudo hacer con su prime toro, el que prácticamente se acabó en el primer
tercio y que en el último se aquerenció en las tablas. Al diestro, al matar de
estocada y dos descabellos, se le aplaudió por su decisión. Al catalán Serafín
Marín le persiguió la mala suerte en su presentación en Lima. Su primer toro se
rompió los dos pitones al estrellarse en los burladeros y, al presidente no retirarlo,
la lidia transcurrió bajó la airada protesta del público, lo que instó al
catalán a abreviar la faena. Marín no se quería ir de Lima de vacío, así que
intentó conseguir el triunfo, jugándose una cornada al robarle pases a un
áspero enemigo, el cual estaba más
interesado en el bulto que en el engaño. Perdió en su intento, pues fue
empitonado, teniendo que ingresar en la enfermería herido con una grave cornada
con tres trayectorias.
De esta manera, con este controvertido festejo y
con una nota sangrienta sé cerró la 60ª edición de la Feria del Señor de los
Milagros, una feria envuelta en controversias entre la afición peruana y la
empresa, y en la cual hubo la novedad de anunciar la mitad de los festejos del
abono en una semana, ya conocida como 'La semana de Lima'. Este experimento ha
causado una mayor asistencia de público a esos festejos.
|
|
LA FERIA INTERNACIONAL
2005 DE VALENCIA, VENEZUELA |
|
La feria y el abono
En la Ciudad de Valencia, Venezuela, se celebró la Feria Internacional 2005 durante el primer y el segundo fin semana de noviembre, los días 5, 6, 10, 11, 12 y 13. Aunque la temporada sudamericana se inicia en Lima, Perú, el ciclo valenciano es la primera feria de importancia que se completa en la temporada invernal sudamericana.
El abono de la Feria Internacional 2005 se compuso de una novillada y
cinco corridas de toros. En las corridas de toros se anunciaban cinco matadores y dos
rejoneadores venezolanos, ocho diestros españoles y uno colombiano que lidiaron
tres corridas nacionales y dos colombianas.
De los diestros, los nacionales Leonardo Benítez y César
Girón actuaron en dos
festejos y el resto de los protagonistas solamente hicieron el paseíllo una
tarde. “El Cid” se cayó del cartel de la corrida del sábado 13, alegando que había sido contratado para
actuar con toros de “El Paraíso” y no con los de Bernardo Caicedo. Esto noticia
se supo unos días antes de celebrarse la corrida, a pesar de que los carteles
del abono se habían hecho público más de un mes antes. El diestro sevillano fue
sustituido por Javier Conde.
Estos son los carteles de los seis festejos, seguidos
por los datos correspondientes a las entradas que generaron:
El público respondió a la atracción de las combinaciones de toros y
toreros casi llenando la plaza solamente en la última corrida de la feria,
cubriendo de tres cuartos en la corrida del día 10, y un poco más de media plaza en los festejos de los días 6, 11 y 12, mientras que
apenas dos millares de espectadores estuvieron presentes en la novillada.
La novillada
En la novillada que abrió el abono no hubo
triunfadores y solamente se pudo apreciar la voluntad de los jóvenes noveles, a
quienes le tocó lidiar en una tarde ventosa seis muy bien presentados utreros
de “Tierra Blanca”, de los cuales los tres primeros dieron algunas
oportunidades para el lucimiento y los tres últimos le dieron mucho que hacer a sus lidiadores. No hubo trofeos, pero
destacó Freddy Pérez, quien tuvo que
salir al tercio a saludar. También, Sánchez Valencia y Eduardo Valenzuela fueron aplaudidos mientras que Manolo Muñoz, Ángel Ramos y José Miguel
Parra fueron silenciados. Este ultimo recibió
dos avisos. La peor parte se la llevó Manolo Muñoz al ser empitonado al
entrar a matar, resultando herido en el muslo derecho.
