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LOS DIESTROS VANGUARDISTAS ACTUALES EN LA DECADA PRIMERA DEL SIGLO por Mario Carrión. 13 de febrero, 2010. |
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Introducción
Aunque el tiempo es un continuo durante el cual día a día
progresivamente se desarrollan los acontecimientos cambiando las personas y las
cosas, tenemos la tendencia a dividir los periodos históricos de la tauromaquia
en décadas, y a identificar cada década con los nombres de los diestros que más
marcados rastros han dejado con su toreo durante ese período de tiempo.
En este artículo identificaré a las figuras más relevantes que, basado
en los éxitos que tuvieron en las temporadas de la pasada década, formarán la
vanguardia torera de la temporada europea del 2010, y que tal vez pudieran
seguir como relevantes protagonistas durante parte o toda de la nueva década.
Luego, resumiré los logros taurinos de esos diestros en los ruedos europeos
durante la década pasada, comenzando por la temporada en la cual ellos por
primera vez se hicieron notar.
En cambio, como debo ponerme un límite, no será el foco de este
artículo discutir ni los logros ni las posibilidades que pudieran tener en el
futuro algunos famosos toreros veteranos que, por haber toreado una cantidad
considerable de festejos y cortado grandes cantidades de
trofeos, han aparecido
en la parte superior del escalafón del final de
la mayoría de las temporadas de la pasada década. Estos diestros, a pesar de
contar con el fervor popular y a menudo atraer mucho público a las taquillas,
no se encuentran a la vanguardia del toreo debido, entre otras razones, a que
una alta proporción de sus actuaciones tuvieron lugar en plazas de segunda y
tercera categorías, y relativamente pocas en las ferias más importantes. Por
consiguiente, sus numerosos triunfos en esas plazas tuvieron poco impacto en las
últimas temporadas, y tampoco se prevee que esa situación cambie al comenzar la
nueva década. Este ha sido el caso, por
ejemplo, del ortodoxo diestro Francisco Rivera Ordóñez y de los heterodoxos
maestros “El Cordobés” y “Jesulín”.
Tampoco me referiré a varios admirables toreros que, por estar dotados de un
valor sin límites y de gran habilidad lidiadora, entran las ferias principalmente en los carteles de las
corridas duras, y a menudo triunfan. Ya retirados “El Tato”, Eduardo Miura
y Pepín Liria durante la década pasada,
y “El Cid” integrado a la vanguardia
como figura, los maduros espadas Antonio Ferrera, Juan José Padilla y “Fundi”
han permanecido a la cabeza de este grupo de toreros, y así seguirán por el
momento.
Ahora bien, antes de desarrollar esos tópicos, me referiré al proceso
de renovación torera que sucedió durante la primera década del siglo para
ubicar en un contexto cronológico el papel desarrollado por cada uno de los
toreros vanguardistas.
El proceso de renovación
durante la primera década del siglo XXI a vista de pájaro
Si consultásemos los escalafones de finales de las temporadas europeas de la última década del siglo pasado, observaríamos que cada año algunos nuevos matadores se encontraban entre los establecidos líderes del toreo. Entonces, durante la mayor parte de la década de los noventa existía un proceso renovador taurino que era bastante dinámico.
Esta
renovación comenzó con Ponce doctorándose en el 1990.
Continuó cuando José Tomás confirmó su alternativa en Madrid en 1995, y culminó
con Julián López “El Juli” irrumpiendo en la escena con una fuerza arrolladora
en 1998. Desde entonces de las figuras que habían liderado el toreo durante las
décadas de los ochenta y los noventa, en el nuevo siglo, excepto por “Morante de
la Puebla” como un caso especial, pocos
sobrevivieron como actores esenciales del toreo, pasando a desarrollar un papel
menos relevante, aunque aun importante, como por ejemplo, “Finito de Córdoba”,
Rivera Ordóñez, “El Cordobés” y “Jesulín de Ubrique, Víctor Puerto o Miguel Abellán, mientras que otros como
César Rincón, “Joselito” o Manuel Caballero decidieron retirarse. Esto es un
proceso normal y vital para la fiesta brava.
Desde la
temporada del 1998 con el advenimiento de “El Juli” el proceso renovador de los toreros vanguardistas se
estancó, permitiendo que este más Ponce y José Tomás permanecieran como los
indisputables supremos líderes del toreo hasta poco más de la mitad de la nueva
década. Durante esas temporadas eran intocables, estaban en la cima compitiendo
mayormente solo entre ellos, ya que ninguno del resto de los diestros tenía la
fuerza para confrontar su liderazgo.
Sin embargo,
durante la temporada del 2002
el proceso de renovación otra vez comenzó
lentamente a ponerse en marcha, cuando nuevos diestros como Sebastián Castella,
Manuel Jesús “El Cid”, “El Fandi”, César Jiménez más otros toreros jóvenes
tuvieron campañas triunfales durante esa temporada. Al mismo tiempo, en
septiembre de ese año José Tomás sorprendió a la afición retirándose, mientras
que Ponce redujo sus campañas casi a la
mitad, de 100 festejos toreados en el
2001 a 56 en la temporada del
2002. Por otro lado, el año siguiente “El Juli “ hizo algo similar, y desde
entonces hasta el presente ambos toreros voluntariamente se han mantenido
actuando entre las 50 y 80 festejos en las temporadas europeas, aunque siguen
siendo lideres indiscutibles. Esos dos hechos más el comienzo del ocaso o el
retiro de algunas de las figuras maduras dejaron más campo abierto para que los
que aspiraban al estrellato actuaran más a menudo.
No obstante, el proceso no se aceleró hasta la temporada 2006 cuando
los renacientes diestros “El Fandi”, “El Cid”, Sebastián Castella, José María
Manzanares hijo y Miguel Angel Perera, quienes se doctoraron entre los años 1999 y 2005, y el entonces recién
alternativado Alejandro Talavante, comenzaron a caminar firmemente por la senda
que se dirigía a la cima, en donde se asentarían más o menos firmemente en las
temporadas 2007 y 2008. Además, al final de la temporada del 2006 el dinástico diestro Cayetano Rivera Ordóñez
entró de sopetón en el grupo de los vanguardistas, ayudado tanto por su
intrínseca calidad torera como por su carisma y notabilidad fuera de los ruedos.
Finalmente, cuando la década ya daba las boqueadas dos noveles espadas, Daniel
Luque y Rubén Pinar comenzaron a hacerse notar con importantes triunfos para
avisar a los diestros vanguardistas que ambos estaban listos para competir con
ellos en la nueva década.
Desarrollo y proyección de
los diestros vanguardista del presente
Si observásemos los abonos de las
ferias de mayor y mediana importancia de la temporada europea del 2009 que tienen al menos un ciclo de una semana o
más de festejos, notaríamos que hay un grupo de diestros cuyos nombres
consistentemente aparecen en los carteles más selectos de esas ferias. Estos
han sido las super-figuras de los años noventa Enrique Ponce, Julián López ‘El
Juli" y José Tomás, aunque este último voluntariamente restringe sus
actuaciones a una veintena de festejos; el genial José Antonio Morante “Morante
de la Puebla”, otra figura de la misma década; y las figuras formadas en la
pasada década como Castella, Manuel
Jesús “El Cid”, “El Fandi”, José Maria Manzanares y Miguel Angel Perera; las
figuras que aun están por consolidarse como Alejandro Talavante y el popular
Cayetano Rivera Ordóñez; más las recientes revelaciones Daniel Luque y Rubén Pinar
que ya han estado presentes y triunfado en varias importantes ferias. En total
trece diestros.
Sin duda, esos serán los nombres que volvamos a
encontrar protagonizando la mayoría de las ferias de la primera temporada de la
naciente década. Aunque, tal vez también pudiera haber alguna sorpresa en las
ferias de primer orden de Sevilla y Madrid y algún nuevo matador se una a Luque
y Pinar para avivar el proceso renovador en la temporada del 2010.
Observen que detrás de cada
nombre de los diestros aparecen unas cifras en paréntesis. La primera cifra se
refiere al año de la temporada europea, las tres cifras que siguen representan
el número de las corridas toreadas, orejas cortadas y rabos cortados por el
correspondiente espada en esa temporada: (01 [año]: 50 [corridas]- 60 [orejas]-
3 [rabos]; 02: 61-48-5; etc. Hasta el 09)
Añado aquí una curiosa
observación que consiste en resaltar una diferencia que se ha notado existe
entre el grupo de las figuras de la década de los noventa y el de los actuales.
En los noventa entre las figuras habían varios diestros como “Jesulín de
Ubrique” y “El Cordobés” que se adherían al toreo tremendista y, en cambio,
ahora todos las figuras actuales, a pesar de poseer estilos y conceptos del
toreo bien diferenciados, parecen renegar del tremendismo y se aferran a un
toreo relativamente más clásico, aunque algunos diestros en sus estilos muestran
una tendencia al estoicismo, el objedismo o el encimismo que de una manera más
sofisticada y sutil, aprobada por los aficionados puristas y la critica, tienen
en los públicos un efecto similar al tremendismo. También, advierto que la
mayoría de estos diestros vanguardistas han hecho extensas y a menudo
triunfales campañas taurinas en América, a las que no me referiré con detalles
ni tampoco incluiré esas actuaciones y sus resultados en las estadísticas.
El patriarca
Enrique Ponce (00: 101-127-3; 01: 100-137-4; 02: 56-53-2; 03: 79-94-2; 04:
60-59-3; 05: 62-68-1; 06: 81-84-5; 07: 66-89-3; 08: 68-84-4: 09: 54-91-1)
Durante la primera década del siglo, Ponce ha seguido siendo el gran
torero inteligente y lidiador que con su difícil facilidad lo mismo doma que
mima a los toros antes de cuajarles excepcionales faenas. Su elegante maestría
esconde un valor sin limite y su parsimonia disimula la casta y el amor propio
que le permite defender su puesto en la cima.
El maestro
valenciano, quien ya ni necesita competir con nadie ni
batir marcas en el escalafón, pues ha conseguido todo lo que se puede conseguir
en el toreo y más, en las últimas temporadas, ha dirigido sus esfuerzos, más que a batir marcas, a construir regularmente excepcionales faenas, en
las cuales brilla su sabio, majestuoso, dulce y todopoderoso toreo, el que con el tiempo se ha depurado y ha ganado en sabor artístico. Además,
cuando el lucimiento no es posible, el de Chiva tiene el don de evitar el
fracaso, lidiando a los toros con maestría, decisión, elegancia y aparente
facilidad.
En las dos primeras temporadas de
la década Ponce resistió los embistes de un ambicioso
"Juli” y las de un
José Tomás, que era ídolo de la afición
purista, para con ellos, en un triunvirato, continuar mandando en el toreo. Más tarde, a partir de la temporal
retirada de José Tomás en 2002, por cinco años, junto a “El Juli”, tiró del
carro de las temporadas sin encontrar notable oposición. Luego, desde el año 2008 cuando varias nuevas figuras
empezaron a presionar, siguió firme e inmovible en la cima, donde todavía se encuentra listo para comenzar la
temporada del 2010. En esa temporada,
completará su veinteava campaña como matador de toros, la que con certeza será
tan triunfal como todas las demás.
la mayoría en plazas de primera y segunda categorías, incluyendo
plazas como las de Madrid, Sevilla, Bilbao, Valencia y Zaragoza, y ha triunfado
con una regularidad pasmosa, pues ha
conseguido cortar un total de 876 orejas y 31 rabos.Sería una labor larga y monótona incluir una lista con los nombres de
los lugares en donde el valenciano ha triunfado, y en los que ha construido
faenas impresionantes. Ahora bien, como solamente las matemáticas no pueden
medir la calidad de sus éxitos, hay que resaltar que en varias tardes ha
cuajado magistrales faenas que le han permitido ganarse los premios al
triunfador máximo o al autor de la mejor faena de algunas ferias. Es admirable
que una de sus más logradas faenas la
completara el 21 de abril de 2006 en la Real Maestranza de Sevilla y que sin
obtener trofeos por pinchar, le concedieran el galardón de la “Mejor Faena” de
la Feria de Abril.
Otro hecho que muestra la calidad de su toreo es el que durante la
década Ponce ha indultado 12 toros: dos el 2000 en Málaga y Jaén; uno en el
Puerto de Santa María en 2003; otro también en El Puerto en 2005; tres en el
2006, en Navas de San Juan, Murcia y Espartinas; dos en 2008 en Sanlucar de
Barrameda y Montoro; y cuatro en 2009
en Plasencia, Alicante, León y Fuegirola.
Además, durante la década este torero, a quien antes lo han respetado
los toros, sufrió dos serios percances en la temporada del 2002 que le hicieron
perder un gran número de corridas. Fue herido gravemente en Sevilla en un
festejo de la Feria de Abril y muy gravemente en
León en junio. Sin embargo, estos percances no le restaron valor pues, después de
la cornada de Sevilla, el 24 de mayo abrió la
Puerta Grande de Las Ventas por tercera vez en su carrera, ganándose
también el premio de “Triunfador de San Isidro”.
Por otro lado después de una larga
recuperación del percance de León, seguido por
una recaída, Enrique estuvo sin torear por casi dos meses. Ahora
bien, reapareció obteniendo notables éxitos, hasta concluir la temporada en Jaén cortando seis trofeos en dos tardes y siendo el máximo
triunfador de la feria. Ponce un torero poco castigado por los toros, probó esta temporada que
también tiene una casta y un valor que le hacen crecerse con el castigo.
Para el maestro valenciano no parece haber ocaso en su carrera, pues
ha completado su más abreviada 19ª campaña de matador en el 2009
con relativamente tantos éxitos como completó la primera del nuevo siglo: en la
cima del toreo y triunfando fuertemente. Inició la
campaña el 8 de marzo en Olivenza, cortando tres orejas, y
la completó sin obtener trofeos en la tarde del 18 de octubre en Jaén. Actuó en
54 corridas cortando 91 orejas y 1 rabo, y ejecutando excelentes faenas,
como prueba el haber indultado cuatro toros. Además, antes de concluir el año
triunfó en América, en México D.F. y en Lima, Perú. Lo más negativo de su
campaña fue el haber pasado de puntillas por Sevilla y el no haber actuado en
Madrid. Curiosamente en una reciente encuesta en Burladero.com
los usuarios,
por medio de una encuesta en Facebook han elegido a Ponce y a José Tomás como los mejores toreros de la primera década de este siglo.
¿Y ahora que esperar del
patriarca Ponce en las próximas temporadas después haber dejado un profundísimo rastro en dos
décadas taurinas? Aunque el maestro sutilmente está intuyendo que no le queda
mucho tiempo como torero activo, ya que desea pasar más tiempo con su familia,
por su actitud en los ruedos da la impresión que puede permanecer en activo por
siempre. Considerando la buena la forma física en que se encuentra, la
motivación que muestra para competir con quien quiera y consigo mismo, y como
los públicos todavía lo aprecian y como la crítica lo respeta más que nunca, es
de esperar que Ponce permanezca en el olimpo
de la Tauromaquia por alguna temporada más que la que ahora comienza.
José Tomás, el fenómeno de la década (00: 55-95-1; 01:35-52-0; 02:
49-44-0; -cuatro temporadas retirado; 07: 16-32-0; 08: 20-42-2;
09:22-54-1)
Subtitulo este segmento dedicado a José Tomás ‘el fenómeno de la
década’, no solamente por el depurado estilo de torear del madrileño, sino
también por la peculiar manera de cómo se ha convertido en el más interesante y
taquillero torero del momento, ya que para llegar a ser una super-figura del
toreo y mantenerse en la cima, él ha roto muchos de los moldes firmemente
establecidos que sus competidores han seguido.
El diestro de Galapagar posee un clásico, hondo, estético y puro toreo que ejecuta con un estoico valor y total entrega que le hizo convertirse en uno de los diestros mandones desde que triunfó en Madrid al confirmar su alternativa en la feria de San Isidro en 1996. Y así fue hasta su hasta su temporal retirada en 2002.
Con ese toreo apasionó a los aficionados y críticos, pero no le hizo ganarse una posición
superior a las de Ponce y “El Juli”, con quienes compartía el mando en los
noventa y las tres primeras temporadas de esta nueva década. Sin embargo, desde
su reaparición en Barcelona el 17 de junio del 2007, después de un hiato de
cinco años y unos meses, el público ha percibido en la personalidad del torero
unas indefinibles características, revestidas de carisma, misterio y morbo que,
añadidas a las intrínsecas virtudes de su toreo, lo ha convertido en las tres
últimas temporadas
en un torero de culto, quijotesco, misterioso y exótico que
pone el cartel de “no hay billetes” en los carteles de las pocas plazas en que
se anuncia, lo que le permite dictar a las empresas muy exigentes condiciones
para su contratación.
Veamos ahora como fueron estas
dos diferentes etapas del paso de José Tomás por la década, pero primero
incluyo aquí unas breves estadísticas pertinentes a esas dos etapas. En su tres
primeras campañas el maestro sumó 139 corridas y obtuvo 191 orejas y 1 rabo,
mientras que en sus 3 últimas temporadas actuó en 58 festejos, obteniendo 128
orejas y 3 rabos. Esto hace un total de 197 corridas toreadas y 319 orejas más
4 rabos cortados en las 6 temporadas en las que participó durante la década.
