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RESUMEN
DE LA FERIA DE LA VIRGEN DEL SOCORRO DE VALENCIA, VENEZUELA:
FIESTA EN EL RUEDO, Y TENDIDOS A MEDIO LLENAR por Mario Carrión, 16 de noviembre, 2010. |
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Con la intención de que el lector tenga un
concepto general de los resultados de
algunas ferias importantes sudamericanas de la temporada invernal 2010-11,
resumo en esta sección lo más relevante sucedido en los abonos
de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios sobre el abono de la feria, y sobre los diestros que se hayan distiguido en los festejos, así como sobre cualquier positivo o negativo acontecimiento relevante a dicha feria. Además, incluyo alguna información sobre el ganado lidiado y del resultado económico de la feria, basado en las entradas registradas en las plazas de toros. Luego, entro la lista de los carteles mostrando en forma de reseña los resultados de toros y toreros. También, si las instituciones locales conceden premios por lo mejor efectuado en la feria, anoto los nombres de los recipientes de los premios.
Debido a que estos
resumenes son basados en los reportajes e imagenes aparecidas en el Internet, evito
en lo posible incluir mis opiniones sobre la calidad de las actuaciones de los
toreros, ya que no he estado presente en esas ferias.
En la Ciudad de Valencia, Venezuela, se celebró la Feria de la Virgen del Socorro durante el primer y el segundo fin semana de noviembre, los días 6, 7, 12, 13 y 14. Aunque la temporada invernal taurina sudamericana se inicia en Lima, Perú, este ciclo ferial valenciano es la primera feria de importancia que se completa en la temporada invernal sudamericana.
El corto abono de la Feria de
la
Virgen del Socorro 2010 se
compuso de cuatro corridas de toros, tres
mixtas y una regular, más un
preludio de una novillada sin caballos. En las
corridas de toros se anunciaban cinco matadores y tres rejoneadores
venezolanos, más seis diestros españoles. El maestro sevillano “El Cid” fue el
único matador que hizo doblete, pues tanto el resto de los españoles como todos
los nacionales hicieron el paseíllo en una sola ocasión.
La asistencia de público a la bella Plaza de Toros Monumental fue más
bien pobre, ya que el público ocupó un cuarto de su aforo en la primera corrida y
media plaza en las tres festejos restantes.
El resultado artístico fue mejor que el económico ya que en las
corridas de toros se concedieron un total de 14 trofeos, que fueron repartidos de esta manera:
"El Cid" y
Bernardo Valencia, cortaron tres cada uno; Talavante, dos; Aparicio, El Fandi,
Girón, Escribano, José Antonio Valencia y el rejoneador José
Luis Rodríguez, una. También, el novillero sin caballos Manolo Muñoz desorejó
por partida doble a un utrero en la novillada preferia.
En la primera corrida de toros el diestro
venezolano
Manuel Escribano y el diestro español Cesar Girón, este perteneciente a la
dinastía Girón, obtuvieron una oreja cada uno. Escribano le cortó la oreja al
primer astado de lidia ordinaria. Lo recibió combinando verónicas con ajustadas
chicuelinas. Luego, se lució banderilleando, y con la muleta ejecutó con mucha
decisión una faena variada, que fue rematada con una estocada trasera. Girón
también obtuvo un apéndice del primer
toro de su lote, un pupilo de Campolargo, noble pero con poca fuerza. El
sevillano toreó elegantemente por verónicas, y con la muleta completó unas
series de templados muletazos, pero el tono de la faena decayó al toro rajarse.
Ahora bien, una buena estocada aseguró que paseara el trofeo. Eso fue todo lo
importante del festejo, pues ninguno de los dos diestros pudo repetir el
triunfo y, además, el tercer diestro
Leonardo de Maracay y el rejoneador Rafa Rodríguez dieron notas
negativas. El primero por no aprovechar las buenos cualidades para el triunfo
que le ofrecían sus manejables toros, mientras que el rejoneador por oír los
tres avisos, debido a haber fallado con el rejón de muerte además de su
sobresaliente haberse eternizado con el verduguillo.