Las corridas de toros
Ahora me referiré a lo más relevante acontecido en las cinco corridas de
toros, primero anotando cuantitativamente en la tabla estadística que aparece
abajo los resultados de las actuaciones de los diestros. Luego, haré algunos
comentarios generales sobre los diestros y los toros. Aclaro que los datos que
aparecen en la tabla de este resumen han sido extraídos de las reseñas de la
prensa aparecidas en el Internet. Por otro lado, advierto que mis comentarios
críticos mayormente reflejan lo leído
en la prensa, ya que yo no estuve presente en la feria para debidamente juzgar
la calidad de lo acontecido allí. Mi intención es que el lector conceptúe
globalmente el resultado de la Feria de Valencia al leer este resumen
Tabla de resultados en números de las cinco corridas de toros:
Los resultados están expresados
con las cifras bajo los correspondientes símbolos que aparecen a continuación:TT= toros toreados; 2A=dos avisos; 3A=tres avisos; B=bronca;
O= una oreja por toro; 2O=dos orejas en un toro; R=rabo; PG=salida por la Puerta Grande;
H=herido sin poder continuar la lidia; HC=herido continuando la lidia. Debido que un aviso puede ser causado por una larga faena o por tardar en matar, no lo anotamos.
|
MATADORES |
FECHAS |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
2O |
PG |
H |
HC |
|
Luis Pietri |
6-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
José L. Moreno |
6-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Mari Paz Vega |
6-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
L. Benítez |
10-11-5 |
2 |
1 |
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
"El Juli" |
10-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
1 |
1 |
|
|
|
César Girón |
10-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
César Rincón |
11-11-5 |
2 |
|
|
|
1 |
|
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
O. Rodríguez |
11-11-5 |
2 |
|
1 |
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
O. Chacón |
11-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
L. Benítez |
12-11-5 |
3 |
|
|
|
|
|
2 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Miguel Abellán |
12-11-5 |
2 |
|
|
|
|
1 |
|
|
|
1 |
|
|
|
|
|
Javier Conde |
12-11-5 |
2 |
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Enrique Ponce |
13-11-5 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2 |
1 |
|
|
|
L. Rivera |
13-11-5 |
2 |
|
|
|
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
César Girón |
1311-5 |
2 |
|
|
|
|
|
1 |
|
|
1 |
|
|
|
|
|
xxxxxxxxxxxx |
TOTALES |
31 |
1 |
1 |
2 |
1 |
5 |
14 |
1 |
0 |
6 |
3 |
2 |
0 |
0 |
|
XXXXXXX |
XXXXX |
TT |
2A |
3A |
B |
PIT |
S |
OV |
P |
V |
O |
20 |
PG |
H |
HC |
Comentarios:
Examinando los totales de la tabla de resultados, los números muestran
que de las 31faenas ejecutadas por los 13 matadores de toros, 2 fueron
abroncadas, 1 fue pitada, 5 fueron silenciadas, 14 ovacionadas, ninguna con
vueltas al ruedo sin trofeos, 1 con petición de oreja sin ser concedidas por la
presidencia, 6 faenas fueron premiadas con una oreja, y tres faenas merecieron las dos orejas y que sus
creadores abrieran la Puerta Grande de la Plaza de la Monumental. Un diestro oyó los dos avisos y otro los
tres avisos.
La primera corrida de la feria se dio el domingo 6 de noviembre, y en
ella el venezolano Luis Pietro y los españoles José Luis Moreno y Mari Paz Vega lidiaron seis toros de “Campolargo”. Del encierro, sobresalió por su nobleza el segundo astado y
los tres últimos toros fueron descastados y dieron poco de sí. El diestro
nacional se encontró con un lote
difícil con el que estuvo voluntarioso, siendo ovacionado, mientras que los
españoles salieron a un trofeo por cabeza. Mari Paz Vega completó al tercero la
mejor faena del festejo y aunque lo mató de una estocada caída, se llevó el
trofeo más merecido del festejo. La plaza registró aproximadamente una media
entrada.