En la campaña del 2000 como en
las restantes de la década, José Tomás, a diferencia de "El Juli" y
Ponce, por no querer torear en las corridas televisadas sin previa negociación
de derecho de imagen, no actuó en algunas de las ferias más relevantes y, como
es su costumbre, también dosificó sus actuaciones, aun más por haber sido herido
en cuatro ocasiones y haber cortado la temporada prematuramente a últimos de
septiembre en Salamanca. Estas circunstancias le hubieran perjudicado en su
carrera, a no ser porque José Tomás se jugó el pellejo en sus actuaciones,
realizando regularmente impresionantes y puras faenas, lo que le hicieron
recibir múltiples y bien ganados trofeos, que le permitieron continuar como una
primerísima figura. Se quedó fuera de Sevilla y Valencia y comenzó su temporada
en marzo en Castellón, y unos días después en Zaragoza obtuvo otro trofeo,
aunque lo pagó con una cornada, la más grave de los cuatro percances que sufrió
ese año. Reapareció en Barcelona en mayo, cortando 2 orejas de las 14 y 1 rabo
que obtendría en esa plaza en 4 actuaciones. Luego, siguió sumando trofeos en
plazas de importancia como las de Córdoba, Vista Alegre (Madrid), Nimes,
Granada, León, Burgos, Valladolid, Dax, Albacete, Murcia, Santander, San
Sebastián y Linares, en donde fue cogido de nuevo. Más tarde en Aranjuez, El
Puerto, Almería y Málaga, salió por sus puertas grandes por desorejar por
partida doble a sus toros.
Abandonó prematuramente su campaña después de torear
dos corridas en Salamanca en septiembre. En la primera se dejó un toro vivo,
pero al otro lo mandó al desolladero sin un apéndice auricular. En su segunda
tarde pagó con sangre el corte de una oreja.
La campaña europea del 2001 de José
Tomás fue corta para lo que es la norma para las figuras ya que solo actuó en
36 festejos. Dos circunstancias fueron las causas de sus pocas actuaciones. La
primera fue involuntaria, pues fue causada por la cornada de Sevilla en abril y
la lesión de la muñeca que recibió en Santander a final de julio, la que le
forzó a estar fuera de los ruedos por cerca de un mes. La otra causa fue
voluntaria, ya que el diestro decidió dosificar sus actuaciones. En
cambio, José Tomás triunfó en la mayoría de sus actuaciones, saliendo a un
promedio de 1,75 trofeos por corrida, con 14 faenas de 2 orejas. Además todas
sus presentaciones, excepto tres, fueron en plazas de primera y segunda
categorías. Comenzó la temporada, abriendo la Puerta del Príncipe de la
Maestranza dos veces, y en su tercera corrida obtuvo un trofeo a cambio de un
percance, y se fue de Sevilla con el trofeo de “Triunfador de la Feria”. Luego,
obtuvo otros grandes triunfos, especialmente en Barcelona, en donde salió a
hombros en dos ocasiones, cortando un total de seis orejas en sus cuatro
presentaciones. Sin embargo, en Madrid José Tomás en su paso por San Isidro
emborronó su campaña por oír los tres avisos al pinchar y descabellar varias
veces a un toro de Adolfo Martín.
En
la
temporada del 2002 José Tomás completó
una campaña afectada por lesiones. Visitó la enfermería con una lesión en el
pecho en Granada el 30 de mayo. Luego en Badajoz el 22 de junio tuvo una seria
cornada, la que lo tuvo exactamente un mes fuera de los ruedos y, finalmente,
recibió un puntazo en la mano el 19 de agosto en Mont-de-Marsan. Para el
diestro madrileño el ser castigado por los toros no es anormal, pues hasta entonces
había sido corneado o lesionado por los toros unas catorce veces. Su campaña
fue irregular, con actuaciones sin obtener trofeos en Sevilla, Valencia y
varías plaza menos importantes, y no pisó los
ruedos de Pamplona, Bilbao, Logroño y Zaragoza. En cambio obtuvo 44
trofeos, y abrió 12 puertas grandes, entre ellas la de Madrid. Pero tanto lo
bueno, regular o malo que efectuó el maestro madrileño en la temporada del 2002
fue eclipsado al saberse que él se retiraba sin dar una razón en septiembre después
de su actuación en Murcia
Al igual que se retiró, sin dar
explicaciones pues es una persona muy privada y hermética, después de un descanso de cinco
años, el 17 de junio del 2007 José Tomás reapareció triunfalmente en Barcelona,
iniciando una inesperada fiebre ‘tomasista’, de muchos más grados que la de su
primera etapa en los ruedos, y que ha calentado la fiesta durante las tres
últimas temporadas, haciendo que se ponga el cartel de “no hay billetes” en donde
quiera que se anunciara. El torero no
ha decepcionado a ese público que llena las plazas para verlo actuar, pues
desde su reaparición en Barcelona en junio del 2007 ha triunfado a lo grande en
casi todas sus 58 festejos, obteniendo 128
orejas y 3 rabos aunque varios de esos
trofeos los tuviera que pagar con su propia sangre.
En la temporada de su reaparición solamente dejó el ruedo sin llevarse trofeos en 2 festejos de los 16 que
toreó, esto sucedió en Alicante y en la última corrida en que actuó en
Barcelona. El maestro madrileño cortó tres orejas en sus
actuaciones en
Barcelona, Dax, Pontevedra, San Sebastián, Salamanca y Nimes, más dos en
Algeciras, Málaga ,Almería y Linares, saliendo a hombros de todas esas plazas,
menos de la de Linares, en donde su primer toro le
infligió una grave cornada. Se debe anotar que José Tomás no actuó en ninguna
plaza de primera, excepto en la de Barcelona.
En la temporada 2008 José Tomás triunfó
en 17 corridas de las 20 actuadas, obteniendo un total de 44 trofeos. Por
ejemplo, cortó dos orejas o más en
Castellón, Córdoba, Salamanca, Murcia, Linares y Aranjuez, Málaga,
Granada, Pontevedra y Cuenca, y en Jerez cortó un rabo. De todos los éxitos
tienen especial relevancia los obtenidos en Las Ventas en donde en la tarde de
su reaparición el 15 d junio dio lecciones de toreo perfecto con buenos toros,
cortando tres orejas y abriendo la Puerta Grande. Esta no la pudo abrir en su
repetición tres semanas después por estar en la enfermería curándose de tres
cornadas después de haber cortado cuatro orejas con dramáticas faenas a toros
con dificultades. En Barcelona en la
corrida con la que cerró su campaña indultó un toro del Cuvillo y le cortó la
oreja a otro. La parte negativa fueron las muchas volteretas sufridas que le
han hecho entrar varias veces en las enfermerías, en las de Jerez, Madrid y El
Puerto con heridas graves. Pero es también la manera de reaccionar a esas
cornadas lo que ayuda a engrandecer la figura de José Tomás, quien siempre
reaparece como si nada hubiera pasado. Ejemplo, 20 días después de la grave cornada que recibió en el cuello en Jerez,
donde se llevó 3 orejas además de la cornada, el diestro reapareció en Granada,
obteniendo 4 orejas y 1 rabo.
El maestro madrileño
volvió a
completar otra extraordinaria temporada el pasado año. Cortó dos
orejas en Valencia la tarde del 15 de marzo
y en Castellón la tarde del 20 de marzo. Luego se mereció tres orejas en
Córdoba, en Nimes, Gijón, Málaga, Almería; cuatro en Jerez de la Frontera Badajoz, Huelva, Linares y Murcia; tres
orejas y rabo en Granada; y una oreja en Toledo, León, Bayona, y
Albacete. Además en la Monumental de Barcelona, su plaza, corta cinco orejas el 5 de julio y allí
despide la temporada el 11 de septiembre encerrándose en solitario con seis
toros. Cortó cuatro orejas. En América en el invierno actuó en tres corridas
puntuando solamente en la Ciudad d México. Es de resaltar el hecho positivo de
que en la pasada temporada el madrileño ha triunfado con más maestría sin la
necesidad dejarse coger a menudo, como hizo en las dos previas temporadas. En
lo negativo se debe anotar que el maestro no toreó en Madrid y siguió limitando el número de actuaciones y no ha
formado parte de los abonos de las ferias de Sevilla, Bilbao ni Zaragoza.
Según las recientes declaraciones
de Salvador Boix, apoderado del José Tomás, parece que con pequeñas modificaciones,ya que toreará en
Madrid y Bilbao, el planteamiento para la temporada 2010 que su torero iniciara
en marzo en Olivenza, va a ser muy
similar a de la temporada pasada. Por otro lado, debido al mutismo del espada
es imposible saber cual es la ambición para su futuro torero en la nueva
década. Sea cual fuera el toreo se engrandecería si en el futuro este figurón
del toreo se decidiera a completar unas campañas más convencionales, toreando un considerable
número de corridas, entrando en carteles
más abiertos en las
ferias principales, y con la
televisión presente cuando fuera necesario.
"El Juli", el líder en número de corridas y trofeos de la
década (00: 117-217-12; 01: 87-163-5; 02: 112-166-; 03: 86-114-1; 04: 74-79-7;
05: 61-67-; 06: 63-96-1; 07: 82-110-2; 08:74-104-3; y 09: 58-78-1)
Durante la pasada
década en los
ruedos Julián López "El Juli” ha sufrido una transformación, pasando de
ser de un gran torero popular, a uno de los toreros más hondo, clásico y sobrio
de la actualidad. Hasta el 2004 Julián López "El Juli”
desde sus principios mostraba tener las cualidades necesarias para ser una gran
figura del toreo, lo que logró al tomar la alternativa. Julián tenía un valor
sin límite y una sabiduría lidiadora que asombraban, lo que le permitía dominar a los toros intuitivamente, como si
supiera de antemano cual iba a ser la conducta del animal. Además el joven
diestro torea elegantemente con el capote, ejecutando una variedad de
impresionantes quites, y con la muleta, después de satisfacer a los aficionados
con ligados, templados y artísticos
pases, solía completar su labor con una variedad de pases de adorno que
enloquecía al pueblo para luego matar tan efectivamente que parecía que en vez de espada usaba un cañón. También
banderilleaba a casi todos su toros. O sea, que su toreo era una combinación de
calidad y cantidad. Sin embargo, el
afán sin límite por triunfar, le causó ser recipiente de múltiples volteretas y
varias cornadas serias, y quizás, en ocasiones le robara a sus faenas
muleteriles de algo de profundidad.
Con ese hacer el joven torero
debiera haber estado más que satisfecho con sus logros, pues al comenzar su tercera campaña como matador de
alternativa en la primavera del año 2000, se hallaba en lo más alto del toreo.
Estaba entonces batiendo marcas de
actuaciones y triunfos y disfrutando de una popularidad que transcendía el
mundo taurino, lo que hacía que el madrileño fuera el torero más taquillero en
esos momentos.
Además, en solo dos temporadas ya se había sentado en el trono
taurino con Ponce y José Tomás.
Pero cuando lo tenía todo, él
probablemente quería ser más, sentirse un diestro más clásico, un torero de
toreros y, al mismo tiempo, ser más admirado por la afición y la crítica
puristas. Así que, exponiéndose a perder la popularidad que tenía, a
conciencia, comenzando en su campaña del
2004, y bajo la tutela de su nuevo apoderado el matador retirado Roberto Domínguez, comenzó a disminuir la
cantidad de sus actuaciones, para concentrarse en la calidad, deshaciéndose de
lo más trivial y concentrándose en lo más puro de su toreo. Además, comenzó a dejar de banderillear a sabiendas de que su modo de hacerlo no era
excepcional.
Al principio
esta metamorfosis no fue bien aceptada por un público que comenzaba a echar de
menos el entusiasmo sin límites del torero en el ruedo y su toreo de más
emocionante estilo. Se hacia extraño no verlo banderillear ni hacer quites a
granel, ni excederse en su variado toreo de adorno. Al mismo tiempo, los
puristas tardaron algún tiempo de completamente abrazar a este más clásico y
asentado Juli. Sin embargo, al terminarse la década, el nuevo Juli sigue en
la cima, triunfando como un gran lidiador, serio y clásico torero, más admirado
por la purista afición y generalmente alabado por la crítica.
A pesar de que el nuevo Juli en
las últimas temporadas haya disminuído sus actuaciones,
la cantidad de corridas
que toreó y los trofeos que obtuvo durante la década asustan. En las 10
temporadas el madrileño ha sumado 814 corridas toreadas y
1194 orejas y 39 rabos cortados.
Julián, en su primera completa campaña en la temporada 1999 sin más
preludio se encaramó en la cima, terminando como el líder del escalafón de los
matadores de toros, y en la primera temporada del siglo con la misma
regularidad e intensidad que las del año anterior triunfó asegurándose así la
adquirida privilegiada posición. De nuevo finalizó su campaña encabezando el
escalafón con 117 corridas toreadas, 217 orejas y 12
rabos cortados. Esa temporada, entre sus sobresalientes actuaciones destaca el
comenzar su campaña saliendo por la Puerta Grande de la plaza de Castellón, tras cortarle las dos
orejas de un toro de Victorino Martín. Luego entre sus muchos triunfos destacan
el haber cortado una oreja en un festejo en la Feria de Abril de Sevilla, otra
en la corrida de Beneficencia en Madrid y otra más en Bilbao, más el desorejar
a un toro en Barcelona. Por otro lado, no tuvo suerte en el toro de la
confirmación de la alternativa en las Ventas, y fue herido por su segundo. En
cambio, su final de temporada fue glorioso, pues el 12 de octubre le cortó dos
orejas y rabo a un toro de ”Fuente Ymbro” en Zaragoza, y dos días después cerró
la temporada cortando dos orejas en Jaén, y ya en América continuó triunfando,
destacando haber cortado dos orejas y rabo en la Monumental de México
en noviembre.
"El Juli” remachó su posición de
super-figura en la temporada del 2001, cuando toreó 88 corridas cortando
163 orejas y 5 rabos, y también se afianzó como el torero más taquillero de entonces, al poner el cartelito
de 'no hay billetes' 52 veces. Sumó menos actuaciones que el año anterior,
debido a los tres graves percances que sufrió en Madrid, Málaga y Bilbao. Para
hacer un recuento de todos sus triunfos sería más sencillo enumerar las plazas
en donde no se llevó ningún trofeo que alistar los cosos en donde triunfó, ya
que de las 88 corridas toreadas en 73 obtuvo uno o múltiples
trofeos y en 51
ocasiones salió a hombros. Fue el único matador que esa temporada que salió
triunfante de todas las plazas de primera como Madrid, Sevilla, Barcelona
Pamplona, Bilbao, Valencia y Zaragoza, y que cerca del 74% de sus actuaciones y
triunfos tuvieron lugar en plazas de primera y segunda categoría. Fue nombrado
'el triunfador' de importantes ferias como las de Madrid, Pamplona, Bilbao,
Logroño, Arles, en donde indultó un toro, y de la temporada de Barcelona.
También ese año en sus actuaciones se apreciaba que iba más y más acrecentado
la hondura de su toreo.
De muevo incrementó el número de sus actuaciones en la temporada del
2002, siendo el diestro que más
actuó, más triunfos consiguió y más plazas llenó. Esta fue su mejor campaña
hasta entonces. Los números dan una idea de la envergadura de su hazaña: 173
trofeos, 59 salidas a hombros y 1 indulto más cortes de orejas en todas las
ferias importantes, excepto en las de Madrid y Málaga. Entre tantos buenos
logros fueron excepcionales el indultar un toro en Linares, el cortarle las orejas y
el rabo a un toro en el Palacio Vistalegre de Madrid y haber hecho otro tanto
en la plaza de Arles, y el haber actuado tres tardes consecutivas en Bilbao,
cortando un total de cuatro orejas y abriendo la Puerta Grande una de esas tardes. Estos logros serían
significativos para su carrera, pero probablemente lo eran más para su ego el
que parte de una crítica reacia y a una minoría de ortodoxos aficionados
empezaran a reconocer a Julián como un diestro de clase, capaz de plasmar un
toreo profundo, cuando su casta y las ansias de triunfar se lo permitían. Lo negativo de su campaña fue el ser herido
gravemente en dos ocasiones.
Después de la temporada del 2002 las actuaciones de las campañas del madrileño paulatinamente disminuyeron, pero no la proporción de trofeos que obtenía en sus presentaciones. Para no repetirme mencionando tantos y tantos hitos que acontecieron en la carrera de Julián durante las siete últimas temporadas restantes de la década, lo que sería reiterativo, solamente cito aquí algunos hechos como simples muestras significativas de todo lo bueno que el joven maestro ejecutó en los ruedos europeos:
-Temporada 2003. Toreó 86 corridas,
obteniendo 115 trofeos entre orejas y rabos. El 27 de mayo se encerró con seis toros las Ventas
en Madrid con más éxito que la solitaria oreja obtenida indica, pues tuvo que
magistralmente imponerse a las dificultades del ganado. Le siguieron tres encerronas: en Santander, Linares y Zaragoza, en las que
tuvo un saldo de cuatro trofeos en cada corrida. También corto cuatro orejas en
Valladolid, León y Almería, tres orejas en Murcia más dos o una en casi todas los ruedos que
pisó. “El Juli”
terminó esta temporada, siendo no solamente la primera figura del toreo que ya
era, sino también consagrado como un
excepcional clásico maestro que dominaba todas las suertes del toreo.
-Temporada 2004. Actuó en 74 corridas
consiguiendo 86 trofeos. En
abril decidió dejar de banderillear, teniendo por un par de años que oír
estoicamente las protestas del público que a menudo le exigía que lo hiciera.
Esto hacía más difícil el calentar a los resentidos espectadores al comenzar
las faenas. Por la onceava vez abrió la Puerta Grande de la Monumental de
Barcelona y cerró su campaña también saliendo por la Puerta Grande de la
plaza de Zaragoza.
Esta fue la primera temporada en la que Domingo Domínguez lo apoderaba y lo animaba a seguir por
camino elegido por el espada de concentrarse en refinar su toreo aunque fuera
a costa de perder algo de su popularidad. No fue fácil para Julián, pero
persistía en su esfuerzo para que se le aceptara como otra clase de torero.