Cinco días
después se celebró la segunda
corrida, que fue la única del ciclo en
la que no se concedieron trofeos, aunque el nacional Otto Rodríguez y el español Daniel
Luque estuvieron a punto de conseguirlos, pero los perdieron por el mal uso de
las armas toricidas. Otto hubiera puntuado si hubiera matado bien al astado que
abrió plaza, al que lo toreó lucidamente con el capote. No obstante dio una
vuelta al ruedo. Luque ni siquiera obtuvo ese premio,
teniéndose que conformar con oír enormes ovaciones, tanto durante sus
intervenciones como al retirarse a entrebarreras. A pesar de irse sin trofeos,
el sevillano tuvo una buena presentación en ese coso venezolano, en donde ha dejado
un buen ambiente. En cambio, El Cid,
con el peor lote del variado encierro de Los Ramírez tuvo una gris
actuación, siendo silenciado al concluir sus intervenciones. Su momento
llegaría en su segunda corrida.
Y llegó en la penúltima corrida del ciclo, en la
que no solo el diestro de
Salteras sino también el veterano Bernardo
Valencia, que se despedía del toreo, cortaron tres orejas cada uno, y Julio
Aparicio, una. Solamente el rejoneador Francisco Javier Rodríguez se fue
de vacío. El Cid se enfrentó con dos toros de Rancho
Grande, su primero incierto y su segundo noble y bravo. Comenzó su actuación
toreando con enjundia por verónicas y en un quite por chicuelinas. Con la
muleta, se impuso al toro, para luego completarle una esforzada faena a base de
maestría y valor. Le arrancó una oreja. Lo grande se lo hizo al noble y bravo
último toro de la noche. Le ejecutó una faena compuesta por series por ambos
lados de largos pases, y rematadas por ajustados e interminables pases de pecho. El temple, la clase y el
mando fueron las cualidades que resaltaban en su hacer y, al matar
efectivamente, el premio fue de dos orejas. Esa tarde, el maduro diestro venezolano Bernardo Valencia
no se dejó ganar la pelea. Valencia a la madura edad 58 años,
después de una larga carrera como figura en su tierra, se retiraba del toreo. Lo hizo con éxito y
saliendo a hombros junto a El Cid
por la Puerta Grande. Se lució en los tres tercios, haciendo a veces un toreo
tremendista, que ha sido siempre parte de su repertorio. Entre otras cosas, dio
largas cambiadas, puso un par de banderillas sentado en una silla, o toreó de
rodillas en los medios. Calentó el ambiente tanto toreando al manso
segundo como al boyante quinto, al que
se premió con una vuelta al
ruedo en el arrastre. En total, un adiós feliz. Julio Aparicio aparecía después de haber cortado su
temporada en septiembre por haberse resentido de la gravísima cogida que sufrió
en Madrid en mayo. Debutaba ante la afición valenciana y lo hizo cortándole una
oreja a su primero después de componerle una faena derechista, rociada con
destellos de arte y torería. Con el sexto el panorama cambió, pues solamente
pudo estar voluntarioso con un toro flojo y sin transmisión. Los triunfos de
los tres espadas doblan en mérito por
haberlos conseguido en un ruedo encharcado por una incesante lluvia que hizo que el
comienzo del festejo se retrasara por tres horas.