Los toros de ‘El Paraíso”,
lidiados el jueves 10 por la tarde en Valencia, aportaron poco al bien ganado
prestigio de esta buena ganadería
colombiana, ya que fueron mansos en general. No obstante la decisión de Leonardo
Benítez y el saber hacer de “El Juli”
hicieron que el público disfrutara en varios momentos del festejo. El
momento más brillante de Benítez aconteció al lidiar a su primero, un toro
inacierto, al que lo toreó con variedad con el capote, se lució en banderillas
y con la muleta se impuso al bronco animal y, a fuerza de encelarlo, le sacó
faena. Lo remató efectivamente y se ganó una oreja. Con el segundo tuvo también buenos detalles pero los estropeó con
los aceros. Fue aplaudido. Julián López ejecutó una vistosa y breve faena a su
primero, un animal que carecía de fuerzas, y aunque mató mal fue ovacionado. Lo
mejor lo hizo en el quinto animal, al que el joven maestro le echó coraje y con
su maestría le compuso una faena lucida
y variada, rematada con un estoconazo. Se le concedieron las dos orejas, abrió
la Puerta Grande y fue el recipiente del trofeo que el diario local El
Carabobeño otorga al triunfador del festejo. El madrileño y Benítez
compitieron en quites en varias ocasiones. El joven maestro “El Juli” esta
tarde ha comenzado su campaña americana con un triunfo similar a los tantos que
obtuvo en la segunda mitad de la temporada europea. César Girón no entendió ni
se acopló con sus enemigos, mostrando tener falta de recursos para solventar
los problemas que le presentó el
complicado animal que cerró plaza. No obstante fue ovacionado.
El viernes 11 por la noche la tercera corrida de la feria comenzó con la
gris actuación del joven rejoneador venezolano José Luis Rodríguez con un manso
novillo de “El Paraíso”. El animal se emplazó en tablas al sentirse herido con
el primer rejón de castigo y, desde ese momento, el caballista hizo poco de relieve, excepto rematar prontamente a
la res. Tampoco César Rincón, Otto Rodríguez o Octavio Chacón animaron la
fiesta. No por falta de deseos sino por enfrentarse con un encierro compuesto
por tres toros de “El Prado” y tres de
“Rancho Grande”, los que, excepto por el segundo, fueron mansos,
descastados y difíciles. El segundo toro de la tarde dio algunas más opciones
para el lucimiento y le tocó a Otto Rodríguez, quien lo veroniqueó con
suavidad, después de recibirlo con una larga cambiada de rodillas. De rodillas
también comenzó una faena en la que
destacaron unas series con la diestra. El triunfo lo tenía en la canasta, pero
al tener que usar los aceros repetidamente, en vez de palmas, oyó los tres avisos y el toro fue devuelto a
los corrales. En su segundo el venezolano tuvo algunos buenos detalles y saludó
desde los medios. El gran maestro bogotano usó su maestría para salir del paso,
sin complicarse la vida, en la lidia de su primer astado, y estuvo más decidido
en su segundo. Con la espada no estuvo fino, así que fue silenciado en su
primera labor y oyó división de opiniones al finalizar la segunda faena.
Octavio Chacón, torero español que actúa poco y que sorprendió aquí en la feria
pasada, mostró valor y ganas de triunfo, pero sus deseos se estrellaron con los
dos mansos que le tocaron en suerte. Silencio y algunas palmas fueron los
resultados de sus intervenciones. La plaza registró algo menos de medias
entrada.
El sábado 2 se corrieron toros colombianos de Juan Bernardo Caicedo, que estuvieron bien
presentados, pero con su mansedumbre, poco fondo y peligro pusieron a prueba el
deseo de agradar y los recursos lidiadores de
Leonardo Benítez, Miguel Abellán y Javier Conde. Los dos primeros
diestros pasaron la prueba estando por encima de las condiciones de sus
enemigos. En cambio, Conde, como
últimamente acostumbra hacer cuando no considera los toros a modo para su
toreo, defraudó al salir del paso sin esforzarse en sacarle partido a los
astados de su lote. El público así lo estimó,
abroncando al malagueño al retirarse al callejón al completar su obscura
labor. En esta feria su actuación ha sido la antitesis del triunfal paso por la Monumental en previas ocasiones.