-Temporada 2005. El
nuevo Juli este año obtuvo una más moderada cantidad de trofeos que lo que
era su norma. Cortó 67 oreja y 1 rabo en 61 festejos. Obtuvo tres orejas en Olivenza, Arles, y en Mont de Marsan, dos orejas en Valencia en
julio, y una en marzo; otra le otorgaron en abril en Sevilla y en agosto en
Bilbao. Sin embargo, en Madrid no hubo suerte en dos corridas, yéndose de
vacío. Aunque sucedió en la Plaza México antes de iniciar la temporada española
se debe resaltar que el 5 de febrero el madrileño indultó un toro en la
Plaza México, haciendo historia en la tauromaquia del país azteca.
-Temporada 2006. El joven maestro volvió a arrasar de nuevo cortando orejas y
rabos a granel, y completando faenas grandiosas durante esta temporada.
Terminó su campaña habiendo sido premiado con 97 trofeos en 63 corridas.
En la Fallas de Valencia abrió
la Puerta Grande por séptima vez en su carrera tras cortar tres trofeos; en
San Isidro bordó una gran faena a un toro de Ana
María Bohórquez, ganándose la admiración de los aficionados madrileños más
exigentes. Sin necesitarlo, tuvo la gesta de torear con éxito toros de Victorino Martín en Madrid y de Miura en Valencia. Por otro lado, durante
esta temporada del 2006, algunas
empresas comenzaron a rechazar sus exigencias para torear, dejándolo fuera de
algunas ferias, como pasó en la Feria de Abril de Sevilla.
-Temporada 2007.
Al comenzar
la temporada 2007 las otras figuras a lo mejor deducirían, por la situación
mencionada, que sería el momento de desplazar al madrileño de la cima. Ahora
bien, este nuevo Juli, con su más clásico estilo y compitiendo
sin discriminación tanto con Ponce y
con el reaparecido José Tomás, más con las incipientes estrellas como
“El Cid”, Castella, Manzanares,
Perera, Talavante, o Cayetano
siguió siendo un campeón. Tuvo éxitos apabullantes en 82 tardes,
ya que mató 173 toros,
cortándoles 110 orejas
y 2 rabos, un rabo lo obtuvo en Murcia y el otro simbólico de un toro que indultó
en Morón. Además, salió a hombros 37 veces, incluyendo las plazas de toros de
primera categoría. Esta vez, lo consiguió todo complaciendo tanto a las
masas como a los buenos aficionados y exigentes críticos. El triunfo de Julián más significativo tuvo lugar en las Ventas de
Madrid, en donde completó dos magistrales faenas a toros no fáciles que fueron premiadas con una oreja cada una y con
una salida a hombros. Ahora bien, lo más importante era que finalmente
conquistó a sus paisanos que a menudo le habían puesto peros a su hacer
-Temporada 2008. ,"El Juli”, en su décima campaña como matador de
toros en los ruedos europeos completó otra triunfal temporada. Actuó en 74 corridas y cortó 107 apéndices, y 20 de
ellos los obtuvo en plazas de primera. Salió a hombros en múltiples ocasiones
de plazas tan importantes como las de Valencia, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Arlés, Dax, Nimes, Burgos, Alicante, Huelva y Almería, entre otras.
Además,
cortó una oreja en Sevilla, Córdoba,
Burgos, Pamplona, Mont de Marsan, Zaragoza y Jaén. La nota negativa fue el no repetir el triunfo del
año anterior en el ruedo madrileño de las Ventas. En cambio, la nota más alta
la dio el viernes 19 de septiembre en Nimes donde conmemoró
su décimo aniversario
como doctor en tauromaquia, toreando magistralmente en solitario seis toros de
Daniel Ruiz. Julián
esa tarde mostró toda su tauromaquia, la del toreo alegre y popular de sus
principios, incluso banderilleó, más la del profundo y clásico que luego
adquirió. Cortó siete orejas y un rabo.
-2009. “El Juli” cerró la década
actuando en menos cantidad de festejos que en las temporadas anteriores, aunque
los trofeos proporcionalmente crecieron y además durante otro año más ofreció a los aficionados grandes faenas, dando lecciones magistrales de toreo.
Comenzó su campaña el 7 de marzo en Olivenza
desorejando a un toro y la concluyó el 17 de octubre en Jaén obteniendo los
mismos trofeos, y entre medio actuó en 56 corridas más, cortando en ellas 74
orejas y 1 rabo. De especial importancia fue el impacto de sus actuaciones en
la Feria de Abril sevillana. Allí lidió cuatro toros en dos corridas y triunfó fuertemente en
tres de ellos, al cortarle una oreja a dos y a un tercero le completó su mejor
faena, pero por pincharlo solo dio una vuelta al ruedo, perdiendo dos posibles
orejas más una salida por la Puerta del Príncipe. También le concedieron tres orejas en San Fermín en
Pamplona, y abrió una vez más la Puerta Grande de la Monumental de Barcelona, Tuvo dos encerronas, una accidental en
Bilbao, al decidir matar los seis astados por sus compañeros caerse del cartel,
y otra planeada en Bayona. En la
primera los resultados fueron mixtos, obteniendo solo un trofeo, mientras que
en la plaza francesa la tarde fue triunfal. Precisamente, en el país galo su campaña
fue excepcional, pues allí en 8 presentaciones cortó 15 orejas, 5 de las faenas
fueron de dos, y salió a hombros en 5 ocasiones.
Julián López “El Juli”, formado
en los noventas, con Ponce y José Tomas ha dejado su marca en la pasada década,
y durante ese periodo se
ha confirmado, como un valiente y serio maestro que atesora una sapiencia
torera que le permite con firmeza dar la perfecta lidia a cualquier cornúpeta
al que se enfrente. Entra en la nueva década como una figura madura y afianzada
en su puesto en la cima, y además a dispuesto defenderlo al compartir los
carteles con sus contemporáneos maestros de los noventa y con los nuevos
valores del toreo.
El genial José Antonio Morante es actualmente el mejor representante
de los que ahora llaman ‘toreros de arte’. Son toreros en los que los
aficionados aprecian más la pureza, el clasicismo y singularidad y profundidad
de su toreo, rociados con la exquisitez de los detalles artísticos, que por la
regularidad de sus triunfos, o la tenacidad y entrega para agradar al público.
Estos artistas cuentan con partidarios incondicionales dispuestos a perdonarles
la falta de espíritu competitivo y las malas tardes, incluso las mediocres
campañas, esperando que las musas les inspiren a bordar una faena o un quite
sensacional.
El diestro de la Puebla actuó en 467 festejos, cortando 309 orejas y 9
rabos en los ruedos europeos durante la década, cantidades que no son
impresionantes comparadas con las de las otras figuras con quienes compartió
los carteles. Ahora bien, el sevillano a pesar de esas mediocres estadísticas,
gracias a su arte y a algunas inolvidables faenas, ha seguido ocupando la
sólida posición como figura del toreo durante estos diez años, a pesar de que
algunas ilógicas decisiones tomadas
fuera del ruedo no hayan sido favorables para que avanzara en su carrera.
Después de
completar su tercera temporada de
torero de alternativa en 1999 con gran éxito y triunfando con
cierta regularidad, Morante, ya
convertido en una figura importante, en las dos primeras temporadas de esta
década hizo campañas inferiores a la del 1999, pero bordando
ocasionalmente idílicas faenas, y
regularmente creando obras
de arte con su sin igual toreo por verónicas, lo que
le ha permitido siempre entrar en los carteles selectos de las ferias.
En su
primera campaña de este siglo toreó 78 festejos con 45
apéndices como premios, pagando por ello un precio en sangre, pues fue herido
gravemente en Sevilla en abril y en Albacete en septiembre. En el 2001 "Morante de la Puebla" completó una
campaña que estadísticamente era de regular para abajo. Toreó 66 festejos,
cortando 35 apéndices y solamente uno de ellos le fue concedido en una plaza de primera. Esa la
cortó en las Ventas de Madrid, en donde le hizo a uno de sus toros una
inspirada faena, la que muchos consideraron la mejor de la Feria de San Isidro.
Además solamente en 10 ocasiones abrió una puerta grande, siendo todas en
plazas de segunda o tercera.
En el 2002 tuvo otra temporada irregular, aunque consiguió
actuaciones más sólidas que en la temporada 2001. Actuó en 64
corridas y obtuvo 42 orejas, abriendo 11
puertas grandes, aunque solo una en plaza de primera. Sus mayores triunfos
fueron en Barcelona, Jerez, Cáceres, Santander, La Coruña, Murcia, Palencia,
Santander y Jaén. El 15 de agosto tuvo el gesto de encerrarse en solitario con
seis toros en la plaza de El Puerto de Santa María (Cádiz). Por otro lado, en
Madrid no se encontró a sí mismo y no toreó en Sevilla, por no entenderse con
la empresa. Fue herido en Pozoblanco el 27 de septiembre.
La campaña
de Morante en el 2003 subió de tono, además
de ser más extensa. La inició en febrero en Jaén y la cerró en el mismo lugar
en octubre, haciendo doblete en esa feria y cortando un trofeo. Actuó en 54
corridas de toros, cortando 55 orejas y 3 rabos. De sus triunfos destacan el
éxito que tuvo en Jerez, de donde salió por la Puerta Grande con tres orejas y un rabo en su esportón, y el de El Puerto de
Santa María en agosto, en donde cortó dos orejas y rabo, y también el de Sevilla en la Feria de
Abril, en donde cortó una oreja en una de
sus dos
comparecencias. En cambio, aunque en
Madrid Morante obtuvo una oreja en tres corridas, el trofeo no fue suficiente
para compensar por la falta de lucimiento en los otros cinco toros. En total
Morante completó una buena campaña, superior a las dos primeras de la década.
La temporada del 2004 fue
brevísima para Morante, pues se fue de los ruedos en abril, después de tener
una opaca actuación en su encierro con seis toros en Madrid, y al verse fuera
de los carteles de la Feria de Abril de Sevilla. Entonces la acción parecía
razonable ya que, ya que según el torero, la tomaba por padecer unos problemas
psíquicos y el deseo de tratarlos. Actuó solamente en 7 corridas obteniendo 7
orejas y 1 rabo.
Morante permaneció inactivo
desde mayo del 2004 hasta el 5 de marzo del 2005, cuando reapareció
triunfalmente en Olivenza, para luego completar la temporada con 48 corridas
toreadas y 42 orejas cortadas. Después de torear en América ese invierno, de
vuelta en Europa, toreó 57 corridas
obteniendo 37 trofeos en la temporada del 2006 y luego continuó actuando de
nuevo en América.
El sevillano Inició su campaña europea del 2007 en Morón el 7 de
febrero. En marzo pasó de puntillas por Valencia, pero en abril en Sevilla tuvo
un sonado triunfo en su segunda aparición en la feria, después de tener una
mala tarde en la primera. En mayo no le fue bien ni en Madrid ni en Barcelona,
en cambio tuvo un triunfo sensacional en Jerez. Entonces llegó el triunfo de
Madrid en la Corrida de la Beneficencia el 6 de junio, para tres días después
en esa misma plaza tener una actuación grisácea. Y llegó el inesperado final,
cuando el espada se decidió retirarse
nuevamente. Unos días después de desorejar a uno de sus astados en una corrida
de la Feria de Granada, anunció sin más explicación, haciendo honor a su
imprevisible y errático carácter, que se retiraba del toreo y que rompía sus
conflictivas relaciones con su apoderado Rafael de Paula, quien le tenía
firmados muchos contratos para el resto de la temporada. Su campaña se resumió
numéricamente en 16 corridas toreadas con 12 trofeos obtenidos.
Meses después Morante dejó
saber que volvía a los ruedos.
Lo hizo
en México el 6 de enero del 2008 para, después de unas actuaciones en
América, continuar activo en España, aunque dejando saber, imitando a José
Tomás, que torearía solamente una
veintena de festejos. Esa campaña del sevillano, la
12ª como matador de toros, por designio
fue breve. Actuó solamente en 28 festejos, 4 de ellos en plazas de primera, 2 en las de segunda y 15
en las de tercera. En sus actuaciones obtuvo un total de 23 orejas y 1 rabo, de
las cuales solamente 4 las cortó en plazas de primera y 2 en cosos de segunda
mientras que los 15 restantes más 1 rabo se los concedieron en cosos de menor importancia. Inició la temporada el
19 de febrero, toreando un mano a mano con “El Pana” en la plaza madrileña
Palacio de Vista Alegre, cortando una oreja a un toro de regalo. Tanto el
Domingo de Resurrección en Madrid como el 6 de abril en su única aparición en
la Feria de Sevilla, sus actuaciones carecieron de lustro. Sin embargo, cortó
una oreja cada tarde en las ferias madrileñas de San Isidro y del Aniversario.
Tuvo tardes importantes en Ecija en septiembre, en donde cortó cuatro orejas y rabo, y en octubre en
Zafra, donde le concedieron tres apéndices. También cortó una oreja en León y Dax, además de en
otras plazas más de menor categoría que
estas. En cambio, se fue de vacío de las plazas de Bilbao, Zaragoza, Salamanca,
Murcia, Nimes,
Morante comenzó la última temporada de la década con más entusiasmo
que nunca. Era el mismo torero de siempre toreando con la excepcional clase y arte que lo define, pero por los dos
primeros tercios de la temporada, se ha visto a otro Morante, un torero
lidiando con técnica y firmeza, sin inmutarse, valiente y con habilidad,
buscándoles las cosquillas a lo difíciles toros. Los resultados eran patentes,
pues si por las condiciones de sus toros no eran actos para crear arte, el
maestro intentaba triunfar por todos los medios, sin cortar por lo sano como a
menudo solía hacerlo antes. Los éxitos se
sucedían, entre ellos los de Sevilla,
en donde ganó los trofeos “Mejor Faena de la Feria” y “Mejor Toreo de Capa’, y
el de Madrid, en
donde hizo historia con su maravilloso toreo por verónicas, hy los de Granada y Pamplona, hasta que el 7 de agosto en El Puerto de Santa María un
toro, al que le cortó una oreja, lo hirió gravemente. Sin estar
reestablecido, reapareció en Málaga el
18 de agosto, obteniendo un trofeo, y unos días después, el 28 de agosto en San
Sebastián de los Reyes otro astado lo mandó al dique seco. Volvió a actuar en
Valladolid el 9 de septiembre, y toreó diez festejos más con pocos éxitos, uno
de ellos lo obtuvo en Barcelona, en donde cortó una oreja y fue herido levemente de nuevo. Concluyó su
campaña el 11 de octubre en Zaragoza. El maestro de la Puebla ya no era el mismo, pues falto de facultades
a causa de los percances, actuaba con poco ánimo, a tal punto que luego decidió cancelar sus
compromisos americanos.
El de la Puebla ha dado de nuevo una chocante sorpresa antes de
terminar la década, al hacer público que al romper con su último apoderado, ha
elegido a Curro Vázquez, quien también apodera a Cayetano Rivera Ordóñez,
para que dirija su carera. Esta
decisión ha dado mucho que decir a los medios de comunicación, ya que Morante
tuvo conflicto con los Rivera Ordóñez y con Vázquez, al iniciar sin planearlo,
la controversia sobre la concesión de la Medalla de Bellas Artes a Francisco,
el hermano de Cayetano. Además, el pasado mes más en septiembre, Morante fue
acusado de ser culpable de que no se guardara un minuto de silencio en la
Maestranza en memoria de “Paquirri”, el padre de los Rivera Ordóñez.
No es difícil predecir que, dado el especial don que posee “Morante de
la Puebla”, este artista formará parte como figura de los abonos de las ferias
de más de una temporada europea de la nueva década, pues él no necesita para ello completar una triunfal
temporada. Esto sería lo lógico, pero por otro lado, nadie pudiera adivinar
cual camino este excepcional pero voluble artista se decidiera a tomar para
continuar en su viaje taurino.
Sebastián Castella es un diestro que posee un
valor seco a prueba de bomba, que le
permite practicar con firmeza, estoicismo y total entrega, un estilo de torear,
al que algún crítico ha calificado como “neotremendismo”, que produce
en el
observador a ratos la emoción del tremendismo y otras veces la placidez
del clasicismo. Con este toreo el diestro francés, poco a poco, se abrió un
camino para colocarse entre las figuras que han protagonizado la segunda mitad de la primera década del siglo, y comenzará
la segunda década siendo uno de las más brillantes estrellas. El matador
francés, nacido en Beziers, es el único torero no español que ha formado parte
del grupo de los diestros de la renovación en la pasada década.
Castella, a los 16 años, debutó como novillero con caballos en Acapulco, México, en enero del 1999 y esa temporada actuó en varias novilladas en ese país, además de Francia y España. En el 2000 completó una buena campaña de novillero en Europa que lo llevó a la alternativa. Se doctoró en tauromaquia en Beziers el 12 de agosto. En esa temporada toreó 10 festejos en España, obteniendo otros tantos trofeos, para a continuación ese invierno seguir actuando con éxito en América
Pasarían cuatro años hasta que Castella desempeñara un papel
significante en las temporadas españolas, mientras que en Francia
inmediatamente adquirió un cartel estelar alternando en corridas con las figuras, obteniendo allí triunfos continuos
y saliendo a hombros en una mayoría de sus actuaciones. También se hizo popular
en América, en donde actuaba y triunfaba con regularidad todos los inviernos
desde que tomó la alternativa.
En cambio, a pesar de haber triunfado con fuerza en su etapa
novilleril, los empresarios españoles casi lo ignoraron en las temporadas del
2001 y 2002 y no hasta la del 2003 empezaron a abrirle unos cuantos huecos en
las ferias.