El ciclo ferial también se clausuró con un entretenido festejo, en
el que entre los tres espadas José Antonio
Valencia, El Fandi y Talavante, más el rejoneador José Luis Rodríguez, sumaron
cinco trofeos, lidiando a pie seis toros de San José de Bolívar y a caballo dos de Juan
Campolargo. Talavante obtuvo las dos orejas del cuarto ejemplar de San José de Bolívar. El astado tenía movilidad y transmisión, y con él
Alejandro estuvo muy entregado, completándole una faena, comenzada en los
medios con firmes estatuarios y rematada con ajustadas manoletinas. Concluyó lo
bien hecho cobrando una excelente
estocada. En su labor la firmeza, el valor, y
el temple prevalecieron más que el arte. El granadino El Fandi y el
nacional Juan Antonio Valencia obtuvieron cada uno un
trofeo. El español le cortó
la oreja a su segundo toro, un animal que salía suelto de las suertes. Lo
recibió con dos largas cambiadas de rodillas, para seguir luciéndose con
el capote. Luego, completó un espectacular tercio de banderillas, y con la
pañosa estuvo decidido, logrando ejecutar una faena variada y animosa, la que fue a
menos por el toro desarrollar sentido.
Culminó su hacer con una estocada sin puntilla. Una oreja
también obtuvo el venezolano Juan Antonio Valencia, como premio a una faena animosa al manejable primer toro de su
lote. Veroniqueó con lucimiento después de ejecutar una arriesgada larga
cambiada. Con la muleta, basó su faena en el lado derecho, el más potable del
cornúpeta, ya que apretaba por el lado
izquierdo. Antes de firmar su labor con una buena estocada, se adornó con unas
ajustadas manoletinas. Lo hecho lo estropeó al hacerle a su segundo toro una
faena de aliño, rematada con un
pinchazo, una estocada y un descabello. Fue silenciado. También fueron
silenciados los dos españoles, el granadino en su primer toro y el extremeño al
matar al último toro lidiado a pie en esa feria. Pero la feria no concluyó con
ese silencio, ya que el rejoneador nacional José Luis Rodríguez paseó entre aplausos el último trofeo concedido en
el ciclo ferial, por haber hecho una exhibición de la buena doma de sus caballos
y del arte del rejoneo, antes de matar al astado de Campolargo de un certero
rejonazo.
Carteles y resultados
Estos fueron los carteles y los sintetizados resultados de las cuatro
corridas de toros, según los datos recopilados de las reseñas de la prensa:
Domingo 7 de noviembre. 1ª corrida de feria. Un toro
del Marqués de la Real Defensa, el
1º, para rejones, y cuatro de Juan
Campolargo mas dos de Rancho Alegre (bien
presentados en líneas generales y descastados, a excepción del bravo y noble
séptimo) para el rejoneador Rafael Augusto Rodríguez (silencio tras tres avisos) y los
diestros Manuel Escribano (oreja; palmas), César Girón (oreja; silencio) y
Leonardo de Maracay (pitos; pitos). Entrada: ¼.
Sábado 13 de noviembre, 3ª corrida de feria. Toros
de Vista Hermosa, 1º,
para rejones, Rancho Grande, 3º,
4º,5º y 7º, y El
Prado, 2º y 6º, (manejables en conjunto, el mejor el 5º que fue
premiado con vuelta al ruedo) para el rejoneador Francisco Javier Rodríguez (silencio) y los
diestros Bernardo Valencia, que se
despedía del toreo, (dos orejas; oreja; salida a hombros), Julio Aparicio (oreja; silencio) y “El Cid” (oreja y dos orejas; salida
a hombros). Entrada: ½.
Domingo 14 de noviembre. 4ª y última corrida de feria. Dos toros de Campolargo, el 1º y el 8º para rejones, y seis de San José de Bolívar (desiguales de
presencia y de juego) para el rejoneador José Luis Rodríguez (vuelta; oreja) y los diestros José Antonio Valencia (oreja;
silencio), El Fandi
(ovación; oreja) y Alejandro Talavante
(dos orejas; silencio). Entrada: ½.
Premios
El Círculo
Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida concedió conjuntamente al venezolano Bernardo Valencia y al español El Cid el galardón de “Triunfador
de la Feria de la Virgen del Socorro-2010” de Valencia, Venezuela.
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