Leonardo Benítez lanceó
lucidamente a su primer astado y le hizo además un artístico quite por
chicuelitas. Luego, después de brindar al maestro Ponce, se jugó el pellejo en
una faena valerosa a un animal de cortas embestidas. Mató de un volapié de
rápidos efectos, y el presidente le concedió una oreja, aunque no la otra que
parte del público pedía. Sus buenas intenciones de rematar la tarde se
estrellaron con el manso segundo de su lote y, con el sobrero de Santa Bárbara
que regaló, un cinqueño con peligro que fue condenado a banderillas negras. Se
demoró en la suerte suprema en el segundo de su lote y recibió dos avisos. El
caraqueño se había resentido de una lesión del hombro al pinchar a ese toro y
pasó a la enfermería acompañado por aplausos. De allí salió para enfrentarse
con el peligroso ‘regalo’. Miguel Abellán también se lució con el capote y
también se impuso con la muleta a otro toro poco claro, ejecutándole una faena
de poder y efectista, que culminó con unos molinetes de rodillas. Al rematarla
con una estocada en todo lo alto, se le premió con una oreja. Con su segundo,
un toro con aun más dificultades, el madrileño tuvo detalles toreros con capa y
muleta, pero con la espada y el descabello falló, oyendo silencio. El mal
comportamiento del encierro, tal vez en algo exonere a “El Cid” por no
comparecer a su cita con este ganado en la Monumental valenciana
Lo mejor de la feria sucedió el domingo 14 en la
última corrida, en la que se lidió un manejable encierro nacional, se cortaron
seis trofeos y el público, que casi llenaba la plaza, vio al veterano Enrique
Ponce salir por la Puerta Grande. Este diestro así concluía una semana
gloriosa, en la que había cosechado un total de nueve orejas y un rabo en tres
países distintos: México, Colombia y Venezuela. Enrique Ponce, Leonardo Rivera
y César Girón lidiaron seis toros de “Rancho
Grande”, de moderada presencia y manejables en general. Destacó por su bravura
y nobleza el astado que abrió plaza, al que se le dio una vuelta al anillo. El
venezolano Rivera, quien hacía su presentación en la Monumental, estuvo
decidido y tuvo algunos momentos brillantes en su actuación, pero a veces
mostró carecer de la técnica para dar la debida lidia a sus toros. Fue
aplaudido en un toro y silenciado en el otro. El sevillano César Girón, quien
en su alternativa en esta plaza había salido en hombros hacia casi un año,
volvió a recuperar algo del buen cartel que lo había opacado en su primera
actuación en este abono. Con el público a su favor, sus irregulales faenas
fueron coloreadas por la entrega y gran decisión y, al matar a sus dos toros de una estocada tras un
pinchazo, se le concedió una oreja del primero y se le ovacionó en su segundo.
Usando el capote y muleta como instrumentos sinfónicos, Ponce dio un concierto
de buen torear tanto a su gran primer toro como a su segundo, el que tenía algo
de genio y necesitaba un maestro que poco a poco lo entonara. La prensa para
alabar su gran actuación usó expresiones como ‘sabiduría’, ‘conocimiento de la
lidia’, ‘temple’, ‘dominio’, ‘mando’, ‘milimétrico manejo de toques’, ‘uso de
una mágica muleta’, ‘garbo’, ‘despaciosidad’, ‘serenidad’ y otros varios
vocablos que tan bien describen la tauromaquia de este maestro. La tarde de
Ponce fue completa con capote, muleta y espada, resultando en que diestro
desorejara por partida doble a sus dos astados, saliera por la Puerta Grande y
ganara el trofeo de ‘máximo triunfador’ de la Feria Internacional de Valencia.
Cerró la feria el rejoneador venezolano José Luis Rodríguez, quien rejoneó bajo
el aplauso del público a un bravo novillo del hierro “Marqués de la Real
Defensa”, al que le cortó una oreja.
De la Feria Internacional de Valencia quedará para el
recuerdo la buena actuación del caraqueño Leopoldo Benítez, quien sigue siendo
el líder de los toreros venezolanos, la salida a hombros de un depurado Julián
López “El Juli” y sobretodo el magistral triunfo del Enrique Ponce, un torero
que después de quince años en la cumbre sigue añadiendo laureles a su corona
de figura del toreo.