Estas overturas le permitieron al joven espada francés aprovechar
las oportunidades para comenzar su cruzada para integrarse al grupo de los toreros
de ferias españoles. En 2003 toreó 35 corridas obteniendo 64 trofeos en la
temporada europea, un promedio de casi dos orejas por corridas. Sin embargo, la
mayoría de sus actuaciones, como era su norma entonces, tomaron lugar en
Francia, en donde salió a hombros en cinco de las principales plazas y cortó un
apéndice auricular en casi todas sus otras actuaciones. En España actuó en casi
una docena de festejos obteniendo otros tantos trofeos.
En
las temporadas del 2004 y 2005 las actuaciones de Castella en España
aumentaron, aunque sin entrar todavía en las ferias como figura, tal como lo
hacia en Francia y en América. En Europa en la temporada 2004 toreó 42 festejos
y cortó 50 orejas. Más de la mitad de sus actuaciones tuvieron lugar en España,
entrando ya en varias ferias importantes, como las de Valencia, Sevilla,
Madrid, Pamplona, Málaga, Santander y Zaragoza. En Madrid confirmó la
alternativa el 28 de mayo en San Isidro y volvió a torear el 2 de junio, cuando
fue gravemente herido. Actuó una vez más en las Ventas en octubre. En ninguna
de esas tres actuaciones puntuó, pero si asustó con su total entrega, dejando
buen ambiente. Sus mejores tardes en España fueron en Tarragona, donde cortó
cuatro orejas, Santander, tres orejas, Palencia, dos orejas, y en Murcia y
Albacete, en donde cortó una oreja. Sus triunfos en las ferias de Logroño y Zaragoza
fueron sonoros. En Logroño se ganó el galardón a la "Mejor Faena de la
Feria", y en Zaragoza cerró su campaña el 9 de octubre, cortando una oreja a
cada toro de su lote y saliendo a hombros por la Puerta Grande.
En la
temporada del 2005 siguió paulatinamente entrando con más prestigio en los abonos de las ferias españolas. En Europa,
entró en los carteles de 65 corridas, cortando 62 orejas y 1 rabo, un buen
número de ellas en Francia, en donde destacaron sus actuaciones en Arles, Beziers, Bayona y Nimes. Ahora bien en España, aunque
obtuvo bastantes éxitos, le faltó triunfar contundentemente en plazas tan
importantes como las de Sevilla, Bilbao, Barcelona, San Sebastián, Córdoba, Logroño, Pamplona o Salamanca, en cuyas ferias participó. Tampoco le ayudó
mucho el obtener solamente un trofeo en las cuatro tardes que hizo el paseíllo
en las Ventas. En cambio, tuvo tardes brillantes en las ferias de Burgos, La Coruña, Almería,
San Sebastián de los
Reyes, y en otras plazas menos importantes. Castella otra vez mas visitó la
enfermería al ser herido gravemente en Valencia en julio.
Si desde la temporada del 2001 Castella hasta
la del 2005 estaba trepando paso a paso hacia la cima, en la temporada del 2006
se encaramó en ella de un salto. Actuó en 75 festejos cortando la
asombrosa cantidad de 118 orejas y 6 rabos. Sus triunfos pudieran haberse
contado por actuación. El primer toque de atención lo dio en su primera corrida en España en el pueblo de Motril en febrero, en donde indultó un toro y obtuvo
cuatro orejas y rabo. Desde entonces se sucedieron los triunfos en tantos
lugares de los cuales, como
El Quijote, no quiero acordarme. Solamente diré que
se consagró en Sevilla y Madrid. En la Maestranza cortó
dos orejas en su actuación en la Feria
de Abril y otra en septiembre, y en Madrid obtuvo una oreja en cada una de los
dos festejos en los que actuó. Además, salió en hombros de las plazas de
Albacete, Alicante, Algeciras, Mallorca, San Sebastián, Bilbao, Almería,
Linares, San Sebastián de los Reyes, Valladolid,
Albacete y Jaén por cortar dos orejas dos oreja o más, y de
la de Antequera por ganarse cuatro orejas y rabo, y
en la de Burgos por cortar dos orejas más un rabo. Para obtener tanto éxito pagó un alto precio en sangre, ya que
fue herido en Pamplona en julio, en donde cortó una oreja. y en Bayona en
septiembre tras cortar tres orejas y rabo. Pero hubo más, resentido del grave
percance sufrido en Bayona, después de
su triunfo en Sevilla en septiembre, decidió terminar su campaña para
reponerse. Además, pocos días después en un entrenamiento a puerta cerrada en
Aranda de Duero, fue una vez más herido por un toro. A pesar de los percances,
pocos días después comenzó la temporada de invierno en Lima desorejando un toro
para continuar su regular temporada americana con numerosos y grandes triunfos,
hasta que el 29 de diciembre en Cali
fue nuevamente herido gravemente en el pulmón.
Si la temporada la del año 2006 fue la de la ascensión de Castella, la
del 2007 fue la definitiva para su confirmación como figura. Después un largo
periodo restableciéndose de la gravísima lesión del pulmón, Sebastián comenzó
su campaña europea del 2007 en Arles, Francia, el 6 de
abril. La lesión, obviamente no le afectó, pues la
tarde de su reaparición cortó cuatro orejas, para luego continuar triunfando en
los ruedos de España, Francia y México durante el resto de la temporada, la
cual se vio forzado a concluirla en Dax en septiembre, a causa de
una anemia aguda. Después de
Arles, actuó en dos corridas en la Feria de Sevilla, en donde obtuvo un trofeo.
Luego atravesó el charco para torear con mucho éxito siete corridas en México
en ocho días. De vuelta en España, entre otros logros significativos, el
diestro de Beziers abrió la Puerta Grande de las Ventas el 18 de mayo en una
corrida del abono de San Isidro, y cuatro días después volvió a cortar un
apéndice en la misma plaza. En total, cortó 67 orejas y 3 rabos en sus 67 actuaciones en Europa---24 en plazas
de primera, 26 en las de
segunda clase, y las restantes en los cosos de tercera---. Además fue sacado 25
veces a hombros por la puerta de los triunfadores. Es necesario anotar que los
trofeos conseguidos por Castella pudieran haber sido muchos más, pues pasó un
bache durante el cual falló bastante con la espada, y también que hubiera
sumado aun más corridas, pues contaba con muchos contratos para los meses de
septiembre y octubre, cuando cortó su campaña a causa de enfermarse con una anemia
aguda. Esa temporada rompió sus relaciones con su apoderado Luis Alvarez y
con su director artístico José Antonio Campuzano, quienes habían contribuido a
su progreso.
En la temporada europea del 2008
Sebastián Castella completó su octava campaña como matador de alternativa,
manteniendo su estatus de figura, adquirido en las dos últimas temporadas. Comenzó su
campaña el 1 de marzo en Olivenza y la concluyó
18 de octubre en la Feria de Jaén para,
luego,
sin tomar un descanso, iniciar con éxito otra extensa temporada americana. En
Europa actuó en 55 corridas de toros,
obteniendo 70 orejas y 3 rabos, siendo 17 de esos trofeos concedidos en plazas
de primera, 24 en las de segunda y 29 en las de tercera. Hubo un
hiato en su campaña por el diestro volver a
México en abril para cumplir varios contratos. Aquí menciono
otros logros importantes del diestro francés durante la temporada: cortar seis apéndices en tres actuaciones en Nimes, una de ellas actuando en
solitario; obtener los máximos trofeos en Algeciras y tres
apéndices en Granada, Cuenca, Sanlúcar de Barrameda, Salamanca, Murcia y Pontevedra, y cortar dos trofeos en Beziers, Trujillo,
Aranjuez y Baeza, más uno en Valencia, Vitoria, Huesca, San
Sebastián, Valladolid, Albacete o, San Sebastián de los Reyes. Sin embargo, también hubo bajos en la
campaña de Castella, como pasar por las
ferias de Sevilla, Bilbao, Málaga
y Zaragoza sin obtener trofeos, en
muchos casos por sus fallos con los aceros. Dos serios percances en Algeciras
y Pamplona le afectaron negativamente al hacerle perder algunas
corridas.
Sebastián Castella, ya en plan de gran figura en la última
temporada de la década, realizó la más exitosa campaña de su carrera. Por
diseño moderó la cantidad de su actuaciones, auque no la de los muchos trofeos
obtenidos. Actuó en 54 corridas, cortando 82 trofeos, los que ganan en
importancia si se considera la categoría de las plazas donde los obtuvo; 45 de
ellos en los 30 festejos toreados en plazas de
primera, siendo el diestro quien
más triunfó en las plazas de esa importancia, 23 en plazas de segunda y el
resto en las de tercera. Por ejemplo: cortó 12
orejas en Nimes; 4 en Madrid, Arles, Béziers y Málaga; 3 en Bayona, Dax,
Mont-de-Marsan, San Sebastián Albacete, Plasencia, Pontevedra, Salamanca,
Santander; 2 en Valencia, y en todas esas plazas abrió las puertas
grandes; y 1 la consiguió en Sevilla, Barcelona y Pamplona. Asombra
que en su país, el galo en 13 tardes cortó 29 orejas, saliendo a hombros
en 8 ocasiones. Al completarse la
temporada el periódico ABC de Madrid, considerando a Castella ser el triunfador de
la temporada 2009, le concedió el prestigioso premio "ABC-Vicente
Zabala"’.
El resultado ha sido que en estos cinco últimos años Sebastián Castella ha ido adquiriendo hondura, clase y maestría en su toreo, y que su presencia en los carteles ha pasado de ser de complementaria a estelar. Y añadiendo a esos logros el hecho de que el maestro francés continua pidiendo guerra en los ruedos, es fácil vaticinar que él seguirá siendo un torero importante en esta incipiente década.
Manuel
Jesús “El Cid es un
valiente y consumado maestro que con su toreo sólido, poderoso y clásico poco a
poco, sobreponiéndose a muchos inconvenientes, se ha convertido desde la mitad
de la pasada década en una figura del toreo. Su estilo sólido y sobrio
está basado en los pases fundamentales,
o sea el natural y el derechazo, y sus correspondientes pases de pecho y muy
pocos adornos. Ahora bien, ejecuta esos largos pases con gran temple, hondura y
ajuste, dándole las ventajas al toro y arrastrando la muleta por la arena como
si su intención fuera barrer el ruedo. Sus naturales rayan con la perfección.
Así que este diestro no necesita del toreo más trivial para entusiasmar a los
espectadores.
Como
Castella y “El Fandi”,
Manuel Jesús “El
Cid” tomó la alternativa el año 2000, y de los tres, el sevillano ha sido el que ha tenido que andar el camino más
escabroso para hacerse figura. A “El Cid” le ha tomado cinco años para llegar a la cima, remontando
obstáculos que parecían insuperables. Comenzó su ascenso de una manera
significativa en la temporada del 2004 y, finalmente, llegó a esa meta en la
temporada del 2006, a la madura edad de 32 años. No obstante, hasta la
conclusión de la temporada del 2007, en la cual tuvo la mejor campaña de su
carrera, el torero sevillano no se ha sentido seguro en la cima, pero desde
entonces ha permanecido afincado en su posición de torero vanguardista.
“El Cid” inició su irregular carrera de novillero en el año 1997
toreando 11 novilladas. La campaña siguiente fue la mejor de esa etapa
profesional, ya que toreó 31 festejos, obteniendo 33 trofeos. En esa temporada
actuó en cinco ocasiones en Madrid cortando un trofeo. En la temporada del 1999
solamente actuó en 17 novilladas. Como novillero el panorama se le presentaba
obscurecido, así que decidió doctorarse, lo que hizo en Madrid el 23 de abril
del 2000, aunque los prospectos como matador no eran mejores que los de
novillero. Sumó 9 corridas de toros, en las que consiguió 8 trofeos. Madrid fue
su bastión, ya que en las Ventas actuó fuera de feria en cuatro corridas de las
duras, obteniendo una oreja en dos ocasiones y sufriendo una grave herida en
una de esas presentaciones. En la
temporada 2001 toreó dos tardes en Sevilla, obteniendo un trofeo, y tres
tardes en Madrid, en donde, sin conseguir resultados brillantes, mantuvo su
cartel. Concluyó la campaña con 11 corridas, 2 orejas y 1 rabo en su haber.
En la temporada 2002 dio un
paso hacia adelante que hubiera podido ser un gran salto, a no ser por el fallo
con la espada en tardes cruciales y por haber recibido tres cornadas. En las
ferias claves de Sevilla y Madrid la tizona le dejó sin orejas, pero no borró
el buen sabor del toreo bueno que interpretó. Luego en Sevilla cortó una oreja
en agosto, y fue herido cuando buscaba otro triunfo en octubre. El cenit de su
campaña lo alcanzó en Bayona (Francia) al cortarle las dos orejas y rabo a un
bravo ‘victorino’. Este es el resultado de su campaña: 22 festejos
y 23
trofeos.
En la temporada del 2003 “El Cid” subió otro escalón más en su lento
avance hacia la cima, pero de nuevo la espada y las cornadas fueron lastres que
frenaron el tren de su ascensión. En Sevilla cortó una oreja en una de sus dos
comparecencias en la Feria de Abril y otra en la Feria de San Miguel en
septiembre. En cambio, por Madrid en San Isidro pasó con más pena que gloria, y
fue herido en la primera corrida en mayo y en
la segunda en junio cumplió sin más. Sin embargo, en la Feria de Otoño cortó un apéndice. En Nimes
cortó la primera oreja de las varias que obtuvo esa campaña en plazas
francesas. Terminó la temporada con 33 festejos toreados en los que le
concedieron 23 trofeos. La proporción de trofeos es baja, pero hay que
considerar que los trofeos fueron
conseguidos con faenas serias, templadas y elegantes, y a menudo ejecutados a
toros impresionantes.
En el 2004 “El Cid” ya empezó a retirarse al callejón en muchas
ocasiones, no con lágrimas por haber pinchado, sino con una sonrisa en su
rostro y llevando más de un trofeo en
sus manos. Esa temporada el avance del
sevillano no consistió, como en años anteriores, en un pasito adelante sino en
un salto mortal hacia estrellato. En Francia arroyó cortando cinco orejas en
Nimes y Vic-Frzensac, dos en Bayona y tres en Dax; y en España triunfó en
plazas de mayor y menor importancia. En Madrid cortó tres orejas, una en San
Isidro, otra en la Corrida de la Beneficencia y otra más en la Feria de Otoño.
Abrió puertas grandes de plazas como las de Jaén, Algeciras y Albacete, y cortó una oreja en otras como
las de Bilbao Castellón, Pontevedra, Logroño, y Santander. De las plazas de
primera, a este nuevo ”Cid” batallador se le resistieron Zaragoza y Sevilla.
Sin embargo, dos logros descollaron sobremanera en su excelente campaña, uno es
el hecho de que 15 orejas de las 57 obtenidas por el de Saltera en sus 47 actuaciones
fueron cortadas en 14 encierros de
Victorino Martín. El otro
acaeció en Albacete en septiembre, en donde tres días después de sufrir una
grave cornada en un pueblecito de Avila, “El Cid” actuó con la herida aún en
carne viva, y cortó tres orejas y salió en volandas por la Puerta Grande.
En la temporada del 2005 el
diestro de Saltera con nuevos triunfos afianzó el puesto de figura conseguido
en el 2004. Actuó en 59 corridas
cortando 57 orejas y un rabo. Sus primeros zambombazos los dio en Sevilla en abril,
al abrir dos tardes la Puerta del Príncipe, una el Domingo
de Resurrección con toros comerciales,
y el día 7 de abril lidiando toros de Victorino Martín. Estos
hechos causaron que fuera declarado el triunfador de la feria. Luego en Madrid
toreó dos tardes en San isidro, y en un festejo abrió por primera vez la Puerta
Grande por cortarle dos orejas a un ‘victorino’, y también obtuvo un trofeo en
la corrida de la
Beneficencia. Los triunfos se sucedieron, como los que tuvo en Valencia en la
feria de Julio y en la de Santander, en cuyos cosos cortó tres orejas, además
de cortar una oreja a otro ‘victorino’ en Bilbao. También, en Antequera indultó
un toro por primera vez. Cuando todo iba viento en popa en Mérida el 4 de
septiembre se lesionó un codo, lo que le causó cortar la temporada unos días después de torear en la corrida
Goyesca de Ronda, donde solo pudo matar un toro. Esto le evitó el actuar en
la corrida en que estaba anunciado en
Sevilla en la Feria de San Miguel para en solitario enfrentarse con seis toros.
“El
Cid”
comenzó su campaña de la temporada europea del año 2006 en marzo cortando
orejas en Castellón y Olivenza. Luego, en abril obtuvo una oreja en Sevilla, y
en mayo abrió por segunda vez la Puerta Grande de las Ventas en Madrid. En
cambio, en junio en la corridas de la Beneficencia se fue de vacío por haber
pinchado a un toro al que le tenía cortadas las orejas. Por el resto de la
temporada continuó triunfando, como muestra el haber sido premiado con 112 orejas y 3 rabos en 84
festejos. Tal vez lo que mejor refleja que
“El Cid” ya estaba encumbrado fue cuando al final de la temporada salía a
hombros por la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla después de haber
cortado varias orejas, dos de ellas a un ‘victorino', en un festejo de la Feria de San Miguel que el espada actuó en
solitario. Al terminarse la temporada no había la menor duda que “El Cid” no
volvería jamás a ser un torero de corridas duras.
“El
Cid” completó otra campaña aun más
triunfal en temporada del 2007. La comenzó en Cabra el 24 de febrero,
obteniendo cuatro orejas y la concluyó en Jaén el 16 de octubre, en donde cortó
dos orejas. Entre esas fechas cortó 130 orejas y 2 rabos en 87 corridas.
Diecisiete de esos trofeos fueron concedidos en plazas de primera clase, y 37
en cosos de 2ª categoría. También el diestro sevillano abrió la Puerta Grande
de 49 plazas, incluyendo las importantes de Sevilla,
Barcelona, Pamplona y Bilbao. Sin embargo, lo sucedido en la Plaza Vista Alegre
de Bilbao el 25 de agosto ha hecho de su campaña algo muy especial. Esa tarde “El Cid” se encerró en solitario con seis serios astados de
Victorino Martín, cortándoles un total de cuatro orejas. El
logro de obtener tantos trofeos fue significativo, pero aun lo fue más la
manera tan magistral como lidió y se lució tanto con los toros más manejables
como con los más difíciles. Desde que hizo el paseíllo en el ruedo de Vista
Alegre hasta que abandonó el coso a hombros por la Puerta Grande refrendó una
vez más ser un excepcional maestro. El único punto oscuro de la campaña de
Manuel Jesús fue el no haber podido obtener ningún trofeo en sus tres
actuaciones en las Ventas en Madrid.
El diestro sevillano en la a temporada 2008 también consiguió importantes triunfos en un buen
número de actuaciones, pero pudiera haber sido aun mejor, a no ser porqué en
varias ocasiones, después de haber ejecutado grandes faenones, volvió a fallar con la espada, como a menudo
hacia en su época de luchador. Un ejemplo de estos fallos con la tizona sucedió
en la Feria de Sevilla, cuando, después de completar una
poderosa faena izquierdista a un ‘victorino’, al pincharlo no hubo trofeos, o en las
Ventas en donde cuajó dos faenas de Puerta Grande para después emborronarlas
con los aceros. No obstante, los triunfos del sevillano abundaron, pues en 89 corridas se ganó 100 orejas y 3 rabos, siendo 16
de esos trofeos otorgados en plazas de primera. Estos son algunos de los
lugares donde le fueron
otorgados trofeos: cuatro orejas en San Sebastián de los Reyes; tres orejas en Cáceres y en Bayona;
dos orejas en Barcelona, Burgos, Huelva y
San Sebastián; y dos orejas y rabo en Sanlúcar de Barrameda,
en donde indultó un toro el 24 de mayo.
Además, cortó una oreja en plazas importantes como las de Madrid, Sevilla, Valencia,
Pamplona, Zaragoza, Arlés, Nimes, Dax, Salamanca y Jaén.
“El Cid” comenzó la ultima temporada de la década el 14 de marzo en
Ubrique de una manera sensacional, ya que le cortó una oreja a su primero e
indultó a su segundo, siéndole concedidas las orejas y el rabo simbólicos. Ese
comienzo auguraba que su campaña seria especial, pero los resultados fueron
otros, ya que la campaña del maestro sevillano fue la menos brillante desde que
en el 2004 inició su ascenso triunfal. Sumó 52 festejos, y aunque obtuvo 58 orejas y 2 rabos, en varias en plazas
importantes su hacer no estuvo a nivel que acostumbraba. Pasó por Sevilla
en la feria de abril de puntillas, no
solamente por no obtener trofeos en tres festejos, sino también porque daba la
sensación de carecer de inspiración y sitio ante los toros. Tampoco puntuó en
San Isidro en Madrid ni en las ferias importantes de Bilbao,
Castellón, Arlés, Vitoria, San Sebastián y Málaga ni tampoco en las plazas de
Dax o Barcelona, entre otras. No obstante obtuvo intermitentes grandes triunfos
como los de Sanlúcar de Barrameda, en donde corto tres orejas y rabo, o los
de Santander y Marbella, en donde le
concedieron la misma cantidad de orejas; o en Jerez de la Frontera, La Línea de
la Concepción, Antequera o Almería, de cuyos ruedos salió por la Puerta Grande
por obtener dos trofeos. También, en Granada, Algeciras, Mont de Marsant y
Santander obtuvo una oreja. Cuando en sus últimas actuaciones en agosto el
torero ya parecía que estaba remontando la temporada, el 10 septiembre en Navalcarnero
sufrió una cornada grave en el muslo derecho y varias lesiones en que lo mandaron al dique seco. Al astado
agresor lo desorejó. Estas heridas le trajeron complicaciones que le causaron
el cortar la temporada, perdiendo importantes festejos como el de la Feria de San Miguel en Sevilla.
Esta última grisácea campaña de “El Cid” no se espera que haga mella en el papel
estelar qué él pudiera desarrollar en los ruedos en esta nueva década, ya que
su
permanencia en la cima no depende solamente de completar una temporada un poco
mejor o peor que la anterior. El de Salteras es un maestro consumado que, con
su toreo sólido, poderoso y clásico, seguirá entrando en los selectos carteles
ferias de las próximas temporadas europeas. Para empezar, ya está anunciado en cuatro festejos del presente
abono sevillano, y también estará en otros
carteles de la Feria de San Isidro en Madrid, ambas ciudades que en el
pasado le han servido al espada como baluarte a la fama.
“El Fandi”, el torero banderillero y de la regularidad de éxitos (00:
44-74-4; 01: 39-90-7; 02: 72:168-15; 03: 73-120-9; 04: 97-195-7; 05:
107-210-11; 06: 108-221-15; 07: 98-220-1; 08: 111-263-22; 09: 98-220-18)
“El Fandi” es un torero poderoso y valiente con grandes
facultades atletas que posee un sentido intuitivo de su sitio con relación a
los terrenos del toro. Su toreo con capote y muleta no es muy
artístico, pero sí técnico, alegre y variado
y con la espada es un cañón. Ahora bien, con las banderillas el hombre
es un fenómeno que torea y domina a los toros con los palos, y con la fuerza de
sus piernas como si lo hiciera templando con una muleta. Pero hay más, la
voluntad de Fandila en el ruedo y su honestidad profesional han convertido al
granadino en un popular y querido torero que desde el 2002 ha ido ascendiendo hasta ocupar un puesto entre las
figuras durante el resto de la década.
“El Fandi” durante la década
actuó en 847 festejos, cortando la enorme cantidad de 1583 orejas y 95 rabos,
lo que viene a ser un promedio de1,98 trofeos por corrida. El mérito del espada
por la regularidad y cantidad de sus triunfos es enorme y
elogiable, pero
sorprende el porque a pesar de tantos triunfos “El Fandi” no ha conseguido
tener similar impacto en las temporadas como lo han tenido, por ejemplo,
Castella o “El Cid”, ambos diestros doctorados en el 2000 como el granadino.
Esto, en parte, se debe a que una gran proporción de sus actuaciones y triunfos
tuvieron lugar en plazas de 2º y 3ª categorías. Por ejemplo, en su campaña del
2009, de las 98 actuaciones de “El Fandí”,
14 corridas se dieron en plazas de 1ª
cortando 12 orejas, 34 en plazas de 2ª con 63 trofeos, y 50 en plazas de 3ª, con143 orejas
cortadas. Además, otra razón para ese
desenlace es que la mayoría de los críticos y de los más selectos aficionados,
aunque aprecian los muchos dones que posee el torero, le critican la poca
hondura de su toreo de muleta, especialmente
eso sucede en Madrid y Sevilla, en donde se encuentran las catedras
taurinas.
David, después de una carrera novilleril de mediana resonancia, tomó
la alternativa con gran éxito el 16 de junio, 2000 en Granada, su ciudad
nativa, toreando luego durante dos temporadas un buen número de corridas para
formarse como matador. Tuvo por base Andalucía, donde tenía la reputación de
ser un torero entregado, valiente, poderoso y bullidor y de ser un
extraordinario banderillero. Sin embargo, en esas temporadas no toreó ni en
Sevilla ni en Madrid ni en otras plazas de primera, quedándose casi inédito en
otras zonas españolas, hasta sorprender a España al relevarse como un torero de
tirón popular en la temporada 2002. Luego en las temporadas 2003 y 2004 ya actuó regularmente en las
ferias como una figura del toreo.
En la impresionante campaña del 2002 el granadino actuó en 72 corridas
cortando 168 orejas y 5 rabos.
Sin cortar oreja dejó buena impresión en Sevilla
por la variedad de su toreo con capa y muleta y, especialmente, por su
espectacular y personal estilo de banderillear. Luego, cortó una oreja en la
corrida de su confirmación en San Isidro y siguió cortándolas en muchas plazas
más, pues solamente en nueve corridas de las 72 toreadas se fue del ruedo sin
una oreja en el esportón. Además, salió en 52 ocasiones por las puertas grandes
de las plazas en donde actuó, incluyendo las de Granada en cinco ocasiones;
Alicante, Pamplona, Valencia, Santander, Málaga, Bilbao, Salamanca, Murcia y
Jaén, entre otras; y también indultó dos toros: uno en Granada y otro en La Línea. Fue gravemente
herido en Bilbao por lo que perdió de actuar en varias corridas. Al terminar la
temporada continuó actuando con similar éxito en varios países hispanoamericanos, lo mismo que ha seguido
haciendo en esos lugares hasta el final de la década.
En la temporada 2003 probó que lo conseguido en su campaña anterior no
había sido una casualidad y, a pesar de no obtener trofeos ni en la Feria de
Abril sevillana ni en San Isidro en
Madrid, lo hizo en casi todas la otras plazas en donde actuó. Su
campaña, aunque no tan espectacular como la anterior, fue excelente, pues en
las 73 corridas sumadas obtuvo 120 orejas y 9 rabos y abrió múltiples puertas
grandes. Cerró la campaña cortando cuatro orejas en la Feria de Jaén y
obteniendo el trofeo de "Triunfador de la Feria", y de allí volvió a América,
en donde siguió durante el invierno coleccionando trofeos. Sufrió dos percances en la temporada europea que le
evitaron rebasar el centenar de
actuaciones.
El grandino comenzó la
temporada del 2004 ya bien situado en los carteles de las ferias, pero seguía
arrimándose como si no tuviera un solo contrato en el bolsillo. Sumó 97
festejos, que pudieran haber sido mucho más a no ser que, por segunda vez en su
carrera, los percances le robaron el sobrepasar la cifra centenaria. En sus
actuaciones obtuvo más de dos centenares de trofeos, 195 orejas y 7 rabos. Le
concedieron al menos un trofeo en todas las plazas de toros de primera en donde
actuó: Valencia, Sevilla, Madrid, Córdoba, Zaragoza y Pamplona, y en Barcelona abrió la Puerta Grande. La
temporada del 2004 fue para “El Fandi” una de confirmación.
En el 2005, “El Fandi”
consiguió finalmente terminar la temporada como líder del escalafón en número
de actuaciones y de trofeos obtenidos.
Actuó en 107 corridas obteniendo 210 orejas y 11 rabos. Triunfó en dondequiera
que toreó pues, aparte de obtener tantos trofeos, abrió 63 puertas grandes e
indultó un toro en León. De gran importancia fueron sus logros en la Feria de
Abril de Sevilla y en la del Corpus de Granada. En la Maestranza cortó una
oreja en cada una de sus presentaciones, y en el ruedo de su tierra hizo
historia. Allí, después de actuar dos tardes cortando varios trofeos, cerró el
ciclo ferial encerrándose en solitario con seis toros. Todo iba de maravillas,
cuando al entrar a matar al tercer astado, este le pegó una cornada en la pierna.
Renqueando pasó a la enfermería, en donde se opuso a ser operado de la grave
cornada, para poder seguir cumpliendo su compromiso. En contra del consejo del
doctor, quien le había curado de urgencia, volvió al ruedo después de 45
minutos, y lo inesperado ocurrió. El espada se lució con los restantes astados,
completando brillantemente los tres tercios. La super-humana gesta concluyó con el torero seriamente herido
saliendo a hombros por la Puerta Grande camino al hospital con siete orejas y
un rabo en su haber.
En la temporada del 2006, el
maestro granadino vuelve a ser el líder del escalafón de matadores de final de
temporada, el que mostraba que había
actuado en 108 corridas, obteniendo aun más trofeos y abriendo más puertas
grandes que en la temporada anterior: 221 orejas y 15 rabos y 72 salidas
a hombros. De especial importancia para
su carrera era el apéndice cortado en Madrid. En cambio, en la temporada del
2007 actuó en menos festejo debido a que una lesión en la mano, sufrida en León
el 24 de junio, lo tuvo fuera de circulación por cerca de mes y medio. No
obstante, sumó 98 corridas con 220
cortes de orejas y 1 de rabo. En las plazas de primera triunfó en
Valencia, Barcelona y Zaragoza, pero no puntuó en Sevilla y no
actuó en Madrid ese año. Además, como es su norma en la Feria de Granada, se
superó actuando antes sus paisanos, abriendo tres veces la Puerta de Frascuelo.
Otro hito significativo fue el haberse encerrado con éxito con seis toros, esta
vez lo hizo en Fuengirola.
En las temporadas
del 2008 y 2009 David Fandila de nuevo pasó a ser el
lider en las estadísticas de corridas y trofeos. En el 2008 David batió su
propia marca de actuaciones y trofeos con estas cifras: 111 corridas toreadas, 263 orejas y 22 rabos cortados,
más 85 puertas grandes y dos indultos, uno en Los Barrios y otro en Baeza.
Aparte de las estadísticas, en su campaña
resaltó por las buenas tardes en
algunas ferias importantes, como las de
Valencia, Córdoba, Pamplona, San Sebastián y Zaragoza. Y como no podía faltar,
nuevamente el granadino traspasó en hombros tres veces más la Puerta Frascuelo
en la feria de Granada, de cuyo ciclo fue el máximo triunfador.
No voy a repetir las estadísticas de su campaña del 2009, ya que
aparecen al comienzo de mis referencias al torero, ni reiterar los muchos
triunfos con que despidió la década, solo añadiré que “El Fandi”, al final de esa temporada, en sus dos actuaciones en
la Feria del Pilar de Zaragoza, en las que cortó una oreja por tarde, toreó con la misma entrega, ánimo y valor,
aunque con más maestría, que lo hizo el día que tomó la alternativa en junio
del primer año del nuevo siglo... y las indicaciones son que así lo continuará
haciendo en los cuantiosos festejos en que actuará en las temporadas de la presente década, aunque sea sin la completa
aprobación de los ortodoxos aficionados.
José María Manzanares, un diestro con puro sabor torero (03:40-32-1; 04:59-52-0; 05:43-36-2; 06:
63-91-3; 07: 55-65-0; 08: 66-83-0; 09: 66-91-1)
El cuarto diestro del proceso renovador de la primera década en orden
de alternativa, después de Castella, “El Cid” y “El Fandi”, fue el dinástico matador José María Manzanares. Este
torero representa el toreo de más puro clasicismo. El alicantino, con un valor
seco, torea con tal sabiduría, arte, delicadeza, elegancia, armonía, pureza y
otras excelsas cualidades que hacen que sus faenas tengan un impacto en los
aficionados y críticos, a veces, más fuerte que los trofeos con que pudieran
premiarse sus faenas. Además, es el torero que en la actualidad con más verdad
y perfección ejecuta la suerte suprema.
Antes
que José Mari hiciera su debut de novillero, ya se comentaba
sobre de sus buenas cualidades toreras, de manera que se anticipaba su presentación en público para comprobar si los
rumores eran ciertos. Muy bien administrado, inició sus pasos como novillero en
la temporada 2002 y no decepcionó, ya que toreó 25 novilladas obteniendo 37
trofeos y abriendo unas cuantas puertas grandes. Además se comprobó que lo que
se decía de su exquisito y profundo estilo, dosificado con elegancia y arte,
tenía base. Tomó la alternativa el 24 de junio del 2003 en Alicante, entrando
en el escalafón superior por la Puerta Grande del coso alicantino, pues salió
de la plaza con tres orejas y un rabo en su haber. Ahora bien, su campaña no
continuó por el mismo derrotero de la tarde de la alternativa pues, aunque en
algunas actuaciones deslumbró con su clasicismo, en otras pareció faltarle
determinación y entrega. Siempre completando buenos carteles, actuó en 40 corridas en las que obtuvo 32 orejas y 1
rabo. Su mejor actuación en una plaza de primera tuvo lugar en Valencia en la
Feria de Julio, abriendo la Puerta
Grande. También obtuvo trofeos en Valladolid, La Coruña y Murcia. Durante el
invierno, participó en varias corridas en la temporada americana sin obtener
resultados muy notables.
A pesar de que la primera temporada como matador de Manzanares no fue
muy fructífera en tardes triunfales, comenzó su campaña del 2004 anunciado de
nuevo en carteles estelares en la mayoría de las ferias importantes. El
alicantino abrió la temporada con un zambombazo en Olivenza, en donde cortó dos
orejas. Sin embargo, ese rumbo cambió en las ferias de arranque de la
temporada en Valencia, Castellón, Sevilla y Córdoba en las que solo pudo dar
algunas muestras de su clase sin conseguir lucidas actuaciones. El joven
Manzanares compartió cartel con su padre, quien había reaparecido
temporalmente, en tres ocasiones, la primera en la Feria de Granada, en donde
el padre triunfo y el vástago tuvo una actuación sin relieve. De nuevo actuaron juntos en una corrida en
Alicante en junio, en la cual ambos
cortaron una oreja. También actuaron en Sevilla, en donde padre e hijo dieron
una buena tarde. En agosto de nuevo la campaña cambió de rumbo, esta vez hacia
mejor puerto, pues el joven Manzanares consiguió varios triunfos
significativos, como los de
la Corrida Goyesca en Ronda, El Puerto,
Badajoz, Salamanca, Albacete, Barcelona
y especialmente en Bilbao, en donde cortó dos orejas después de una gran faena.
Concluyó la temporada 2004 con 59 actuaciones y 52 trofeos en su haber y con un
mejor ambiente que la anterior temporada.
Manzanares en el 2005, cuando desarrollaba su tercera campaña de
matador de toros, a pesar de las excelsas cualidades toreras que posee, y de
las muchas oportunidades que tuvo, no cumplió con lo que de él se esperaba.
Actuó en 43 corridas cortando 36 orejas y 2 rabos. Ahora bien, examinando los
datos en las estadísticas de su campaña se infiere que el joven espada no se esforzó
lo suficiente para avanzar en su carrera, ya que toreó 16 festejos y obtuvo 14
apéndices menos que en la anterior temporada. Pero lo que prueba el aspecto
grisáceo de su campaña es que en sus 10 actuaciones en plazas de primera
solamente obtuvo 1 trofeo y en las 16
plazas de segunda se llevó 5 trofeos, uno de ellos en Alicante, mientras que el
resto de los 38 trofeos cortados se los concedieron en los 17 ruedos de plazas
de tercera en donde hizo el paseíllo. De las cinco importantes ferias en que participó, las de Valencia,
Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao y Zaragoza, únicamente en Valencia obtuvo un
trofeo y en el resto de esas ferias solamente se lució con detalles de su buen
hacer. Manzanares, que hasta entonces había pospuesto su confirmación en
Madrid, lo hizo en la séptima corrida de la Feria de San Isidro y, tanto en el
toro de la ceremonia como en del cierre del festejo fue silenciado. Similar
resultado obtuvo en la corrida de su repetición en la feria.
Algo le pasó
en la mente de Manzanares durante el invierno antes de comenzar la temporada
europea del 2006 que su aptitud en los ruedos cambió radicalmente. Pasó de ser
un torero conformista que había desperdiciado bastantes buenas oportunidades para el triunfo, a un
diestro que desde su primera actuación en Olivenza
el 8 de marzo, en donde cortó dos orejas, hasta de cerrar su campaña en octubre
se esforzó para justificar su presencia en los carteles y convertirse en una
gran figura del toreo. Terminó su campaña habiendo sumado 63 festejos
con 91 orejas y 3 rabos cortados. El primer gran toque de atención lo dio en la
Maestranza sevillana, en donde toreó con excelentes maneras y decisión, para
luego cobrar una de sus excelentes estocadas y cortar una oreja de ley. Luego
los triunfos cundieron, obteniendo trofeos en plazas importantes como las de Alicante,
Huelva, Málaga, Puerto de Santa María, Algeciras Ciudad Real,
Linares, Logroño Murcia y Nimes. Además, el alicantino tuvo rotundos triunfos
en plazas de menos importancia, lo que
muestra el buen momento en que se encontraba, y el que no bajaba la guardia,
como por ejemplo: cortar cuatro orejas en El Espinar y en Zalamea la Real, y
tres orejas en
Torremolinos, Talavera de la Reina y Montoso. Pero no fueron
los muchos trofeos que obtuvo en su campaña lo más significante, sino que
obtuvo muchos de ellos bordando faenas que dejaron recuerdos en la mente de los
buenos aficionados. Finalmente en el 2006 Manzanares se había convertido en la
figura que prometía ser desde que dio sus primeros pases.
Manzanares, ya
con gran cartel, comenzó la temporada del
2007 en Olivenza el 3 de marzo, obteniendo la primera oreja de las 65
que cortaría en las 56 corridas en que participó. Hubiera podido torear muchas
más, pero perdió algunas, primero debido a la grave cornada que sufrió en junio
en Alicante, y muchas más cuando tuvo que dejar de torear en septiembre a causa
de los debilitantes efectos de la rara enfermedad de la fiebre del Dengue, que
la picada de un mosquito le había transmitido el invierno anterior cuando
toreaba en América. Toreó su última corrida en Linares en agosto 30 y canceló
sus compromisos americanos, para someterse a un estricto plan para reponer
fuerzas y estar listo para reaparecer en la
temporada europea del 2008. He aquí una lista de los logros obtenidos
durante la temporada del 2007 por el torero alicantino: 12 y 16 de las 65 orejas ganadas fueron concedidas
en plazas de 1ª y 2ª categorías, respectivamente; cortó una oreja en Valencia,
Sevilla y Madrid; salió a hombros de 19 plazas, entre ellas las de Toledo,
Granada, Alicante (dos veces), Huelva, Barcelona, San Sebastián
y Málaga. En Málaga también le concedieron el galardón “Mejor Faena de la
Feria” y abrió dos puertas grandes el
mismo día, por la mañana la de Granada y por la tarde la de Toledo.
Por segunda vez el joven maestro Manzanares, al igual que en la
temporada anterior, se vio forzado a cortar a mediados de septiembre su campaña
del 2008 por otra enfermad inoportuna. Esto no le permitió cerrar con un broche
de oro una temporada en la que se estaba consolidando como la figura que
representa el toreo del más puro clasicismo. No obstante, en la temporada 2008
entró en los más selectos carteles de todas las ferias de importancia, junto a
lo mejor de la torería y enfrentándose con selectos encierros. Sin hacer
campaña en la temporada invernal americana, por estar aun recuperándose de la
enfermedad que le hizo cortar la temporada del 2007, inició su campana el 29 de febrero en Castellón,
teniéndola que concluir prematuramente por el 20 de septiembre en Murcia, cuando aún le quedaban varios contratos que cumplir en España. En ninguna de esas dos fechas obtuvo trofeos,
pero eso no significó mucho, pues en su triunfal campaña obtuvo 83 orejas, 20 de ellas cortadas en plazas de primera categoría. Obtuvo
dos trofeos en plazas importantes como las de Bilbao, Mont de Marsan, Vitoria, Gijón, Almería,
Bayona, Segovia, Málaga, Valladolid,
Salamanca, Albacete o Toledo. De especial importancia fueron sus
triunfos en la Feria de Abril de Sevilla, en donde fue declarado el máximo
triunfador del ciclo, al cortar tres orejas y por bordar una faena inolvidable,
toreando bajo la lluvia en un barrizal. También, tuvieron relieve la faena de ensueño con que encandiló a los
accionados rondeños, y las que creó en El Puerto de Santa María, Alicante,
Linares y Bilbao. Ya recuperado, hizo su reaparición en octubre en la Feria del Señor de
los Milagros de Lima, Perú, en Lima, Perú, cortando orejas, para después
continuar triunfando en otras ferias americanas.
Manzanares completó triunfalmente la última temporada de la década en
la cual actuó en 66 corridas, cortando 91 orejas y 1 rabo. Su campaña se
desarrolló
con menos regularidad que la
del 2008, pues hubo un par de baches en los que los triunfos escaseaban y otras
rachas en lasque los trofeos y faenas memorables abundaban. El joven maestro
comenzó su campaña abriendo la Puerta Grande el 8 de marzo en Olivenza, y a
continuación en sus actuaciones en Valencia, Castellón y en las dos primeras
corridas del abono sevillano se fue de
vacío. En cambio, a partir de su tercera corrida en Sevilla los trofeos
volvieron a aparecer en sus manos en las aclamadas vueltas al ruedo. En sus dos
últimas actuaciones en el ruedo de la
Maestranza en abril cortó dos orejas una tarde y una oreja en la otra, y por
obtener esos trofeos con muy bien logradas
faenas, por segunda vez consecutiva fue galardonado con el premio al
triunfador de la Feria de Abril. Pero no fue solamente en Sevilla en donde el
torero dictó cátedra con su refinado toreo, sino que también triunfó
rotundamente en los cosos de importancia como los de Barcelona,
Bilbao, Zaragoza, y Valencia. Sus triunfos el coso barcelonés fueron de los más
extraordinarios, pues obtuvo dos oreja en su primera comparecencia y cuatro en
su segunda, y ambas tardes abrió la Puerta Grande. De los cosos de primera se
le resistió el de Madrid por donde pasó
sin pena ni gloria. También, en las plazas de segunda sus triunfos fueron
meritorios y cuantiosos, la mayoría conseguidos con faenas de categoría. He
aquí como muestras algunos de los lugares en cuyas plazas que nos se han
mocionado, el artista alicantino fue aclamado y admirado: Málaga, Granada,
Alicante, Segovia, León, Burgos, Vitoria, Huesca, Valladolid, Murcia, Albacete,
Jerez, Talavera de la Reina y Sanlúcar de Barrameda. No
solamente Manzanares ha dejado constar en su buen momento en Europa, sino, que
para remachar que se encuentra listo para seguir como figura en la nueva
década, terminó el año en América saliendo a hombros de las plazas de Acho en Lima y de la de La México, en la capital
de esa nación.
Miguel
Angel Perera, figura de primera fila (04: 21-26-0; 05:45-44-3; 06: 46-50-4; 07: 49-85-5; 08: 82-154-3
y 09: 78-126-8)
Miguel Ángel Perera es un
torero clásico y algo sobrio que ha mostrado tener entrega y valor para en las
tres últimas temporadas formar parte de la plana mayor del toreo. El extremeño
tomó la alternativa en la temporada del 2004 y llegó al doctorado bien
preparado y con méritos más que suficientes para unirse a ese selecto grupo de
jóvenes maestros que aspiraban a ser protagonistas de la transición generacional
taurina. Comenzó a hacerse notar en el ámbito nacional durante sus campañas de
novillero en las temporadas 2003 y 2004, siendo el punto culminante de su
carrera novilleril su actuación
en las Ventas el 6 de junio del 2004, unos días
antes de tomar la alternativa. Cortó tres orejas, abriendo la Puerta Grande de
las Ventas, lo que le mereció compartir el premio 'Novillero Triunfador de la
Feria” con Eduardo Gallo. En la corrida del 23 de junio del abono de la Feria
de San Juan 2004 de Badajoz, “El Juli”
invistió a Perera con el bien ganado título de doctor en tauromaquia. El
toricantano le cortó una oreja a un manso enemigo. No le fue fácil al extremeño
meter la cabeza en los carteles de las ferias ya que, a esas alturas de la
temporada, los abonos estaban ya rematados. Sin embargo, su tesón y triunfos le
hicieron terminar la temporada con 21 corridas toreadas y con 26 trofeos en su haber. Puntúo en Huelva,
Murcia, Albacete y Dax entre otros lugares. Al cerrarse la temporada Perera
partió para América y en Lima, Perú, comenzó su campaña invernal cortando
cuatro apéndices y saliendo a hombros
de la Plaza
La temporada del 2005 la comenzó bajo el auspicio de su nuevo
apoderado, el empresario Simón Casas lo que, para empezar, le garantizaba la
inclusión en sus plazas. Basado en los triunfos en España y América se
anticipaba que Perera comenzara su campaña arreando fuerte, pero no sucedió, pues
después de un buen inicio, entró en algunos baches durante la primera parte de
la temporada, alternando triunfos con actuaciones grises, hasta que a partir de
su sensacional éxito en Huelva, comenzó a triunfar más regularmente,
superándose a sí mismo en el último tramo de la temporada, cuando indultó a dos
toros y triunfó en la Feria de Otoño en Madrid. Las estadísticas resaltan que
Pereda en 46 corridas obtuvo 47 trofeos, y que sus actuaciones estuvieron
distribuidas casi igualmente en cosos de las tres categorías. Perera actuó en
14 plazas de primera en donde obtuvo seis apéndices. Las plazas de segunda y
tercera fueron en las que Perera tuvo sus más resonantes triunfos, entre ellas
se encuentran Huelva, Murcia, Abarán y Zafra. En Huelva cortó cuatro orejas y fue declarado
el máximo triunfador de la Feria de las Colombinas; en Murcia perdonó la vida a
un astado de “Fuente Ymbro” y le cortó una
oreja a otro; en Abarán indultó un toro de “Jandilla”; y
en Zafra cortó cinco trofeos y también fue ‘el triunfador de ese ciclo ferial.
De las plazas importantes, el diestro extremeño se
quedó fuera de la Feria de Abril de Sevilla. En cambio, en San Isidro en Madrid
actuó en dos festejos, el de la confirmación y en otro más, y no encontró en
ninguno de sus cuatros toros ocasiones para destacar, siendo silenciado al
completar sus faenas. Estas actuaciones en las Ventas marcaron el punto más
bajo de su campaña, en cambio, en Las Fallas y en San Fermín triunfó cortando
un trofeo en ambas ferias. Perera
volvió
a recuperar la estima del público madrileño, en una corrida de la Feria
de Otoño, al ejecutarle una soberbia y valiente faena a un serio y mansote toro
de Nuñez del Cuvillo. Cuando lo toreaba por naturales fue cogido, pero continuó
herido en el ruedo hasta recetarle una buena estocada que le valió una merecida
oreja. La grave cornada le significó su ausencia de la Feria del Pilar de
Zaragoza y el cortar prematuramente la temporada.
Miguel Angel Perera después de completar las temporadas del 2004 y
2005 y media de la 2006 como matador de alternativa, sin decepcionar pero al
mismo tiempo sin alcanzar la alta meta que prometía, comenzó un ascenso a
mediados de esa temporada triunfando con regularidad y fuerza, y aun con más
impacto lo continuó haciendo en su campaña del 2007, para finalmente en el 2008
completar una campaña casi perfecta que lo encumbró en el pináculo del toreo.
En el 2006 actuó en 46 corridas obteniendo 50 orejas y 4 rabos abriendo 15
puertas grandes e indultando dos toros.
Sus triunfos más significativos los logró en Sevilla en abril al cortar una
oreja a cada toro y en Madrid en San isidro en donde obtuvo uno. Por otro lado,
en la temporada del 2007 aunque solamente aumentó sus actuaciones en 9
festejos, obtuvo 40 trofeos y 13 salidas a hombros más que en la temporada
anterior. En cambio, hubo algo en que no superó, y fue que en Madrid en tres
presentaciones no solamente no puntuó, sino que en su primera tarde fue
gravemente herido y no pudo matar a ningún toro; y que en Sevilla también
obtuvo un trofeo menos que en el 2006. De todas maneras, esos bajos los superó
con sus grandes triunfos que tuvo en muchas otras plazas.
Después de una
temporada triunfal en América durante el invierno 2007-08, el extremeño comenzó
la temporada europea del 2008 en Castellón el 29 de febrero cortando tres
orejas y la terminó en Madrid el 3 de octubre en su encerrona en solitario,
cortando cuatro orejas y no saliendo por la Puerta Grande por hallarse en la
enfermería. Esa tarde fue herido por su
primer toro pero permaneció en el ruedo para seguir toreando hasta rematar al
quinto astado, el que le infirió una gravísima cornada, de la que aun en enero
del 2009 seguía restableciéndose después de cinco intervenciones. Entre ese
principio y ese fin de su campaña, Perera actuó en otras 80 corridas más
obteniendo en ellas 147 orejas y tres rabos. De esas actuaciones solamente en
trece festejos se fue de vacío, aunque teniendo lucidas actuaciones. De su
deseo de no cesar en su ascenso, da prueba el que al ser herido gravemente en Alicante
el 20 de junio en un festejo en que triunfó, como un ser sobrehumano, con los
puntos todavía puestos, reapareció dos días después en Badajoz, en donde obtuvo
un trofeo. Sería mucho más fácil enumerar las plazas de donde Perera se ha ido
de vacío que en las tantas en las que ha cortado múltiples trofeos y que ha
salido en hombros. Estos son algunos de sus logros: abrió las puertas grandes
en sus actuaciones en las ferias importantes de Madrid, Barcelona, Nimes,
Bayona, Palencia, Castellón, Soria, León, Huelva, Vitoria, Linares,
Murcia, Albacete y algunas más; en
Sevilla y Bilbao obtuvo dos orejas; tuvo actuaciones casi perfectas con corte
de cuatro orejas en Santander, Olivenza, La Línea, Cuenca y Murcia; cortó también un rabo en Murcia y
otro en Nîmes; obtuvo siete
orejas en dos tardes en Valladolid, con
las consiguientes salidas a hombro; en Dax indultó un toro; y además en abril
cruzó el charco para triunfar con fuerza en dos corridas en la Feria de
Aguascalientes en México.
Se comentaba
en la prensa que no se recordaba que en los últimos años hubiera habido un
torero que en una campaña habiera triunfado con tanta regularidad y fuerza como
Miguel Angel lo hizo en el 2008. Aunque esto es muy notable, lo es aun más la
manera como el extremeño lo ha conseguido, haciendo un toreo con firmeza con
capote y muleta, que es cada
vez más clásico y hondo, y lidiando con valor e
inteligencia, y cuando todo fallaba pegándose un arrimón al estilo ojedista.
Además estuvo actuando por libre, apoderado por el matador retirado Fernando
Cepeda, y sin el amparo de ningún apoderado-empresa, como lo hizo en sus tres
primeras temporadas. En octubre Perera se encontraba aun herido, pero gracias a
su titánico esfuerzo, estaba situado a
la cabeza de la torería.
El reto para el gran diestro extremeño al comenzar su última campaña
de la década era igualar, ya que superar hubiera sido imposible, los brillantes
resultados obtenidos en su última campaña. Los resultados, según las
estadísticas fueron excelentes, pero no llegaron a la perfección de la
temporada anterior, ya que le faltó triunfar en algunas plazas de primera. Para
empezar se quedó fuera del abono sevillano y de Las Fallas de Valencia, en
donde toreó sin obtener trofeos una corrida en julio; en las ferias primaverales
de Madrid en tres actuaciones los resultados fueron silencios y aplausos; y
tampoco fue premiado con apéndices en sus dos actuaciones en la Feria del Pilar
de Zaragoza, ni en las de Bilbao o San Sebastián. Aun así, sus triunfos en casi
todas las otras plazas en donde actuó, bien fueran de primera, segunda o tercera,
fueron sólidos y contundentes, como estos datos muestran: 87 corridas
toreadas, 141 orejas y 9 rabos
cortados, 43 salidas a hombros por las puertas grandes, una brillante encerrona
y un indulto. Sus actuaciones hubieran podido ser más cuantiosas, pues el
diestro perdió algunas fechas por las graves cornadas recibidas en Málaga en
abril y en Mérida en septiembre. Perera inició su campaña actuando el 7 y 8 de
marzo en dos corridas en Olivenza, cortando un total de cuatro orejas. Venía de haber completado una buena campaña
en América, con logros como el haber
cortado tres orejas y un rabo en La México. En España continuó triunfando en
dos corridas más en marzo y terminó el mes cortando cuatro orejas y un rabo en
la Feria de la Magdalena de Castellón. Luego, los éxitos se sucedieron durante
el resto de la temporada, como muestra el haber abierto entre otras la Puerta
Grande de las plazas de Valladolid, Cáceres, Badajoz, Algeciras, Burgos, Huelva,
Puerto de Santa María, Pamplona, Gijón, Ciudad Real, Palencia, Mérida, Nimes, y
Ronda, además de las de las plazas de alrededor de Madrid, de El Espinar, San
Sebastián de los Reyes y Colmenar Viejo, a donde asiste la afición madrileña.
De particular mérito fueron los logros de Miguel Angel en Málaga y Zafra. En la Malagueta, alternando con José Tomás,
el valiente maestro fue herido de gravedad por su primer toro, al que cortó una
oreja. No obstante, tuvo el coraje de volver al ruedo después de ser curado de
urgencia, para enfrentarse con el
último toro de la tarde y, además, cortarle una oreja. Por otro lado, en Zafra
se encerró en solitario con seis astados y completó la gesta habiendo cortado
ocho orejas y dos rabos, tres de estos trofeos simbólicos por haber indultado
al último astado de la tarde, que llevaba el hierro de Núñez de Cuvillo.
Alejandro Talavante, el torero de marcados contrastes
(
06: 32-33-3;0; 07; 73-72-0; 08: 66-49-0; 09: 45-45-1
Alejandro Talavante,
después de casi tres años de novillero sin ser un torero de primera fila, se
presentó en Madrid al principio de la primavera del año 2006. Su actuación tuvo
poca historia, pero le dieron la ocasión de repetir en la novillada de la Feria
de San Isidro el 25 de mayo. Sin embargo, esta vez su actuación fue
impresionante y, a pesar de matar de una manera miserable y de no cortar
orejas, se le concedió por esa actuación el premio “Mejor Novillero de San
Isidro”. Podríamos decir que esa tarde una nueva figura nacía y en todo Madrid
los aficionados no hablaban de otra cosa más que de la actuación de este
jovenzuelo. Unos pocos días después, el 9 de junio, tomó la alternativa en
Cehejín para luego completar una buena campaña entrando siempre en buenos
carteles. Triunfó en muchas ocasiones, y en otras se le notó la falta de
experiencia para lidiar y dominar toros difíciles y especialmente para usar los
aceros. Esa temporada, además de actuar
en varias novilladas, sumó 32 corridas de toros, obteniendo en ellas 33
orejas y 3 rabos. Luego, en un par de actuaciones en América Talavante
decepcionó a los aficionados que esperaban algo mejor. A este punto se debe
recordar que el éxito le llegó a Alejandro cuando tenía una corta experiencia
en los ruedos, y tenía solo 18 años. A
pesar de esos tropiezos, Alejandro terminó esa temporada en buena posición y
siendo la máxima novedad para entrar en las ferias de la temporada del 2007.
Talavante
no pudo haber tenido un mejor comienzo en la temporada del
2007. Comenzó en Morón el 25 de febrero
cortando dos orejas y abriendo la Puerta Grande de las plazas de Valencia y
Madrid más la de la Puerta del Príncipe de Sevilla, tres plazas de primera, y
en esta última ciudad antes cortó una oreja en la corrida de su presentación.
Luego abriría 15 puertas grandes más, incluyendo las de las plazas de Nimes,
Alicante, Puerto de Santa Maria, Huelva, Pontevedra y Jaén, en donde despidió a
la temporada en octubre. Además, el diestro extremeño obtuvo un trofeo en
Pamplona, Valencia, Valladolid y Granada más varias plazas de menor categoría.
Examinando las estadísticas de final de temporada, se observa que se le
concedieron 72 orejas en 73 festejos, y una
gran proporción de esas orejas, fueron concedidas en plazas importantes que
hubieran sido muchas más a no ser porque sus repetitivos fallos con la espada,
le hacían perderlas, después de componer brillantes faenas. Su peor actuación
con las armas toricidas tomó lugar en Badajoz el 24 de junio, en donde le
echaron su primer toro al corral y oyó otros dos avisos en su segundo.
En la temporada del 2008 el diestro extremeño actuó en 66 corridas,
obteniendo 49 trofeos, de los cuales solo cuatro se lo otorgaron
en plazas de primera, mientras que 20 los obtuvo en plazas de segunda y 25 en
las de tercera. Estos datos estadísticos se comparan desfavorablemente con los
de la anterior temporada. En el 2008, sin hacer campaña americana, inició la
temporada europea el 1 de marzo en Castellón, para al día siguiente actuar
en Olivenza, cortando allí su primera oreja. Cerró su campaña el 19 de octubre en
Jaén con una nota alta al salir en hombros por cortar dos orejas. Otras
notables actuaciones las consiguió en la Feria de Olivenza,
en la cual obtuvo tres orejas, y también en las ferias de Granada, Cáceres, León, Huelva y en Marbella al cortar dos apéndices, más en los
cosos de Valencia, Jerez, Nimes, Ávila, Dax, Linares y Murcia, en los que obtuvo una oreja. De todas sus
actuaciones, el triunfo más relevante fue en Madrid al cortar una oreja en un
festejo de la Feria de la Comunidad. Sin embargo, en dos actuaciones más en las
Ventas, otras tantas en la Maestranza y en un festejo en Barcelona, Córdoba y Málaga, salió de esas plazas de primera sin cosechar trofeos. Esto
contrastaba con los triunfos que tuvo en esas plazas en su buena campaña en el 2007. Obviamente, en la temporada
del 2008 el diestro extremeño ni maduró ni progresó como torero tal comos se
esperaba, pues a parte de seguir siendo ineficiente con los aceros, que
siempre
ha sido su punto flaco, a veces, sin perder el valor, se veía estar sin sitio
ante los toros y falto de esa chispa con que antes iniciaba un fuego de pasión
en los tendidos.
A pesar de ese bajón, todavía Talavante interesaba y la afición lo
esperaba, así que por estas razones, en la temporada 2009 el diestro, aunque con menos tirón, halló sitios en los
buenos carteles de los abonos de bastantes importantes ferias europeas. Actuó
con cierta irregularidad en 45 corridas, obteniendo una igual cantidad de
orejas más 1 rabo; solamente 3 de esos
trofeos los cortó en sus15 actuaciones en plazas de primera, 13 en 15 plazas de
segunda, y 29 orejas en plazas de tercera. Los comienzos de su campaña no
fueron prometedores, pues en las tempranas ferias de Castellón y Valencia,
Alejandro no se hizo notar, y aun menos en su tercera actuación. Esa fue en
Madrid en donde el Domingo de Resurrección tuvo la gesta de encerrarse con seis
toros. Los resultados fueron pobres, pues fue aplaudido en un toro y silenciado
en los cinco restantes. Luego, en la Feria de
Abril en Sevilla actuó en dos corridas. En la primera recordó al
Talavante del 2007, al ejecutarle una soberbia faena a un toro, al que envió al
desolladero sin las orejas. En cambio tanto en su repetición en la feria como
en su actuación en la Maestranza en septiembre, sus logros no pasaron de
regulares. Tampoco triunfó en sus tres presentaciones en las ferias
primaverales madrileñas, ni entre otras, en las plazas importantes de
Barcelona, dos tardes, Málaga, Córdoba, Teruel, Santander, León, San Sebastián,
Valladolid o Zaragoza, otras dos tardes, y no entró en las ferias de Pamplona y
Bilbao. En cambio, el joven diestro resplandeció obteniendo trofeos en varias plazas, tres orejas en Granada, dos en Huelva, Murcia y Jaén, en donde
cerró su campaña el 17 de octubre. Además, le concedieron un trofeo en Huesca,
Palencia, Mérida, Nimes y Hellín, y sobresalió sobremanera en Marbella, en
donde indultó un toro y se ganó los
máximos trofeos.
Alejandro
Talavante durante la década actuó con irregularidad en 216 festejos logrando
cortar 199 orejas y un rabo. El
extremeño es un torero de grandes contrastes, como se puede inferir por este
resumen de sus actuaciones en las cuatro temporadas de la pasada década, que
hace difícil predecir su futuro como figura. Por un lado, durante esas
temporadas, en
su mejor faceta Alejandro, con la muleta estoicamente, con una
pose natural, ejecuta los pases básicos, naturales y derechazos, haciendo pasar
al astado tan cerca que es difícil separar con la vista a toro y hombre,
presentando la imagen de un minotauro vivo. Los pitones le rozan los tobillos
y, cuando parece que no hay manera de escaparse de las astas, con un sutil
toque y una frialdad serpentina, el torero alarga el brazo y, a cámara lenta,
dibuja un natural o un derechazo, y
girando suavemente sobre su propio eje, lo liga con varios más de la misma o
mejor calidad. El resultado es un clasicismo inesperado, pues de una especie de
tremendismo pasa instantáneamente a ser un toreo de estilo depurado. Este
elemento de su toreo causa un impacto que no se puede medir, pero sí se puede
decir que produce una primal intensa emoción en el que lo observa. En cambio, el mismo torero, en su peor
versión, con el mismo valor, pero con un aparente desgano y sin inspiración ni
técnica, a veces se planta delante del toro y aburre a la concurrencia dando
pases sin ton ni son por unos minutos hasta que el tiempo de entrar a matar
llega, lo que generalmente lo logra sin eficiencia. Lo primero causó que
Talavante de ser un joven novillero casi desconocido se convirtiera en una
figura del toreo en un año y medio, después de haber tomado la alternativa. Lo
segundo es que a causa de que en las dos ultimas temporadas de la década la
peor versión del torero ha prevalecido, su futuro es difícil de prever. Si
vuelve a ser el Talavante de la temporada del 2007 podrá llegar a ser un gran
figura en la nueva década, y si abusara de su segunda versión en esta temporada
entrante, entonces en una o dos temporadas más tendría que luchar para entrar
de relleno en cualquier feria. Aparentemente, su nuevo apoderado el poderoso
empresario Martínez Uranga “Chopera”,
apuesta por lo primero, pues lleva a Talavante desde el pasado octubre, cuando
este rompiera su relación con Antonio Corbacho, el hombre que desde sus
principios lo había ayudado a hacerse torero.
El diestro dinástico Cayetano, una prometedora gran figura (06:
5-10-2; 07: 45-59-0; 08: 53-82-1; 09: 58-77-0)
Cayetano Rivera Ordóñez posee un clásico
y puro estilo para hacer el toreo que llega a los aficionados, quienes al mismo
tiempo están interesados en evaluar como el nuevo matador cuadra en la
dinastía. También, este diestro madrileño tiene un carisma personal que lo han
convertido en un fenómeno mediático popular. Esto, añadido a su calidad torera
y a sus triunfos en los ruedos, ha causado que su inclusión en los carteles atraiga, además de los
regulares asistentes, a un público no taurino. Por consiguiente, en los tres
años y medio que lleva militando en el escalafón superior, ha toreado desde el
principio cuanto y donde ha querido y siempre como si fuera una figura
consumada, entrando en carteles selectos.
Cayetano es
miembro de una extensa dinastía torera que incluye tres generaciones. Es hijo de “PaquirrI”, nieto de Antonio
Ordóñez y bisnieto del fundador de la
dinastía “El Niño de la Palma” y
también está emparentado con otros antiguos y
contemporáneos toreros. Se crió
en un ambiente taurino pero, a diferencia de su hermano Francisco, no mostró interés en seguir
los pasos familiares. Cayetano se dedicó a otros asuntos no relacionados con la
tauromaquia, pero sorpresivamente cuando ya tenía 28 años decidió hacerse
matador de toros. Las puertas se le abrieron y se le dieron muchas facilidades
para que cumpliera su deseo, y Cayetano los aprovechó. Su tío, el retirado
matador Curro Vázquez lo ha apoderado sabiamente, asegurándole muchos
contratos, incluso antes de que Cayetano hubiera hecho suficientes méritos para
merecerlos. Sin embargo, pronto la afición y la crítica se dieron cuenta de que
el madrileño estaba actuando no solamente por el interés creado por ver a un
nuevo Rivera Ordóñez, sino también por los triunfos que estaba obteniendo al
torear exhibiendo cualidades toreras que lo podrían convertir en una gran
figura del toreo.
Cayetano
debutó como novillero con caballos, después de haber toreado solamente una
novillada sin ellos, el 26 de marzo del
2005, y esa temporada actuó en 52 novilladas obteniendo significativos
triunfos. El siguiente año tuvo una triunfal presentación en la Maestranza de Sevilla
cortando orejas, y toreó bastante novilladas ante de doctorarse en Ronda el 9
de septiembre. Cayetano tenía entonces 29 años, una edad cuando algunos de sus
compañeros ya estaban cerca de la retirada. Sumó siete corridas más antes de
completar su fructífera campaña.
Curro Vázquez
decidió que la campaña del 2007 iba a ser medida, planeando que durante la cual
no haría su presentación como matador en Sevilla, Madrid u otras plazas
importantes, para darle ocasión a Cayetano de madurar como torero. Esto
causó
desilusión, ya que se anticipaba ver a Cayetano compitiendo con las
combatientes nuevas figuras que estaban dando la cara en las principales plazas.
La campaña de Cayetano esa temporada ha sido simplemente buena con algunos
logros notables, aunque accidentada. Toreo 45 corridas obteniendo 59 trofeos,
cuatro de ellos en Barcelona, una plaza de primera, y 17 en cosos de segunda
categoría. Dejó los ruedos a hombros
por las puerta grandes 17 veces, incluyendo las plazas de Barcelona,
Oviedo, Cáceres, Jerez de la Frontera, Granada y León. En cambio, el resultado
final no fue tan bueno como se anticipaba. Una causa fue el destino, pues
Cayetano fue herido en cuatro ocasiones, lo que le dejó fuera de combate por
una buena parte de la temporada. La primera cornada ocurrió en Sanlúcar de Barrameda el 9 de junio, la segunda en el
Puerto de Santa María el 29 de julio, la tercera en Antequera el 26 de
agosto, la tarde en que reaparecía; y la última en Albacete el 17 de septiembre cuando decidió cortar la temporada.
Al recuperarse toreó un par de corridas en Venezuela en noviembre en donde tuvo
buenos resultados. Aparentemente su valor
no pareció ser afectado por las heridas, aunque sí su estado físico durante la
última parte de la temporada.
Cayetano dio
un buen paso adelante en la temporada del 2008, a pesar de no poder completarla
por el grave percance que sufrió en Palencia. Empezó
la temporada en Castellón sin puntuar y la concluyó el 3 de
septiembre en Palencia en donde fue seriamente lesionado. Esa tarde cortó una oreja. En total ha
actuado en 53 festejos cortando 82 orejas y 1 rabo. Nueve de estos trofeos fueron obtenidos en plazas
de primera, 29 en las de segunda y 44 en las de tercera. Sus
triunfos más impactantes tuvieron lugar el 4 de julio en Madrid en la tarde de
su confirmación de alternativa, cuando tuvo una gran actuación ganándose a ese
público y cortando una oreja. Otras tres plazas de primera en las cuales
Cayetano ha triunfado han sido Valencia, Málaga y Barcelona. En Valencia abrió
la Puerta Grande en un festejo en Las Fallas y en otra vez en la Feria de Julio. Además, tuvo otros triunfos considerables al abrir las puestas
grandes de varias plazas de segunda y tercera categoría, como las de las plazas
de León, en dos
ocasiones, Segovia, Badajoz, Toledo, Huelva, Alicante,
Mallorca, Vitoria,
Plasencia, Linares, Jerez
de la Frontera y la del Puerto de Santa María. También, cortó cuatro orejas y rabo en Torrejón de Ardoz y otras
tantas orejas en La Muela.
La recuperación de
Cayetano fue larga y dolorosa, pero ya en buena forma física reapareció el 22 de enero
de 2009 en la
Feria de San Cristóbal, Venezuela, y después de actuar en Bogotá en febrero, en
ambas tardes sin suerte, toreó
triunfando en su primera corrida de la
temporada europea en Olivenza, en donde cortó dos orejas y abrió la Puerta
Grande. Durante ese mes también tuvo buenas actuaciones en las primerizas
ferias de Valencia y Castellón,
obteniendo un trofeo en sus respectivos cosos. En abril cortó una oreja en
la Plaza de la Misericordia de Zaragoza y en varias plazas de menor
importancia. En mayo y junio sus mayores triunfos tuvieron lugar---los trofeos
aparecen en paréntesis--- en Sanlucar de Barrameda (3), Cáceres (1), Granada
(2), Alicante (1), Badajoz (1), León (1) y Soria (2). En julio puntuó en sus
actuaciones en varias plazas de menor importancia como en Estepona (3) donde
salio a hombros; y en agosto Cayetano triunfó regularmente en ferias más
significantes, como las de Málaga (1),
Cuenca (3), Linares (3), Palencia (2), Ciudad Real (2) y Ronda (3). También dio
buenas tardes de toros en septiembre, siendo las mejores en las ferias de
Valladolid (3) y de Guadalajara (2). En el cierre de su campaña en octubre
puntuó en Baena y Hellín. En total sumó 58 festejos y 77 orejas, distribuidos
de esta manera: 8 corridas con 3 orejas en plazas de primera, 23 corridas con
26 trofeos en plazas de segunda y 27 corridas con 48 orejas en plazas de
tercera. Su última campaña, si se considera la falta de triunfos en las plazas
de primera como Bilbao, Barcelona y Zaragoza y que no entró en los abonos ni de
Sevilla ni en Madrid, entonces se podría calificar solo como buena.
La trayectoria de Cayetano en sus cuatro temporadas ha sido
significante, ya que ha participado en 161 corridas y obtenido 228 orejas y 11
rabos. Sin embargo, todavía, no ha redondeado una campaña como
matador de toros en la que se haya prodigado lo suficiente en las plazas de
primera para mostrar toda la dimensión de su clásico, elegante y artístico
torero. Por un lado, esto ha sucedido por los toros haberlo castigarlo mucho y
a destiempo, y por otro porque su apoderado ha administrado sus campañas de tal
manera que ha retrasado sus presentaciones, o las ha restringido, en plazas de
primera, a veces usando como justificación, al igual que José Tomás, que quiere
negociar directamente el derecho de imagen de su apodernante con la estaciones
que televisan los festejos. Se anticipa que cuando Cayetano abandone esa
exigencia y se prodigue en plazas como la Maestranza y las Ventas, más otras de
primera, con sus intrínsicos dones toreros conseguirá en esas plazas los
triunfos que le permitan dejar profundas huellas en las temporadas
venideras.
Daniel Luque, de promesa a
gran figura para la nueva década (07:
19-30-2; 08: 38-59-3; 09: 44-73-11)
Después
de completar unas buenas campañas de novillero, el joven espada sevillano
Daniel Luque tomó la alternativa de manos de “El Juli” el 24 de mayo del 2007 en Nimes. El
toricantano cortó una oreja a sus dos
toros y salió en hombros. Este buen comienzo era un buen augurio pero tampoco
significaba mucho, pues hoy es la norma que los novilleros, excepto por las
raras excepciones de algunos toreros dinásticos como Manzanares y Cayetano, o
algún que otro novillero patrocinado por una empresa poderosa, al doctorarse
tengan que comenzar a campear en la liga superior partiendo de cero, ya que lo
hayan logrado hacer como novillero cuenta poco. Por lo tanto, a menudo vemos a
jóvenes que eran novilleros punteros que, por faltas de oportunidades como
matador, en un año o dos desaparecen de la esfera taurina. Este no ha sido el
caso Daniel, pues en sus tres campañas como doctor en tauromaquia ha ido
ganándose día a día puestos, tanto en los carteles de plazas de pueblos como en
carteles selectos de ferias importantes, dando siempre la cara en todas ellas y
triunfando a menudo. Esto lo califica para comenzar la segunda década taurina
como la novedad más prometedora para ser figura.
Las
siguientes estadísticas son pruebas numéricas de sus logros en sus tres
campañas en los ruedos europeos, en donde sumó un total de 101 corridas obteniendo162 orejas y 16
rabos. Demos un vistazo a esos admirables logros.
Desde el día de su alternativa
hasta el 21 de octubre del 2007 en Huercal Olvera, en donde
cortó tres orejas
y puso el punto final a su primera campaña de matador, aparte de varias
novilladas, Luque toreó 19 corridas cortando 30 orejas y 2 rabos. Esto tuvo el
añadido mérito de que, excepto por dos actuaciones, una en Aranda en septiembre y otra en Zaragoza en
octubre, en las otras 17 actuaciones
cortó al menos un trofeo, siendo los
triunfos más resonantes en las ferias de Granada, Soria, Ciudad Real, Nimes,
dos veces, Barcelona, Pozoblanco y Jaén. Además, en su haber constan que en el
pueblo de Higuera
de la Sierra obtuvo los
máximos trofeos, cuatro orejas y dos rabos. Se despidió
taurinamente del año confirmando la
alternativa en
Quito, Ecuador, sin poder puntuar, al tocarle lidiar dos toros mansos, aunque
dejó allí muestras de su buen toreo.
Después de este toque de
atención, en su campaña del 2008 a Luque se le abrieron algunas más puertas,
pero no de par en par, para eso tendría que esperar un año más, pues solamente
actuó en 38 corridas,
sumando 59 orejas y 3 rabos, que sale a un promedio de1,63 trofeos por tarde.
Esto no significa que tuviera la misma
regularidad de éxitos que en la temporada anterior, pues en nueve festejos se
fue de vacío mientras que en otros tuvo grandes triunfos, al cortar tres o más
trofeos. Comenzó la temporada temprano, el 9 de febrero en la Feria de
Valdemorillo, cortando tres orejas,
y unos días después en Torremolinos sumó
otros tantos trofeos. Los éxitos más relevantes, el sevillano los consiguió en
las ferias de Córdoba, Bayona y San Sebastián, en donde obtuvo un trofeo y en
las de Málaga, Granada, Gijón, y Mont de Marsan, de cuyos cosos salió a hombros
por cortar dos orejas, y también abrió la Puerta Grande en Murcia, en donde le
concedieron tres orejas y un rabo. Además, fue excepcional su paso por la Feria
de Alcalá de Henares, al conseguir allí
redondear una gran tarde y con brillantes faenas merecerse cuatro orejas un
rabo. Lo que le faltó al sevillano para que su campaña hubiera sido aun mejor,
fueron tres hechos, el no haber triunfado en Madrid en la tarde de su
confirmación en mayo, en cuyo festejo tuvo que jugarse el pellejo con dos malos
toros que no le dieron opciones para el lucimiento, mientras que era opacado
por José Tomás, el testigo de la ceremonia, al cortar este cuatro orejas; el no
poder torear en la única corrida que estaba anunciado en la Feria de Abril de
Sevilla, porque polémicamente se suspendiera después de la terna haber hecho el
paseíllo en el ruedo de la Maestranza; y finalmente el haberse ido de vacío de
la corrida del el 9 de octubre en Zaragoza, en la que cerraba su campaña. No
obstante, el sevillano en su segundo año ejerciendo de matador de toros pegó un
buen paso hacia delante.
En la temporada
del 2009 Luque empezó a dejar de ser una promesa del toreo para empezar a ser
reconocido como un gran torero. Inició su campaña el 6 de febrero cortando tres
orejas a las puertas de Madrid en Valdemorillo y la clausuró en Corella el
29 de septiembre, obteniendo dos trofeos a cambio de una lesión en un codo. Actuó en 44 festejos y en ellos le fueron
concedidas 73 orejas y 11 rabos, distribuidos de la siguiente manera: 11 orejas
en 15 plazas de primera, 9 en 8 plazas de segunda, y 53 en 21 plazas de tercera.
Salió triunfante de Sevilla en dos corridas de la tres en que actuó, y de Madrid en una de sus de sus dos
presentaciones, cortando tres orejas en la Maestranza y una en las Ventas.
Estos son algunos de sus triunfos sobresalientes premiados con trofeos---en
paréntesis---: Albacete (2), Nimes (5 y rabo en dos corridas), Torreón de Ardoz
(3 y rabo), Alicante (1), Vitoria (1), San Sebastián (2 en dos
corridas), Almería (1) , Tarifa (4 y rabo), Marbella (4 y rabo). En cambio, sus
actuaciones no tuvieron mayor relieve en las tradicionales ferias de Valencia,
Bilbao, Pamplona, Santander y Málaga. Por otro lado, dos logros del sevillano
ilustran que Luque es ya algo mas que una promesa. El primero sucedió el 12 de
junio en Granada en el cual, alternando con José Tomás, Daniel dio lecciones de toreo, bordando una
gran faena a su primer toro de Núñez
del Cuvillo, al que le cortó las dos
orejas y rabo, y aun se superó en su segundo, al que indultó para luego pasear
los máximos trofeos simbólicos. El segundo acontecimiento tomó lugar en la
corrida de la Feria de San Miguel que presencié en Sevilla el 27 de septiembre.
Impresionado entonces escribí, en parte
El sevillano dio el primer toque de
atención...al ejecutar un muy ajustado y artístico quite por chicuelinas al
primer toro d Ferrera. La ovación fue ensordecedora, y aun lo fue más la que
oyó al recibir al tercer astado con siete sentidas, clásicas y templadas
verónicas, rematadas con una media belmontina... Daniel inició su labor con
unos inmovibles estatuarios, estilo José Tomás. Luego, en el centro del ruedo,
vinieron series de largos naturales, con la tela barriendo la arena y los pies
asentados en ella. Los remates no fueron solamente solemnes pases de pecho,
sino que, haciendo gala de su inspiración intercalaba quiquiriquíes, recortes y
trincherazos. Culminó la faena con los adornos de su invención, en los que, sin
ayudarse con el estoque, enlaza uno a uno naturales ejecutados con ambas manos,
pasándose la muleta por la espalda. Una estocada, dando el pecho, puso punto
final a esa inspirada faena, la que se
premió con un doble trofeo. La Puerta del Príncipe lo esperaba semiabierta,
pero el manso ilidiable y peligroso sexto.. se encargó de que no se abriera.
Ahora bien, si este joven de Gerena continua toreando con el mismo arte,
sentimiento y valor, pronto la abrirá de par en par.
Si Daniel Luque continuara
bordando el toreo como lo hizo en Granada y Sevilla no habría dudas que estamos
ante un diestro que pudiera ser grande en la segunda década torera del siglo. Y
para conseguirlo ambición no le falta,
pues el sevillano no espera las
oportunidades, sino que las busca, pues
ya antes del inicio de a la temporada del 2010, está anunciado en cuatro
corridas del abono sevillano y el Domingo de Resurrección en una corrida en
solitario en las Ventas, más otras en las ferias primaverales madrileñas.
El joven Rubén Pinar, el torero
sorpresa del 2009 (08: 3-11-0; 09: 39-79-3)
El joven Rubén Pinar, ha sido
otro privilegiado y ambicioso torero
que, al igual que Daniel Luque, ha conseguido hacer con éxito la difícil
transición de novillero puntero a ser un destacado matador de toros, sin caer
en el bache que casi todos los
novilleros al tomar la alternativa entran. Rubén fue la sorpresiva revelación de la
temporada europea del 2009, en la cual
completó una corta, pero triunfal
campaña que le ha hecho que se encuentre bien colocado para comenzar la primera
temporada de la nueva década en la que como una novedad compartirá carteles con las figuras consolidadas.
Rubén nació en el pueblo albaceteño de Tabarra el 5 de
agosto del 1990. Sus primeros pasos taurinos los dio en Escuela
Taurina de Guillena en Sevilla, en donde aprendió bien sus primeras lecciones
de toreo, y como era un alumno aventajado, decidió iniciar su vida profesional
como novillero antes de cumplir los 16 años. Al no poderlo hacer en España por
la ley no permitirlo, se marchó a América para allí debutar y seguir actuando
en novilladas picadas. Luego en España completó dos temporadas con éxitos como
novillero puntero que lo llevó a la alternativa. Se doctoró el 21 de septiembre
del 2008 en Nimes con Enrique Ponce oficiando la ceremonia y Miguel Angel
Perera siendo el testigo. Esa tarde triunfó, tal como luego haría regularmente
en la temporada siguiente. Cortó una oreja al toro de la ceremonia y dos al
último de la tarde y, consecuentemente, salió a hombros de la plaza. Luego, le
quedaba lo más difícil, que era abrirse huecos en los carteles en un campo
habitado por un ramillete de grandes figuras, cosa que logró en 39 ocasiones en la temporada del 2009, a
base de torear con entrega y cortar orejas y rabos a granel. El mérito por
estos tempranos logros es doble, pues Rubén esta apoderado por el matador
retirado Santiago López y no cuenta con el apoyo de ningún consorcio
empresarial taurino.
Pinar
se hallaba en forma para iniciar su campaña europea del 2009, pues en su última
actuación en América había indultado un toro el 21 de febrero en Medellín,
Colombia. En España toreó la primera corrida el 7 de marzo en Alicante,
cortando dos orejas y abriendo la Puerta Grande, y toreó la última el 14 de
octubre en Zaragoza, en donde también obtuvo un trofeo. En total, durante esos
meses sumó 38 corridas, en las que obtuvo 79 orejas y 3 rabos,
cortando 11 de esas orejas en 9 plazas de primera, 10 trofeos en 5 plazas de
segunda y las restantes 58 orejas en 24 plazas de tercera. O sea, que a las 76
reses que lidió les cortó 82 trofeos, solamente dejando ir a desolladero a seis
toros con sus apéndices en sus sitios. Sus mayores triunfos los consiguió en Valencia,
Alicante, Pamplona y León en cuyas ferias cortó dos orejas;
y tres en Logroño y
Hellín; más cuatro apéndices en Villarrobledo y Cuellar y otras tantas orejas
mas un rabo en Tabarra, su pueblo. Ahora bien, son sus triunfo mas
significativo los qu consiguió en
Madrid y Sevilla. En las Ventas estuvo simplemente bien en su confirmación d
alternativa en un festejo de la Feria de San isidro, pero en la Feria del Aniversario abrió la
Puerta Grande; y en la Maestranza el diestro albaceteño hizo su presentación
como matador de toros el 12 de octubre en la clásica Corrida de la Cruz Roja, ejecutando una gran faena que fue
premiada con oreja y petición de una segunda,
que por esta no ser concedida
motivó al público a obligar al espada a dar una segunda vuelta al ruedo.
En
este extenso artículo, como era mi meta, identifiqué a las figuras más
relevantes y a dos jóvenes promesas que, basado en los éxitos que tuvieron en
las temporadas de la primera década, formarían la vanguardia torera de la
temporada europea del 2010, y que tal vez pudieran seguir como relevantes
protagonistas durante parte de o toda la década taurina que acaba de comenzar.
Después, resumí las hazañas toreras de esos diestros en los ruedos europeos
durante la década pasada, comenzando por la temporada en la cual ellos tomaron
la alternativa. Mi énfasis ha sido el proceso de relevo, en el cual el selecto
grupo de diestros doctorados durante esas
temporadas han ido poco a poco relegando a un segundo plano a famosos
toreros veteranos y a compañeros que, como ellos, también tomaron la alternativa durante esa década, y cuyos impactos como figuras fueron efímeros.
Una
notable diferencia de este relevo con el que se desarrolló en los años noventa,
cuando Ponce, José Tomas y “El Juli”, formando un triunvirato, con
relativamente poca competencia, han mandado en el toreo, ha sido que durante
este nuevo siglo no ha habido un torero, un dueto o un trío estelar que destronara al trío reinante, el que durante
la pasada década ha seguido en la cima compartiendo el poder con las nuevas
estrellas.
Como existen muchos
imponderables en el toreo, siempre es algo atrevido el predecir el protagonismo
que pudieran desempeñar los diestros triunfadores durante un cierto periodo, ya
que una de las bellezas del toreo consiste en la dificultad de predecir el
lógico desenlace de lo que parece cierto. Por ejemplo ¿quién hubiera adivinado
al principio de la década que dos de los más notables diestros actuales iban a
ser “El Cid” y Castella quienes,
durante algún tiempo después de doctorarse en el año 2000, estaban apenas
sobreviviendo como toreros? Sin embargo, basada en lo sucedido en la pasada
década, de lo cual he comentado largo y tendido en este trabajo, es mi opinión
que la nueva década se inicia con cuatro maestros, productos de los noventa,
todavía afianzado en la cima, mientras que nueve diestros doctorados en la
pasada década con marcadas diferencias entre ellos, comparten con los veteranos
el protagonismo de la fiesta.
De los veteranos, José
Tomás, como un fenómeno especial, limitando sus actuaciones y dictando
condiciones, seguirá siendo por ahora la figura más taquillera del momento;
Ponce, el patriarca del toreo, al iniciar su 20ª temporada como figura,
continuará triunfando hasta que uno de estos días nos sorprenda anunciado
su retirada; el maduro maestro “El
Juli” seguirá por varios años, ya seguro en su privilegiado lugar, dando y
aguantando guerra; y “Morante de la Puebla”, aunque sin dar guerra, tiene
cuerda para largo, para seguir a su aire regando arte de cuando en cuando. De
la nueva generación, al frente están Perera, Castella y Manzanares. El
extremeño y el francés están aun con ansias de pelea para alcázar más altas
metas, mientras que el alicantino se concentra tanto en ello como en sublimizar
su toreo. Por otro lado, el maduro “El Cid”, después del bache de la pasada
temporada continuará representado el toreo profundo y poderoso por todas las
ferias europeas, mientras que Talavante tiene un futuro incierto, a no ser que
esta temporada vuelva a mostrar la buena faceta de su toreo para tener repetitivos éxitos;
oportunidades no le faltaran para hacerlo. También, “El Fandi”, dominando todos
lo tercios con valor y entusiasmo, seguirá entreteniendo a las masas y sumando
más y más corridas y trofeos con el énfasis de batir marcas.¿Qué decir de
Cayetano? Con sus cualidades y su popularidad que le permite torear cuanto
quiera, solo le queda prodigarse y triunfar en las plazas de primera para ser uno
de los grandes del toreo de esta nueva época. La vitalidad del toreo es la
renovación de sus estrellas, y para ello son avanzados candidatos los
excelentes diestros noveles Daniel Luque y
Rubén Pinar, quienes ya se hallan anunciados en las primeras ferias en
una temporada en la que ambos tendrán múltiples oportunidades para graduarse
como figuras y luego continuar como lideres durante la década.
Suerte para todos.
Fotos: archivo; pinturas: Pedro Escacena.